Os damos la bienvenida al Diccionario de Historia Antigua y Mitología más completo de Internet.

Introduce la palabra que quieras consultar, selecciona el tipo de búsqueda (Todos los campos, Palabra o Descripción) y haz clic en "Buscar".

- Cuando realizas una consulta de un término ten en cuenta que el buscador mostrará un listado alfabético de las palabras exactas y también de aquellas palabras que contengan dicho término.

- Una vez hayas realizado una búsqueda, si has navegado por distintas páginas o has entrado a explorar el listado por letras es aconsejable pulsar el recuadro "Anular" antes de realizar una nueva consulta.

Página 943 - 1322 Palabras 47101 al 47150 de 66095

Palabra   |   Descripción

Oileo

Escudero del rey Bianor, muerto por Agamenón queriendo vengar a su señor.

Oineo

Primer viticultor de Calidonia. Introdujo el árbol de la vid en su región y enseñó a sus habitantes cómo cultivarla. Ver, Eneo, Vino.

Oinoanda

Oenoanda (ciudad de Licia, entre Bubon y Balbura, al sur; en el extremo oeste de Pisidia. Poco se sabe sobre la historia de Oenoanda, aunque su nombre ….).

Oinóe

la "vinosa". Demo del Ática próximo a Eléuteras, en el camino hacia Tebas.

Oinoi

Sikino (pequeña isla del mar Egeo perteneciente al archipiélago de las Cícladas. En la antigüedad recibía ….).

Oinokoe

Enócoe (en la Grecia antigua, era una jarra de vino que servía para sacar el vino de una crátera, donde ha sido aguado, antes de servirlo).

Oinomancia

Enomancia (adivinación que se hacía por medio del vino, ya fuese observando su color, ya notando las más pequeñas circunstancias en el acto ….).

Oinoné

Nombre original de la isla de Egina, Grecia.

Oinosponda

Sacrificios a que no consistían sino en libaciones de vino.

Oiolica

En la mitología griega Oiolica era una ninfa halia, esto es, del mar. Se le consideraba una deidad de las olas producidas por las tempestades, al ser hija del gigante Briareo (originador de las tormentas) y de Cimopolia, diosa de las olas. Su nombre significaba "lobo solitario", haciendo referencia quizás a las fauces de las olas que hacían hundir los barcos o se estrellaban en la orilla.

Oiseia

Asentamiento prehispano situado en Sierra Morena. Hoy, en España.

Oisime

Ciudad de Macedonia, próxima a Filipos y a Neápolis.

Oitylos

Ciudad costera del suroeste de Laconia. Hoy, en Grecia.

Oizís

En la mitología griega Oizís era una daimon o espíritu que personificaba la angustia, la miseria y la tristeza. Según Hesíodo, era hija de Nix por sí misma, mientras que Higinio le atribuye la paternidad de Érebo. Oizís es una de los descendientes de la Noche que representan los males del mundo, siendo hermana, por ejemplo, de la Muerte, la Vejez, la Discordia o el Engaño. Ver, Algos.

Ojáncana

En la mitología cántabra la ojáncana o juáncana es la mujer del ojáncano, y al igual que él, un personaje sanguinario con el mismo aspecto aterrador pero es aún más perverso ya que sus víctimas eran los niños que se pierden por el bosque. Posee similitudes con las lamias vascas pero las supera en crueldad. Posee dos ojos, largos pechos que le cuelgan a la espalda cuando corre y carece de barba. Tiene un largo cabello oscuro y alborotado y de su boca sobresalen enormes y retorcidos dientes. La reproducción de estos seres, ojáncanus y ojáncanas, es extremadamente peculiar dado que no se produce alumbramiento sino que cuando un ojáncánu está viejo, los demás lo matan, le abren el vientre para repartirse lo que lleve dentro y lo entierran bajo un roble, árbol junto al tejo con connotaciones míticas en Cantabria. Transcurridos nueve meses afloran del cadáver unos enormes y viscosos gusanos de color amarillo que dicen que olían a carne podrida y que durante tres años son amamantados por una ojáncana con la sangre que brota de sus grandes pechos, convirtiéndose posteriormente en ojáncanus y ojáncanas. Ambos representan la antítesis a la dulzura y bondad de las anjanas y solo éstas o un duende pueden proteger a los hombres de ellos y castigarlos. Ver, Ojáncano, Mitología cántabra.

Ojáncano

u Ojáncanu. Monstruo maligno de la mitología cántabra. Infortunio de Cantabria, personifica el mal entre los cántabros y representa la maldad, la crueldad y la brutalidad. De carácter salvaje, fiero y vengativo, esta criatura habita en las profundas y lúgubres grutas de los parajes más recónditos de la montaña, cuyas entradas suelen estar cerradas con maleza y grandes rocas. Los más viejos contaban que daba miedo ver al ojáncano andar por encima de la nieve en las noches claras de enero. La mitología recoge la creencia de que los desfiladeros y barrancos han sido hechos por estos míticos personajes. Este gigante antropomorfo posee un aspecto descomunal, con un único ojo similar a un cíclope, su voz es grave y profunda como un trueno. Todo su enorme cuerpo está cubierto por un pelo áspero y rojizo proveniente de la espesa melena y la barba, de donde le crece un pelo blanco, el único punto débil del ojáncano. Si se le consigue arrancar tras cegarle el único ojo que tiene en su frente, muere. Por otro lado la tradición dice que tienen mucho miedo a los sapos voladores y a las lechuzas. Cuando un sapo volador toca al ojáncano este muere si no consigue una hoja verde de avellano untada en sangre de raposo. Los ojáncanos se alimentan de bellotas, de las hojas de los acebos y de los animales y panojos de maíz que roba. Pero también come murciélagos y aves como las golondrinas, además de los tallos de las moreras, y suele hurtar a los pescadores las truchas y las anguilas. Entre las maldades que la mitología cántabra atribuye a este ogro está el de derribar árboles, cegar fuentes, robar ovejas, raptar a jóvenes pastoras, destruir puentes, matar gallinas y vacas, abrir simas y barrancos, arrastrar peñas hasta las camberas y brañas donde pasta el ganado, rompe las tejas, robar imágenes en las iglesias y dejar bojonas (con cuernos defectuosos) a las vacas. Además, siembra entre los lugareños el rencor, la soberbia, la envidia y el hurto. A los recién nacidos se les protegía para que no fuesen raptados por ellos con ungüentos de agua bendita. Paralelamente existen versiones que cuentan la existencia de ojáncanos bondadosos, nacido uno cada cien años, a los que se les podía incluso acaricar y ellos agradecidos avisaban de la llegada de los ojáncanos malos. Este monstruo es considerado el ser más popular de la mitología de Cantabria. Ver, Anjana, Mitología cántabra.

Ojáncanu

Ojáncano (monstruo maligno de la mitología cántabra. Infortunio de Cantabria, personifica el mal entre los cántabros y representa la maldad, la crueldad y la brutalidad. De carácter ….).

Ojancos

En la mitología castellana, son ogros o gigantes que aparecen en los cuentos como "El ojanco" y otros nombres parecidos, y que se relacionan con el cíclope, ser mítico de un solo ojo. Estos cíclopes castellanos, también conocidos como "ojarancos" "ujancos" o "ojaranquillos", se les representaban como una especie de seres simiescos de barbas tan ásperas como cerdas de jabalí que le llegaban a las rodillas y así le tapaban el cuerpo, pues solía ir desnudo. Su peculiaridad era tener dos filas de dientes y un único ojo brillante que le ocupaba casi toda la zona frontal, y en algunos relatos populares se le atribuyen además dos cuernos. Es ágil como las águilas y con una extremada fuerza. Habitan en montañas, cuevas, posadas o castillos. Suelen disponer de rebaños o de un ejército y servidores coaccionados, y les gusta de la carne humana. El mito está emparentado con sus "primos", el Xigante gallego y el Patarico asturiano, junto a su "hermano" montañés El Ojáncanu. Estos seres han sido recogidos no solo en leyendas, como ejemplo La cueva de los gigantones en Alcalá de Henares (Madrid) o El Gigante del Valle Estrecho en San Martín de los Herreros (Palencia). También en los cuentos populares castellanos. Además, se conoce de su versión femenina, como la Ojáncana o en Piedrabuena (Ciudad Real) denominada la Ojanca. Ésta, era usada para asustar a los niños, cuyo nombre explicaban los lugareños en razón de que tenía un ojo muy grande. En la provincia de Jaén se halla el municipio de Arroyo del Ojanco.

Ojibios

Pueblo de Liguria que vivía entre Antípolis y el río Var.

Ojo

El ojo humano era uno de los símbolos de Osiris, dice Plutarco; así es que algunas veces se encuentra en los antiguos monumentos un ojo al lado de una cabeza de Osiris, el Apolo egipcio o el Sol. Otros autores suponen que el ojo estaba consagrado a Apolo porque el sol dirige sus miradas a todas partes. De ahí deriva que los poetas le llamen ojo de Júpiter, y los latinos caelispex, el que mira al cielo.

Ojo de Horus

Equivale en ocasiones al dios sol Re, en tanto en cuanto diadema símbolo de poder sobre la vida y la muerte. Dicho Ojo representaba no sólo al sol, sino también, a veces, a la luna. Este concepto fue el centro de toda una mitología muy compleja, pues se creía que había sido la parte de Horus que había sufrido daño en la lucha contra Seth, pero que luego pudo ser curada. El Ojo de Horus era el Ojo del hijo de Isis, que había sido herido por Seth y que Thot curaria y devolvería a Horus. Ojo de Horus pasó a convertirse en sinónimo de ofrenda por excelencia, ya que mediante ella "se devolvía" algo a la divinidad. Siendo el Ojo, pues, el bien más preciado de Horus, el Ojo, por asimilación y trasposición conceptual, pasó a designar todo lo que fuese precioso. Numerosos objetos recibían el nombre de "ojo de Horus" (aceite, incienso, uvas, tejidos, cornalina, etc.). La literatura dedicada al Ojo de Horus por parte de los estudiosos es muy abundante, con puntos de vista críticos y polémicos.

Ojo del rey

también "oído del rey". Entre los persas era la forma popular de designar a una serie de personas de confianza del Gran Rey, que se hallaban por todas las satrapías, con la misión de informar al monarca de todo lo notable que ocurriera. Ver, Oídos y ojos del rey.

Ojo Udjat

o Udyat. Corresponde al signo jeroglífico "udjat". Desde los primeros tiempos el sol y la luna fueron considerados en Egipto como los ojos del dios Horus, el gran halcón, aunque a menudo se les diferenciaba: el ojo izquierdo (el "Ojo de Horus") era el símbolo de la luna, mientras que el derecho (el "Ojo de Ra") era el ojo del sol. Dos pectorales ornamentados hallados entre los tesoros de Tutanjamón representan uno el ojo derecho o solar, mientras que el otro reproduce el ojo izquierdo debajo de un círculo lunar. Una historia mitológica explica cómo el Ojo de Horus fue dañado y posteriormente cicatrizó, lo que reflejaba las fases crecientes y menguantes de la luna; el nombre dado a este símbolo, udjat, vendría a significar "la totalidad o unidad restablecida". El ojo indestructible del dios Horus, que le fue devuelto de forma mágica tras haberle sido arrancado traicioneramente por Set, durante la lucha sostenida por ambos. Según la mitología había sido dañado por Seth y curado y completado por Thot. Símbolo de la luna y de la plenitud física. Designaba el disco lunar en su totalidad. La composición del propio símbolo no se ha desentrañado totalmente; sin embargo quizás represente un ojo humano o de halcón (dependiendo de la representación concreta) encima de la marca distintiva de la mejilla del halcón. La estilizada "línea de lágrima" en espiral debajo del ojo es de alguna manera similar a la de la cara del guepardo, animal que también se asoció con el cielo en la antigua mitología egipcia, en virtud de las motas estrelladas de sus costados. A pesar de las incertidumbres en torno al origen y significado del símbolo del ojo sagrado, su uso en la iconografía egipcia es extenso y relativamente claro. El ojo fue ante todo un mecanismo protector, lo que queda petente en los numerosos udjat representados en amuletos, joyas y placas protectoras que se colocaban sobre la incisión de embalsamamiento de las momias. Este aspecto protector forma parte, probablemente, del significado de los dos ojos que se pintaban usualmente en el lado izquierdo de los féretros del Primer Período lntermedio y del Imperio Medio. Aunque la momia era colocada en el féretro a menudo sobre su lado izquierdo, lo cual sugiere la idea de que los ojos podían servir de "ventana" hacia el mundo para el difunto, también tenían probablemente una función protectora. En este mismo sentido, los ojos de Horus pintados en las proas de los barcos servían a la vez para proteger la nave y para "ver" el camino que se debía seguir. Durante el Imperio Nuevo el ojo sagrado se representó con frecuencia con alas, revoloteando detrás de reyes y dioses como un emblema de fuerza protectora. Por sus orígenes mitológicos. el ojo sagrado podía también actuar como símbolo de ofrenda. Así, el ojo restablecido, que fue presentado por Horus a su padre, devino arquetípico del acto de ofrecimiento e incluso como ofrenda. En el arte de finales del Imperio Nuevo aparecen a menudo variaciones sobre este tema. Los mandriles como animales solares sagrados, también aparecen presentando ojos udjat al sol naciente; y en tiempos grecorromanos, se reproducía a menudo el dios Nefertem -asociado al loto y a las ofrendas- sosteniendo un Ojo de Horus en una mano. Su poder rechazaba las calamidades. El ojo udyat fue un poderoso amuleto.

Okalakom

u Okelakom. Ceca de la zona celtíbera de la península Ibérica de localización desconocida. Se ha relacionado por su topónimo con Oncala, (Soria), pero también podría ser Ocilis, Medinaceli (Soria). A comienzos del siglo I a.C. emitió una escasa serie en Ae (unidades) de metrología celtibérica, mostrando cabeza masculina imberbe, símbolo delfín y jinete lancero.

Okals

Sacerdotes de los drusos, en los cuales se tenía una confianza extrema.

Okelakom

Okalakom (ceca de la zona celtíbera de la península Ibérica de localización desconocida).

Okonomoi

En la vida rural del Imperio romano en Asia Menor, jefe de cultivo, liberto o asalariado, que gestiona el dominio pero no lo trabaja directamente.

Oktabon

Localidad romana situada en la orilla derecha del Danubio. Hoy, Visnjica, municipio de Palilula, Belgrado, Serbia.

Ola

Ponto (Ponto, la "Ola", es la personificación masculina del mar. No posee leyenda propia, y sólo figura en las genealogías teogónicas y cosmogónicas. Es considerado ….).

Olana

Es la boca norte de la desembocadura del Po. Hoy, Po di Volano, más al norte; al sur, Po di Primaro, Italia.

Olario

o Uliario o Uliarus. Isla situada en la costa atlántica al norte del estuario de Gironda. Hoy, Île d'Oléron, departamento de Charente-Maritime, región de Nouvelle-Aquitaine, Francia.

Olaura

u Olaurum. Localidad de la Hispania romana, cuyo nombre está recogido en inscripciones. Del análisis de las estructuras descubiertas se puede adjudicar para su construcción una cronología inicial de mediados del siglo II a.C., sin prejuzgar que en algunas zonas del cerro puedan hallarse estructuras más antiguas. El final de la ocupación debió efectuarse a mediados del siglo I, teniendo en cuenta las monedas halladas del emperador Claudio y sobre todo la ausencia de sigillata hispánica. A partir de dicho momento sus habitantes bajaron a poblar la vega y la campiña, donde tantos vestigios hay a partir de esa fecha. La parte excavada corresponde, por sus pavimentos, muros, gran proporción de cerámica común, vajilla, ausencia de restos ornamentales, etc., a una parte rústica de la edificación. Tendríamos así al yacimiento del "Hachillo" como el núcleo originario del asentamiento romano, seguramente sobre un sustrato indígena. que daría lugar al nacimiento de Olaura, que se extendió por el valle ocupado por el pueblo actual. Entre fines del siglo II e inicios del IV, la villa de "Mata Carrillo" debió servir como zona de extracción de materiales constructivos. Los mosaicos que aparecen son conocidos desde antiguo. Una estructura circular formada por un anillo de sillares de piedra de arenisca de 3,70 m de diametro exterior y 2,60 m de interior, fue construida posiblemente en el siglo I. Entre los objetos descubiertos en ella, destacan un gran número de tapaderas de ánforas, dos monedas alto imperiales de bronce, una de ellas de Itálica acuñada en época de Tiberio, con el busto del emperador en el anverso y con la típica ara en el reverso; dos ánforas de base plana y unas ollitas que formaban parte del ajuar funerario en las necrópolis de la Baja Andalucía, y una pequeña ara votiva de piedra caliza con cazoleta superior y sin ningún tipo de inscripción. Habitantes, olaurenses. Hoy, Lora de Estepa, provincia de Sevilla, comunidad autónoma de Andalucía, España.

Olaurum

Olaura (localidad de la Hispania romana, cuyo nombre está recogido en inscripciones).

Olba

u Olbe u Olbasa u Olbia u Ourbanopolis. Una de las principales urbes de la antigua Cilicia fue Olba, también conocida como Diocesarea. El nombre de Olba "la ciudad feliz", aparece por primera vez en inscripciones de la era helenística, como una de las ciudades que fundó Seleuco, uno de los generales y sucesores de Alejandro. Dichas ciudades obedecían las normas urbanísticas de inspiración hipodámica, y estaban comunicadas entre sí por vías, como las que enlazaban Olba con Korykos o con Seleucia. Los teucridas, una dinastía de sacerdotes que regía en Olba, tuvieron que ceder el trono a otros reyes de oscuro linaje, hasta que recuperaron el poder el año 17 a.C.. Anexionada al Imperio romano, la polis adoptó el nombre de Diocesarea hacia el siglo I. Olba-Diocesarea continuó activa durante la era bizantina, para ir declinando posteriormente hasta quedar reducida a la modesta villa que es hoy Uzuncaburç. El topónimo Uzuncaburç significa en turco "torre alta" y deriva de una torre helenística que aún se mantiene en pie encastrada en el paño norte de la muralla antigua. De planta rectangular. construida en buen aparejo de sillar, sus cinco pisos superan los 22 m de altura. También se conserva, abierta en la muralla, la gran puerta monumental de entrada a la ciudad, de triple arcada, construida en época romana y restaurada en el siglo V. El teatro, muy ruinoso y medio devorado por la vegetación, data del siglo II. Podía acoger a 2.500 espectadores. Su base está excavada en la roca, mientras que las gradas superiores se apoyan en un talud de tierra contenido por un muro de piedra. El templo de Zeus Olbiano era el más importante de la ciudad. Se trataba de un templo períptero con 12x6 columnas de orden corintio. Los capiteles corintios son de factura muy arcaica, remontable al siglo III a.C.. Este santuario es probablemente el templo más antiguo de estilo corintio entre los que se conocen en la península anatólica. En época bizantina se le añadió un ábside y fue convertido en iglesia. El Tychaion o templo de Tyché estaba dedicado a la diosa Fortuna, y data del siglo I a.C.. Estaba precedido por una doble columnata, de la que quedan en pie cinco imponentes columnas de fustes monolíticos lisos en granito y capiteles corintios de mármol. Hoy, Uzuncaburç, provincia de Mersin, Turquía. )o( MITOLOGÍA.- El templo fue fundado por Áyax, hijo de Teucro. Ver, Áyax el Joven.

Olbasa

Olba (una de las principales urbes de la antigua Cilicia fue Olba, también conocida como Diocesarea. El nombre de Olba "la ciudad feliz", aparece por ….).

Olbasa

Colonia romana fundada por Augusto, en Pisidia, unos 10 km al sur de Ormeleis. Hoy, en Turquía.

Olbe

Olba (una de las principales urbes de la antigua Cilicia fue Olba, también conocida como Diocesarea. El nombre de Olba "la ciudad feliz", aparece por ….).

Olbia

o Ulbia "rica" "feliz". Ciudad de Cerdeña, en la costa nororiental de la isla. Olbia se encuentra en el fondo de una ensenada bien protegida, distinguida como puerto marítimo desde la antigüedad. Fue fundada con el nombre que sigue teniendo hoy día, en una época que podría estar entre el siglo VI y el IV a.C., se desconoce si por los griegos o por los fenicios. Fue el primer núcleo conquistado por los romanos en Cerdeña en el año 259 a.C. y se desarrolló en los siglos sucesivos. Hoy, Olbia, provincia de Sassari, región de Sardegna, Italia. Ver, Gallura.

Olbia

Olba (una de las principales urbes de la antigua Cilicia fue Olba, también conocida como Diocesarea. El nombre de Olba "la ciudad feliz", aparece por ….).

Olbia

o Arsínoe. Ciudad de la Regio Troglodytica en la costa occidental del Mar Rojo, entre Philoteras (Quseir o Kosseir) y Myos Hormos. La ciudad pasó a llamarse Arsínoe por deseo de Ptolomeo II, en honor de Arsínoe II, su hermana y esposa. En sus proximidades había aguas termales.

Olbia

Ciudad de Pamfilia, Anatolia.

Olbia

Ninfa. Dio su nombre a la ciudad de Olbia, en Bitinia, Anatolia.

Olbia

Abbia (ciudad celtibérica).

Olbia

u Olbia Póntica "ciudad feliz" "próspera". Ciudad griega de Escitia, que Plinio el Viejo dice que fue llamada inicialmente Olbiópolis y Miletópolis y que también era designada con el nombre de Borístenes del nombre del principal río de Escitia y del pueblo de los boristenitas (borysthenitae). Situada a orillas del Mar Negro, en la costa septentrional, en la orilla derecha y cerca de la desembocadura del Hípanis y al oeste de la del Borístenes. Colonia de Mileto, fundada a mediados del siglo VII a.C., diez años más tarde que Istros, constituyendo la colonia más antigua establecida más allá del Danubio. La colonia milesia se convirtió en una ciudad próspera con murallas y torres albarranas, al principio como centro comercial y puerto pesquero y, luego según fue creciendo el comercio de trigo, en la capital de una región agrícola cuyos abastecedores escitas podían estar perfectamente a 500 km de distancia. Era un lugar pésimo para interceptar las dos principales corrientes migratorias de peces de aguas poco profundas, la del hamsi y la del atún rojo. Pero se alzaba a orillas de un lago de agua dulce que formaba el río antes de llegar al mar, y aquellos primeros griegos confiaban en pescar fácilmente con red los peces fluviales: el esturión, el salmón, el sábalo y la perca. En el estuario del Dniéper había sal en abundancia para curarlos. Su puerto fue uno de los principales emporia del mar Negro para la exportación de cereales, pescado y esclavos a Grecia, y para la importación de bienes del Ática a Escitia. Durante el siglo V a.C., cuando la colonia fue visitada por Heródoto, acuñaba monedas de bronce, con delfines saltando. Heródoto visitó las costas del mar Negro, no por curiosidad personal, sino porque le enviaron allí en el marco de una campaña orquestada por Pericles para convencer a Atenas de que debía ampliar su influencia marítima si quería asegurarse el suministro de comestibles. El objetivo era justificar los planes del estratego ateniense para enviar una expedición naval que pusiera las ciudades de las costas de Tracia y Escitia bajo la protección de Atenas, protegerlas de los ataques escitas y controlar el tráfico de trigo. La expedición al mar Negro partió en 447 a.C. y las colonias griegas, incluida Olbia, formaron parte de la confederación de Delos. Pericles no impuso la democracia atenienses en estas ciudades, como había hecho antes en las ciudades estado del mar Egeo que habían caído en su radio de influencia. Olbia, había tenido una especie de democracia, hasta que el empuje de los escitas preparó el camino para que un tal Pausane se proclamase tirano con características propias. Pericles, más con la diplomacia que por la fuerza, llegó aun acuerdo que garantizaba la independencia política de Olbia en calidad de tiranía autónoma, pero dejó que los escitas conservaran el control parcial de la economía: eran los escitas y no los griegos quienes organizaban el cultivo de cereal y el transporte de pieles y cuero, y quienes los bajaban a la ciudad por el río. La democracia y la independencia plena no volvieron a Olbia hasta medio siglo más tarde, cuando Atenas y los escitas estaban en decadencia, e incluso entonces su política siguió siendo inestable. Los olbios eran una minoría privilegiada en medio de una población que podía haber llegado a 30.000 casas, y al final, dos ricas dinastías de transportistas, las familias de Herosón y Protógenes, lo controlaban todo en la práctica y cobraban impuestos que condenaron a muchos ciudadanos y comerciantes al endeudamiento y la pobreza. En su momento culminante, hacia el siglo IV a.C., probablemente tenía 30 ó 40.000 habitantes intramuros; pero es posible que hubiera otros tantos en la tierra extramuros de la polis. Tras adoptar la constitución democrática, sus relaciones con Mileto fueron reguladas por un tratado. Al final del siglo III a.C., el pueblo aceptó la ayuda del rey Esciluro de Escitia, al declinar la economía. Prosperó bajo Mitrídates VI Eupator, pero fue saqueada por los getas bajo el mando de Berebistas, una catástrofe que llevó la pujanza económica de Olbia a un final repentino. La decadencia se produjo durante el siglo III a.C.. La población escita estaba desestabilizándose a causa del creciente empuje de los sármatas, otro grupo indoario de vida nómada que avanzaba desde la estepa que hay entre el Volga y el Don, y el poder escita comenzó a descomponerse. La ciudad fue atacada y el suministro de trigo se volvió irregular. Una inscripción datada hacia el 218-201 a.C. menciona a los gálatas y escirios como los peores enemigos de la ciudad. En el siglo II a.C., un grupo escita se apoderó de Olbia, probablemente con la esperanza de restaurar las exportaciones. Pero fue incapaz de impedir el desastre que se produjo en el año 63 a.C., cuando un ejército dacio-gótico llegó del delta del Danubio, tomó Olbia y la destruyó. Su población quedó reducida a 2 ó 3.000 habitantes durante décadas. La ocupación romana, cien años después, revitalizó la ciudad que había perdido dos tercios de su área. La restauraron, aunque a pequeña escala y con una gran mezcla de población bárbara. Pero aunque se construyó mucho, nunca se recuperó del todo. Fue incorporada a la provincia de Moesia, y Antonio Pío ayudó a la ciudad contra los tauroescitas, siendo quemada por lo menos dos veces en el transcurso de las llamadas guerras góticas o escitas. Volvió a ser arrasada por los godos en el 250, durante la guerra gótica, y luego, definitivamente, por los hunos hacia 370. El asentamiento fue abandonado a finales del siglo IV. Allí nacieron Posidonio, historiador y sofista, y Esfero, un estoico discípulo de Zenón de Citio. Hoy, sus ruinas están en Stomogil, cerca de Ilginskoje, y a unos 20 km de Nikolaiev, Ucrania.

Olbia

La ciudad griega de Olbia, en la costa mediterránea, fue fundada por colonos griegos de Massilia y posteriormente fue un asentamiento fenicio que data del siglo IV a.C.. Es mencionada por el geógrafo Estrabón como una ciudad de los masaliotas. Fue fortificada para protegerse de la tribu de los salios y de los ligures de los Alpes. Se han encontrado en la zona antigüedades griegas y romanas. Hoy, Almanarre de Hyères, departamento de Var, región de Provence-Alpes-Côte d'Azur, Francia.

Olbia

Ciudad griega de Bitinia. En el Periplo de Pseudo-Escílax se la ubica entre las ciudades de Misia que estaban a la izquierda del llamado golfo Olbiano. Esteban de Bizancio, por otra parte, la menciona como una ciudad de Bitinia y dice que era el antiguo nombre de Nicomedia. Sin embargo, algunos autores sostienen que Olbia debería identificarse con Ástaco y señalan que el nombre de Ástaco debió cambiar por Olbia en el año 435 a.C. De todos modos estas posibles identificaciones resultan problemáticas puesto que Claudio Ptolomeo menciona las ciudades de Ástaco, Nicomedia y Olbia simultáneamente. Ver, Nicomedia, Ástaco.

Olbia Póntica

Olbia (ciudad griega de Escitia, que Plinio el Viejo dice que fue llamada inicialmente ….).

Olbiano

Advocación de Zeus en la ciudad cilicia de Olba.

Olbiópolis

Olbia (ciudad griega de Escitia, que Plinio el Viejo dice que fue llamada inicialmente ….).

Olbiopolitas

Tribu escita.

Página 943 - 1322 Palabras 47101 al 47150 de 66095

 

Volver