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Página 657 - 1322 Palabras 32801 al 32850 de 66095

Palabra   |   Descripción

Hipsicreonte

Cuenta Teofrasto que un milesio llamado Hipsicreonte tenía amistad con un isleño de Naxos, cuyo nombre era Promedonte. Hallándose éste un día en casa de su amigo, Neera, la esposa del milesio, se enamoró de él. Mientrás el marido estuvo presente, la mujer disimuló su pasión, pero en una ocasión en que Hipsicreonte se encontraba ausente y Promedonte llegó a Mileto, Neera aprovechó la oportunidad para declararle su amor. Promedonte se negó a escucharla, invocando los deberes sagrados de la hospitalidad. Entonces Neera ordenó a sus criadas que la encerrasen en la habitación del huésped y se las compuso de manera que éste consintió en cuanto ella quiso. Al día siguiente, Promedonte, horrorizado por lo ocurrido, marchóse a Naxos, y Neera le siguió. Hipsicreonte, al saber la aventura, reclamó a su mujer, pero ésta se refugió en el altar del pritaneo, en Naxos, y se negó a acompañar a su marido. Los isleños aconsejaron a éste que tratase de convencer a su mujer, pero le prohibieron que usase la violencia para arrancarla de su asilo. Hipsicreonte se consideró insultado por los de Naxos y persuadió a los milesios para que les declarasen la guerra.

Hipsion

Uno de los héroes a quienes los griegos ofrecían sacrificios.

Hipsípila

Hija de Toante y de Mirina, Hipsípila es, por su padre, nieta de Dioniso y Ariadna (Ver, Ariadna, Toante). Por su madre desciende de Creteo y, por tanto, de Eolo. Toante reinaba en la isla de Lemnos cuando sus mujeres decidieron dar muerte a todos los hombres. Por descuidar el culto a Afrodita, las lemnias se habían visto castigadas por la diosa, que las había condenado a despedir un olor espantoso. Sus maridos las rehuían y se dirigían a cautivas o extranjeras; para vengarse, pues, de este ultraje, las isleñas los asesinaron a todos. Únicamente Hipsípila no se resignó a dar muerte a su padre, y en la noche de la matanza, lo ocultó en un cofre otros dicen que lo revistió con los ornamentos de la estatua de Dioniso y lo condujo por la mañana al mar como si fuese el dios, al que iba a purificar después de los crímenes de la noche. Lo abandonó a las olas en esta improvisada embarcación, y al fin Toante se salvó (Ver su leyenda). Por tratarse de la hija del antiguo rey, las mujeres de Lemnos eligieron a Hipsípila por reina, precisamente en la época en que los Argonautas abordaron en la isla. Según los autores, tan pronto se afirma que fueron acogidos hospitalariamente por las lemnias, como que éstas empezaron óponiéndose con las armas a su desembarco. Pero su actitud se suavizó cuando los héroes se comprometieron a unirse a ellas. De este modo, Hipsípila se convirtió en la amante de Jasón y celebró entonces juegos fúnebres en honor de Toante, al que oficialmente se consideraba como muerto, y, en general, de todos los lemnios inmolados. De sus amores con Jasón, Hipsípila tuvo dos hijos: Euneo, citado en la Ilíada (Ver, Euneo), y otro, llamado tan pronto Nebrófono (o Nefronio) como Toante, igual que su abuelo. Más tarde, y con posterioridad a la partida de los Argonautas, las lemnias se enteraron de que su reina había salvado a su padre y quisieron darle muerte como castigo de lo que ellas consideraba una traición. Pero Hipsipila huyó de noche secretamente y fue apresada por unos piratas, que la vendieron como esclava al rey de Nemea, Licurgo. Allí, al servicio del monarca y de su esposa Eurídice, le fue encargada la custodia de su hijo de corta edad Ofeltes. Pero cuando acertaron a pasar los Siete Jefes y le pidieron les indicase una fuente donde mitigar la sed, Hipsípila descuidó un momento su vigilancia y el niño fue ahogado por una monstruosa serpiente (Ver, Arquémoro, Anfiarao). Llenos de cólera, Eurídice y Licurgo quisieron matar a Hipsípila, pero en este momento se presentaron los dos hijos de ésta, Euneo y el joven Toante, que iban en busca de su madre. Anfiarao, uno de los Siete, facilitó su reconocimiento mutuo gracias a un ramo de vid dorado que llevaban los jóvenes y que era un presente que en otro tiempo había hecho Dioniso a su abuelo Toante. Además, Anfiarao aplacó a Eurídice, y logró que permitiese a Hipsípila regresar a Lemnos con sus hijos. Tal es la versión seguida por Eurípides en su tragedia Hipsípila, en parte perdida. Para explicar el hecho de que Hipsípila se encontrase separada de su hijos, Eurípides imaginó que éstos se habían embarcado en el Argo cuando su padre hubo partido, un año después de su nacimiento, pues eran mellizos. Orfeo los había llevado luego a Tracia y los había educado allí. En Tracia, además, habían encontrado a su abuelo Toante. Evidentemente, estas aventuras novelescas no pertenecen a la leyenda primitiva; son más bien puras ficciones literarias y combinaciones secundarias.

Hipsípilo

Hijo de Lepetimno. Junto con su hermano Hicetaón y el héroe de Lesbos, Lámpeto, fueron muertos por Aquiles en la toma de Metimna.

Hipsisto

Habitaba, según Sanchoniatón, en las cercanías de Biblos. Tuvo por consorte a Beruth, de cuyo matrimonio nació un hijo llamado Urano y una hija nombrada Gea. Se dice también que los griegos dieron al cielo y a la Tierra, el nombre de estos dos hijos. Habiendo Hipsisto muerto en la caza, fue honrado como dios y se le ofrecieron libaciones y sacrificios. Los fenicios le reconocieron después como padre, o como primero de los dioses.

Hipsisto

Sobrenombre de Zeus.

Hipso

Un príncipe arcadio, hijo de Licaón. Junto con sus hermanos organizó el poblamiento del reino de Arcadia, cuyos habitantes estaban entonces en un estado semi salvaje. Apoyando esta tarea fundó las ciudades de Hipso y de Haemoniae, sobre las que gobernó. También dio su nombre al monte Hipso, cerca de estas dos ciudades, en Arcadia. Como el resto de los licaónidas destacaba por su impiedad, hasta tal punto que el mismo Zeus se dirigió a su palacio, disfrazado de mendigo o de agricultor, para comprobar si eran ciertos los rumores sobre sus atrocidades. Habiendo presenciado signos sobre la divinidad de su huésped, los hijos de Licaón decidieron asesinar a uno de sus hermanos (Níctimo) y servírselo de cena, mezclado con entrañas de animales, para así comprobar si era o no un dios. Pero Zeus, dándose enseguida cuenta de lo abominable del manjar, devolvió a la vida a Níctimo y fulminó con sus rayos a Hipso y a sus hermanos, o bien los convirtió en lobos.

Hipso

Esposa de Hiperasio y madre por tanto de los héroes Asterio, Deucalión, Anfión y Asterión, que participaron en la expedición de los argonautas.

Hira

o Al-Hirah. Ciudad del reino de la Dinastía Lájmida, en Arabia. Fue fundada en el siglo II a.C.. Prácticamente dependiente del imperio sasánida. Después de la batalla de Codisiya (637) con la fundación de Kufa por los árabes, Hira decayó considerablemente. Subsisten en la actualidad escasas ruinas, de poco valor arquitectónico. Hoy, a unos 6 km de la actual Najat, Iraq. Ver, Lájmidas.

Hira

Ciudad griega de Mesenia. Estrabón la situaba en una zona montañosa cerca de Megalópolis, en el camino que llevaba a Andania, pero dice que había otros que eran de la opinión de que debía identificarse con Mésola. Hira fue un lugar destacado durante la Segunda Guerra Mesenia. Tras la batalla de la Gran Fosa, los supervivientes mesenios se refugiaron en Hira y resistieron el asedio de los lacedemonios durante once años. El episodio final de la guerra fue la toma de la ciudad de Hra por los lacedemonios, que Pausanias fecha en el año primero de la 28ª Olimpíada (668 a.C.). Los arcadios acogieron a muchos mesenios de los que se retiraron tras la toma de Hira, mientras los prisioneros mesenios capturados fueron convertidos en ilotas por los lacedemonios, y el resto de mesenios que habitaban en la costa se exiliaron a Cilene, en Élide. Pausanias añade que 297 años después de la toma de Hra, en el año tercero de la 102ª Olimpíada (370 a.C.), los mesenios volvieron al Peloponeso y recuperaron su territorio. En el monte Tetrazi, situado cerca de Andania y del río Neda, hay unos restos que algunos han identificado con la fortaleza de Hira, pero otros autores consideran cualquier identificación de Hira como problemática. )o( MITOLOGÍA.- Se trataba de una de las siete ciudades mesenias que, según narra Homero en la Ilíada, fueron ofrecidas por Agamenón a Aquiles a cambio de que este depusiera su ira.

Hiram

o Huram o Huram'Abi (siglo X a.C.). Célebre arquitecto, orfebre y escultor fenicio. Hijo de padre tirio y de madre perteneciente a la tribu de Neftalí. Tras aprender de su padre la técnica del bronce y trabajar con éxito en Tiro, fue enviado por el rey Hiram I al rey Salomón a fin de que fabricara diferentes obras de bronce para el Templo de Jerusalén. Esculpió los querubines y otros adornos del templo. fundió las dos columnas de bronce que había a la entrada del templo y que se llamaban Jackin y Booz, e hizo asimismo la gran concha de bronce sostenida por doce toros del mismo metal, llamada Mar de bronce, y en la que se conservaba el agua para el uso del templo. Según las tradiciones masónicas, Hiram fue asesinado por tres de sus principales obreros, envidiosos de su mérito y del favor que gozaba cerca de Salomón. En la recepción al grado de maestro se simboliza todavía en las logias la muerte del arquitecto el templo de Jerusalén. Ver, Escultores, Escultura griega, Escultura romana.

Hiram I

(siglo X a.C.). Rey (976-930) fenicio de Tiro, hijo y sucesor de Abi-baal. La ciudad de Sidón al perder su importancia político-económica fue sustituida por Tiro como gran potencia fenicia, sobre todo durante el reinado de Hiram I, personaje que había establecido algunos acuerdos con el rey David, con motivo de la construcción del palacio real y del templo de Jerusalén, y luego con Salomón, especialmente con éste de carácter económico. Estos contactos comerciales, además de proporcionar a Hiram I enormes beneficios (flotas de Ezion-Geber, naves de Tarshish), le libraron del peligro filisteo, potencia que le interceptaba determinadas rutas comerciales marítimas. Como pago por los materiales (fundamentalmente maderas) y expertos enviados para la construcción del palacio de Salomón y la del Templo de Jerusalén, Hiram I recibió durante una serie de años cantidades regulares de trigo y de aceite. Asimismo, a cambio de un préstamo de 120 talentos de oro que hizo a Salomón, recibió 20 poblados galileos, que luego probablemente devolvió al ser saldada la deuda. Hiram I llevó a cabo un gran programa constructivo en Tiro, según dice Menandro de Éfeso, habilitando dos magníficos puertos y construyendo un grandioso templo que dedicó a Melkart y Astarté. Asimismo, instituyó los ritos anuales de "el despertar" (égersis) de Melkart. El rey de Tiro llegó también a ocupar Kition, en Chipre, adonde había ido a sofocar una revuelta de los nativos, consolidando así la presencia fenicia en la isla. Fue sucedido por su hijo Baal-Azor, que reinó 17 años. Josefo dice que en su tiempo existía aún en los archivos de Tiro la correspondencia de Hiram con el monarca hebreo.

Hiram II

(siglo VIII a.C.). Rey (739-730) fenicio de Tiro, probable sucesor de Itthobaal II, coetáneo del rey asirio Tiglat-Pileser III, a quien hubo de tributarle vasallaje, después de haber participado contra él en una coalición antiasiria junto a los arameos de Damasco. Controló también algunos territorios de la isla de Chipre y estuvo representado en Cartago por un gobernador (Baal del Líbano). Efectuó asimismo expediciones marítimas al país de Ofir. Fue sucedido en el trono por Mattan II.

Hiram III

(siglo VI a.C.). Rey (ca.554-534) fenicio de Tiro, sucesor de su hermano Maharbaal. De joven marchó a Babilonia, en donde recibió una sólida educación en la corte de Nabónido. De allí fue llamado para gobernar Tiro, según indica Flavio Josefo.

Hircán

Hircano.

Hircania

Llanura próxima a la confluencia de los ríos Frigio y Hermo, entre Tiatira y Magnesia del Meandro. Hoy, en Turquía.

Hircania

o Hyrcani o Hyrcana o Varkâna o Vahrkana, en antiguo persa "país de lobos". Región del Imperio aqueménida, en el Cáucaso, al sur y al sureste del mar Caspio, región paralela a los valles de Elburz. El país tiene clima tropical y es muy fértil. Los persas lo consideraban una de "las buenas tierras y regiones", creada personalmente por su dios supremo Ahuramazda. La toponimia demuestra que tuvieron varios asentamientos, pues existen localidades con el nombre de Hircania en Macedonia, Palestina y Lidia. Hircania estaba abierta en el nordeste a la estepa del Asia central, donde tribus nómadas habían estado viviendo durante siglos. En algunas ocasiones, estas tribus invadieron el país. Era un país rico que, a partir del siglo VII a.C., pasó a formar parte del Imperio asirio y, después, del persa. Formó parte, sucesivamente, de los reinos persa, seléucida y parto. Célebre por sus tigres, sus perros y la rudeza de sus habitantes. Una de las costumbres más características de esta región era la de arrojar los cadáveres a los perros para que éstos los devoraran, hábito que recuerda al recogido por Heródoto, acerca de los persas, que narra algo semejante. Tras estas costumbres se encuentra la prohibición de Zaratustra, cuya área originaria de difusión es Bactria, próxima a Hircania, según la cual los elementos sagrados, tierra y fuego, no deben ser ensuciados con el contacto de cadáveres. Hircania se convirtió en parte del Imperio persa durante el reinado de Ciro II o en el de su hijo Cambises II. La capital de la satrapía se llamaba Zadracarta. No existen informes acerca de la conquista de Hircania, pero por la inscripción de Behistún sabemos que ya era persa en el 522. La historia es como sigue a continuación: en marzo del 522, un mago llamado Gaumata obtuvo el poder en el Imperio persa haciéndose pasar por Esmerdis, el hermano del rey Cambises II. Gaumata pudo hacerlo ya que el Esmerdis verdadero había sido secretamente asesinado por orden de su hermano. Inmediatamente Cambises marchó contra el usurpador, pero murió antes de llegar a Persia. El falso Esmerdis pudo así gobernar unos meses. Según el historiador griego Heródoto de Halicarnaso, varios partidarios de la familia real ayudaron entonces a Darío I a convertirse en nuevo rey asesinando al usurpador el 29 de septiembre del 522. Casi inmediatamente varias provincias se rebelaron. Cuando Darío se encargaba de ellas y se encontraba en Babilonia, el líder medo Fraortes echó un pulso al poder en diciembre del 522. Su revuelta se propagó rápidamente a Armenia, Asiria, Partia e Hircania. Sin embargo, la guarnición persa de Partia comandada por el padre de Darío, Histaspes, se mantuvo firme. El 8 de marzo del 521, los partos y sus aliados, los hircanios, atacaron a Histaspes pero fueron derrotados. No mucho después, Darío pudo acabar definitivamente con la rebelión. Esta es la primera aparición de los hircanios en la historia. En el siglo V a.C., Heródoto los menciona varias veces en "Los nueve libros de historia". Presenta un informe confuso acerca del riego, el cual puede ser comparado a la afirmación del historiador del siglo II a.C. Polibio de Megalópolis de que los persas habían construido grandes obras de riego. Heródoto también nos cuenta que los soldados hircanios formaban parte del gran ejército que el rey Jerjes I comandó contra los griegos el 480, en la segunda guerra médica. El historiador afirma que los hircanios llevaban las mismas armas que los persas. Es posible que, tras la guerra, los hircanios permanecieran en Lidia, ya que sabemos de una guarnición hircania guardando los valles del Caico y del Hermos. Es posible, y parece cada vez más probable, que durante el período persa se construyera un muro para defender Hircania de las tribus nómadas de la estepa asiática. Las ruinas al norte del río Gorgán que son visibles hoy en día y que son llamadas Muro de Alejandro, pertenecen a un muro construido más tarde, pero que probablemente reemplazó a la construcción defensiva persa. En los confusos años tras el reinado de Artajerjes I, tres de sus hijos le sucedieron en el trono: Jerjes II, Sogdiano y Darío II. El último fue sátrapa de Hircania y debió utilizar tropas de Hircania y de otras satrapías como Aria, Partia, Aracosia, Bactria y Sogdia. Hircania hizo su reaparición en la historia cuando Alejandro Magno invadió Asia Menor. Los hircanios estaban presentes durante la batalla de Gaugamela el 1 de octubre del 331. Posteriormente, en agosto del 329, cuando el último rey aqueménida Darío III fue asesinado, varios nobles persas huyeron a Hircania donde se rindieron al conquistador, por ejemplo Artabazo II. Tras el reinado de Alejandro, Hircania pasó a formar parte del Imperio seléucida. Hacia el final del siglo III a.C., nómadas nororientales pertenecientes a la tribus de los parnos invadieron Partia e Hircania. Los seleúcidas perdieron Partia para siempre, pero Hircania fue reconquistada en la última década del siglo III a.C. por el rey Antíoco III el Grande. Sin embargo, una generación más tarde, los seléucidas perdieron Hircania de nuevo. Para los partos, el nuevo nombre de los parnos, Hircania era un territorio importante, ya que estaba situado entre sus territorios partos y su tierra natal en la estepa. Es seguro que los reyes arsácidas partos utilizaron una ciudad de Hircania como residencia de verano. El Imperio parto fue responsable de la construcción del Muro de Alejandro, el cual tiene una longitud de 180 km y lo custodian 40 castillos. Sin embargo, Hircania no siempre fue una parte tranquila de él, ya que sabemos, por ejemplo, que se rebeló en el año 58. Hircania fue una provincia del Imperio sasánida desde su establecimiento en el año 226, hasta su conquista por los árabes en el 650. Fue un territorio estratégico para contener las invasiones de pueblos del Asia central y oriental. Debido a ello, los sasánidas construyeron muchas fortalezas en la región. Después de la caída de su imperio, muchos de sus nobles sasánidas se refugiaron en Hircania y se asentaron allí permanentemente. Hoy, provincia de Mazandaran, Irán. Ver, Gorgan.

Hircaniano

Hircanio (Nombre con el que los griegos designaban al actual mar Caspio, cuya precisa ubicación y dimensiones fueron objeto de intensa polémica a lo ….).

Hircanio

o Hircaniano. Nombre con el que los griegos designaban al actual mar Caspio, cuya precisa ubicación y dimensiones fueron objeto de intensa polémica a lo largo de la antigüedad entre los que sostenían que se trataba de un lago interior y quienes lo imaginaban como un profundo golfo del océano septentrional. Ver, Caspio.

Hircanion

Fortaleza hasmoneana de Judea, restaurada por Herodes. Hoy, en Israel.

Hircanios

Nombre de los pobladores de las riberas del Mar Caspio. Ver, Hircania, Hircanio.

Hircanis

Ciudad de Lidia, un poco al suroeste de Hierocesarea. Hoy, en Turquía.

Hircano I

o Juan Hircano (siglo II a.C.). Tercer hijo de Simón Macabeo, el fundador de la dinastía de los Asmoneos, a quien sucedió tras ser asesinado (134) por Ptolomeo, hijo de Abubos. Hircano I pudo escapar a los planes asesinos del citado Ptolomeo, que era cuñado suyo, retirándose a Jerusalén. En las luchas que el sirio Antíoco VII Sidetes lanzó contra Jerusalén, siguiendo su política antijudía, Hircano I fue derrotado, debiendo pagar un fuerte tributo al vencedor sirio, a quien más tarde ayudaría en su lucha contra los partos. Poco después sometió toda Palestina, tras destruir Samaria, dotando así a su pueblo de amplios territorios y obteniendo de Roma el trato de aliado. Acuñó moneda, aunque en sus emisiones no se tituló rey sino "Gran sacerdote, Jefe de la sociedad de los judios". Tuvo como enemigos constantes a los fariseos, quienes le acusaban de no ser apto para el sacerdocio por considerarlo hijo de una eslava de Hircania. Tal enemistad se agudizó ante la política que sin miras religiosas estableció Hircano I y la simpatía manifestada hacia los saduceos. El Libro I de los Macabeos recoge sus hazañas militares y sus empresas constructoras. Considerado profeta, a su muerte (104) fue sucedido por su hijo Aristóbulo I.

Hircano II

(103-30 a.C.). Sumo sacerdote (76-67), cargo que desempeñó mientras su madre estaba en el poder, y rey de la dinastía asmonea, primero en el año 67 y nuevamente rey entre el 63-40. Fue nieto de Hircano I e hijo de Alejandro Janneo y de Alejandra Salomé. Hircano II fue atacado por su hermano Aristóbulo II, quien le perdonó la vida a cambio de la dimisión de sus funciones políticas al cabo, tan sólo, de tres meses de reinado. Enfrentados, sin embargo, ambos buscaron la ayuda de los romanos, quienes a causa de estas disputas lograron someter a Palestina. En el 63, Pompeyo permitió a Hircano II conservar el sacerdocio y un cierto poder cercano al de un etnarca. A la muerte del romano, Hircano II se pasó al partido de César, quien a cambio de la ayuda que le prestó en África, le confirmó en el pontificado y en el etnarcado. Fue depuesto y deportado finalmente por los partos después de la muerte de César. Asimismo, se le cortaron las orejas para que no pudiese volver a ejercer el sacerdocio. Murió estrangulado por orden de Herodes I, acusándole de manejos políticos en connivencia con el rey de Arabia, Malikos I.

Hircanos

Ver, Mostenos (habitantes de la ciudad de Mostena, en Lidia).

Hircio

Aulo (Aulus Hirtius) (90-43 a.C.). General y hombre de Estado romano. Oficial cesariano en la Galia y en las guerras civiles, al que se le atribuyen el octavo libro de La guerra de las Galias de César y La guerra alejandrina. Luchó en Hispania en la guerra civil, fue pretor en el 46 y gobernó la Galia Transalpina en el 45. Como cónsul en el 43 se puso del lado de Octavio; él y su colega Vibio Pansa fueron muertos por Antonio en la batalla de Mutina. Su correspondencia con Cicerón se ha perdido.

Hircipes

"el que tiene los pies de macho cabrío". Sobrenombre de Silvano.

Hiren

Hirena (ciudad de la parte meridional de Túnez. Sólo se sabe de ella que fue sede episcopal, de la que se conocen tres ….).

Hirena

o Hirina o Iren o Hiren. Ciudad de la parte meridional de Túnez. Sólo se sabe de ella que fue sede episcopal, de la que se conocen tres obispos: Tertuliano, presente en la Conferencia de Cartago en 311; Saturus, desterrado en 484 por Hunerico, junto con otros obispos, y Teodoro, que en 641 firmó la carta del Concilio de Bizancio a Constantino, hijo de Heraclio, contra el monotelismo.

Hireo

Hijo de Egeo, padre de Mesis, Leas y Europa.

Hirgis

Nombre de un río que Heródoto, en otro pasaje llama Sirgis y hace desembocar directamente en el Mar de Azov. Hoy, debe ser el Donetz, afluente del Tanais por la derecha.

Hiria

Topónimo mencionado en el Catálogo de naves de Homero, en donde encabeza la posición de los contingentes de Beocia, donde Hiria y la pedregosa Aulis, lideran la lista. El lugar fue asignado al territorio de Tanagra por Estrabón quien no es más preciso sobre su localización, ya que al parecer no estaba habitada en su tiempo. Pausanias no la menciona. Modernas identificaciones del emplazamiento cerca de Aulis, la sitúan próxima a Megalo Vouno, sobre un montículo de la llanura costera cerca de la costa de Drámesi, junto al estrecho de Euripo, frente a la isla de Eubea, en donde se ha encontrado cerámica del Heládico y las excavaciones han revelado cerámica micénica temprana en una tumba. )o( MITOLOGÍA.- Aquí vivió un rey llamado Hirieo que no tenía hijos, y que había rezado a los dioses para tener uno. Zeus, Poseidón y Hermes, le visitaron disfrazados, orinaron en una piel de toro, la enterraron en la tierra, y ésta produjo un niño que fue llamado Orión.

Hiria

o Hyria. Ciudad de la costa oriental de Beocia, no lejos del Euripo calcídico que la separa de Eubea. Hoy, en Grecia. )o( MITOLOGÍA.- Ver, Hirieo.

Hiria

Ninfa de Arcadia. Habiéndose precipitado su hijo de lo alto de una roca por no haber podido obtener un toro de uno de sus amigos, lloró tanto su pérdida que se derritió en lágrimas y fue transformada en un lago de su nombre.

Hiria

Paros (pequeña isla y ciudad de las Cícladas).

Hiria

Hyria (ciudad en la antigua Messapia y uno de las principales de los mesapios. Se encuentra justo al norte de la antigua ciudad de Manduria, entre Brindisi y Taranto).

Hirieo

Aldeano de Beocia que tuvo el honor de alojar en su cabaña a Zeus, Posidón y Hermes, los cuales, en recompensa de su hospitalidad, le dieron a escoger todo lo que quisiera, con seguridad de que lo obtendría. Limitó sus deseos a tener un hijo, sin conocer mujer. Los dioses se orinaron sobre la piel de una becerra que acababa de inmolar a Júpiter, y diez meses después, tuvo un hijo llamado Orión. Ver, Orión.

Hirieo

Rey de Hiria. Ver, Agamedes.

Hirieo

Hirieo es el padre de Nicteo, de Lico y, según ciertas tradiciones, de Orión. Era hijo de Posidón y de la pléyade Alcíone. Había fundado la ciudad de Hiria, en Beocia, donde reinaba. Su esposa era la ninfa Clonia. Las leyendas tardías presentan a Hirieo como un viejo labrador que en su cabaña dio hospitalidad a Zeus, Posidón y Hermes, y al ofrecerle éstos, en recompensa, la realización de un deseo que tuviera, pidió un hijo. Los dioses le dieron uno, que engendraron orinándose en la piel de buey que el viejo había sacrificado en honor suyo. Este hijo fue Orión. Según ciertas tradiciones, Trofonio y Agamedea construyeron para Hirieo el célebre tesoro que causó la pérdida de ambos (Ver, Agamedes).

Hirieus

Nombre del hijo de Hiria. Ver, Filio.

Hirina

Hirena (ciudad de la parte meridional de Túnez. Sólo se sabe de ella que fue sede episcopal, de la que se conocen tres ….).

Hiritum

o Iritum. Asentamiento mesopotámico junto al canal sumerio Irnina, entre el Tigris y el Éufrates, que se une al canal Zubi. Se sabe que gozó de independencia hasta comenzar el II milerio a.C.. Se menciona en las luchas de poder entre Elam, que se había apoderado de la Alta Mesopotamia, y las regiones de Sumer o Baja Mesopotamia, en tiempos del rey babilonio Hammurabi. Entonces se sabe que el sukkal elamita invadió Hiritum durante un breve período, hasta que una coalición entre las ciudades de Mari, Babilonia y Eshnunna obligó a la retirada. Al hablar de la Batalla de Hiritum (1764 a.C.), que fue realmente un asedio, aparece la ciudadela como un punto neurálgico de la guerra de Elam por Eshnnuna. En los mensajes que se conservan de la guerra se habla de Hiritum indistintamente como fortaleza y población. Esta guerra, a su vez, enmarca junto al conflicto entre Babilonia y Larsa la unión temporal de toda la Baja Mesopotamia bajo el Primer Imperio Babilónico o Imperio Paleobabilónico.

Hirmina

Ciudad de Élide, cuyos habitantes fueron al sitio de Troya. Hoy, en Grecia.

Hirmine

Ciudad de Élide. Fue fundada por los pelasgos protogriegos, y se encontrabaral lado del cabo de Cilene, cerca del de Araxo, en la antigua frontera entre Acaya y la Élide. Era ciudad de los epeos y tomó su nombre de Hirmina, hija del rey Epeo de Élide y madre, junto con Forbante, de su fundador, Áctor. Éste era además nieto de Lápites y hermano del rey Augeas. Hirmine participó en la Guerra de Troya bajo el mando de Diores, hijo de Amarinceo. Hoy, su localización es dudosa ya que se ha sugerido identificar sus ruinas con unas que hay cerca de la bahía de Kunupeli, a 9 km de Varda. Allií quedan restos de murallas pelásgicas, así como de un castillo y otras construcciones venecianas. Sin embargo, también se ha propuesto que su ubicación era una elevación que hay cerca del cabo Quelonatas donde se encuentra el castillo de Khlemoutsi, Grecia.

Hirmine

Hermana de Alector, que en una tradición del Peloponeso casaba con Forbante, el héroe tesalio.

Hirmine

Hija de Neleo. Madre de Augias y Áctor, a quienes tuvo de Helio.

Hirnela

Vaso que servía para los sacrificios. Ver, Recipientes.

Hirneto

Hija del heraclida Témeno, rey de Argos. Era la heroína de la tragedia, perdida, de Eurípides, titulada Teménides. Esposa de Deifontes, honrada como diosa entre los griegos. Habiendo sido asesinado Témeno por sus hijos, estos robaron a su hermana Hirneto a Deifontes. Éste mató a Cérines, uno de ellos, con su lanza, más no osó hacer lo mismo con Falces, por temor de herir a Hirneto, que este tenía estrechamente abrazada y a la cual ahogó por último entre sus brazos. Deifonte hizo transportar el cuerpo de la princesa, y lo sepultó en medio de un bosquecillo de olivares llamado después Hirnetio, en el territorio de Epidauro y para honrar su memoria mandó, entre otras cosas, que ninguno de los árboles que produjese aquel suelo, pudiese ser arrancado y empleado en usos profanos, como consagrados a Hirneto. Ver, Deifonte.

Hirpace

Hirpacea (ninfa hija del dios-viento Bóreas y de Cloris, ninfa hija de Areturo).

Hirpacea

o Hirpace. Ninfa hija del dios-viento Bóreas y de Cloris, ninfa hija de Areturo. También era hermanastra de Butes por parte paterna. Habitaba en el Cáucaso y a la que su padre abandonó cuando se enamoró de Oritía.

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