u Oiaso. Fue durante la antigüedad, la ciudad o civitas portuaria de los vascones, situada en la desembocadura del actual río Bidasoa. Durante el Imperio romano se convirtió en un importante centro de comunicaciones y de comercio del norte de Hispania, perteneciendo a la provincia Tarraconensis. Los geógrafos clásicos Plinio, Claudio Ptolomeo y Estrabón, ya citaban la ciudad vascona de Oiasso. Plinio en su Naturalis Historia, reproduciendo un texto del año 50 a.C., extendió el territorio de los vascones en el extremo occidental de los Pirineos hacia el lugar de Oiarso, tradicionalmente interpretado como los montes de Oyarzun, y el Cantábrico en un área que denominó Vasconum saltus. Ptolomeo, posteriormente en el siglo II ya en la época imperial, indicó dos ubicaciones para Oiassó, una para la ciudad y otra para el "promontorio de Oiassó del Pirineo". A partir de ésta evocación y otra cita de Ravenate, se ha propuesto entender Oiasso como un núcleo disperso en dos centros, una ciudad y un puerto. Oiasso se convirtió en un puerto importante del denominado Mar Externum, el Mar Exterior, en contraposición del Mare Nostrum o Mediterráneo, a partir de la construcción de la calzada a Tarraco a fines del siglo I a.C., que permitió el transporte de minerales y el comercio. Esta calzada atravesaba el valle del Ebro pasando por Osce e Ilerda. Por Oiasso también cruzaba la XXXIV calzada que unía Asturica Augusta con Burdigala, tal como relata Estrabón. Pertenecía a la red comercial que el Imperio romano había creado y hacía llegar las mercancías a toda la parte norte atlántica del mismo. Este puerto formaba parte de una red de puertos por toda la costa Atlántica entre los que destacán, en la parte cantábrica, Brigantium (La Coruña), Flaviobriga (Castro Urdiales), Vesperies (posiblemente en la ría de Guernica), Menosca (se cree que Guetaria), Lapurdum (Bayona) y Burdigala (Burdeos). El paso del Bidasoa se constituía como paso fronterizo entre la Aquitania y la Hispania Citerior. Se han encontrado restos de un puente y se estima que el portorium, la aduana donde se cobraban las tasas, aparecerá muy pronto. Se sabe que estas tasas eran de un 2% para los productos que pasaban hacia la Galia y de un 2,5% en el sentido contrario. Oiasso tenía una componente minera. A pocos kilómetros se hallan las Peñas de Aya donde ha sido localizada una importante explotación minera, de plata, romana con más de 3 Km de galerías que incluyen un sofisticado sistema de drenaje indicando la importancia de las mismas y delatando toda una estructura administrativa detrás de ellas. Desde 1992 se realizaron estudios arqueológicos sobre los restos de los antiguos muelles correspondientes a un puerto del siglo I al realizar una prospección para unas obras de la calle Santiago. Con anterioridad se había hallado la necrópolis de incineración de Santa Elena datada en el siglo I y que contenía restos incinerados en vasijas cerámicas. Se han hallado almacenes, talleres y termas que configuran una extensión de 12 Ha. Se estima que en los sustratos de la actual ciudad de Irún existen los restos de todas las edificaciones características de una urbe durante el Imperio romano, como teatro, anfiteatro, templos o los forum. Estos descubrimientos son considerados por algunos comentaristas como una prueba más en contra de la tradicional imagen del aislamiento de los pueblos de Vasconia. Hoy, Irún, Guipúzcoa, comunidad autónoma de Euskadi, España. Ver, Vascones.