Se llama Horas, por una traducción abusiva de su nombre latino Horae, a las divinidades de las Estaciones. Hasta época muy tardía no llegaron a personificar las Horas del día. Las Horas son hijas de Zeus y Temis y hermanas de las Moiras (los Hados). Son tres: Eunomía, Dice y Eirene, o sea, Disciplina, Justicia y Paz. Sin embargo, los atenienses las llamaban Talo, Auxo y Carpo, nombres que evocan las ideas de brotar, crecer y fructificar. Las Horas tienen un aspecto doble: como divinidades de la Naturaleza, presiden el ciclo de la vegetación; como divinidades del orden (hijas de Temis, la Justicia), aseguran el equilibrio social. En el Olimpo representan papeles diversos: velan en las puertas de la mansión divina, y a veces pasan por haber criado a Hera, de la cual son servidores; desenganchan los caballos de su carro y, en otra parte, se encuentran realizando la misma función cerca del Sol. Figuran también en el séquito de Afrodita con igual título que las Cárites y en el cortejo de Dioniso, así como entre las compañeras de Perséfone. Finalmente, Pan, el dios de los bosques y los rebaños, se complace en su compañía. Se representan como tres muchachas en actitudes graciosas, con una flor o una planta en la mano. Pero son consideradas como seres abstractos, de personalidad incierta, y casi no desempeñan ningún papel en las leyendas. Sólo en una alegoría tardía se da por esposo a una de las Horas a Céfiro (el Viento de Oeste, viento por excelencia de la Primavera), con el cual tuvo un hijo: Carpo "el Fruto". Como fueron concebidas para fomentar la prosperidad de todo aquello que crece, aparecen también como las protectoras de la juventud y los dioses recién nacidos, y los jóvenes atenienses, al ser admitidos entre los efebos, mencionaban a Talo, entre otros dioses, en el juramento que prestaban en el templo de Aglauro. El templo que estas dos Horas tenía en Atenas contenía también un altar dedicado a Dioniso Orto. Fueron igualmente adoradas en Argos, Corinto y Olimpia, principalmente entre granjeros rurales. En obras de arte las Horas eran representadas como bellas y saludables doncellas, portando los diferentes productos de las estaciones, rodeadas de flores de colores vivos y abundante vegetación, u otros símbolos de fertilidad. En Higinio se aprecia una gran confusión respecto a las Horas, pues mezcla los nombres originales con los epítetos, y las designaciones de estaciones u horas separadas. De esta forma elabora primero una lista de nueve Horas:
)o( Auxo, diosa que representa el crecimiento de la planta
)o( Eunomía, diosa de la ley
)o( Ferusa, diosa de la sustancia y las granjas
)o( Carpo, diosa de los huertos y el otoño
)o( Dice, diosa de la justicia
)o( Euporia, diosa de la abundancia
)o( Eirene, diosa de la paz
)o( Ortosia, diosa de la prosperidad
)o( Talo, diosa que personifica el brote de un planta )o(
Y una segunda de once Horas (doce, cuando posteriormente se añadió Arktos), diosas menores guardianas del tiempo del día, que iban desde justo antes del amanecer hasta justo después del anochecer:
)o( Auge, la primera luz
)o( Anatole, amanecer
)o( Musica o Musia, la hora matutina de la música y el estudio
)o( Gymnastica o Gymnasia, la hora matutina de la gimnasia y el ejercicio
)o( Nymphe o Nymphes, la hora matutina de las abluciones
)o( Mesembria, mediodía
)o( Sponde, las libaciones vertidas tras el almuerzo
)o( Elete o Telete, oración, la primera de las horas de trabajo de la tarde
)o( Acte o Acme, comida y placer, la segunda de las horas de trabajo de la tarde
)o( Hesperis, atardecer
)o( Dysis, ocaso
)o( Arktos, la última luz