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Palabra   |   Descripción

Abdyu

Abdju (era un pez del Nilo, protector de la barca celeste en la mitología egipcia).

Abdyu

Abidos ((en egipcio antiguo Abdyu, Abdu, This o Thinis, en árabe Araba el-Madfuna). La ciudad santa del dios Osiris, en el nomo tinita).

Abé Roache

Abu Roash (a unos 8 Km al norte de Giza; el sector más septentrional de la necrópolis menfita).

Abea

Ciudad de la Fócida destruida por Jerjes.

Abed

Miembro de la familia de Adán. Fue hijo de Jonatán. Regresó de Babilonia al frente de 50 hombres en la expedición de retorno de los judíos a Jerusalén dirigida por Esdras, bajo el reinado de Artajerjes.

Abed Negó

Uno de los tres amigos de Daniel que fueron arrojados a un horno encendido por orden de Nabucodonosor. Originariamente su nombre era Azarías. Los otros dos eran Sadrak y Mesak.

Abedecalos

(siglo IV). Obispo de Seleucia, asesinado durante la persecución de Sapor II en Persia. No hay que confundirle con un obispo de Seleucia, contemporáneo suyo, llamado Simeón o Simón, que fue martirizado también bajo el reinado de Sapor II.

Abeha

Nombre que daban los egipcios a la ciudad que los griegos llamaban Elefantina.

Abeica

o Abtica. Localidad de Hispania, que se cree corresponde a la actual villa de Ábalos, provincia de Logroño, comunidad autónoma de La Rioja, España.

Abeio

Se da este nombre a una divinidad gala mencionada en las inscripciones que se encontraron en Comminges (Gascuña) identificada con Apolo. Vosio cree que era el Sol, llamado así de Belo o Beleno. Los cretenses le dieron el nombre de Abelios. Ver, Beleno.

Abeja

Protagonista de un episodio del 'Mito de Telepinu' de la religiosidad hitita, ayudaba a la diosa madre Hanna Hanna. Era considerado como animal purificador pues la miel expulsaba a los malos espíritus. También se creía que la picadura de este insecto, como la de la hormiga en otras culturas, curaba la parálisis. La miel era tenida también como un elemento relacionado con la inmortalidad, ya que no permite crecer en ella las bacterias y conserva todo cuerpo inmerso en ella, por lo que a veces servía para embalsamar cadáveres.

Abeja

En Egipto, orresponde al signo jeroglífico 'bit'. De igual manera que otros muchos animales e insectos, la abeja tuvo en alguna medida una significación solar. Según un mito, este insecto fue creado cuando el dios Ra lloró y sus lágrimas cayeron en forma de abejas sobre la tierra. Además de esta asociación con el dios sol, la abeja estuvo vinculada a toda una serie de divinidades, en especial Amón, Min y Neith; el templo de esta última en Sais se llamaba per-bit o 'casa de la abeja'. Este insecto también tuvo un importante significado real desde los primeros tiempos como emblema del reinado del Bajo Egipto. Aunque el origen exacto de esta asociación no está claro, queda constatado en el título real nesu-bit o 'El del junco y la abeja', donde esta criatura permanece al lado de la planta heráldica del Alto Egipto. Esta conexión con la ideología real condujo a la utilización del término bit como un nombre para la Corona Roja del Bajo Egipto, y también para el rey como gobernante de la región. La abeja también desempeñaba un pequeño pero interesante papel en la sociedad egipcia. La apicultura debió practicarse ampliamente en muchos períodos, ya que la miel se usaba por lo común como alimento y en la preparación de compuestos médicos, ungüentos y otras muchas sustancias. Las abejas se guardaban en largos tubos huecos con extremos estrechos, que funcionaban como colmenas, y la miel (también denominada bit, pero con el determinativo de un tarro de miel) se recolectaba haciendo uso de la fumigación. Existen varias representaciones sobre algunos aspectos del cuidado de las abejas y la recolección y elaboración de la miel; las más antiguas se encuentran en la 'Cámara de las Estaciones' del Templo del Sol de Niuserra, de la Dinastía V, en Abu Gurab. Otras escenas interesantes se encuentran en tumbas de las Dinastías XVIII y XIX, en especial las de Amenhotep (el mayordomo de Hatchepsut) y del visir Rejmira en Tebas, así como la tumba del gran oficial Pabesa de la Dinast¡a XXVI. En este último ejemplo, las abejas aparecen revoloteando alrededor de sus colmenas tubulares, y en el registro superior se las ve de nuevo junto a un hombre que vierte la miel recogida en una especie de receptáculo. El uso de elementos jeroglíficos es evidente en estas representaciones u otras similares, donde numerosos insectos en idéntica posición -el signo jeroglífico bit repetido- forman un 'enjambre' de abejas. Aunque esta representación pueda parecer mecánica para los estándares modernos, consigue sin embargo una imagen efectiva del enjambre. Aun cuando la abeja tenía connotaciones positivas, era un insecto con aguijón, y por ello muchas representaciones, y también jeroglíficos escritos, las muestran con una sistemática omisión de la cabeza, para conseguir una imagen inofensiva. Aparte de este aspecto, la abeja era un símbolo apropiado de la fecunda abundancia del mundo natural, y en el Libro de las Puertas se dice que cuando el dios sol entra en el primer 'ciclo' de la octava 'hora' del mundo subterráneo, los dioses Tem, Jepri y Chu, que de alguna manera simbolizan esa cualidad, respondían al gran Ra con una voz que parecía el zumbido de muchas abejas.

Abejas

Arquetipo del trabajo y de la obediencia, de la elocuencia persuasiva y de la adulación, cuya voz dulce como la miel esconde un mortífero veneno. Píndaro, abandonado en la espesura de un bosque fue alimentado con miel por las abejas silvestres. Cuando Platón se hallaba aún en la cuna descendieron las abejas del monte Himeto para depositar la miel en su boca, lo que hizo presagiar la dulzura de su estilo. Jenofonte fue apellidado, la abeja ateniense. Entre los antiguos la abeja era la imagen de las colonias, Éfeso la tiene esculpida en el anverso de sus monedas. Consagradas a la Luna en Grecia y a Ibis en Egipto, servían las abejas de feliz agüero en Beocia y Ática. Plutarco, en la Vida de Bruto dice que entre los romanos la aparición de las abejas al principio de una empresa anunciaba alguna fatalidad. Apiano cuenta que en la víspera de la batalla de Farsalia un enjambre de abejas apareció sobre los altares. Una tradición de los habitantes de Delfos atribuía a las abejas la construcción del segundo templo que se levantó en aquella ciudad, y añadía que lo fabricaron de cera y plumas de diferentes aves. Apolo envió este templo a los hiperbóreos, los cuales no teniendo domicilio fijo lo hallaron muy cómodo por la razón de ser portátil. Son consideradas las nodrizas de Júpiter. Habiéndose encontrado en la cueva de Dictea, donde Júpiter fue criado, varias colmenas de abejas, inmediatamente se les atributó el honor de ser contadas en el número de las nodrizas de aquel dios. Añádese que como entrasen cierto día cuatro hombres en la misma cueva para robar las colmenas, Jupiter indignado hizo retumbar sus truenos y lanzó rayos contra los sacrílegos que osaron violar la santidad de aquel sitio. Ver, Aristeo. Se dio también el nombre de abejas a las sacerdotisas de Ceres, y a las de otras divinidades porque se exigía de todas la actividad, la vigilancia y la pureza de las abejas.

Abel

Según la Biblia, hijo de Adán y Eva, hermano gemelo de Caín. Éste era labrador, mientras que Abel se dedicó al pastoreo. Ambos hicieron ofrendas al Dios creador del cielo y de la tierra: Caín ofreció las primicias de sus frutos, y Abel las crías de su rebaño. Dios manifestó que le era agradable el sacrificio de Abel, pero rechazó el de Caín, que, devorado por la envidia, dio muerte a su hermano. Así se cumplió, según la Biblia, el primer asesinato que manchó la tierra. Muchos padres de la Iglesia han afirmado que Abel murió sin haberse casado. Esta opinión dio lugar a una secta que nació en África en tiempo de Arcadio y de Honorio, y que se llamaba de los Abelitas o Abelonitas, los cuales no admitían el matrimonio. La narración bíblica de la muerte de Abel se encuentra en el Génesis, quizá como eco del conflicto entre dos civilizaciones: la del agricultor, representada por Caín y la del pastor nómada personificada por Abel. Una tablilla sumeria del II milenio a.C. hace referencia al conflicto entre un dios pastor y un dios agricultor, ofreciendo un curioso paralelismo con el texto bíblico.

Abel-Beth-Maacha

Abel-Maim (nombre dado en el segundo libro de los Paralipómenos a una ciudad fronteriza del norte de Palestina).

Abel-Keramin

'el prado de las viñas'. Localidad de la tribu de Gad, al norte del Jordán, allende la ciudad de Aroer, situada según Eusebio y san Jerónimo a siete millas romanas (dos horas y media) de Filadelfia o Rabbath-Ammon, en la antigüedad célebre por sus viñedos. La Escritura la cita como el lugar en que Jefté, juez de Israel, persiguió a los ammonitas.

Abel-Maim

o Abel-Beth-Maacha. Nombre dado en el segundo libro de los Paralipómenos a una ciudad fronteriza del norte de Palestina.

Abel-Mehula

o Abel-Meula 'el prado de la danza'. Ciudad de Palestina que se menciona tres veces en la Biblia: la primera en el libro de los Jueces (VII,22), como uno de los lugares por donde huyeron los madianitas vencidos por Gedeón; la segunda en el libro I de los Reyes (IV,12), como uno de los límites que Salomón había puesto a la administración de Baaha o Bana, hijo de Ahilud, siendo el otro límite Bethsán; y la última: III, Reyes (XIX,16), como lugar donde Elías ungió a Eliseo. Estaba situada según los datos que nos facilitan Eusebio y San Jerónimo, en el valle del Jordán, al oeste del río, a 10 millas romanas al sur de Bethsán. En su emplazamiento se levanta hoy la ciudad de Malih.

Abel-Meula

Abel-Mehula ('el prado de la danza'. Ciudad de Palestina que se menciona tres veces en la Biblia).

Abela

Abila (ciudad prehispana habitada por los vettones, que la llamaron Óbila 'monte alto').

Abela

Ciudad de la tribu de Neftalí, que destruyeron los asirios.

Abelian

o Abelión. Antiquísima divinidad de los galos, venerada como personificación del Sol. Se le atribuyeron los mismos poderes que al dios Apolo.

Abelianos

Abelonitas (oscura secta del siglo IV que se extendió por la región de Hipona, en el norte de África).

Abelión

Abelian (antiquísima divinidad de los galos, venerada como personificación del Sol).

Abelitas

Ver, Abel (según la Biblia, hijo de Adán y Eva, hermano gemelo de Caín).

Abelitrio

o Abelitro o Abelte o Abeterion o Esteri. Ciudad de la Lusitania, que parece haberse llamado Esteri, que, según el Itinerario romano debe llamarse Ad-Etteri. Estuvo situada en la vía militar de Lisboa a Mérida, a 66 millas de la primera, y corresponde a Alter-do-Châo, en el Alentejo (Portugal).

Abelitro

Abelitrio (ciudad de la Lusitania, que parece haberse llamado Esteri, que, según ….).

Abella

Antiquísima e importante ciudad de Italia, situada en la Campania, muy cerca y al noreste de Nola, citada por Virgilio por sus excelentes almendras. Se supone de origen etrusco, pasando después a manos de griegos, oscos, samnitas y finalmente romanos. Vespasiano la convirtió en colonia militar. Sus ruinas existen aún, próximas a los manantiales de los que nace el torrente Clanio, a unos 3 km de la moderna Avella, y atestiguan su pasada grandeza. En tiempo de Constantino el Grande estaba ya en decadencia. Dio nombre a las avellanas (en latín, abellanae). Hoy, Avella Vacchia, provincia de Avellino, región de Campania, Italia.

Abellinum

o Abellinum Protropum o Abellium o Abellinum Protropi. Ciudad importante de los hirpinos, situada en el valle superior del Sabatus, cerca de la frontera de Campania. La Tabula Peutingeriana la sitúa en la carretera de Beneventum a Salernum. No hay mención a ella antes de la conquista romana, y parece haber llegado a ser un lugar de importancia durante el Imperio. La fecha en que tuvo rango de colonia es incierta, pero probablemente fue durante el segundo triunvirato. Se sabe por varias inscripciones de época imperial que siguió disfrutando de este rango hasta un período tardío. Éstas mencionan numerosos magistrados locales, y demuestran que debió ser un lugar de gran riqueza e importancia, al menos en tiempos de Valentiniano. La ciudad fue destruida durante las guerras entre griegos y lombardos, y sus habitantes se establecieron en el lugar de la moderna Avellino, que retuvo el nombre. Las ruinas de la ciudad antigua todavía se pueden ver unos 4 km al este de la ciudad moderna, cerca del pueblo de Atripalda, inmediatamente por encima del río Sabatus. Hay vestigios de un anfiteatro y porciones de las murallas de la ciudad. Un gran número de inscripciones, bajorrelieves, estatuas, altares, también se han descubierto en el lugar. En la zona todavía abundan los avellanos, como en la antigüedad. Hoy, Atripalda, próxima a Avellino, provincia de Avellino, región de Campania, Italia.

Abellinum Marsicum

Ciudad de Lucania, situada al noreste de Casilinum, cerca de las fuentes del río Aciris. Fue la capital de los marsos. Hoy, Marsico Vetere, Italia.

Abellinum Protropi

Abellinum (ciudad importante de los hirpinos, situada en el valle superior del Sabatus, cerca de ….).

Abellinum Protropum

Abellinum (ciudad importante de los hirpinos, situada en el valle superior del Sabatus, cerca de ….).

Abellium

Abellinum (ciudad importante de los hirpinos, situada en el valle superior del Sabatus, cerca de ….).

Abelonios

Abelonitas (oscura secta del siglo IV que se extendió por la región de Hipona, en el norte de África).

Abelonitas

o Abelonios o Abelianos. Oscura secta del siglo IV que se extendió por la región de Hipona, en el norte de África. Imitaban a Abel tomándolo como símbolo de inocencia y castidad. Para poder mantener la continuidad de su movimiento recurrían a la adopción de niños a los que legaban cuanto tenían poniendo como única condición que continuasen la labor en la secta. San Agustín les condena en su obra 'De Haeresibus'. Ver, Abel (según la Biblia, hijo de Adán y Eva, hermano gemelo de Caín).

Abelsatim

Localidad del país de Moab que estaba a sesenta estadios del Jordán y en la que había muchas palmeras. Las palmeras no existen hoy, pero las acacias a las que debe su nombre están aún en gran número en la región donde debió estar Abelsatim. Estaba situada en las llanuras de Moab, frente por frente de Jericó, en el valle del Jordán, pero su emplazamiento no se ha podido identificar. Cerca de ella acamparon los hebreos antes de emprender la conquista de la Tierra Prometida.

Abelte

Abelitrio (ciudad de la Lusitania, que parece haberse llamado Esteri, que, según ….).

Abelterio

o Abelterium. Mansio de la Lusitania citada en el Itinerario de Antonino. Hoy, Alter do Chão o Alter Pedroso, Portugal. Ver, Vía XIV.

Abelterium

Abelterio (mansio de la Lusitania citada en el Itinerario de Antonino).

Aben

Voz común a todas las lenguas semíticas, que significa hijo o descendiente directo de la persona cuyo nombre le sigue inmediatamente. Equivale a ebn, ibn y ben. Así se puede escribir Aben Yusuf Jacub o Jacub ben (ibn o ebn) Yusuf, que significa en todos los casos Jacub, hijo de Yusuf. En español es muy frecuente forma una sola palabra con aben y el nombre siguiente, pero sólo cuando dicho vocablo es un nombre de persona; así por ejemplo se escribe Abenamar, en vez de Aben-amar, verdadera forma árabe. También suele verse escrito aven por aben, forma antietimológica que responde a una transcripción deficiente al sustituir la b árabe por la v latina.

Abenda

Abendac (ciudad de Caria cuyos habitantes fueron los primeros en levantar templos en honor de Roma).

Abendac

o Abenda. Ciudad de Caria cuyos habitantes fueron los primeros en levantar templos en honor de Roma.

Abenuz

(pl. Abenuces). Del árabe hispánico abanúz. Es un término en desuso u obsoleto, que hace referencia al árbol del ébano.

Abeo

Uno de los nombres de Apolo, derivado del templo que tenía en Aba con un oráculo célebre; uno de los que Creso envió a consultar.

Abeona

y Adeona. Divinidades romanas que presidían en los viajes; la primera a la partida, y la segunda a la vuelta: de abire y adire. Enseñaba al niño a caminar y guíaba sus primeros pasos lejos del hogar de la familia. Uno de los dioses indigetes. Tenía un templo propio. Ver, Indigetes, Espíritus protectores de la infancia, Infancia.

Aber

Voz celta que significa desembocadura de un río, por lo que forma parte de numerosos nombres de lugar de este origen. También hace referencia a una cascada del País de Gales.

Abera

Ciudad de la Arabia Desierta, mencionada por Ptolomeo.

Abercio

(san) (ss. IV-V). Obispo de Hierópolis, en Frigia, muerto a principios del siglo V. Su fiesta se celebra el 22 de octubre.

Aberdona

Aberdonia (asentamiento romano-británico en la desembocadura del río Dee, en la región de Grampian).

Aberdonia

o Aberdonium o Devana o Aberdona o Verniconam o Aberdonum o Devanha o Devoni. Asentamiento romano-británico en la desembocadura del río Dee, en la región de Grampian. Se han descubierto asentamientos en el área desde al menos el 6.000 a.C.. Su ubicación estratégica en la desembocadura de un río importante y su puerto natural, le convirtieron en un sitio ideal para las campañas militares romanas en el extremo norte de Escocia. Aunque no hay evidencias de ningún tipo de campamento romano registradas aquí, es posible que haya existido en un momento u otro. Hay dos referencias clásicas de su nombre: en la Geographia de Ptolomeo aparece como Devana, centro tribal de los taexali en la costa de Grampian oriental, mientras que en el Anónimo de Rávena su nombre es Devoni, entre las ciudades Litinomago y Memanturum, ambas sin identificar. El posible fuerte en Devana fuese ocupado, quizá en una única campaña en el 84, por el gobernador romano Cneo Julio Agrícola en su lucha contra las tribus de Caledonia. Otras campañas que llegarían tan al norte fueron las llevadas a cabo por el emperador Septimio Severo y sus hijos Caracalla y Geta, del 208 al 212, siendo posible que una unidad auxiliar ocupase el lugar. La primera referencia que se tiene de la ciudad es el itinerario de la incursión hecha por el emperador Severo Alejandro en el norte de Escocia en el siglo III, en el que Aberdonia recibe el nombre de Devana, esto es, ciudad en la ribera del Deva (o Dee). Hoy, Aberdeen, Grampian, Escocia.

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