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Palabra   |   Descripción

Teofanías

Festividad primaveral en la que se celebraba el regreso del Dios-Sol con la llegada de la nueva estación. Apolo regresa en primavera a Delfos desde el país de los hiperbóreos, mítico pueblo situado en las llanuras euroasiáticas al norte de los escitas.

Teófilo

(?-530). Jurisconsulto griego, que murió alrededor de 530. Trabajó en la redacción de las Instituciones o Institutas de Justiniano, y ha dejado una excelente paráfrasis de las mismas, que fue descubierta en el siglo XVI.

Teófilo

(san) (siglo II). Según Eusebio, fue el sexto obispo de Antioquía, Siria. Sucesor de Eros en este patriarcado. De sus escritos se deduce que nació en una localidad cercana al río Éufrates, de familia pagana, y que recibió educación helenística. Se convirtió al cristianismo siendo de edad madura. De sus obras se han conservado solamente sus tres libros Ad Autolycum. El autor defiende el cristianismo contra las objeciones de su amigo Autolico. El primer libro trata de la esencia de Dios, a quien sólo pueden ver "los ojos del alma". Habla también del significado del nombre cristiano, de la fe en la resurrección, de la necedad y la idolatría, y de la diferencia entre el honor tributado al emperador y la adoración debida a Dios. El segundo libro, que completa al primero, establece una comparación entre la mitología griega y las enseñanzas de los profetas inspirados por el Espíritu Santo, sobre la creación del mundo y del hombre. En el tercero refuta las acusaciones de los paganos contra los cristianos en materia de costumbres. Escribió otras obras, pero no han perdurado, como: "Contra la herejía de Hermógenes", una obra contra Marción, además de comentarios a los proverbios y los evangelios, y una armonía de los evangelios. Murió ca.190. Fue sucedido por Máximo I. Su fiesta se celebra el 13 de octubre. )o()o( Contenido doctrinal )o( 1.- Fue el primero en usar la palabra trias (trinitas) para expresar la unión de las tres personas divinas en Dios. (Dios, Logos, Sabiduría). )o( 2.- Es el primer autor cristiano que distingue entre el Logos endiazetos y el Logos proforiscos, el Logos interno o inmanente en Dios, que estaba en este antes de la creación (endiazetos), y el Logos emitido o proferido por Dios, emitido para realizar la obra de la creación del mundo (proforiskos). Todas las Epifanías del Antiguo Testamento son propias del Logos, no del Padre. )o( 3.- Teófilo considera la inmortalidad del alma no como algo inmanente a su naturaleza, sino como recompensa a la observancia de los mandamientos de Dios. El alma humana, de suyo, no es ni mortal ni inmortal, pero es capaz de mortalidad o inmortalidad, todo depende de su fidelidad a Dios. Es decir, que Dios crea el alma humana susceptible de mortalidad o inmortalidad, independientemente de su decisión. Dios por tanto hizo al hombre libre y dueño de sus propios actos. )o( 4.- Afirma claramente la inspiración de los libros del Nuevo Testamento. Llama a los evangelios lo mismo que a los profetas, "Santa Divina Palabra".

Teófilo

Amigo de Lucas al que éste eligió como destinatario de su Evangelio y de los Hechos de los Apóstoles. A tenor de la forma en que se dirige a él en ambas obras, debió ser un hombre importante, quizá un senador o un gobernador romano.

Teófilo

(siglo IV-V). Patriarca monofisita de Alejandría (385-412), conocido por su fanático fervor en la demolición de templos paganos. Según las Crónicas Alejandrinas, un manuscrito del siglo V, fue el destructor violento del Serapeum. Ver, Serapeum de Alejandría.

Teófilo

(siglo IV a.C.). Escritor ateniense de comedias, de cuyas obras se conservan doce extractos. Conocemos los títulos de ocho de ellas y sabemos que consiguió el primer premio en el 329.

Teofrasto

(372/1-287/6 a.C.). Filósofo y científico natural de Éreso (Lesbos). Viajó muy joven a Atenas, donde frecuentó la Academia cuando Platón era ya viejo. Fue alumno, amigo y colaborador de Aristóteles y su sucesor como director de la escuela peripatética. Teofrasto se unió a Aristóteles después de que este último abandonara la Academia a la muerte de Platón. Emigró a Aso (Tróade), cerca de Lesbos, y se quedó con él allí y en Atenas entre el 335 y el 322, fecha en la que Aristóteles fue obligado a abandonar Atenas. Entonces se convirtió en director de la escuela que su maestro había fundado allí. Se dice que tuvo dos mil alumnos y que fue muy admirado por sus virtudes. Teofrasto fue profesor, compañero y amigo del gobernante ateniense Demetrio de Falero, un general y posteriormente gobernador de Atenas en la época de Casandro; gracias a la influencia de Demetrio, se le permitió a Teofrasto tener una propiedad en Atenas, pese a ser extranjero. Entre el 317 y el 315 aconsejó a Demetrio sobre jurisdicción constitucional y ejerció mucha influencia en la revisión de la legislación ateniense, pero después de la caída de Demetrio en el 307, se le obligó a abandonar temporalmente Atenas por una ley de Sófocles que prohibía las escuelas filosóficas hasta que fueran sancionadas por la Asamblea. Sin embargo, esta ley fue enseguida revocada. Gracias a la influencia de Demetrio, Teofrasto hizo contactos amistosos con Casandro y con Ptolomeo I, y también enseñó a Dinarco. A su muerte fue sucedido por Estratón. Teofrasto fue un incansable investigador y escritor. Continuó explorando los campos de investigación que habían interesado a su predecesor, aunque en algunos aspectos se alejó de la doctrina de Aristóteles, en el sentido de una mayor relevancia de la observación empírica y de una mayor aproximación naturalista a la ética. Cuestionó la gran importancia que daba Aristóteles a los argumentos teleológicos en la discusión de los procesos naturales. La mayor parte de su vasta producción se ha perdido, aunque autores como Cicerón, Séneca, Plutarco, Porfirio y otros eruditos antiguos la conocieron. Sabemos mucho gracias a Diógenes Laercio, que escribió su biografía, en la que se incluía una lista de sus obras. Fragmentos de su trabajo en dieciocho libros "Las doctrinas de los filósofos naturalistas" (incluido su libro "Sobre los sentidos") muestran que desarrolló y criticó la obra de Aristóteles sobre los sistemas de sus predecesores. Es la primera doxografía, o tratado que muestra las enseñanzas de los filósofos anteriores, de carácter sistemático, con una disposición por temas. Sus "Leyes", también en dieciocho libros, eran un estudio comparativo de las leyes y costumbres de las ciudades griegas. Colaboró con Eudemo en la modificación de la lógica modal de Aristóteles y avanzó en el estudio de la lógica proposicional. Creía que el universo es eterno y que los cielos son divinos, pero rechazó la existencia del "éter" como quinto elemento. El filósofo Epicuro adoptó su doctrina sobre meteorología. Los trabajos suyos que se conservan, cuyo texto es notoriamente defectuoso, tratan fundamentalmente de biología, una pasión que compartía con Aristóteles y un campo en el que estableció los cimientos de futuras investigaciones. Sus dos obras sobre botánica, que se conservan, son "Investigaciones sobre las plantas", en nueve libros, que trata de la descripción y clasificación de las plantas, tratado sistemático en el que da noticias sobre cultivos y distribución geográfica de la flora con un rigor científico y un estudio del detalle muy apreciado actualmente, y "Etiología de las plantas", en seis libros, que habla de su fisiología. Tenemos también algunos tratados breves, los tres primeros: "Fuego", "Vientos" y "Piedras", pueden haber sido partes de una obra más amplia titulada "Física". Su "Meteorología" se conservó en árabe. Se conservan igualmente las obras sobre el "Sudor", la "Parálisis", el "Desvanecimiento", los "Olores" y el "Cansancio". Pero su obra más conocida es "Caracteres", que contiene treinta descripciones de tipos de personas que en cierto modo se desvían del comportamiento normal. Su "Ética", además de ilustrar el análisis aristotélico de los vicios y virtudes humanos, es un manual práctico para profesores de retórica. Hay que destacar en Teofrasto el criterio metodológico, que valora sobre todo el conocimiento analítico. Es importante, además, el fragmento que se conserva de su "Metafísica", que recibe el título de la obra homónima de su predecesor Aristóteles, porque revela la personalidad independiente del autor que se permite criticar la doctrina de su maestro en dos puntos: por una parte, rechaza la teoría del primer motor como origen del movimiento universal, reafirmando la actividad y el movimiento como cualidades originarias e intrínsecas a todo objeto natural, tanto terrestre como celeste; por otra parte, basado en la precariedad de las condiciones para el nacimiento y la nutrición de los animales, así como en otras irregularidades que se observan en la naturaleza, pone en duda el carácter universal del principio teleológico que opera en la misma. Por eso, Teofrasto previene contra el abuso de este principio, abuso que podría poner trabas a la comprensión científica del mundo. Ver, Diocles.

Teofrón

Pretendiente de Penélope.

Teogamia

Desde la época de las pirámides, las alusiones, en la literatura a falta de los relieves de templos desaparecidos, permitían descubrir la noción de teogamia, ese acto por el cual el dios reemplazaba al faraón en el momento del himeneo real: de esta manera, el niño que nacería se convertía en hijo del dios. Remontándose con seguridad al "comienzo de los tiempos", esta teogamia se perpetuaría a lo largo de la realeza faraónica... y aun más allá. Sólo el espíritu divino, fecundador, podía cambiar de aspecto. En la Dinastía V, asumía forma de Re (Papiro Westcar). En el Imperio Nuevo, el genitor tomó el aspecto material de Amón. De esta manera, la reina Hatshepsut, hija de Tutmosis I y de la reina Amosis, fue engendrada por el señor de Tebas. Todavía puede verse debajo de la columnata norte del templo de Deir el-Bahari, la sucesión de los relieves donde están representadas las etapas esenciales del milagro, a partir de la escena del himeneo, luego la del anuncio del prodigio a la reina, el nacimiento del niño divino encarnado y de su ka, hasta la presentación del niño a su augusto padre. En el templo de Luxor se conserva una escena análoga: allí había una sala consagrada al encuentro carnal de Amón y de Mutemuya, madre del futuro Amenhotep III, el constructor del santuario. Hasta esa época, en el mismo templo, un solo local estaba reservado a esta evocación de la divina aventura que santificaba el origen supraterrestre del faraón. Esto sucedía en el secreto del santuario. Es probable que Setos, y Ramsés II con seguridad, rompieran la tradición. Su intención de extraer la sala de la teogamia del edificio principal tenía el objeto de amplificarla y de integrarla en un santuario total. Al darle esta importancia visible para todos, y esta autonomía, al enriquecer el santuario con locales suplementarios, también podían beneficiarse con los rayos divinos la familia y los descendientes representados en los relieves. Debe ponerse en el activo de Ramsés II el hecho de que, por su voluntad, acababa de crearse un nuevo tipo de santuario, que se creyó que sólo aparecía en la época grecorromana, en forma de una capilla del nacimiento de Horus hijo de Isis (confundido con el faraó¢n). O sea, que el primer mammisi existió en época de Ramsés II, para evocar su nacimiento milagroso. Ramsés había trazado los planos de su Palacio de Millones Años, de manera que la sala hipóstila estuviera flanqueada, al norte, por su mammisi.

Teogamias

Fiestas en honor de Prosérpina y en memoria de su casamiento con Plutón.

Teógenes

(siglo V a.C.). Famosísimo atleta griego, natural de Tasos. Hijo de un sacerdote de Heracles que pasaba por haber tenido por padre verdadero al dios mismo, leyenda que explicaba sin duda, un rito de hierogamia. Boxeador invencible durante veintidós años, coleccionó los siguientes éxitos: nueve veces vencedor de Nemea, otras tantas en el Istmo (mas una vez, una victoria en el pancracio en la misma fiesta), tres veces coronado en los Juegos Píticos (de las cuales una sin que ningún competidor hubiese osado oponérsele); conoció el apogeo de su carrera triunfando en Olimpia en 480 en el boxeo y en 476 en el pancreo. Le fueron elevadas estatuas Olimpia, en Delfos y en la isla de Tasos, su patria. Los pedestales de esas estatuas han sido encontrados, más o menos gravemente mutilados: el de Delfos permite leer todavía, con una relación completa de las victorias de Teógenes, un epigrama de una docena de versos loando los méritos verdaderamente excepcionales de un campeón que se ufanaba de haber vencido ¡en mil trescientos encuentros! Su recuerdo fue duradero: en el siglo III a.C., un epigramista, Posidipio de Pela, recuerda el apetito prodigioso del boxeador, capaz, según pretende él, de devorar por sí solo un toro entero... En el siglo II de nuestra era, el retórico Dión Crisóstomo, el filósofo Plutarco, y después el viajero Pausanias, hacen todavía largamente mención de Teógenes, de su carácter irascible y de sus proezas. Pero lo más curioso no es tanto la extraordinaria serie de sus triunfos deportivos como la aureola religiosa que lo rodeó después de su muerte, aureola cuyas circunstancias Pausanias ha narrado en detalle. Dice: "Cuando Teógenes hubo muerto, uno de sus enemigos tenía la costumbre de ir todas las noches a azotar su estatua de bronce, imaginando que de esta manera maltrataba a Teógenes en persona. La estatua puso fin a esas violencias aplastando a ese hombre, y los hijos de la víctima citaron ante la justicia a la estatua por la muerte. Los tasios la hicieron tirar al mar, aplicando la ley de Dracón, que, en el código criminal que redactó para los atenienses, castigó con el destierro incluso a los objetos inanimados, si por casualidad uno de ellos hubiese aplastado a un hombre. Después de ese hecho, la tierra de Tasos se volvió estéril. Los tasios fueron a consultar al oráculo de Delfos y éste les ordenó que hiciesen regresar a los que habían sido expulsados. Pero el regreso de los exiliados, decidido después de esa orden, no puso fin a la esterilidad de la tierra. Los tasios volvieron a consultar a la Pitia, quejándose de que la cólera divina continuase castigándolos, aunque hubiesen seguido los consejos del oráculo. Entonces la Pitia les respondió: "Del gran Teógenes habéis olvidado la memoria". Los tasios se encontraron en grave dificultad, no sabiendo por qué medio podían recuperar la estatua de Teógenes, cuando, se dice, unos pescadores que habían salido a pescar en el mar recogieron la estatua en sus redes y la trajeron a la costa. Los tasios la volvieron a colocar en su emplazamiento primitivo y han conservado la costumbre de ofrecerle sacrificios como a un dios". Diversos documentos epigráficos, interpretados a la luz de los textos literarios, han venido a confirmar ese testimonio. El culto de Teógenes debió ser instituido en Taso a finales del siglo V o comienzos del IV, en el momento en que fue restaurada la estatua. Más tarde, como lo enseñan una inscripción del siglo I antes de nuestra era, la narración de Pausanias y un pasaje de Luciano, Teógenes fue considerado sobre todo como un héroe al que se atribuían virtudes curativas, especialmente apto para proteger contra el paludismo, y su culto se extendió también fuera de Tasos.

Teognis

(siglo V a.C.). Escritor ateniense de tragedias que, según un escoliasta, es el mismo Teognis que formó parte del gobierno de los Treinta Tiranos en Atenas en el 404-403. Aristófanes se burla de él en dos de sus comedias por lo aburrido de su obra.

Teognis

(siglo VI-V a.C.). Poeta elegíaco de Mégara. En los manuscritos se le atribuye un conjunto de unos 1.400 versos que se conservan, aunque solo una parte de ellos pueden ser genuinamente suyos. La colección parece ser una compilación de época helenística hecha a partir de antologías de extractos de obras de diversos poetas: hay material atestiguado por todas partes, como ocurre con las obras de Mimnermo, Solón, Tirteo y Eveno de Paros. Algunos eruditos creen que el material auténtico de Teognis puede distinguirse por un "sello" mencionado casi al comienzo de la colección y que se piensa que es una dedicatoria a un amigo llamado Cirno o Polipedes. Los poemas que contienen esta dedicatoria son marcadamente individuales y muy francos. Sobre la base de esta evidencia, unos 300 versos son ahora atribuidos con seguridad a Teognis, es decir, los poemas dirigidos a Cirno y unas pocas citas en fuentes antiguas que mencionan a Teognis. El hombre que emerge expresa la tradicional moral aristocrática, es una persona de fuertes sentimientos, duro con sus enemigos y que se queja de la traición de sus amigos. Despojado de sus tierras, es obligado por la turbulencia política a marchar hacia un exilio no deseado, ávido de venganza por las injusticias de las que se siente objeto. Hay algunas referencias a acontecimientos históricos, aunque abarcan un período de tiempo tan amplio que se discute en qué siglo vivió. Otros poemas de la colección Teognidea se compusieron para ser cantados en banquetes convivales o simposios, y reflejan la vida y las preocupaciones de los griegos en general durante la Guerra del Peloponeso (431-404). Esta amplia colección contiene muchos poemas sobre los placeres de la sociedad y las fiestas. El libro 2, la última parte, deriva de un manuscrito independiente que contiene poemas eróticos, a menudo banales y con frecuencia sobre temas pederásticos; este libro pudo ser compuesto en Atenas en el siglo V. La colección en su conjunto ofrece un valioso panorama de la forma de pensar y sentir de los hombres griegos durante los ss. VI y V a.C. y contiene también algunas joyas de la literatura.

Teógone

Madre de Tmolo, rey de Lidia, a quien tuvo de Ares.

Teogonía

Genealogía legendaria de los dioses griegos. La teogonía griega, según el poema de Hesíodo, es ante todo el relato del nacimiento de "toda la raza de los eternos Inmortales" y de su descendencia, pero aparece también como la epopeya de los combates que enfrentaron a las diferentes generaciones de las divinidades por la conquista del poder, pues los dioses, al ser inmortales, solo pueden sucumbir a la violencia de otros dioses más fuertes que ellos. La historia de estos cambios de reinado conduce al poeta a enumerar las tres generaciones divinas que, según la leyenda, se fueron sucediendo en el Universo: primero la generación de Urano, luego la de Crono y por último la de los Olímpicos, a cuya cabeza se sitúa Zeus. El poeta exalta la potencia soberana del señor del Olimpo, el último que conquistó el poder y reina todavía sobre los dioses y sobre los hombres. La teogonía, ciñéndose al sentido literal de la palabra, debería ser únicamente el relato del "nacimiento de los dioses". Sin embargo, en Hesíodo, la teogonía se abre con una cosmogonía ("nacimiento del Universo organizado"), ya que relata primero el nacimiento de las primeras divinidades (personificaciones de elementos), luego el de los primeros dioses y la tarea emprendida por estos para organizar el mundo y poder finalmente reinar en el Olimpo. La Teogonía comienza por tanto relatando el nacimiento del Universo. En los orígenes del mundo existía el caos, la vida indiferenciada, un abismo sin fondo donde erraban los elementos sin norte ni dirección. Más tarde aparecieron Gea, la Tierra, elemento de estabilidad, la Madre Universal que se enfrenta al estado de confusión de Caos y engendrará todo lo que existe, y Eros, el Amor, principio creador de la vida. Caos engendró de sí mismo a dos entidades contrarias, Érebo (las Tinieblas) y Nicte (la Noche), que a su vez engendraron sus opuestos y complementarios, Éter y Hémera (la Luz del día). El Día y la Noche se unieron para formar el Tiempo; Érebo y Éter forman una pareja de opuestos, el negro y el blanco. Gea, por su parte, hizo nacer de sí misma, sin intervención de principio masculino alguno, lo que todavía faltaba en el Universo. Trajo primero al mundo a Urano, el Cielo, "igual a sí misma", para que la cubriera y fecundase, envolviéndola por entero. La pareja Cielo-Tierra, por fin constituida, organiza el mundo en un Cosmos simétrico y equilibrado. Luego, Gea engendra de sí misma a las Montañas y a su contrario líquido, Ponto, el elemento marino. Aquí termina la primera parte de la cosmogonía, una vez que han aparecido todos los elementos primordiales del Cosmos: la Tierra, el Cielo, el Mar. En lo sucesivo, Gea ya no engendrará de sí misma, sino que será fecundada por elementos masculinos. Se une a su hijo Urano y concibe a los titanes y las titánides (los primeros dioses que no son meras personificaciones de los elementos), así como a los tres cíclopes y a los tres hecatonquiros (gigantes de cien brazos), seres violentos y primitivos. Ninguno de estos hijos, sin embargo, consigue ver la luz del día porque su padre, Urano, tendido sobre Gea en un incesante acto de procreación, no les deja salir del vientre de su madre. El nacimiento de los dioses del Universo ha quedado por tanto interrumpido por la potencia sexual desordenada y excesiva de Urano. Gea crea entonces el metal y con él fabrica una hoz, que entrega a su último hijo, Crono, para que la libere del peso de su incansable esposo. Crono corta entonces los testículos de su padre. Sobre las aguas de Ponto caen gotas de semen que fecundan su espuma, engendrando a Afrodita; sobre la Tierra caen gotas de sangre, de las que nacen las erinias y las ninfas de los árboles. Gea, esta vez unida a Ponto, trae al mundo a Nereo, padre de las nereidas, y a varios monstruos marinos. La castración de Urano significó también una ruptura en el Universo: el Cielo se separó definitivamente de la Tierra y se fijó en la cima del Cosmos. Este acontecimiento marcó el fin de la primera generación divina, pero permitió que el mundo se poblara con los hijos nacidos de ambos. Sin embargo, en el nuevo mundo así establecido aparecerán fuerzas nuevas: la violencia y el odio (simbolizados por el acto castrador de Crono y por el nacimiento de las erinias, divinidades de la venganza), pero también el amor con el nacimiento de Afrodita. La segunda generación, la de los titanes, será a partir de entonces la dueña del mundo, con Crono como cabeza suprema. Algunos titanes y titánides se unen entre sí: Océano y Tetis engendran los ríos y manantiales; Hiperión y Tía a Helio, Selene y Eos; Ceo y Febe a dos hijas, Leto y Asteria. La pareja más importante será la que formen Crono y Rea, que tendrán cinco hijos: Hestia, Deméter, Hera, Hades y Posidón. Pero Crono suprime a su descendencia, como hiciera su padre Urano, devorando a sus hijos uno a uno apenas nacen por temor a que uno de ellos le arrebate el poder. Desde el acto sacrílego que Crono cometió contra su padre, la teogonía aparece marcada por la ley del Talión. El dominio de Crono, establecido por la fuerza, arrastrará a este al inevitable engranaje que establece que toda falta va seguida de su castigo: su poder puede serle arrebatado como él lo hizo. Zeus, el único hijo que Crono no había llegado a suprimir gracias a un engaño de Rea, que le había dado una piedra envuelta en pañales para que la devorara en lugar del niño, crecerá en la isla de Creta y, ya adulto, se rebelará contra su padre y le destronará después de una larga guerra. El reinado de Zeus y de sus hermanos y hermanas significa el dominio de la tercera generación de los dioses, los Olímpicos. El orden del mundo queda establecido en lo sucesivo. La supremacía de Zeus es soberana pues, a diferencia de su padre, ha basado su poderío en la justicia y en el derecho. Reparte los honores y los poderes con sus hermanos Hades, que reinará en los Infiernos, y Poseidón, a quien corresponderá el reino del mar. Esta teogonía va seguida en Hesíodo de una hérôogonia, catálogo de semidioses nacidos de un dios y una mortal o de una diosa y un mortal. De las uniones de los dioses entre sí nacerán a continuación muchas divinidades, pero estos nacimientos suceden ya en un mundo organizado que no tiene, por tanto, una relación directa con la teogonía.

Teomancia

Adivinación por una presente inspiración divina. Ver, Adivinación.

Teomaquia

Combate entre dioses.

Teombritos

Hierba mágica de la cual se servían los reyes de Persia para ponerse al abrigo de los pesares y de las enfermedades del cuerpo.

Teomises

Gigante, hijo de la Tierra y el Tártaro.

Teón

Elio (siglo I). Sofista de Alejandría, autor de Progymnásmata. Escribió un Comentario a la "Introducción a la fisiología" de Apolodoro y tres libros "Acerca de los artificios oratorios".

Teón

(siglo II). Filósofo griego natural de Esmirna. Es uno de los exponentes de la Academia media en tiempo del emperador Adriano. Nos ha llegado casi completa su principal obra Expositio rerum mathematicarum ad legendum Platonem utilium (Exposición de temas matemáticos útiles para leer a Platón), que constituye una valiosa fuente para el conocimiento del neopitagorismo y del neoplatonismo. En ella, Teón desarrolla algunos temas neopitagóricos, y los pone en relación con el pensamiento platónico. Según él, la matemática, en sus varias articulaciones como aritmética, geometría, estereometría, astronomía y música, constituye una especie de propedéutica para la comprensión de las verdades filosóficas e incluso para el conocimiento de la divinidad misma.

Teón

(siglo I a.C.). Comentarista literario y director de la Escuela de Alejandría, hijo de Artemidoro de Tarso, que fue también autor de un comentario sobre los poetas bucólicos. Teón escribió extensos comentarios sobre los poetas alejandrinos y un léxico del drama. También escribió un manual de sintaxis. Se conservan fragmentos de su obra. Fue sucedido por Apión como director de la Escuela.

Teón

(siglo IV a.C.). Pintor griego, natural de Samos, citado por Plinio y Quintiliano. Ver, Pintura, Pintores.

Teón de Alejandría

(ca.335-ca.405). Famoso matemático y astrónomo griego, que vivió en la segunda mitad del siglo. Se estableció en la ciudad egipcia de Alejandría, donde escribió un vasto comentario del Almagesto de Ptolomeo y de una Catóptrica, la cual estaba basada en obras de Arquímedes y de Herón. También se le atribuye la refundición de la Teoría de los Elementos y de la Óptica de Euclides. Teón, padre de Hipatia, fue el último director o conservador de la denominada segunda Biblioteca de Alejandría, edificio que estaba dentro del Museo de Alejandría; Teón es calificado en la Suda como el hombre del Mouseion. Dio a su hija una educación completa en matemáticas, astronomía, filosofía e, incluso, educación física. Padre e hija colaboraron juntos en el comentario del Almagesto. Ver, Hipatia.

Teónoe

Una primera heroina de este nombre es la hija de Proteo y hermana de Teoclímeno. En la Helena de Eurípides aparece como la consejera piadosa a quien su ascendencia divina confiere poderes proféticos. Ayuda a Helena a huir de Egipto e incurre con ello en la ira de su hermano, salvándose sólo por la intervención de los Dioscuros. Una tradición contaba que se había enamorado del piloto de Menelao, Canopo.

Teónoe

Heroína de una aventura novelesca que nos ha transmitido Higino, sacándola sin duda de una tragedia hoy perdida. Es hija de Téstor y tiene por hermano a Calcante, el adivino, y por hermana a Leucipe. Jugando un día en la playa, fue robada por unos piratas y vendida al rey de Caria, Ícaro. Téstor partió en seguida en busca de su hija, pero naufragó y fue arrojado casualmente en las costas de Caria. Detenido y conducido ante el rey, entró como esclavo en su casa. Habiendo perdido a su padre y a su hermana, Leucipe decidióse a su vez a partir en su busca, por orden del oráculo de Delfos. Se cortó el pelo y se disfrazó de sacerdote y llegó también a Caria. Teónoe la vio sin reconocerla, pero, tomándola por un hombre, enamoróse de ella e hizo que sus criados le hiciesen proposiciones galantes. Embarazada por su disfraz, Leucipe rehusó, y Teónoe mandó prenderla y encarcelarla; luego encargó a uno de sus esclavos que la matase. Pero este esclavo era precisamente Téstor, a quien nadie había reconocido. Entró en la cárcel de Leucipe, a quien tampoco reconoció, pero lamentóse del destino que le obligaba a cometer un crimen después de haber perdido a sus dos hijas Teónoe y Leucipe. Leucipe, por este monólogo, supo de quién se trataba, y al ver que Téstor volvía la espada contra sí mismo, se la arrebató, se dió a conocer y se dispuso a ir a dar muerte a la "reina" Teónoe. Estaba a punto de hacerlo cuando ella, al verse en peligro, invocó a su padre Téstor, lo cual fue causa de que todos se reconocieran. El rey Ícaro los colmó de presentes y los envió a su patria.

Téope

Hija de Leos.

Teopneutes

Epíteto de un sacerdote griego lleno de espíritu profético.

Teopompo

(ca.378-ca.320 a.C.). Historiador de Quíos, hijo de Damasístrato, contemporáneo de Éforo. Estudió con Isócrates, que vivió en Quíos, en Atenas y trabajó como escritor de discursos. Él y su padre fueron condenados hacia el 334 al destierro, teniendo que abandonar Quíos por sus simpatías hacia Esparta. Pero en el 332, Alejandro III Magno lo restituyó para que se opusiera a los líderes propersas de Quíos. Cuando murió Alejandro, en el 323, fue obligado a huir de nuevo y a vagar como un proscrito por todas partes, hasta que encontró refugio momentáneo en la corte de Ptolomeo I en Alejandría. Sin embargo, Ptolomeo decidió eliminarlo por causar problemas, y Teopompo apenas pudo escapar con vida. Aunque recibió ayuda de amigos, murió poco después de estos hechos. Estaba muy influenciado por Isócrates y escribió panfletos políticos sobre temas similares a los de su maestro. Algunos títulos conocidos son: Cartas desde Quíos, Panegírico a Filipo II y Consejo a Alejandro. También escribió un ataque a Platón y a sus seguidores. Viajó mucho por Grecia a la búsqueda de material para su obra histórica, llevó una cuidadosa investigación y se quedó durante algún tiempo en la corte de Filipo II. Sus obras históricas son: Epítome de Heródoto, en dos libros; una Historia de Grecia en doce libros, que continuaba la obra de Tucídides (411) hasta el año de la batalla de Cnido (394), y que puede ser comparada con la obra del mismo título de Jenofonte, aunque es mucho más extensa; y por último, la Historia de Filipo, su trabajo más ambicioso, publicado después del 324 y que se extiende a lo largo de 58 libros de los que tenemos muchos fragmentos y citas. Comenzaban con la ascensión al trono de Filipo II de Macedonia en el 359 y concluían con su muerte en el 336. Esta obra era mucho más que una biografía del rey macedonio o un relato de su reinado: él es el foco principal de un trabajo que se ocupa ampliamente de acontecimientos griegos y no griegos de ese período. Algunas partes de esta obra llegaron a publicarse exentas, como es el caso de la compilación que Filipo V mandó hacer sobre las hazañas de sus ascendientes (que ocuparon un total de dieciséis libros); también la historia del maravilloso país de Merópide, que formaba parte de los libros ocho y nueve de las Filípicas, se publicó con el título de Thaumasia. El punto de vista de Teopompo era aristocrático y proespartano; su estilo, inseguro y retórico, y sus intereses, demasiado amplios: incluían geografía, religión, "milagros" y mitos, por lo que en su obra eran frecuentes las digresiones. Se inclinaba también por la moralización y la condena de los objetos de su estudio; un hombre se salvaba de esta crítica constante: su estadista ideal, Filipo. De acuerdo con la concepción de su maestro, las obras históricas de Teopompo se caracterizan por su estilo cuidado en exceso y por su carácter didáctico (entre los discípulos de Isócrates fue común considerar la historia como una materia útil para los hombres de estado). A estos dos rasgos esenciales hay que añadir la vehemencia de sus juicios críticos y su postura favorable a los ideales oligárquico-aristocráticos. Existen pocos fragmentos de sus escritos a excepción de los relativos a las obras históricas ya citadas.

Teopompo

(ss. VIII-VII a.C.). Rey legendario de Esparta (ca.720-ca.675) de la casa euripóntida. Tirteo lo hace responsable, junto con su colega Polidoro, de la conquista espartana de Mesenia en el 710 (Primera Guerra Mesenia) y de una reforma de la Constitución de Esparta, mediante la que se regulaban y restringían los poderes y procedimientos de la Asamblea espartiata. La Asamblea (Apela) ya no tendría el derecho de proponer o enmendar leyes, sino que solo podría votar propuestas que le pasaran los reyes y el Consejo. Esta reforma, reflejada en la Gran Retra, fue en época posterior atribuida al legendario Licurgo.

Teopompo

(ss. V-IV a.C.). Escritor ateniense de comedias, en activo ca.410-ca.370. Conocemos los títulos de veinte obras suyas, entre los que están Odiseo, Penélope y Las sirenas, todas ellas con temática odiseica.

Teoprosopo

(antiguo fenicio, Penuel; traducido literalmente al griego, Theoprósopon (= rostro de Dios)). Cabo fenicio, cuyo nombre hoy es Ras es Saqa.

Teopsia

Aparición de los dioses que se manifestaban, según se creía, en los días en que se celebraba alguna fiesta en honor suyo. Ver, Epífanes.

Teores

Algunos días antes de la celebración de los Juegos Píticos, los delfianos enviaban delegaciones, los teores (o teares, como se decía en Delfos), a las diversas regiones del mundo griego para anunciar ofialmente la próxima apertura de los Pitia. En el curso de su embajada religiosa, estos teores eran recibidos y alojados en cada ciudad soberana por corresponsales oficiales encargados de facilitar su misión y que se llamaban teodorocos. La lista de estos teodorocos fue grabada en varias ocasiones en el santuario de Apolo.

Teórico

Teoricón ("fondo para los espectáculos". El teoricón era, en la antigua Atenas, el nombre de un fondo estatal utilizado para subvencionar con dinero a ….).

Teoricón

o Theórico o Theorikón o Teórico "fondo para los espectáculos". El teoricón era, en la antigua Atenas, el nombre de un fondo estatal utilizado para subvencionar con dinero a los ciudadanos pobres para que pudieran asistir a los espectáculos públicos durante las festividades. Según algunas fuentes antiguas, el fondo fue creado en el siglo V a.C. probablemente a propuesta de Pericles. Plutarco atribuye al estadista ateniense la creación de estos fondos con los que se daba una subvención de dos óbolos a los más pobres para que pudieran pagarse la entrada a las representaciones teatrales de las Dionisias. Esta afirmación de Plutarco ha sido discutida, y hoy se defiende que el fondo lo creó Eubulo en el siglo IV a.C. y que la fuente de Plutarco pudo ser Teopompo o Filóroco. Con el tiempo, el subsidio público se convirtió en un arma política en manos de los demagogos. Los magistrados se encargaban de la administración de este subsidio, lo que otorgaba una amplia influencia financiera. En ocasiones el subsidio fue distribuido en las fiestas sin espectáculos y después fue elevado a tres óbolos por Agirrio en el 395 a.C.. En un primer tiempo fue administrado por los helenotamías, y más tarde por los tamías. Hacia el año 350 a.C., Eubulo creó un colegio especial de diez magistrados asignados al tesoro. Desde el siglo IV a.C. el teoricón estaba constituido con el excedente del presupuesto estatal, a expensas de los gastos en armamento. Su gestión creó grandes contrastes entre los partidarios del "partido de la paz", liderado por Eubulo, quien necesitaba mantenerlo con vida, y el partido antimacedonio, dirigido por Demóstenes, quien retenía dichas sumas, y en lugar de destinarlas a los espectáculos y las fiestas, las dedicó a la inminente guerra contra Filipo II de Macedonia. La primera Filípica de Demóstenes está dedicada propiamente a apoyar esta tesis. Con Eubulo, se votó una ley por la que la cantidad total acumulada en el Teoricón se asignó íntegramente a sufragar la asistencia a los espectáculos. En 339 a.C. el teoricón fue suspendido por Demóstenes, quien hizo afluir el excedente del tesoro al fondo de guerra administrado por los tamías. Decía el demagogo orador Demades que el Teórico era "el cimiento de la democracia". Fue suprimido definitivamente en la época de la hegemonía macedónica (siglo III a.C.). Ver, Finanzas griegas, Tragedia griega.

Teorodocos

En la antigua Grecia, eran los encargados de recibir a los enviados sagrados, los theoroi, a los que debía acoger y asistir cuando llegaban invitados para celebrar los Juegos Panhelénicos y otras fiestas determinadas, como embajadores de sus respectivos estados. El teorodocos era el representante diplomático local de la fiesta, y no solo daría alojamiento a los theoroi, sino que se encargaría de agasajarlos y de hacer de introductor ante los magistrados. A veces eran nombrados por la comunidad donde vivían, y en otras por la comunidad que enviaba a los theoroi. Epigráficamente, se han encontrado importantes listas de teorodocos en Delfos, Nemea, Epidauro, Magnesia y Cos.

Teoros

o Theoroi "observadores". Embajadores religiosos griegos encargados de anunciar el inicio de un festival en su ciudad al resto de las comunidades helénicas e invitarles a participar en el mismo. Presentaban sus propuestas en forma de cartas y se les respondía habitualmente en forma de decreto, alguno de los cuales ha llegado hasta nosotros. A su regreso debían rendir cuentas de su misión y enumerar la lista de ciudades que habían aceptado la invitación. Eran tres o cuatro, elegidos entre las grandes familias de la ciudad. A su frente iba un arquiteoro, que asumía una parte de los gastos de la delegación y cuya función era considerada una leiturgía. A veces, en ocasiones solemnes, dichas delegaciones comportaban un numeroso personal de acompañamiento. El mismo térrrrino designaba también a la delegación de la ciudad invitada que asistía al festival y ofrecía una ofrenda en nombre de aquella.

Teos

Irmaatenre Teo ((siglo IV a.C.). Faraón (361-359) del Período Persa, de las últimas dinastías indígenas, de la Dinastía XXX (378-341). Hijo y sucesor de Kheperkare Nectánebo I y de ….).

Teos

Ciudad costera de Jonia, situada en una península entre Quitrio y Mioneso, en la bahía al sur de Clazomene y alrededor de 40 km al suroeste de la actual Esmirna. Fue fundada como colonia de Orcómeno, dirigida por Atamas a los que se unieron atenienses dirigidos por Nauclo, y beocios dirigidos por Geres. Según otra tradición fue fundada durante el primer milenio a.C. por colonos de Tesalia y de Atenas, esta ciudad jonia pasó bajo dominio de los persas después de la caída de Creso. Teos fue una floreciente ciudad portuaria con dos puertos, hasta que Ciro el Grande invadió Lidia y Jonia (ca.540 a.C.). Los habitantes de Teos huyeron hasta las recién fundadas colonias de Abdera, en Tracia y a Fanagoria, en el lado asiático del Bósforo Cimerio. Teos formó parte de la Liga Jónica y se unió a la revuelta jónica contra el dominio persa, organizada por la ciudad de Mileto y su tirano Aristágoras. Fue luego miembro de la Liga de Delos en 476. Fue aliada de Atenas. Después del fracaso ateniense de la expedición a Sicilia, la ciudad se rebeló, pero fue sometida. En el siglo IV a.C., el puerto de Teos resurgió gracias a Antígono I Monoftalmos. En el siglo II a.C. aún era próspera, a pesar de los desórdenes del mundo helenístico y fue construido en esta ciudad el mayor templo del mundo antiguo, consagrado a Dioniso, bajo la dirección del arquitecto Hermógenes. Este templo, en parte reconstruido, fue consagrado al culto de Tiberio en época romana y luego al del emperador Adriano. La ciudad tenía dos buenos puertos, el principal al sur, enarenado hoy, y otro secundario al norte utilizado hoy en día por los pescadores de Sigacik. Uno de los puertos es llamado Gerraidai por Estrabón y Geraesticus por Tito Livio. En la guerra de Roma contra el seléucida Antíoco I Sóter, éste fue derrotado cerca de Teos por la flota romana y la de los rodios. Aún se conservan restos de Teos, especialmente un teatro, el templo de Dioniso y las murallas. Algunas inscripciones hacen mención a tratados con Roma, con Etolia, y con algunas ciudades de Creta y otros estados, reconociendo la inviolabilidad del territorio de Teos, la preeminencia del dios Dioniso y el derecho de asilo. La región donde estaba situada producía muy buen vino y Dioniso era uno de los dioses principales. Fue el lugar de nacimiento del poeta Anacreonte, del historiador y filósofo escéptico Hecateo de Abdera y del sofista Protágoras. Según las fuentes, Epicuro estudió con un discípulo de Demócrito en Teos. Hoy, Siğacik, Turquía.

Teosofía

Doctrina de varias sectas que presumen estar iluminadas por la divinidad e íntimamente unidas con ella. Es una combinación de filosofía, religión y ciencia, que según afirman los teósofos se ha ido descubriendo y acumulando durante miles de años y que se deriva de la filosofía esotérica del mundo antiguo.

Teósofos

Filósofos que pretenden conocer a Dios y el mundo a través de él, mediante el desarrollo de unas facultades que se suponen comunes a todos los hombres, pero ellos se sienten iluminados para descubrir las excelencias de la divinidad. Su doctrina se denomina teosofía.

Teotoburgo

Selva de (Teutoburgiensis saltus). Se tiende a localizar este lugar entre Bielefeld-Iburg y los montes Wiehen, en la zona limitada por los ríos Ems y Lippe, en el actual confín de Westfalia con Baja Sajonia. Allí se produjo (año 9) la derrota de las tres legiones de Quintilio Varo, gobernador de Germania occidental y ex-gobernador de Siria, cortesano vanidoso, que provocaba a los germanos por medio de excesos cometidos por sus oficiales. El príncipe de los queruscos, Arminio, que había aprendido entre los romanos el arte de la guerra, lo aniquiló. Tácito dice de él que fue el liberador de Germania que se atrevió a desafiar a Roma en lo más floreciente del Imperio. Esta batalla impidió la romanización de Alemania. Las legiones aniquiladas, XVII, XVIII y XIX Gemina, no volvieron a formarse. Ver, Chauci.

Teóxena

(siglo IV a.C.). Hija o, quizás, hijastra de Ptolomeo I Sóter de Egipto. Fue la tercera esposa de Agatocles, tirano de Siracusa.

Teoxenia

o Theoxenia. Fiesta religiosa griega, consistente sobre todo en un banquete celebrado en honor de los dioses que, según la creencia, se hallaban presentes en la propia ceremonia como invitados de honor en la ciudad donde tenía lugar. En Delfos era un acontecimiento importante celebrado el mes de Teoxenios (marzo-abril), inevitablemente dominado por Apolo, y cantado en el sexto peán de Píndaro. En otros lugares, especialmente en Atenas y Esparta, los Dióscuros (Cástor y Pólux) fueron los invitados de honor y se preparaban lugares para ellos en una habitación cerrada. La comida era compartida más tarde por los fieles. Ver, Fiestas griegas.

Teoxenias

Juegos en honor de Apolo cuyo premio consistía en una suma de dinero. Según otros, era un día solemne en el que se sacrificaban a todos los dioses juntos. Luego se celebraban otros juegos en los que el premio del vencedor consistía en un vestido llamado catena. Ver, Fiestas griegas.

Teoxenio

Epíteto de Apolo, protector de la hospitalidad. Tenía un templo y una estatua de bronce en Pellena, en Acaya. Se celebraban también juegos en su honor.

Tep Hesepet

Ver, Min (su nombre egipcio era Menu. Presente en el panteón egipcio desde el Período Predinástico, pudo ser en origen una divinidad relacionada con el cielo ya que en sus primeras manifestaciones ostenta ….).

Tep-Ihu

Gebelen (en egipcio antiguo Per-Hathor, "casa de Hathor", Per Idet o Tep-Ihu, en griego Pathyris o Afroditópolis).

Tepe

Término persa para designar una colina artificial formada por la superposición de estratos arqueológicos. Ver, Tell, Höyük.

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