El rey Arturo es un destacado personaje de la literatura europea, especialmente inglesa y francesa, donde aparece como el monarca ideal, tanto en la guerra como en la paz. Es el personaje central del ciclo de leyendas conocido como Materia de Bretaña y juega un importante papel en la mitología del actual Reino Unido. Se discute si Arturo, o un personaje similar en el que la leyenda pudiera haberse basado, existió realmente. Los textos más antiguos en que es mencionado no se refieren a él como "rey", sino como "dux bellorum" "jefe militar" o como "ameraudur", palabra galesa que procede del latín imperator, que significa también "jefe militar". Nadie sabe exactamente si el rey Arturo (en inglés Arthur, y en sus formas antiguas Arthus), el literario, realmente existió, lo que sí se sabe es que nunca hubo un rey de Inglaterra que se llamara o tomara el nombre de Arturo, si bien parece ser que el nombre podría venir de un antiguo artús "oso". Se cree que tiene sus raíces en la mitología celta o bien se construyó esta historia a partir de hechos reales atribuibles a algún caudillo guerrero bretón, rey del pequeño reino de Cornualles (Kernow). El centro de esta historia es la búsqueda del Santo Grial, aquella copa de la que bebiera Jesús en la última cena, de la que se decía que tenía poderes mágicos curativos y regenerativos. Esta copa habría sido dada a José de Arimatea, y sus descendientes la habrían llevado a Inglaterra. Merlín habría solicitado a Arturo que buscara el Santo Grial y este mandó a sus caballeros a encontrarlo. El rey literario es hijo de un rey de una pequeña comarca, Uther Péndragon (en galés, "Uther hijo del Dragón", quien deseaba a Igrayne, esposa de Gorlois, duque de Cornualles. Uther hace que el mago Merlín embruje a la mujer para que, cuando él llegase a sus aposentos, ella creyese que se trataba de su esposo. Uther, aprovechando el engaño, mantiene relaciones sexuales con Igrayne, engendrando con ella un hijo: Arturo. Cuando el niño nace, es tomado por Merlín, quien lo entrega a sir Héctor para que lo cuide y lo críe como su propio hijo, Kay. Igrayne y Gorlois tuvieron a Morgana, hermana mayor de Arturo. Sería enviada a la Isla de Ávalon con su tía, la Dama del Lago, donde se convertiría en sacerdotisa y, después, sucesora de la Dama. A los 16 años, Arturo concurre con su padrastro y el hijo de éste, a Londres, donde caballeros de toda Inglaterra intentan sacar una espada de su prisión en un yunque, que a la vez se encontraba prisionero de un trozo de mármol. La leyenda cuenta que quien la liberase sería el rey de Inglaterra y el encargado de unificar todos los reinos de la isla. En algunas versiones la legendaria espada Excalibur y ésta son la misma, mientras que en otras, Excalibur le fue entregada posteriormente por un ser semejante a una ninfa, que era llamada la Dama del Lago. Infructuosamente, todos los caballeros intentaron extraer la espada, pero es Arturo, sin ser caballero aún, quien logra liberarla, y le es revelada su verdadera identidad. Con la resistencia de todos los presentes, es proclamado rey, sin embargo, poco a poco todos lo aceptan y Arturo jura impartir justicia a todos los hombres de Inglaterra sin tener en cuenta su posición social. Ya en su castillo de Camelot, se rodea de los caballeros más valientes y honestos: Lancelot, Perceval y otros, junto con quienes funda la Orden de la Mesa Redonda. Bretaña goza, entonces, de doce años de paz. Los caballeros de Arturo, en busca del Santo Grial, combatían en bosques sombríos y castillos contra duendes, dragones y otras bestias, y regresaban a Camelot a contar sus aventuras en la mesa redonda donde se reunían. Arturo se casa con Ginebra, una hermosa doncella, de quien se enamora Lancelot y a quien ella corresponde. Mordred, hijo de Arturo y Morgana, hermana de Arturo (según las versiones más antiguas, hijo de Morgause, una de las tías de Morgana y Arturo), se entera del idilio y lo denuncia ante Arturo, que se ve obligado a condenar a la hoguera a su esposa, según las leyes de la época. Lancelot salva a la reina y huye con ella a Francia. Arturo sale en persecución de los amantes y deja el reino encargado a su hijo Mordred, quien se apodera del trono. Al regreso de Arturo, él y sus caballeros deben luchar para recuperar el trono, en la Batalla de Camlann. Arturo se enfrenta a su hijo, al que atraviesa con su lanza. Pero Mordred, antes de morir, hiere fatalmente a Arturo, y muere. La historia cuenta que su hermana Morgana llevó el cuerpo de Arturo en una barca hasta las orillas de Ávalon. Sin embargo, otras versiones sostienen que fue enterrado junto a una pequeña ermita en medio de un bosque, por lo que se desconoce su paradero; y otras que fue enterrado en Glastonbury. Posteriormente, cuando Ginebra muere, es sepultada por Lancelot junto a la tumba del Rey Arturo. Como mito el Rey Arturo ha pasado a la iconografía popular como sinónimo de inteligencia, honor y lealtad. Su espada (Excalibur), un símbolo del poder legítimo. Su capital, Camelot, un lugar idílico de igualdad, justicia y paz. El hecho de que Arturo y sus caballeros se reuniesen en tomo a una Mesa Redonda, parece indicar que Arturo era, conforme a la expresión latina, un primus inter pares, que significa "primero entre iguales". El rey Arturo también fue un símbolo en la mitología alemana. En algunas leyendas se cuenta que Morgana era una bruja de magia negra, una nigromante y que ella misma con su magia negra mató al legendario Merlín; pero otras historias desmienten esta versión y presentan a una Morgana víctima de las circunstancias. También cuenta una leyenda que Arturo aún duerme bajo su país natal, oculto en una cueva, esperando que su pueblo lo vuelva a necesitar, y que hasta hoy los británicos esperan el regreso del Rey Arturo.
)o()o()o( El Arturo histórico )o(
A mediados del siglo V comenzó la colonización en masa de la antigua provincia romana de Britannia por parte de tribus germánicas (anglos, jutos y sajones) procedentes del norte de Germania y de Jutlandia, produciéndose con ello la conquista gradual de la isla, que no culminaría hasta el 825, fecha en que los anglosajones alcanzaron la península suroccidental de Cornualles (Kernow). Los ingleses llaman a esta época "The Dark Ages", los Tiempos sombríos o la Época oscura, pues apenas hay crónicas disponibles durante este período, si se exceptúa la obra de Gildas "De Excidio Britanniae". Ésta es la época en la que vivió el legendario Rey Arturo, que no era más que un caudillo celta que, al estilo de Vercingétorix, unió a las tribus britanas contra un invasor al que, por lo demás, combatió con éxito. Los germanos invadieron en primer lugar la costa oriental de la isla: primero Kent, luego Sussex, el valle del Támesis, Wessex y la zona de York (Deira), para más tarde proceder hacia el interior. Alrededor del año 500 las crónicas continentales mencionan que los británicos habían derrotado a los sajones en la batalla del Monte Badon (Mons Badonicus), en los alrededores de Bah. El avance germano se detiene hasta el 556, en que los romano-britanos son derrotados en la batalla de Deorham (Durham), reanudándose con ello el avance sajón. Según la tradición, Arturo fue el caudillo que derrotó a los sajones en el monte Badon, y que puso en jaque durante varias décadas no sólo a los sajones, sino también a los pictos y a los piratas irlandeses que asolaban la costa occidental. De ahí que fuera recordado con veneración por la memoria popular, que hizo de él un adalid de la patria celta, considerándolo no sólo como un rey benefactor en tiempos pretéritos, sino también como una especie de futuro Mesías céltico que vendría a liberar a los galeses y a los córnicos del yugo inglés.
)o()o()o( Lucio Artorio Casto )o(
En la actualidad existen numerosos autores que creen haber identificado el origen del mítico rey Arturo en la historia de un general britanoromano llamado Lucio Artorio Casto (Lucius Artorius Castus), nacido en Cornualles en el siglo V. Este general provenía de una estirpe de militares romanos afincados en Britannia desde al menos el año 180 después de Cristo. Los Castos no dejaron Britannia cuando las últimas legiones romanas abandonaron la isla a su suerte, sino que trataron de crear un último bastión latino en torno a la ciudad de Camulodunum (la legendaria Camelot, la actual Colchester). En 475 ya era oficial de caballería, al mando de un cuerpo de jinetes de origen germano y sármata en su mayor parte. Los nombres de algunos de sus soldados recuerdan fuertemente a los de los caballeros de la leyenda, como Cayo (Kair), Betavir (Bedwyr) o Valvanio (Gawain). El único que no encaja con ninguno es Lancelot, seguramente un añadido puramente medieval como representante del ideal caballeresco, que tomaría su nombre del arma favorita de la caballería, la pica o lanza. La reina Ginebra habría nacido de la fusión entre el recuerdo de las dos mujeres de Artorio, las britanorromanas Leonor de Gwent, de la que se divorció tras abandonarlo por otro hombre, y Ginebra, antigua criada suya con la que se desposó en 506. Los logros militares de Artorius son indiscutibles en el marco de invasiones constantes en que se desarrollaron. En la década de 480 repelió una gran invasión celta procedente de Irlanda y en 493 derrotó estrepitosamente a un gran ejército sajón en la Batalla del Monte Badon, tras la cual obligó a firmar una paz perpetua a este pueblo germánico. Extendió su influencia hasta el antiguo Muro de Adriano, aunque cedió el gobierno de la parte norte a su sobrino adoptivo Merdrautus, evidente molde del futuro Mordred, y se proclamó sucesivamente Magister militum, Regissimus Britanniarum y Emperador. Murió en 514 en el fuerte norteño de Aballava (la mítica Ávalon), junto al Muro de Adriano, adonde fue trasladado después de ser herido en una batalla contra Merdrautus, que se había rebelado contra él. A su muerte se recrudecieron las guerras en Britannia y su proyecto de reino latino en la isla se convirtió sólo en un recuerdo.