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Palabra   |   Descripción

Olimpa

Ciudad griega al norte de la región de Epiro. Es mencionada por Esteban de Bizancio con el nombre de Olimpe. Se localiza cerca de la actual Mavrove, Albania, en un lugar donde se han haliado restos de un asentamiento fortificado de entre los siglos V y IV a.C.. Allí tambien se han hallado monedas de bronce de Olimpa que han sido fechadas en los siglos III-I a.C. así como un antiguo sello de terracota. Se conserva tambien una inscripción de una dedicatoria a Zeus Megisto del siglo III a.C. donde se menciona al gobernador de la ciudad, a un cogobernador y a un escriba.

Olimpe

Olimpa (ciudad griega al norte de la región de Epiro. Es mencionada por Esteban de Bizancio con el nombre de Olimpe. Se localiza cerca ….).

Olimpe

Río de Misia que desemboca en el mar de Mármara.

Olimpeión

Templo de Zeus Olímpico, al este de la Acrópolis de Atenas, del que todavía permanecen en pie algunas columnas. Comenzó a construirse hacia el 535 a.C., en tiempos de Pisístrato, y la construcción terminó en tiempos del emperador Adriano.

Olimpeo

Templo de Zeus en Siracusa, erigido por Hierón en la plaza pública.

Olimpeo

Templo ateniense dedicado a Zeus Olímpico, situado entre el teatro de Dioniso y el estadio.

Olimpia

u Olimpíade (Olympiás) (siglo IV a.C.). Hija de Neoptólemo, rey de Epiro. Reina de Macedonia por su matrimonio con Filipo II, y madre de Alejandro Magno. Se casó con Filipo en el 357, al año siguiente dio a luz a Alejandro y hacia el 354 a Cleopatra. Mujer muy apasionada (participaba en cultos órficos y dionisíacos), enormemente ambiciosa y de carácter muy dominante, no mantuvo buenas relaciones con Filipo, si bien la historia que le achaca su asesinato parece ser una invención de la propaganda de Casandro. Cuando Filipo se casó por segunda vez, con la joven macedonia Cleopatra, sobrina de Átalo de Macedonia, Olimpia abandonó Macedonia llevándose a sus hijos y se retiró al Epiro, donde su hermano Alejandro I había conseguido el trono de los molosos gracias a su ayuda y a la de Filipo. Casó a su hija Cleopatra con Alejandro I. Volvió a Macedonia a la muerte de Filipo (336) para apoyar el derecho de su hijo a ser rey. Intentó influir sobre su hijo Alejandro, nuevo rey, y obtener para sí ciertas parcelas de poder, pero chocó con la oposición de Antípatro, gobernador de Macedonia, e incluso fracasó ante su hijo. Es un hecho indiscutible que poseía un caracter fuerte, así como una gran ambición política, no exenta de crueldad. Orgullosa y rencorosa, nunca olvidó la afrenta hasta lograr la muerte de Cleopatra. En el año 335 asesinó a Europa, hija de Filipo y Cleopatra, a la que impulsó luego al suicidio. En ausencia de Alejandro, su carácter ambicioso y turbulento suscitó grandes dificultades a Antípatro. En el 331 abandonó de nuevo Macedonia para retirarse al Epiro, del que su hija era reina y que ella consideraba como su dominio particular, donde tras la muerte de Alejandro I, Olimpia y Cleopatra gobernaron de forma despótica como regentes del niño Neoptolemo II. Después de la muerte de Alejandro Magno (323), Olimpia incitaba continuamente a la guerra contra la casa de Antípatro, y así propuso a Perdicas el matrimonio con su hija Cleopatra, al tiempo que llamó a Aribas, a quien hizo rey, sin destronar a Neoptólemo, y comandante del ejército y como tal combatió en la guerra lamíaca contra Antípatro (322). En el 317, Poliperconte solicitó su ayuda contra Casandro, hijo de Antípatro, quien había sido nombrado regente por Eurídice, esposa de Filipo III Arrideo. Olimpia se presentó con un ejército proporcionado por Eácides, quien poco antes había sucedido a Aribas, y gracias además al enorme respeto que como madre de Alejandro le profesaban los macedonios, logró hacerse con el poder. Durante breve tiempo, Olimpia gobernó cruelmente, proclamó rey a su nieto Alejandro IV y eliminó a Filipo III, a su esposa Eurídice, a Nicanor, hermano de Casandro, y a otros nobles. Este cúmulo de asesinatos le enajenó el apoyo popular y favoreció el retorno de Casandro, que desde el Peloponeso, sublevó el Epiro contra Olimpia. Ésta y la familia real se refugiaron en Pidna, y tras los intentos fallidos de rescate por parte de Eácides y de Poliperconte, se entregaron a Casandro. La asamblea del ejército condenó a muerte a Olimpia, pero como los propios soldados se negaron a ejecutarla, fueron los parientes de Casandro quienes la degollaron en 316 a.C..

Olimpia

(santa) (368-410). Esposa de Nebridio, Prefecto de Constantinopla. Fiesta el 17 de Diciembre.

Olimpia

En el corazón de la Élide, inmerso en la del pequeño valle que forman la confluencia del Alfeo con el Cladeo, al pie del monte Cronión, protegido por una suave colina cubierta de pinos y arbustos que, en los días calurosos del verano, inundan el lugar con aromas resinosos, se extiende el recinto arqueológico de Olimpia, el antiguo santuario de Zeus en el que todos los griegos se unían para venerar a sus dioses y celebrar su identidad étnica y cultural, superando las divisiones políticas entre ciudades-estado. Los orígenes de este centro de culto con funciones de santuario no oracular y de punto de convergencia pacífico de toda la Hélade durante los Juegos Olímpicos cuatrienales, se remontan a finales del segundo milenio a.C.. Los Juegos Olímpicos representaban un momento de tregua sagrada durante la que se intentaba buscar soluciones a conflictos y diferencias entre las distintas poleis valiéndose de la razón que Zeus inspiraba a los hombres, a diferencia de lo que ocurría en Delfos, donde Apolo hablaba con mística ambigüedad a través de la boca de la pitonisa. Sin embargo, existen indicios para afirmar que desde el 2800 a.C. ya había una comunidad instalada en la colina del Cronión y en el área del Altis, el bosque sagrado de plátanos, olivos silvestres, pinos, encinas y sauces, a cuyo alrededor se desarrolló el témenos, el recinto cultural. Quizá debido a este origen tan remoto, Olimpia, al igual que muchos santuarios, fue un lugar donde convergían múltiples cultos y mitos que relacionaban varias figuras con la de Zeus: Heracles, que trajo aquí el olivo sagrado desde la fabulosa región de los Hiperbóreos y que instituyó los Juegos Olímpicos en memoria de la empresa de Pélope y en honor a Zeus; el dios-río Alfeo, cuya historia de amor con la ninfa Aretusa, que tuvo lugar en Siracusa, muestra la unión ideal con los griegos de Occidente; el héroe Pélope, venido desde Oriente para simbolizar el sólido nexo entre el santuario y esas lejanas tierras, colonizadas por los griegos antes de la conquista de las costas itálicas y sículas, para retar al cruel rey Enomao a una carrera de carros y afirmar los valores de la justicia, la humanidad y el respeto de las leyes divinas, dejando impreso su nombre en la región, Peloponeso, que significa "isla de Pélope"; Hera, la esposa de Zeus, a la que se erigió un templo cuando el rey del Olimpo aún no era venerado, siguiendo la costumbre protohistórica, en el sagrado bosquecillo del Altis, sobre un altar al aire libre, del que no queda vestigio alguno. La planimetría de los edificios sacros y del complejo circundante de estructuras y estancias destinadas a albergar a los atletas, visitantes, peregrinos y delegaciones, que no sólo acudían con ocasión de los Juegos Olímpicos, no posee la espectacular escenografia del santuario de Apolo en Delfos. La importancia del complejo quedó reflejada en sus enormes dimensiones y en la monumentalldad de determinados edificios, obras de arte, exvotos, capillas y tesoros diseminados en toda el área entre los ss. VII y IV a.C., cuando el emperador romano Teodosio I decretó la muerte de Olimpia con la prohibición de los cultos paganos y la supresión de los juegos. Las reconstrucciones a escala del santuario, realizadas hace unos decenios permiten intuir la grandiosidad de ciertas estructuras. Estas se encuentran expuestas en el renovado y atractivo museo local, inaugurado recientemente junto a las ruinas del estadio, un rectángulo muy extenso, cerrado mediante cuatro alas porticadas, el antiguo centro de entrenamiento de los atletas. Puesto que un santuario antiguo es el producto de una compacta estratificación horizontal de intervenciones urbanísticas en la que, a diferencia de las ciudades con una cada vez mayor planificación funcional, las únicas reglas son de naturaleza ritual, la imagen de Olimpia, al igual que en el resto de grandes centros religiosos helénicos, no puede prescindir de una visión de conjunto recopilada después del punto álgido de florecimiento. En el caso de Olimpia, esto significa aventurarse entre los testimonios que, desde la fase orientalizante del arcaísmo alcanzan la etapa de los soberanos helenísticos y la romana, a través de los enriquecimientos de la edad clásica que aportaron Libón de Elis de 468 a 456, arquitecto del templo de Zeus; Fidias, autor de la colosal estatua de Zeus Olimpio en el naos del propio templo; así como Praxíteles y Peonio de Mendé, escultores de gran relevancia. El templo de Zeus constituye el punto de partida visual de todo el complejo; fue construido en el cuarto decenio del siglo V a.C., con caliza conquilífera local revestida con estuco. Se trataba de un períptero hexástilo de orden dórico decorado con los famosos frontones de más de veintiséis metros de longitud, realizados por el anónimo Maestro de Olimpia, obras maestras del arte griego en su paso de la fase severa a la clásica; y con doce metopas esculpidas en el pronaos y el opistódomo, que representan las hazañas de Heracles. Los terremotos que han sacudido la región a lo largo de los ss., junto con la devastadora acción de los ríos Alfeo y Cladeo tras el abandono del santuario, a principios del siglo V d. J.C., han demolido la trabeación, así como las poderosas columnas del peristilo, cuyos capiteles y volutas aparecen literalmente desmigajados a los pies de los elevados peldaños del estilóbato. Es probable que en ningún otro templo del mundo griego la decoración del frontón alcance semejante intensidad ético-religiosa y tanta densidad de significados, exaltada por los vivos colores (en la actualidad, sólo se pueden reconstruir virtualmente) propios del arte griego y tan lejanos del gélido candor que los neoclásicos le atribuyeron. En el frontón oriental, la competición entre Pélope y Enomao aparece representada alrededor de la epifanía de Zeus, en el centro de la escena, en el preciso instante en el que, poco antes del desafío, la tensión del destino del que el dios que es portador y garante (Pélope vencerá a Enomao, se casará con su hija, Hipodamia, y pondrá fin a su cruel reinado) congrega a todos los presentes en torno al arrogante rey cegado por su inhumana y violenta soberbia, y parece aislarlos en poses estáticas, aunque carentes de sosiego, en gestos simples y compuestos de los que se desprende su agitación, como en la figura del anciano adivino que se mesa la barba mientras observa a Enomao, de quien "ve" el final, o un presagio de los dioses (Hipodamia en un gesto ritual propio de las bodas), o de la indefinida inquietud de los hombres sencillos (el joven mozo de cuadra juguetea con el dedo del pie sin alzar la vista). En cambio, en el frontón occidental el dinamismo de las líneas guía la vista a través de la salvaje competición, ante Apolo, entre lapitas y centauros, grandiosa metáfora del eterno conflicto entre el Bien y el Mal. entre la Justicia y la Injusticia, entre la Razón y el Instinto. Al norte del templo de Zeus, desde mediados del siglo VII a.C., se elevaba el templo de Hera, un períptero dórico hexástilo de planta más bien alargada y de rica decoración arquitectónica de terracota pintada, destinatario de preciosas ofrendas votivas. Más tarde, tras la inauguración de un templo mayor, fue transformado en una especie de museo de arte sagrado dentro del espectacular museo al aire libre y en un santuario en continua evolución. Sobre este extremo y según muestran los numerosos restos de peanas de piedra de distintas épocas, cabe decir que entre los edificios del santuario se fueron sumando estatuas de héroes, atletas victoriosos, dioses y políticos que ofrecían la imagen de sí mismos al santuario en una ofrenda, a caballo entre la propaganda y la devoción. Aquí se halló el famoso grupo de estatuas hermes con Dionisio, controvertidamente atribuido a Praxíteles y obra maestra del arte tardío-clásico, que en la actualidad, puede admirarse en el museo local. Otros edificios de notable importancia también encontraron un emplazamiento en el Altis. En una posición un poco elevada, sobre un terraplén situado a los pies del Cronión, aún están alineados los tesoros, es decir, las capillas en las que ciudades famosas como Sición, Síbaris, Cirene, Selinunte, Megara, Gela, Bizancio, Metaponte, Siracusa, Epidamio y otras no identificadas, durante ss., depositaron allí sus ofrendas en honor al dios, como testimonio perenne de su gratitud y poder. A los pies de esta terraza se halla una fila de dieciséis estatuas de Zeus, financiadas con el dinero obtenido por las multas impuestas en los juicios de Olimpia a los atletas culpables de artimañas o intentonas de vencer con engaño. La hilera de columnas acompañaba, con evidente intención monitoria, a los atletas y al público de camino hacia el estadio, con capacidad para 45.000 espectadores. El Filipeo merece también especial mención. Este elegante templo circular monóptero fue erigido por Filipo II de Macedonia tras la victoria de Queronea (338 a.C.) y acabado por Alejandro Magno, con peristilo jónico y columnas corintias en el interior, donde se conservaban cinco estatuas de oro y marfil del conquistador de Macedonia entre padres y antepasados. Esta obra maestra de Leocares se ha perdido, aunque se cree que las cinco cabezas en miniatura de marfil que fueron halladas en la tumba de Filipo II en Vergina son una representación de la misma. Para terminar, recordaremos brevemente algunos edificios caracterizados por su funcionalidad y elegancia, como el Leonideo, una especie de "hotel de lujo" en el corazón del santuario, embellecido con jardines con fuentes, o las numerosas infraestructuras deportivas, como por ejemplo el gimnasio, los baños y las termas. Pausanias consagró la mayor parte de sus libros V y VI de su Periégesis a describir el santuario de Olimpia.

Olimpia

Sobrenombre de Lucisia adorada en Élide. Todos los años los eleos nombraban a una sacerdotisa que presidía su culto.

Olimpia

Sobrenombre de Hera, adorada en Olimpia.

Olimpia de Larisa

Mujer de Demetrio el Hermoso, que era hijo de Demetrio Poliorcetes y Ptolemais, y madre de Antígono III Dosón.

Olimpíada

Olimpiada (fiesta o juego que se hacía cada cuatro años en la antigua ciudad de Olimpia. Los Juegos Olímpicos, que ocupaban el primer lugar en relación con los celebrados ….).

Olimpiada

u Olimpíada. Fiesta o juego que se hacía cada cuatro años en la antigua ciudad de Olimpia. Los Juegos Olímpicos, que ocupaban el primer lugar en relación con los celebrados en otras ciudades, entre los cuales eran notables también los Juegos Píticos (Delfos), los Ístmicos (Corinto) y los Nemeos (Argólida) no eran, así también los antedichos, de carácter exclusivamente deportivo, sino también fiestas religiosas. pues todos estaban consagrados a un dios; los Olímpicos implicaban una tregua en el caso de haber guerra entre las ciudades y todos los griegos fraternizaban para consagrar a su dios supremo el triunfo de la belleza y de la fuerza humanas. Fueron fundados el año 884 a.C. por Ifito, rey de Élida (Grecia), quien obtuvo de todos los Estados griegos que su comarca fuera considerada como un Estado neutral, y que durante los juegos olímpicos hubiera una especie de tregua sagrada entre los pueblos de Grecia. A partir del año 776 a.C. no se contaron los años más que por olimpiadas; estos certámenes se celebraron más de mil doscientos años, hasta el 394 de nuestra era, en que el emperador Teodosio los suprimió. Se celebraban al pie del monte Kronion, en la llanura que recorta hoy el río Orfea, y duraban 5 días; los juegos propiamente dichos tenían lugar los días segundo, tercero y cuarto. El programa de los concursos varió según las épocas: en los siglos V y IV antes de nuestra era, los juegos consistían en lo siguiente: 1º, carrera a pie y carreras simple, doble o séxtupla; 2º, carrera armada (equipo de guerra); 3º, lucha; 4º, pugilato; 5º, pancracio (mezcla de lucha y pugilato); 6º, péntatlon. Este programa se desarrollaba en el estadio; además, tenían efecto en el hipódromo la carrera de cuadrigas, la de bigas y la de caballos montados. Los que tomaban parte en los juegos se llamaban atletas, se sometían a una concienzuda preparación y, en caso de salir vencedores, obtenían como premio una palma, una corona de laurel o de olivo y, a veces, un trípode; al regreso a sus respectivas ciudades eran recibidos triunfalmente, se les erigían estatuas y los poetas los contaban en sus versos. Ver, Juegos Olímpicos, Decálogo Olímpico.

Olimpíade

Olimpia ((siglo IV a.C.). Hija de Neoptólemo, rey de Epiro. Reina de Macedonia por su matrimonio con Filipo II, y madre de Alejandro Magno. Se casó con ….).

Olimpias

Fuente vecina del monte Olimpo. Según Pausanias, brotaba agua alternativamente de un año a otro, esto es, un año sí y otro no. Muy cerca de esta fuente salían debajo tierra torbellinos de humo y llamas, que los arcadios consideraban como una consecuencia del combate de los titanes contra los dioses.

Olímpicas

Epíteto de las Musas.

Olímpico

u Olimpio. Sobrenombre de Zeus que enfatizaba su reinado sobre los demás dioses y sobre el festival panhelénico de Olimpia. El templo y la estatua del dios, fueron el fruto de los despojos que los eleos se llevaron en el saqueo de Pisa. El templo por la parte de afuera estaba rodeado todo de columnas; en las cuales se emplearon piedras más preciosas. El edificio tenía setenta y ocho piesde altura, noventa y cinco de largo y doscientos treinta de ancho. Estaba cubierto de un hermoso mármol pentélico cortado en forma de tejas. En los dos extremos de la bóveda se veían suspendidos dos vasos grandes de oro, y en medio una Victoria de bronce dorado, llevando un broquel de oro. La estatua del dios, obra de Fidias, el famoso escultor de Atenas, era de oro y marfil. Representaba a Júpiter sentado en un trono y coronado de olivo, llevando en la mano derecha una Victoria también de oro y de marfil, adornada de cintas y coronada, y en la izquierda un cetro en cuyo extremo reposaba un águila, uno y otra compuesta de diferentes metales. Finalmente en el trono del dios brillaban por todos lados el oro y las piedras preciosas, y el marfil y el ébano formaban por su mezcla una agradable variedad. En el lugar más elevado del trono y sobre la cabeza del dios, a un lado estaban colocadas las Gracias y en el otro las Horas, una y otras como hijas de Júpiter. La habilidad del operario obtuvo la aprobación del mismo Júpiter, pues Fidias, concluida su obra, rogó al Dios que le diese una señal de quedar satisfecho; y se cuenta que inmediatamente el pavimento del templo retumbó con el ruido del trueno, precursor de un rayo que Júpiter lanzó, sin que causase el menor daño. Conservábase en el mismo templo una prodigiosa cantidad de ricos presentes, no sólo de parte de los príncipes griegos, sino que también de los del Asia. El mismo Pausanias refiere otra maravilla acaecida en el altar de Júpiter Olímpico, que consiste en que los milanos, que de todas las aves de rapina son las más carnívoras, respetaban las víctimas, y si casualmente un milano se arrojaba sobre las entrañas de alguna de ellas, se infería de esto un mal augurio. En el mismo templo de Júpiter, los eleos habían erigido seis altares a doce dioses, de modo que se rendían sacrificios a dos de ellos en un mismo altar: a Júpiter y Neptuno en el primero; a Juno y Minerva en el segundo, a Mercurio y Apolo en el tercero; a las Gracias y a Baco en el cuarto; a Saturno y a Rea en el quinto; y en el sexto a Venus y a Minerva Erganea.

Olímpicos

Las doce divinidades principales entre las que se distinguen dos generaciones, la primera de las cuales sería en realidad, según la teogonía, la tercera generación de los dioses. )o()o( Primera generación: Zeus, sus dos hermanos, Posidón y Hades o Plutón, y sus tres hermanas, Deméter, Hestia y Hera, esta última esposa de Zeus. )o()o( Segunda generación: Ares, hijo de Zeus y Hera; Apolo, Hermes, Artemisa, hijos de Zeus y otras diosas; Atenea, supuestamente nacida solo de Zeus; Hefesto, nacido solo de Hera. )o( Afrodita, auténtica Olímpica según Homero (que la presenta como hija de Zeus), no lo sería en realidad según la Teogonía de Hesíodo: nacida de la espuma de las olas fecundadas por el esperma de Crono, se habría convertido en Olímpica por adopción, según la versión más corriente de su mito. El caso de Dioniso, hijo de Zeus y de una mortal, sería análogo.

Olimpio

Templo de Júpiter situado al sudoeste de la ciudad de Siracusa y del río Ánapo.

Olimpio

Olímpico (sobrenombre de Zeus que enfatizaba su reinado sobre los demás dioses y sobre el festival panhelénico de Olimpia. El templo y la ….).

Olimpiodoro

(siglo V-VI). Filósofo peripatético y comentarista neoplatónico, que vivió en Alejandría. Entre otras obras escribió: Vita Platonis (Vida de Platón); In Platonis Phaedonem Commentaria (Fedón); In Aristotelis Metoeora Commentaria. Se duda si le corresponde la obra De arte sacra lapidis philosophorum (Sobre el arte sagrada de la piedra filosofal).

Olimpiodoro

(ss. IV-III a.C.). Político y militar ateniense. Con la ayuda de los etolios y los subsidios proporcionados por Demetrio Poliorcetes, combatió con éxito contra el macedonio Casandro (304-301), a quien rechazó en Elatea (304). Después de la caída de Lacares y la reconquista de Atenas por Demetrio, Olimpiodoro asumió un poder absoluto ocupando el arcontado durante dos años seguidos (294-292), pero al mismo tiempo se esforzó por reconciliar a las diferentes facciones, logrando el retorno de los oligarcas que habían sido exiliados en el 307. Una vez que Demetrio fue expulsado de Macedonia y alentado por Ptolomeo I de Egipto, Olimpiodoro declaró libre a Atenas, dirigió una insurrección contra Demetrio, ocupó la colina del Museo (287), ayudó a Democares a tomar Eleusis (286) y por último desalojó a Antígono II Gonatas de El Pireo (285). Con un golpe de mano, Antígono reocupó El Pireo (281), pero aprovechándose de la derrota de éste frente a Ptolomeo Cerauno, Olimpiodoro pudo recuperarlo (280), por lo que Atenas gozó de nuevo, aunque por corto tiempo, de total independencia. En reconocimiento a sus servicios, Olimpiodoro fue honrado por los ateniense con estatuas.

Olimpiodoro de Tebas

(ss. IV-V). Olimpiodoro de Tebas, así denominado para diferenciarlo de otros intelectuales homónimos de la antigüedad, fue un historiador y filósofo. Nacido en la ciudad egipcia de Tebas en el año 378 y fallecido despues del año 425, sirvió como embajador ante los hunos en el año 415. Es escritor de una Historia en 22 libros que abarca el transcurso de los años 407 a 425, siendo crucial para conocer algunos acontecimientos, como la terrorífica invasión bárbara de las provincias hispanas en el otoño del año 409, las rentas de los senadores romanos en sus días o el asesinato del rey visigodo Ataulfo en 415. Con esta obra procuró dar su apoyo a Estilicón en su intento de reunificar el Imperio. Su trabajo se perdió, pero es conocido gracias a unos 40 fragmentos de la biblioteca del escritor bizantino Focio y sirvió como fuente de la de otros autores como Zósimo o Sozomeno. Está incluido en la corriente filosófica denominada peripatética, seguidora por tanto, de las ideas de Aristóteles y aunque era un pagano convencido, dedicó su obra al emperador Teodosio II.

Olimpiodoro el Joven

(ca.495-570). Filósofo neoplatónico, profesor y astrólogo que vivió en los primeros años del Imperio bizantino, tras el decreto del 529 de Justiniano que cerró la Academia de Platón en Atenas y otras escuelas paganas. Olimpiodoro fue el último pagano que mantuvo la tradición platónica en Alejandría. Tras su muerte, la escuela de Alejandría pasó a manos de los cristianos aristotélicos y acabó trasladándose a Constantinopla. El propio Olimpiodoro logró sobrevivir a la persecución sufrida por muchos de sus colegas, como Hierocles de Alejandría, posiblemente gracias a que la escuela de Alejandría estaba menos involucrada en la política (por ejemplo. los intentos del emperador Juliano por restablecer los cultos mitraicos) y también quizá porque era más escolástica y menos religiosa que la Academia ateniense. Se le llama "el Joven" en las referencias contemporáneas porque hubo un filósofo peripatético anterior (siglo V) también Ilamado Olimpiodoro ("el Viejo") que enseñó en Alejandría y es famoso por haber sido el profesor de Proclo. Entre las obras conservadas de Olimpiodoro están una biografía de Platón, comentarios sobre varios diálogos de éste y sobre Aristóteles, y una introducción a la filosofía aristotélica. Olimpiodoro también proporciona información sobre la obra del neoplatónico anterior Jámblico que no se halla en otra parte. Además, se conserva un comentario de Olimpiodoro sobre la Introducción de Paulo Alejandrino a la astrología, escrita en el 378. Aunque el manuscrito del Comentario se atribuye en dos versiones posteriores a Heliodoro, hay quien argumenta que en realidad es el esbozo de una serie de conferencias dadas por Olimpiodoro en Alejandría entre mayo y julio del 564. El Comentario es una ampliación del somero texto de Paulo, explicando prácticas y fuentes. También arroja luz sobre los desarrollos de la teorías astrológicas en los 200 años siguientes a Paulo.

Olimpiónicos

Los que salían victoriosos en los Juegos Olímpicos eran muy honrados en su patria. Los atenienses sobre todo, gastaban pródigamente en presentes para regalar a sus compatriotas olímpicos, de modo que Solón creyó deber poner término a la prodigalidad. Su ley expresa que la ciudad tan sólo podrá dar a los olímpicos 500 dracmas de plata.

Olimpius

Sobrenombre de Apolo.

Olimpo

(san) (¿-256). Padre de familia mártir del siglo III, que con su esposa Exuperia y su hijo Teódulo fueron bautizados en Roma por el Papa san Esteban I, el año 256. Y precisamente al día siguiente de ser lavados por las aguas bautismales, el 26 de julio, y muy poco tiempo después de haber sido testigos del heroico y admirado martirio de san Sinfronio, esta neocristiana familia rinde también en la hoguera el supremo testimonio de su reciente fe. Su fiesta se celebra este mismo día 26 de julio.

Olimpo

"el luminoso". Es el monte más alto de Grecia, situado entre las regiones griegas de Tesalia y Macedonia. Para la mitología griega, el Olimpo era el hogar de los dioses olímpicos, los principales dioses del panteón griego, presididos por Zeus. Los griegos creían que en él se había construido mansiones de cristal en las que moraban los dioses. Como ocurre con otros aspectos y elementos de la mitología el número e identidad de los dioses que habitaban ese Olimpo, el llamado "Concilio de los dioses", es impreciso de acuerdo con la tradición. Parece que su número era de doce. La tradición fue agregando dioses que fueron reemplazando a algunos otros para que el número de dioses olímpicos quedara estable en doce: Zeus, Hera, Poseidón, Ares, Hermes, Hefesto, Afrodita, Atenea, Apolo y Artemisa son siempre considerados dioses olímpicos. Hestia, Deméter, Dioniso, Hades, Perséfone, Hebe, Asclepio y Heracles después de ser divinizado, son los dioses variables que completaban la docena. De todos los dioses sólo Hestia, Deméter, Hera, Hades, Poseidón y Zeus eran hijos de Crono y Rea. Se puede incluir en la lista a Hades, pero no posee trono en el Olimpo, ya que, a pesar de ser uno de los dioses más importantes, su morada en el mundo subterráneo de los muertos hacía su relación con los olímpicos más delicada. Hestia fue uno de los doce Olímpicos durante mucho tiempo, aunque terminó cediendo su lugar a Dionisio. Perséfone pasaba la tercera parte del año en el inframundo, provocando así el invierno, y se le permitía volver al Olimpo durante los restantes meses para que pudiera estar con su madre, Deméter. Hoy Olimbos, 2919 m, el más alto de la península balcánica. Ver, Ourea. )o( MITOLOGÍA.- Desde los poemas homéricos, el Olimpo es considerado como la mansión de los dioses, en particular como la morada de Zeus. En él, por ejemplo, el dios pesa los destinos de Aquiles y Héctor, y desde su altura precipita a Hefesto cuando éste quiere intervenir en favor de Hera, etc. Sin embargo, poco a poco la residencia de los dioses se va diferenciando de la montaña tesalia, y el término Olimpo se aplica, de manera general, a las "moradas celestes" donde reside la divinidad.

Olimpo

Uno de los Tespíadas, hijo de Heracles y una de las hijas de Tespio.

Olimpo

Monte de Misia de unos 2.500 m de altitud, situado a unos 50 km al sureste del Mar de Mármara. Hoy, en Turquía.

Olimpo

La palabra olimpo parece ser un elemento de substrato pregriego que significa simplemente "montaña". En la Grecia antigua había muchos montes que llevaban este nombre: había uno, en Misia; otro, en Cilicia; un tercero, en Élide; otro, en Arcadia, y, finalmente, el más célebre de todos, que se alzaba en los confines de Macedonia y Tesalia.

Olimpo

Hijo de Cres, el héroe epónimo de Creta. Crono lo habría confiado a Zeus, y éste lo habría educado. Pero Olimpo sugirió a los gigantes la idea de destronar a Zeus, y éste, irritado, lo fulminó. Luego se arrepintió de su acción y dio su propio nombre a la tumba de Olimpo, que se hallaba en Creta.

Olimpo

Según Diodoro, Olimpo es también el nombre del primer marido de Cibeles, con la cual casó Yasión en segundas nupcias. Sin duda se trata de una interpretación evemerista de la leyenda de Cibeles, situada en el monte Olimpo de Misia.

Olimpo

u Olimpus. Olimpo es un célebre flautista que pasa por ser, ya el padre, ya, con más frecuencia, el hijo de Marsias y su discípulo. Tenía también una habilidad extraordinaria en tañer los instrumentos de cuerda, y los escritores antiguos dicen, en elogio suyo, que sus tocatas excitaban en el alma un entusiasmo irresistible. Plutarco atribuye a este poeta músico varias normas o cánticos en honor de los dioses, a saber: 1º) el de Minerva; 2º) el de los carros; 3º) el Policéfalo en honor de Apolo. Cuando Marsias fue muerto por Apolo, Olimpo lo enterró y le lloró.

Olimpos

Ciudad de Licia, en la parte más occidental del actual golfo de Antalia.

Olimpus

Olimpo (Olimpo es un célebre flautista que pasa por ser, ya el padre, ya, con más frecuencia, el hijo de Marsias y su discípulo. Tenía también ….).

Olimpus

Otro famoso tocador de flauta frigio, que floreció en tiempo de Apolo.

Olimpus

Gobernador de Júpiter, hijo de Saturno y Rea, cuyas funciones recibió de Baco. Habiéndo aprendido Júpiter en el monte Olimpo la virtud y las letras, obtuvo por sobrenombre el de Olímpico.

Olimpus

Este era, en lenguaje de los augures un hoyo ahondado con ceremonias religiosas, en donde empezaban a trazar el surco que debía formar el cerco de una nueva ciudad. Ver, Arúspice.

Olimpusa

Hija de Testio. Hércules la hizo madre de Alócrates.

Olina

Río del noroeste de la Galia Lugdunense de 170 km de longitud, que desemboca en el Canal de la Mancha. Hoy, Orne, departamento de Calvados, región de Normandie, Francia.

Olinto

Existen dos leyendas relativas a Olinto, el héroe epónimo de la ciudad macedónica del mismo nombre. Era hijo del dios-río de Tracia, Estrimón, y hermano de Brangas y Reso. En una cacería fue muerto por un león y enterrado por Brangas en el lugar de su muerte. Según otra tradición, Olinto es hijo de Heracles y de la ninfa Bolbe.

Olinto

Olinto era una antigua ciudad griega, en la Calcídica, la principal de los calcideos. Estaba situada en la orilla izquierda de un río y a unos 5 km del mar, distancia suficiente para no verse sorprendida por un ataque desde el mismo. Emplazada entre dos colinas que se extienden unos 1.200 metros de sur a norte; su anchura en la parte superior es de 100 a 200 m. La colina sur se eleva de 16 a 25 m sobre su base y está a 59 m sobre el nivel del mar. La colina norte está a 65 m sobre el nivel del mar y sobre el llano de la parte norte se eleva 8 m. Desde la parte meridional, mirando al sur, se ve todo el golfo de Torone con la costa occidental de la península de Sitonia y la oriental de la península de Palene con el istmo y Potidea, ciudad ésta de la que distaba unos 11 km hacia el noroeste. De Meciberna, puerto de Olinto, se hallaba a 5 km al oeste. En cambio hacia el sur y oeste la vista desde Olinto está obstaculizada por un barranco que se extiende en dirección norte sur, cuya elevación y longitud son mayores que los del emplazamiento de Olinto. La breve historia de Olinto, fundada por los calcideos en el siglo VI a.C., es resumida esencialmente por Tucídides, en su Historia de la Guerra del Peloponeso, por Libanio, retórico y maestro del emperador romano Juliano, y por Demóstenes en la introducción de sus discursos pronunciados en el verano del 349 a.C., algunos meses antes de que Olinto fuera arrasada por Filipo II de Macedonia. Originalmente, fue un asentamiento indígena, y se convirtió en ciudad griega en el 479 a.C., cuando se repobló con otros griegos calcideos. En 432 a.C. la guerra total propugnada por Atenas afectó incluso a las zonas más periféricas del mundo helénico, implicando asimismo a Macedonia, Tracia, rica en metales, y la fértil península calcídica. Según cuenta Tucídides, Pérdicas convenció a los calcideos para que abandonasen sus ciudades en la costa después de haberlas arrasado y se trasladasen a Olinto, convirtiéndola en la única ciudad fortificada. A dichos calcideos les dio parte de su propio territorio de Migdonia, para que la cultivaran mientras durara el estado de guerra con los atenienses. Fue en torno a estos años cuando se edificó la nueva Olinto, la ciudad más interesante y conocida de la Grecia clásica. El centro más antiguo, situado en una pequeña colina de 16 a 25 m de altura al sur de la nueva ciudad, no fue abandonado, conservando algunos edificios públicos de relieve y manteniendo inalterado su propio entramado urbano algo irregular, propio de un asentamiento colonial arcaico. En el centro arcaico se ha identificado un edificio, posiblemente el Bouleterión mientras que en la colina septentrional los nuevos barrios disponen sólo del ágora, que tan sólo albergó un edificio público y los establos ligados al tipo de actividades que situaron a Olinto en el centro de un vasto dominio. La ciudad no tardó en dominar a sus vecinas y se puso al frente de la Liga Calcídica que logró la independencia de Atenas. Proceso que comenzó, tras el tratado de paz entre Esparta y Atenas del 421 a.C., conocido como la Paz de Nicias. Según el tratado, Meciberna debía permanecer independiente, pero Olinto pretendía recuperar su puerto. Por el amplio y fértil territorio, que favorecía los asentamientos dispersos, como el del lago Bolbe, a casi 50 km de la ciudad, Olinto se encontró sólo 84 años después que tenía que hacer frente a la nueva potencia macedonia. Libanio dice en la introducción a la Olíntica I que primero luchó contra los atenienses en la guerra del Peloponeso, después contra los espartanos. A lo largo del tiempo adquirió gran poder y ejerció la hegemonía sobre las ciudades calcideas. Se alió con Filipo, rey de los macedonios, y combatió con él contra los atenienses, tras haber recibido de los macedonios tanto la ciudad de Amunte, reinvidicada por los macedonios y los olintios, como Potidea, posesión ateniense que Filipo ya había conquistado. Más tarde, los olintios empezaron a sospechar del rey, por su deseo de expansión y su escasa fidelidad a los pactos. Aprovechando su ausencia enviaron una embajada a Atenas para reconciliarse, en contra de lo pactado con Filipo. Filipo, que desde hacía tiempo buscaba un pretexto para atacarlos, les declaró la guerra. Los olintios pidieron ayuda a Atenas. Demóstenes invitó a los atenienses a socorrer a Olinto. El año siguiente, a Filipo, acampado frente a la ciudad, le abrieron las puertas dos traidores, Eutícrates y el jefe de la caballería, Léstenes. Olinto fue arrasada, los habitantes esclavizados y deportados parte a Tracia, parte a Macedonia. Célebre por los discursos de Demóstenes llamados, Las Olínticas. Las excavaciones han permitido estudiar el plano de la ciudad y las ruinas de habitaciones de los siglos V y IV.

Oliotes

u Oliotos u Oligotos u Olympios u Uhlatos, Tiberio Julio (siglo IV). Rey del Bósforo (307-309), hijo y sucesor de Totorses. Su hija, Nana, se casó con el rey de Iberia caucásica, Mirvan III (o Mihran III, 284-345).

Oliotos

Oliotes (rey del Bósforo (307-309), hijo y sucesor de Totorses).

Oliras

Río que limita con las Termópilas. Hoy, en Grecia. )o( MITOLOGÍA.- Intentó apagar la hoguera de Hércules.

Olisipo

u Olisippone u Olissipo u Olissipona. Municipio latino de Hispania en la provincia romana de la Lusitania, en el siglo I a.C.. Según algunos deriva del fenicio Allis Ubbo "Puerto Seguro", aunque otros sostienen que es una voz turdetana-tartésica prerromana. La ciudad era una de las más importantes de la Lusitania aunque la capital provincial se encontraba en la ciudad de Augusta Emerita, en el actual municipio español de Mérida. Fue un municipio romano, siendo sus habitantes ciudadanos romanos a pesar de no ser de ascendencia romana, debido a una alianza firmada entre el gobierno de la ciudad y Roma. En latín vulgar, el nombre degeneró en Olissipona. Cuando se iniciaron las guerras púnicas entre Cartago y Roma, varios de los conflictos tuvieron lugar en Hispania, que en la época era la más importante posesión del imperio cartaginés. Hacia 221-219 a.C., Aníbal tomó Sagunto, iniciando la Segunda guerra púnica. Aníbal invadió Italia atravesando los Pirineos y los Alpes a partir de un desembarco con elefantes en la península y a él se juntaron tropas celtíberas, incluyendo lusitanas. La respuesta de Roma a ese peligroso ataque fue la invasión y conquista de Hispania a los cartaginenses, por las tropas de Escipión el Africano, hacia el 210 a.C.. Después de las batallas que tuvieron lugar en el oriente peninsular, Décimo Junio Bruto Galaico es encargado, como cónsul y representante del Senado, de pacificar la región occidental. En el 205 a.C. Olissipo, una de las ciudades de los túrdulos oppidanos, se alía a los romanos, luchando sus habitantes del lado de las legiones. Los ataques de pueblos lusitanos a la ciudad y a los romanos llevaron a la necesidad de construir una muralla que envolviese al núcleo urbano. Con la Pax romana, es absorbida en el Imperio y recompensada a través de la atribución de la ciudadanía romana, que era un privilegio que sólo se concedía a los ciudadanos italianos. Felicitas Julia, fue el nuevo nombre de la ciudad, tal y como estaba establecido en el estatuto de Municipium atribuido por Julio César, para los territorios que se encontraban alrededor, hasta una distancia de 50 km. No se pagaban impuestos a Roma, al contrario de casi todos los demás castros y poblaciones autóctonas conquistadas. La ciudad prosperó con el comercio con la provincia romana de Britannia y con las poblaciones en la ribera del Tajo, hasta el interior de la meseta ibérica. Julius y Cassios, gobernaron la ciudad con un régimen republicano y oligarca, enviando problemas y peticiones al gobernador que se encontraba en Augusta Emerita, para que este los resolviese. Entre ellas destaca la delegación que se envió a Tiberio para quejarse por los monstruos marinos que destrozan los barcos en el océano. La ciudad era en aquella época de las mayores y más importantes de la península. Hoy, Lisboa, Portugal. Ver, Vía XVI, Vía XV, Vía XIV, Vía XII.

Olisippone

Olisipo (municipio latino de Hispania en la provincia romana de la Lusitania).

Olissipo

Olisipo (municipio latino de Hispania en la provincia romana de la Lusitania).

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