(pl. Optiones). Al principio, una legión romana estaba compuesta por 30 manípulos. A su vez cada manípulo se componía de dos centurias, en cada una de las cuales había un centurión oficial principal y otro auxiliar o designado. Asimismo había otros suboficiales, como el signifer, el cornicen o el tesserarius. Con motivo de la creación del ejercito profesional el manípulo se sustituyó por la cohorte (cohors), pasando, la legión a estar compuesta por 10 cohortes con 6 centurias cada una, excepto la primera, que disponía de 6 centurias dobles. Así, con el paso del tiempo, las unidades que componían el ejército romano se hicieron más grandes y complejas. En tales circunstancias los centuriones ya no podían estar pendientes de lo que sucedía en su retarguardia, por lo que necesitaron la presencia de una persona en quien delegar parte de sus funciones. Así surgió la figura del optio. Cualquier ciudadano romano que ingresaba en una legión podía llegar a primus pilum, es decir a "primera lanza" o centurión jefe, aunque previamente debía pasar por la escala de suboficiales. Los milites eran el escalón más bajo dentro del ejercito romano. Al cabo de dos años, quienes demostraban poseer los conocimientos necesarios accedían a la categoría de inmunes. Para llegar a suboficial, aunque se necesitaba cierta cultura, lo más importante era demostrar que se poseían determinados valores como la valentía y la sensatez, y haber probado fidelidad al centurión y a los compañeros. Eran los propios milites los que elegían a quienes según su criterio, reunían estas características, presentándolos a continuación al centurión para que éste, a su vez, eligiera a la persona que debía recibir el empleo de suboficial. A la categoría de centurión u oficial se accedía automáticamente tras producirse una vacante. Para ello, se necesitaba haber sido elegido con anterioridad como "optio ad spem ordinis", que era el suboficial seleccionado de entre los mejores por el primus pilum; tratábase de un escalafón por méritos y capacidad determinado por el criterio del primus pilum a lo largo del tiempo, en espera de vacantes. Los suboficiales en general vestían de forma muy parecida a la de los milites, aunque había determinados elementos que denotaban su categoría. A comienzos del siglo II, entre los elementos característicos del optio estaba el bastón de mando que llevaba en las formaciones. Este bastón era de madera, medía alrededor de 1,50 m y tenía una contera o regatón de metal, y, en el extremo superior un pomo de plata que simbolizaba el mando del suboficial. El optio también se distinguía porque en su casco lucía dos plumas y un plumero longitudinal, esto es, que atravesaba el casco de la parte posterior a la anterior. Esta disposición del plumero no era un capricho, sino que se llevaba así para que los milites localizarán rapidamente al optio. No debemos olvidar que este suboficial solía situarse en el lado derecho de la última línea de la formación, en paralelo con sus hombres, por lo que cuando éstos giraban la cabeza hacía la derecha podían ver el plumero. Lo mismo sucedía con los centuriones, pero en su caso, al ir al frente de la formación, el plumero se llevaba transversalmente, con lo que las tropas podían divisarlo desde atrás sin excesivos problemas. La túnica, de color crudo, es muy parecida a la que usaban los legionarios. Sobre ella solían vestir una toracata de lino sobrecubierta con planchas de cuero. Este protector del tórax se acompañaba de un faldellín de cuero con anchas tiras festoneadas. Sobre la armadura, lorica anillae, probablemente la más común junto con la lorica squamata, a la altura del pecho solían tener condecoraciones en forma de gargantilla (los torques de tradición celta que se ponían los celtas en el cuello, de donde derivaron famosos apellidos o cognomen honoríficos como los Torcuatos, derivado de sus triunfos ante los celtas. También solían portar pulseras de plata en los brazos, que como las gargantillas del pecho son condecoraciones al valor. Al igual que la tropa, llevaban escudos cuadrilongos o scutum, lo que le obligaba a portar el gladius en el lado derecho, al contrario que los centuriones que lo llevaban en el izquierdo. La vaina del gladius solía estar ricamente ornada, otra característica que diferenciaba al optio de los soldados rasos. El pugio era el típico del momento y el equipo se completaba con una bolsa para efectos personales. Las caligae eran las mismas que usaban los milites. Los tipos de optio en función de la tarea encomendada fueron:
)o( Optio ad carcerem: elegido en el servicio penitenciario (cárcel).
)o( Optio ad SPEM ordinis: preparado para el ascenso al grado de centurión.
)o( Optio candidatus: preparado para el ascenso al grado de centurión.
)o( Optio carceris: a cargo de las celdas.
)o( Optio centurias: "el hombre elegido de la centuria", segundo en el mando y oficial de de una centuria; clasificado como un duplicarius, recibía doble salario; llevaba un hastile.
)o( Optio centurionis: hombre del centurión, el mismo que optio centurias.
)o( Optio custodiarum: a cargo de los puestos de guardia.
)o( Optio draconarius: "elegido entre los portadores del dragón", un abanderado de alto nivel.
)o( Optio Equitum: elegido en la caballería
)o( Optio fabricae: a cargo de un taller.
)o( Optio navaliorum: a cargo de los barcos.
)o( Optio praetorii: adjunto a la Sede.
)o( Optio Principalis: con rango de supervisor (Principalis a partir del siglo II).
)o( Optio speculatorum: Optio en el guardaespaldas de caballería de élite.
)o( Optio spei: preparado para el ascenso al grado de centurión.
)o( Optio statorum: de la policía militar.
)o( Optio tribuni: asistente de un tribuno.
)o( Optio valetudinaria: a cargo de un hospital.