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Página 124 - 1322 Palabras 6151 al 6200 de 66095

Palabra   |   Descripción

Anto

Ver, Acántide (Autónoo y su esposa Hipodamía tuvieron cuatro hijos: Anto, Erodio, Acanto, Esqueneo, y una hija, Acántide).

Antobroges

Pueblo galo de Aquitania, según Plinio el Viejo, que es el único que le menciona. Eran vecinos de los rutenos. Podría tratarse de un error y referirse a los Nitióbroges.

Antodica

Una de las cincuenta Danaidas. Esposa de Clito.

Antología

Colección de epigramas. La Antología griega es una vasta colección, basada en colecciones anteriores, de este tipo de poemas. La primera antología fue la Guirnalda de Meleagro de Gádara; en origen contenía las obras de 46 poetas, incluida Safo, y fue poco a poco aumentada y reeditada. A la versión final se le llamó Antología Palatina. Estratón publicó una colección de sus propios poemas pederásticos, y Agatías recogió los poemas de sus contemporáneos en un Ciclo. En el siglo I, Filipo de Tesalónica publicó una segunda Guirnalda, que estaba organizada alfabética y temáticamente. La edición hecha por Céfalas en el siglo X fue redescubierta en 1606 por Salmasio en Heidelberg, de donde le viene el nombre de "Palatina". Otra versión inferior de la Antología, que circuló como Antología griega hasta que la Antología Palatina llegó en su forma actual en el siglo XIX, fue confeccionada en el siglo XIV por Planudes. Ver, Antología griega.

Antología griega

Vasta colección de más de seis mil epigramas de todos los períodos de la literatura griega concernientes a todos los temas imaginables. La primera antología, la denominada Guirnalda de Meleagro, establecida en el siglo I a.C., contenía el trabajo de alrededor de cincuenta poetas. Se ha perdido, pero unida a varias compilaciones posteriores formó la base de la conservada antología bizantina que se elaboró en el siglo X. Esta denominada Antología Palatina (de la Biblioteca Palatina de Heidelberg), completada por la posterior edición de Planudes, contiene poemas de 320 escritores e incluye un sorprendente número de joyas literarias.

Antología latina

Colección de unos 380 poemas latinos elaborada en el reino vándalo de África a inicios del siglo VI. Una buena parte procede de poetas africanos de escasa calidad. Pero también transmite el Pervigilium Veneris, un poema de 93 líneas de fecha incierta y autoría desconocida escrito para celebrar la fiesta primaveral de Venus Genetrix, así como algunos poemas del joven Séneca.

Antología Palatina

Ver, Antología (colección de epigramas. La Antología griega es una vasta colección, basada en colecciones anteriores, de este ….).

Antón

(san). Antonio Abad.

Antona

Río de la provincia de la Flavia Caesariensis (Britannia). Nacía en la vertiente septentrional de unos montes situados en la parte central de la provincia, y dirigiéndose de norte a sur y de este a oeste, desembocaba en la orilla izquierda del río Sabrina, que corría por la frontera de la Britannia Secunda. Hoy, Avon, Inglaterra, Reino Unido.

Antonia

Claudia (27-65). Hija del emperador Claudio y de su primera mujer Elia Petina. Se casó en segundas nupcias con Fausto Cornelio Sila. Su primer marido fue condenado a muerte por Claudio; el segundo por Nerón. Ella misma fue ejecutada unos meses después de la conspiración de Pisón, en la que debió de participar, aunque Suetonio cuenta que la causa de su muerte fue haberse negado a la pretensión de Nerón de casarse con ella, tras terminar su matrimonio con Popea.

Antonia

(siglo I a.C.). Mujer del triunviro Marco Antonio. Después de tres años de su divorcio, Marco Antonio declaró en el Senado, en el año 44 a.C., que éste había sido motivado por las relaciones culpables de su mujer con el cónsul Publio Cornelio Dolabella.

Antonia

(siglo I). Liberta de Antonia la Menor y concubina de Vespasiano.

Antonia la Mayor

(ss. I a.C.-I). Nacida en el 39 a.C., fue la hija mayor del triunviro Marco Antonio y de Octavia, la hermana de Octavio. Su inminente nacimiento probablemente inspiró a Virgilio la composición de su cuarta égloga en la esperanza de un hijo y heredero para Antonio, sello de su alianza política con Octavio. Antonia se casó con Ahenobarbo, Lucio Domicio y fue abuela de Nerón.

Antonia la Menor

(36 a.C.-37). La más joven de las hijas de Marco Antonio y de Octavia. Se casó con Druso, Nerón Claudio, hermano del emperador Tiberio, y fue la madre de Germánico, el padre de Calígula, Livia Julia (Livila) y del emperador Claudio. Perdió muy joven a su hijo Germánico. Cuando su marido murió, en el 9 a.C., rechazó casarse de nuevo. En el 31 proporcionó a Tiberio la información que provocó la caída de Sejano. Ofreció su hogar al rey judío Agripa I, Marco Julio durante su infancia. Cuando su nieto Calígula alcanzó la corona imperial, Antonia recibió grandes honores y distinciones, incluyendo el título de Augusta, pero se dice que el emperador, molesto con sus continuas críticas y consejos, la indujo al suicidio.

Antonina

(siglo VI). Mujer de Belisario, con quien se casó en el 527. Contrajo amistad estrecha con Teodora, esposa de Justiniano. Estas dos mujeres mancharon con sus vicios y desórdenes el brillo del reinado de Justiniano. Jugaban con el honor y la sangre para saciar sus odiosas y lúbricas pasiones. Después de la muerte de Belisario en 565, se hizo religiosa de un convento que había fundado.

Antoniniani

Antoniniano (fue Caracalla quien introdujo esta moneda en el tradicional sistema monetario romano y pretendía ….).

Antoniniano

o Argenteus Antoninianus o Antoniniani. Fue Caracalla quien introdujo esta moneda en el tradicional sistema monetario romano y pretendía desplazar de la circulación al denario de cuño neroniano (de 1/96 por libra de plata). La nueva moneda, con un valor nominal de 2 denarios, pesaba sólo 1 1/2 denarios, contenía un 50 % de plata y se acuñaba con un ratio de 1/64 por libra. Pero estos antoninianus se emitieron sólo durante cuatro años, hasta el 219, y cuando volvieron a acuñarse en 238 estaban ya muy depreciados. En 240 el antoninianus había reducido considerablemente su peso (pasando de 5,10 a 3,50 gr) y su ley había pasado del 44 % en 238 al 25 % en 257, bajando incluso al 2 % en la época de Galieno y a sólo el 1 % en los primeros años del reinado de Aureliano. Esta nueva pieza, más pesada y de módulo algo mayor que el denario, fue el primer ejemplo claro, ya en la práctica, de la depreciación de la moneda y del grave proceso de inflación existente. Los antoninianos se distinguen fácilmente por los tipos de los anversos: los retratos de los emperadores llevaban siempre una corona radiada (corona que, inicialmente, se asociaba a los emperadores que habían alcanzado la consecratio tras su muerte y que, más tarde, portaban también los emperadores vivientes) y, en el caso de las mujeres, los bustos se situaban sobre el creciente o media luna. Estos anversos ofrecen auténticos retratos, de modo que es posible identificar claramente los rasgos más juveniles o, por el contrario, más maduros en las sucesivas emisiones de un mismo emperador. En cuanto a los reversos, se repiten los mismos tipos que aparecían en los denarios: divinidades (tanto las tradicionales romanas como las de origen oriental), conmemoraciones de victorias militares, representaciones alegóricas (Virtus, Felicitas, Liberalitas, Fides), etcétera. Tras Caracalla, sus sucesores continuaron emitiendo antoninianos, aunque cada vez en menor cantidad y más depreciados, hasta que finalmente desaparecieron bajo el gobierno de Severo Alejandro. Durante el conflictivo período denominado "Anarquía militar" que transcurrió desde la muerte de Severo Alejandro hasta el ascenso de Diocleciano, el antoniniano reapareció aunque con un peso menor, reducido a 4,75 grs. Fueron los emperadores Balbino y Pupieno, quienes gobernaron apenas un mes del año 238, los primeros en emitir de nuevo grandes cantidades de antoninianos. En cuanto a su sucesor, Gordiano III (238-244), lo convirtió en la única moneda de plata romana pues bajo su reinado dejaron de emitirse los denarios. Sin embargo, el antoniniano experimentó un proceso similar al del propio denario, con el que había coexistido y al que finalmente había sustituido, sufriendo un continuo proceso de depreciación: disminución tanto en pureza como en peso (llegó incluso a ser prácticamente de cobre en época de Galieno. Hubo igualmente reformas monetarias durante este período que intentaron devolverle su perdido valor, como la que llevó a cabo el emperador Aureliano, cuyos antoninianos argentados (aurelianus) nominalmente mantenían el valor inicial de la época de Caracalla, aunque en la práctica tenían mucho menos (apenas un 4% de plata). El ascenso al trono imperial de Diocleciano supuso el fin de la Anarquía militar y el establecimiento de la llamada Tetrarquía. Diocleciano intentó frenar no sólo la crisis política sino también la económica, mediante la promulgación del "Edictum Diocletianii de pretiis" y la elaboración de una nueva reforma monetaria realizada en el año 292/3, la más importante que se llevó a cabo en el Imperio romano. Con ella desapareció el antoniniano y se instauró una nueva moneda de plata, el argenteus, similar en peso y pureza al denario acuñado en época de Nerón. Ver, Moneda, Moneda romana.

Antonino

(siglo II). Senador romano contemporáneo de Pausanias. Construyó varios templos en Epidauro; los baños de Esculapio, el templo del Dios y el de la Salud.

Antonino Liberal

(ss. II-III). Escritor latino en lengua griega del que apenas se tienen referencias biog´raficas. Autor de una colección de Metamorfosis, que se tradujo al latín con el título de "Transformationum congeries". Gracias a su trabajo, cuya obra se sitúa entre los siglos II y III de nuestra era, y a sus Transformationes, podemos vislumbrar lo que era la compilación, hoy perdida, que en el siglo II a.C. había escrito Nicandro de Colofón sobre las Metamorfosis.

Antonino Pío

(Antoninus Pius) (86-161). Emperador romano. Antes de ser emperador (o Príncipe) se llamaba Titus Aurelius Fulvius Boionius Arrius Antoninus. Nacido el 19 de septiembre del año 86, en Lanuvium (lacio). Había nacido en Italia aunque su familia era de ascendencia gala, originaria de Nîmes, en la Galia Narbonense. Hijo del consular Aurelio Fulvo, su madre fue Arria Fadilla. Su abuelo materno fue Arrio Antonino. Antonino Pio siguió la carrera política propia de un individuo de su clase hasta alcanzar el consulado en el 120 y recibir competencias en Etruria y Umbría, colaborando con Adriano. Ya estaba casado (110) con Faustina la Mayor, con quien tuvo un hijo, muerto de corta edad, y una hija, Faustina la Joven, luego casada con Marco Aurelio. Siendo gobernador de Asia en 135-136, su fama de integridad y ecuanimidad le facilitó el ingreso en el consilium del emperador, donde su seriedad y lealtad le ganaron el aprecio de Adriano y, a la muerte de Lucio Aelio, la designación como hijo y heredero, adoptando él a su vez, a M. Annio Vero, sobrino de Faustina y futuro yerno y emperador Marco Aurelio, y a Vero, hijo de Lucio Aelio. Adriano, tras haber asegurado la sucesión con gran previsión, murió al cabo de pocos meses; Antonino Pío, investido con imperium proconsular y tribunicio, fue el emperador de facto, por lo que a la muerte de aquél la sucesión se llevó a cabo sin problemas ni disputas y él mismo persuadió a un Senado no muy bien dispuesto a divinizar a su predecesor; ello le ganó el título de Pius (Justo), no se sabe si en premio a la fidelidad mostrada a la memoria de su padre adoptivo o por su devoción al oficio imperial y a los dioses. Faustina fue nombrada augusta. El reinado de Antonino Pío careció de espectacularidad pero fue beneficioso, eficaz y progresivo, especialmente para Italia, de donde, en claro contraste con los frecuentes viajes de su antecesor, nunca salió. Dispensó a las ciudades italianas de las acostumbradas contribuciones monetarias para la coronación, que en las provincias quedaron reducidas a la mitad, mientras que las monedas de los años 140-144 anunciaban la inminente celebración del noveno centenario de la fundación de Roma (en el 147) y el comienzo de una nueva pax romana. Su relaciones con el Senado fueron deferentes: no aumentó los privilegios y poderes de esa asamblea, pero tampoco ejecutó a ninguno de sus miembros, los consultó en toda clase de materias y le devolvió el control de Italia, acabando con la organizadón de Adriano del país en cuatro provincias. En la administración del Imperio contribuyó a la centralización burocrática y a la permanencia de los buenos administradores, que antes se solían rotar con frecuencia. Respecto a los súbditos, el gobierno de Antonino Pio se caracterizó por la benevolencia: además de fondos caritativos y fundaciones (como el de las puellae faustinianae) y la reducción de las cargas del cursos publicus, hubo hasta nueve repartos de dinero, ayudas financieras a muchas ciudades y la construcción de numerosos edificios públicos. A la vez, se redujo el gasto público, y la sobriedad de la Casa imperial permitió que su sucesor encontrase en el tesoro público un superávit de 675 millones de denarios. Aunque el carácter de Antonino Pio favorecía la negociación y el arreglo pacífico, su política exterior no fue fácil. En Britannia, la frontera fijada por Adriano se abandonó en favor de otra fortificación más septentrional (140-141), el Muro de Antonino. En Germania, la amenaza de una revuelta se conjuró estableciendo britanos exiliados en las orillas del Neckar; las rebeliones de númidas y mauretanos (bella maurica en las inscripciones de Hispania, ca. 145-150) fueron seguidas por levantamientos en Judea y Egipto; en Dacia, la sublevación del 158 obligó a dividir el territorio en tres provincias, y finalmente, se intentó asegurar las fronteras del Imperio constituyendo reinos-cliente en la Cólquida, con los cuados y en Armenia, garantizando en este caso la integridad del territorio frente a Partia. Asegurada la sucesión, y popular entre sus súbditos, el ambiente del Imperio de Antonino Pio quedó bien reflejado en el famoso discurso de Arístides: Roma como beneficente y protectora dirigente de un conjunto de poleis prósperas, pacíficas y felices. Antonino murió en Lorio en marzo del 161. Antes de su muerte, Antonino Pio había propuesto a Marco Aurelio como su sucesor al Imperio y hubo unanimidad en su deificación; a los honores mortuorios habituales se le sumó la erección de una columna conmemorativa en el Campo de Marte (su basa está ahora en el Vaticano) y un templo en el Foro. Ver, Adriano, Faustina.

Antoninopolis

Constantina (ciudad en la actual Turquía). Ver, Antioquía de Mesopotamia (ciudad fundada después de la muerte de Alejandro Magno. Fue descrita por Plinio. La ciudad llevó también otros nombres, como ….).

Antoninópolis

Emaús (esta ciudad de la Palestina Prima, célebre por la aparición de Jesús resucitado a dos de sus discípulos, es mencionada por ….).

Antoninos

Nombre dado a la Dinastía de Príncipes que gobierna en Roma (96-192) de Nerva a Cómodo. Debe su nombre a Antonino Pío, adoptado y asociado al poder por Adriano. Esta Dinastía comprende los principados de: Nerva (96-98), Trajano (98-117), Adriano (117-138), Antonino Pío (138-161), Marco Aurelio (161-180) y Cómodo, hijo de este último (180-192). Ésta Dinastía, no resolvió muchos de los problemas internos y externos del Imperio, pero dejó un grato recuerdo en la tradición política romana hasta el punto de que algunos de los emperadores de la Dinastía siguiente, la severiana, se reclamaron simbólicamente sus descendientes y adoptaron el nombre de Antoninus incorporándolo a su nomenclatura oficial.

Antonio

(Antonius Musa) (ss. I a.C.-I). Famoso médico de Augusto, de origen griego. Tras curar al emperador de una grave enfermedad en el año 23 a.C., mediante una farmacopea vegetal y recomendándole los baños en aguas termales, fue colmado de honores. Se le atribuyen diversos tratados de herbolaria, entre los cuales ha sobrevivido el que trata de la llamada herba vettonica, un principio vegetal presuntamente descubierto por él durante su estancia en Hispania durante la campaña cántabra. Otra de sus obras es De tuenda valetudine.

Antonio

Lucio (Lucius Antonius) (siglo I a.C.). Hijo menor de Antonio Crético y hermano de Marco Antonio el triunviro. Tras colaborar con éste en la acción contra Gabinio (54), fue nombrado cuestor en Asia (50), donde en los años siguientes gobernó como proquaestor propretore. Como tribuno de la plebe en el 44 presentó una lex Antonia de carácter agrario, colaborando nuevamente con su hermano en la defensa de Forum Gallorum. Alcanzó el consulado en el año 41, fecha en que dirigió una guerra, conocida como bellum Perusinum, contra Octavio y Lépido, instigada tanto por él mismo como por Fulvia, mujer de su hermano. Fracasado su intento, tuvo que abandonar un año después la ciudad de Perusa, donde había buscado refugio, siendo enviado a Hispania por el propio Octavio como legado con imperium proconsular; nuestras noticias sobre él se interrumpen a partir de entonces.

Antonio

Marco Gnifo (siglo I a.C.). Gramático de origen galo, que vivió a mediados del siglo I a.C. Contó entre sus discípulos a romanos ilustres, tales como Julio César y Cicerón.

Antonio

(Marcus Antonius Orator) (143-87 a.C.). Padre de Marco Antonio Crético y abuelo del triunviro Marco Antonio. Se distinguió en el Foro por su elocuencia y en la República por la integridad con que desempeñó todos sus empleos. Cuestor en Asia (113-112), pretor en Cilicia (102) y propretor (101-100), alcanzó el consulado en el año 99, desempeñando después los cargos de censor (97) y legado (87), así como el augurado (desde el 87). Miembro del partido de Sila, fue asesinado por los seguidores de Mario y expuesta su cabeza en la tribuna. Antonio fue uno de los más grandes oradores de su tiempo, lo cual explica que aparezca entre los principales interlocutores del De Oratore de Cicerón. También sabemos que escribió una obra titulada De Ratione dicendi.

Antonio

Primo Marco (ss. I a.C.-I). Jefe galo del ejército romano, apellidado Becco, palabra celta que quiere decir "de nariz corva". Nació en Tolosa por los años 20 a.C.. Sirvió en tiempo de Galba y de Otón y obtuvo en favor de Vespasiano una señalada victoria contra Vitelio, cerca de Cremona, el año 69.

Antonio

Flavio Claudio (Flavius Claudius Antonius) (siglo III). Político romano durante los reinados de Valentiniano I, Graciano y Teodosio. Fue nombrado cónsul en 382, con Siagrio, Flavio Afranio. Posiblemente de origen español, Antonio era un burócrata de carrera y un cristiano. Hacia el 370, era Magister Scrinii, de una de las secretarías imperiales del emperador Valentiniano I. En 373, Antonio estaba sirviendo como el Palatii del sacri de Quaestor, incluyendo entre sus tareas la redacción de discursos imperiales por Valentiniano para tratar con el Senado. A la muerte de Valentiniano en 375 tuvo lugar una depuración de Ia burocracia por Graciano, pero Antonio no sólo sobrevivió, sino que logró prosperar bajo la nueva administration. Del 376 al 377, fue nombrado prefecto pretoriano de la Galia y del 377 al 378 fue el prefecto pretoriano de Italia. Durante este período Antonio era seguidor de Ausonio y un motor clave en Ia creación de una alianza entre los galorromanos y la aristocracia de Hispania, lo que supuso el ascenso de Teodosio, el futuro emperador. Antonio fue responsable de la implementación de la Facultad de derecho de Graciano de mayo de 376 (con subvenciones al empleo de gramáticos y rétores), así como decretos que clarifican la relación entre las esferas judiciales, civiles y militares en la Prefectura de las Galias, reforzando Ia autoridad del vicario de la diócesis. Después de su mandato como prefecto pretoriano, Antonio siguió al emperador Teodosio I y se trasladó a la corte oriental en Constantinopla, y en 383, fue nombrado cónsul, con Siagrio como colega. Su consulado fue debido a sus lazos matrimoniales con Teodosio I. Se especula que Antonio tenía una hermana llamada María, quien estaba casada con el hermano de Teodosio, Honorio. Antonio escribió tragedias en sus ratos libres y recibió correspondencia de Quintus Aurelius Symmachus (Ver, Símaco), que lo elogió por sus logros literarios, mientras que Antonio promovió la carrera senatorial de Symmachus. También mantuvo correspondencia con san Ambrosio, con quien al parecer mantuvo buenas relaciones.

Antonio

Gayo (Caius Antonius Hybrida) (siglo I a.C.). Conocido como el Híbrida "mestizo", fue el hijo más joven de Antonio, Marco, el cónsul del 99. Bajo Sila fue prefecto de Asia (ca.84), cuestor antes del 70 y tribuno de la plebe (68). Fue expulsado del Senado por los censores en el 70, pero fue ayudado por Cicerón para obtener la pretura en el 66. Fue amigo de Catilina y llegó a un acuerdo con él para el consulado del 63, siendo elegido con Cicerón como su colega, ocupando una posición secundaria respecto a éste. Antonio abandonó la causa de Catilina cuando Cicerón le ofreció renunciar a su favor a la provincia de Macedonia para el año siguiente. Fue elegido, aunque de mala gana, para llevar un ejército contra Catilina en Etruria, pero al haber sido antiguo amigo de éste, prefirió ceder el mando a su legado Marco Petreyo. En los años 60-59 fue procónsul en Macedonia siendo acusado por César y Licinio Craso (59) por su irregular gobierno de la provincia y condenado al destierro a la isla de Cefalenia, pese a ser defendido por Cicerón. Indultado por César, volvió al Senado en el 44 y ocupó en el 42 el cargo de censor.

Antonio

Gayo (Caius Antonius) (siglo I a.C.). Segundo hijo de Antonio, Marco Crético y hermano del triunviro. Cuestor de Minucio Termo, propretor en Asia (51). Siguió a César en la guerra civil. Capturado en Curicta (49), quedó prisionero en el campamento de Pompeyo hasta que lo puso en libertad la batalla de Farsalia. En la época de la muerte de César, era pontífice, y después, pretor urbano (44), en tanto que su hermano mayor, Marco, era cónsul, y su hermano menor, Lucio, ejercía el tribunado. Recibió más tarde el mando de la provincia de Macedonia; pero ya Bruto, Marco Junio se le había adelantado con fuerzas superiores. Así, derrotado por Cicerón el joven, se refugió en Apolonia, donde cayó prisionero. Poco tiempo después, Bruto mandó decapitarlo (42), a instigación de Hortensio, hijo, y para vengar el asesinato de Cicerón, el cónsul.

Antonio

Julio (lulius Antonius) (ca.43-2 a.C.). Segundo hijo del triunviro Antonio y de Fulvia. A la muerte de su padre fue criado en Roma por su madrastra Octavia, en la casa familiar del emperador Augusto. Se casó con Marcela, la hija de Octavia, que había estado casada antes con Agripa. Fue pretor en el 13, cónsul en el 10 y procónsul de Asia ca. 7. En el 2 a.C. se suicidó o fue ejecutado tras ser encontrado culpable de cometer adulterio con la hija del emperador, Julia, aunque la verdadera razón pudo ser política. Escribió un poema épico y fue el destinatario de una oda de Horacio.

Antonio

Lucio (Lucius Antonius) (siglo I a.C.). Fue el tercer hijo de Antonio, Marco Crético y hermano del triunviro. Fue cónsul en el 41 a.C. y se enfrentó a Octavio, a instigación de su cuñada Fulvia, como defensor de los intereses de los itálicos desposeídos de sus tierras por Octavio en favor de los veteranos de guerra. Adoptó como último nombre Pietas "lealtad" para impresionar a los seguidores de su hermano. Tomó Roma por poco tiempo y después ocupó Perusia, pero fue cercado al año siguiente (40) y perdonado por Octavio. Fue enviado como oficial a Hispania, donde murió (39 a.C.).

Antonio

Marco (Marcus Antonius) (143-87 a.C.). Como pretor en el 102 luchó contra los piratas cilicios, sobre los cuales celebró un triunfo en el 100. Fue cónsul en el 99 y censor en el 97. Fue amigo y seguidor de Mario, se opuso al partido de Saturnino, Lucio Apuleyo y como censor permitió que los itálicos obtuvieran la ciudadanía romana. Defendió a Norbano y a Aquilio, Manio (el cónsul del 101). Más tarde, se enfrentó con Mario y fue acusado por la ley Varia de haber incitado a los itálicos a la rebelión. Fue asesinado tras la vuelta de Mario a Roma. Cicerón lo presenta como uno de los participantes en su tratado De Oratore.

Antonio

Marco (Marcus Antonius Creticus) (siglo I a.C.). Apodado "el Crético", el Cretense. Hijo mayor de Antonio, Marco, el cónsul del 99. Fue pretor en el año 74, recibió del Senado un imperium extraordinario para luchar contra los piratas, poder que mantuvo como procónsul del 73 al 71, con capacidad para operar por todo el Mediterráneo. Tras llevar a cabo algunas operaciones en las costas hispanas y ligures, Antonio, que cumplía su misión sin ningún tipo de coordinación ni planificación, centró su atención más en la acumulación de recursos que en la lucha contra la piratería, extorsionando probablemente a los provinciales. En el año 71 sufrió una humillante derrota frente a la costa cretense que le costó la vida. En su segundo matrimonio contrajo nupcias con Julia, hermana de César, Lucio Julio, el cónsul del año 90 a.C., con quien tuvo un hijo, el futuro triunviro.

Antonio

Marco (Marcus Antonius) (83-30 a.C.). Fue el Marco Antonio de la historia y la literatura. Hijo mayor de Antonio, Marco (el Crético) y de Julia, hija de César, Lucio Julio, el cónsul del año 90 a.C.. Tras la muerte temprana de su padre, se crió en la casa de Léntulo Sura, Publio Cornelio, que le adoptó y se casó con su madre Julia. Tras una juventud de disipación, sirvió distinguidamente como jefe de la caballería bajo Gabinio, Aulo en Palestina y Egipto, y en el 54 se unió al personal de Julio César en la Galia, siendo elegido cuestor en el 51 gracias a la influencia de César. A excepción de una breve estancia en Roma, Antonio permaneció con César hasta el año 50. En el 49 fue tribuno de la plebe y defendió los intereses de César en Roma mientras pudo. Vetó el decreto que habría privado a César de su mando, pero cuando fue aprobada la "resolución extrema del Senado" (senatus consultum ultimum) por el Senado, huyó para reunirse con César en su campamento en la Galia Cisalpina. Se sirvió de sus prerrogativas como tribuno para anular algunas de las medidas de Pompeyo contra los sobornos y fue dejado por César al mando de Italia durante su última campaña en Hispania. Estuvo en el 48 con las fuerzas de César en Grecia y dirigió el ala izquierda del ejército en la batalla de Farsalia, donde Pompeyo fue derrotado. Fue enviado de vuelta a Italia como jefe de la caballería (magister equitum). Actuó enérgicamente aplastando los motines comenzados por Rufo, Marco Celio y Milón para obtener la cancelación de las deudas. No desempeñó ningún otro cargo hasta su consulado con César en el 44, cuando ofreció a este una corona durante el festival de las Lupercales en febrero. Tras el asesinato de César el 15 de marzo, fue prudente y cauteloso. Obtuvo los documentos de César de su viuda Calpurnia y en su discurso en el funeral, cinco días después, reveló la voluntad de César al populacho, fue moderado en su tono, pero ordenó la incineración del cadáver en el foro y la huida de los conspiradores. César había adoptado en su testamento a su sobrino nieto Octavio, Gayo (Augusto), que se convirtió en el rival de Antonio por el liderazgo del partido cesariano. Antonio se aseguró el apoyo de un ejército irregular y del pueblo, que votó una ley otorgándole el gobierno de la Galia durante cinco años. Casi a finales de año, Antonio marchó a su provincia, pero Bruto, Décimo Junio, uno de los asesinos de César, a quien este le había prometido aquella provincia, estaba ya en la Galia Cisalpina y tenía en su poder la ciudad de Mutina (Módena). Antonio lo sitió allí hasta que fue atacado por una coalición dirigida por Octavio y los cónsules Aulo Hircio y Vibio Pansa, a los que el Senado había enviado para tratar con Antonio, ahora declarado enemigo público gracias a la elocuencia de Cicerón, que pronunció contra Antonio sus Catorce Filípicas (44-43), llamadas así por su analogía con las de Demóstenes. Antonio fue derrotado en abril del 43 y se retiró al otro lado de los Alpes; pero ambos cónsules habían muerto en la batalla, y el Senado se volvió contra Octavio, que se alió con Antonio. Tras una entrevista en la Galia, los cesarianos aprobaron una ley (Lex Titia) en noviembre del 43 por la cual Antonio, Octavio y Lépido fueron nombrados triunviros, es decir, un grupo constituido excepcionalmente con poderes dictatoriales para asegurar la estabilidad del Estado durante cinco años. Llevaron a cabo una proscripción de sus enemigos, incluyendo a Cicerón, que había ofendido mortalmente a Antonio en el 63 al ejecutar a su padrastro Léntulo y en el 44 con sus Filípicas. Antonio y Octavio aplastaron a las tropas de los republicanos en la batalla de Filipos (42) en Macedonia, en la que cayeron Bruto y Casio. De acuerdo con sus colegas, Antonio fue a organizar la parte oriental del imperio. En Tarso, Cilicia, se encontró en el 41 con la reina de Egipto, Cleopatra VII, a quien siguió a Egipto para pasar el invierno con ella. Antonio tuvo entonces que volver a Italia: su mujer Fulvia y su hermano Lucio habían sido derrotados en Perusia (Perugia) en una guerra contra Octavio, y Fulvia murió tras escapar a Grecia. Se llegó a un nuevo acuerdo entre los triunviros en Brundisium (Brindisi), en el sur de Italia, por el cual Antonio entregaba la Galia a Octavio, que ya la había ocupado, y se casaba con la hermana de este, Octavia. Antonio permaneció en Italia hasta el 39, cuando los triunviros llegaron a un acuerdo en Miseno con Pompeyo Magno Pío, Sexto. Antonio volvió entonces al este con Octavia, pasando la mayor parte del tiempo en Atenas. Su general Ventidio venció dos veces, en el 39 y 38, a los partos que se habían aprovechado de la debilidad romana para invadir Siria. En el 37 hizo su última visita a Italia, encontrándose con sus colegas en Tarento; el triunvirato fue renovado por cinco años más. En Córcega, enfadado y frustrado por Octavio, Antonio envió a su mujer de vuelta a Italia. Volvió a Antioquía, reanudó su relación con Cleopatra y nombró a Herodes el Grande, rey de Judea. Fortaleció de este modo la base de su poder, aunque esperaba recibir tropas de refuerzo de Italia. En el 36 invadió Partia, pero sufrió una desastrosa derrota. La eliminación de Pompeyo y de Lépido de la escena subrayó la creciente rivalidad entre Antonio y Octavio. En el 35, Octavia fue al este con una pequeña parte de las tropas que Antonio estaba esperando y este se negó a encontrarse con ella. En el 34 se apoderó de Armenia y llevó a su rey Artavasdes II de vuelta a Alejandría como prisionero; celebró un triunfo y una ceremonia en la que proclamó la ampliación de las fronteras egipcias dentro del territorio romano. Había roto abiertamente con Octavio, quien se sirvió de toda la fuerza de su maquinaria propagandística contra Antonio. Muchos antiguos republicanos se pusieron ahora del lado de Octavio, y en el 33 hubo airados intercambios. En el 32, Antonio se divorció oficialmente de Octavia, y Octavio se apoderó del testamento de Antonio depositado con las vírgenes vestales y lo publicó. Este testamento favorecía a los hijos tenidos con Cleopatra y en él Antonio pedía ser enterrado en Alejandría. Octavio se sintió ya justificado para declarar la guerra a Egipto. Se retiraron los poderes que le quedaban a Antonio. La flota egipcia partió hacia el oeste y se encontró con la flota de Octavio en el promontorio de Accio. Muchos de los seguidores de Antonio le habían abandonado por temor al poder de Cleopatra. Tras muchos meses de demora, Antonio fue vencido decisivamente en una batalla naval en Accio, en septiembre del 31, gracias a la pericia de Agripa en el mando de la flota octaviana. Cleopatra pudo huir con sus naves a Egipto, a donde se dirigió Antonio tras la derrota. El resto de su flota y de su ejército se unieron a Octavio, que ahora llegó a controlar la fuerza de unas 50 legiones. Todavía Antonio intentó con la ayuda de Egipto hacer frente a su rival, Octavio, quien debió regresar a Roma para tranquilizar con nuevas promesas a los veteranos. En agosto del 30, Octavio entraba en Alejandría después de haber ganado a su causa Grecia y las provincias orientales. Ante la negativa de éste de establecer un acuerdo con sus adversarios con el fin de retener solamente Egipto bajo su dominio, Antonio, ante la noticia de la sospechosa muerte de Cleopatra en sus aposentos, prefirió quitarse la vida antes que convertirse en "triunfo vivo" de Octavio como sucedió luego a sus hijos, que fueron trasladados a Roma para recibir educación adecuada. Ese mismo año Egipto sería convertido en una nueva provincia romana. Antonio fue un gran general, pero algo impetuoso, y no pudo competir en diplomacia con la firme sangre fría de Octavio. Tuvo cinco hijos legítimos y fue el antepasado de tres emperadores a través de sus hijas.

Antonio

Marco (Marcus Antonius), llamado Antyllos por los griegos (ca.45-30 a.C.). Hijo mayor del matrimonio de Marco Antonio con Fulvia. En el 36, cuando tenía unos ocho años, fue prometido en matrimonio con Julia, la hija de Augusto, uno más de los acuerdos del llamado "pacto de Tarento". Antonio murió por orden de Augusto tras las toma de Alejandría.

Antonio Abad

(san) (ca.250-356). Fundador del movimiento monástico cristiano. Conocido como El Ermitaño o por san Antón. Nació en Coma, la actual Quemans, junto a Heracleópolis, en la orilla izquierda del Nilo, en el Egipto central. Sus padres murieron en el 270 y él confió su única hermana a una comunidad de vírgenes. Distribuyó todos sus bienes entre los pobres y se retiró a un lugar solitario para emprender una vida de anacoreta. A la edad de 35 años, organizó en los montes Pispit, junto al mar Rojo, una auténtica comunidad monástica, con todos los que habían querido seguir su ejemplo, que gobernó durante algunos años. En el año 311, durante la persecución de Maximino, estuvo en Alejandría, consagrado al socorro y consuelo de los mártires cristianos. Poco después, abandonó Alejandría y se estableció en Colztum, un lugar totalmente aislado, alejado del Nilo. Hacia el año 335, fue requerido en Alejandría por el obispo Atanasio, para combatir a los arrianos. Pero poco después regresó a su retiro del mar Rojo. Durante los últimos 15 años de su vida, accedió a que dos de sus discípulos vivieran con él, con la condición de que, una vez acaecida su muerte, no revelaran el lugar de su sepultura. Su muerte se fija sobre el 17 de enero, fecha en que se celebra su fiesta. Ver, Monasterio de San Antonio Abad. La figura de Antonio, muy popular entre los primeros cristianos, despertó el interés de Atanasio que escribió su vida, inaugurando un género de gran éxito en épocas posteriores, la hagiografía.

Antonio Diógenes

(siglo II). Escritor griego que vivió, probablemente, en el siglo II de nuestra era. Fue autor de un viaje imaginario titulado: De las cosas increíbles que se ven más allá de Thule, del que sólo se conserva un fragmento y un resumen de Focio.

Antonnacum

Antunnacum (ciudad romana que se encuentra en la orilla izquierda del Rhin).

Antorcha

Hacha (en los antiguos monumentos una hacha o antorcha que se levantara, era señal del nacimiento del sol, y otra que se ….).

Antores

Compañero de Hércules. Habiéndose vuelto ajuntar con Evandro e Intalia, cayó pasado de parte a parte por una jabalina que Mezencio dirigía contra Eneas.

Antracia

Ninfa de Arcadia que se representa con una antorcha en la mano.

Antracólogos

Especialistas en el estudio de las conchas de los moluscos, tanto antiguos como modernos.

Antríades

En la mitología griega, se llaman así a las ninfas terrestres "Epigeas", que habitan las cuevas.

Antrón

Ciudad griega de Tesalia, mencionada por Homero en el Catálogo de las naves de la Ilíada, donde se le daba el epíteto de marítima. Se localiza en la costa del estrecho que separa Tesalia de Eubea, frente a la población de Óreo de Eubea. Estaba al este de Larisa Cremaste y al sur de Ptéleo. Estrabón la ubica cerca de la isla de Mioneso, así como de la ciudad de Ptéleo y menciona un arrecife cercano al que llamaban "Asno de Antrón".

Antrón Coracio

Al examinar Plutarco la causa del porqué en las puertas de todos los templos de Diana había unos cuernos de ciervo y únicamente en el templo del monte Aventino eran de buey, presumió que sería para conservar la memoria de una antigua historia acaecida bajo el reinado de Servio Tulio. Un hombre llamado Antrón Coracio, del país de los sabinos, tenía la vaca más hermosa de la comarca; y habiéndole vaticinado un adivino que aquel que la sacrificara a Diana en el monte Aventino, aseguraría a su ciudad el imperio de toda Italia, se trasladó a Roma inmediatamente para hacer el sacrificio. Un doméstico del rey Servio dio conocimiento a su amo de esta profecía, quien la comunicó al pontífice. Este, para engañar a Coracio, le dijo que antes de sacrificar era indispensable que se lavase en el Tíber. Coracio creyó de buena fe al pontílice y, mientras el se bañaba, el rey hizo inmolar la vaca, fijó sus cuernos en la puerta del templo y tuvo todos los honores del sacrificio.

Antropogonía

Ver, Edad de Oro, Humanidad, Pandora, Prometeo.

Antropomancia

o Anthropomancia. Adivinación supersticiosa que se hacía por medio de la inspección de las entrañas humanas y sobre todo del corazón, que era conocida mucho tiempo antes de Homero. Heródoto nos dice que Menelao, detenido en Egipto por vientos contrarios, sacrificó a su bárbara curiosidad dos niños de aquel país, buscando en sus entrañas, todavía palpitantes, el porvenir de su destino. Se dice que personajes históricos como Nerón y Heliogábalo ordenaron hacer este tipo de predicciones. Ver, Adivinación.

Antropomorfismo

Conjunto de creencias o de doctrinas que atribuyen a la divinidad la figura o cualidad realizada a imagen del hombre. Aparece en algunas religiones como la hebrea, cristiana, musulmana e incluso en el hinduismo, como resultado del axioma de que el hombre sólo puede concebir lo divino en términos de su propia categoría mental. En el Antiguo Testamento hay cantidad de muestras de atribuciones a Dios de forma, sentimientos y acciones humanas. Por ejemplo en el Éxodo comprobamos que tiene un rostro; un corazón en el Génesis; sus actividades revisten las formas propias del alfarero, ya que según el Génesis modela al hombre a partir de barro, y de acuerdo con el mismo libro es jardinero, pues hace brotar árboles, etc.. La religión de la antigua Grecia fue esencialmente antropomórfica.

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