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Palabra   |   Descripción

Mandrón

Rey de los bébrices. Reinaba en la ciudad llamada entonces Pitiusa. Padre de Lámpsace.

Mandropolis

Ciudad de Frigia al suroeste de Lagos. Hoy, Mandra, cerca de Ankara, Turquía.

Mandubii

Mandubios (confederación de tribus de la Galia céltica que habitaba en la región de Alesia).

Mandubios

o Mandubii. Confederación de tribus de la Galia céltica que habitaba en la región de Alesia, entre el nacimiento de los actuales ríos Sena y Yonne. Su capital era Alesia. En el año 52 a.C., cuando Julio César iba por el territorio de los lingones en dirección al país de los sécuanos, fue atacado por las fuerzas de Vercingétorix, pero los galos fueron rechazados y se refugiaron en Alesia, que era ciudad de los mandubios. Los mandubios salieron de la ciudad, y los confederados galos se establecieron allí y metieron animales y vituallas en la ciudad antes de que quedase bloqueada. Los romanos no quisieron acoger a los mandubios ni darles comida y murieron de enfermedad o hambre entre su pueblo y el recinto de asedio romano. La batalla de Alesia, con una gran victoria de César, fue el fin de la revuelta de los galos. Alesia fue después una ciudad (civitas) durante el dominio romano.

Mandubracio

(siglo I a.C.). Mandubracio fue el rey en el exilio de la tribu celta de los trinovantes. Su padre, del que Julio César no da el nombre, fue asesinado por Casivellauno, viéndose obligado este príncipe de los trinovantes a huir al continente, bajo la protección de César. Fue considerado por éste como el más poderoso de los monarcas británicos tribales en el 54. Nada más se sabe de él. El siguiente gobernante identificado de los trinovantes fue Addedomaros quien inició su gobierno ca.20-15 a.C.; si era hijo o nieto de Mandubracio no se conoce, de hecho, es posible que Mandubracio fuese el último de su línea, y que su trono fuese entregado a la familia de Addedomaros u ocupado por esta. Ver, Trinovantes.

Manduessedum

Fuerte romano y más tarde un pequeño pueblo civil en la provincia romana de Britannia. La fortaleza fue fundada en torno a los años 50-60 en la calzada romana de Watling Street. La batalla final entre los partidarios de la reina Boudicca, y los romanos al mando del general Suetonio Paulino, pudo haber tenido lugar cerca de Manduessedum. Posteriormente se convirtió en un asentamiento civil y fue centro de fabricación de industria cerámica; hasta 30 hornos que datan de época romana se han encontrado en la zona. Hoy, Mancetter, condado de Warwickshire, Inglaterra, Reino Unido.

Mandulis

Su nombre egipcio era Meruel. En la mitología egipcia, es una forma del Sol venerada en la Baja Nubia, que aparece bajo dos aspectos," El Joven" y "El Viejo". Sin embargo, sus asociaciones con Osiris quedan suficientemente claras nada más observar la corona Atef que porta sobre la cabeza, propia del dios del Más Allá y sus relaciones familiares con las divinidades del mito osiríaco. Es un león de infinita agudeza visual, según aseveran los textos, donde se manifiesta enfatizado como "La Visión de Mandulis". Frecuentemente se encuentra en los relieves, custodiado por una diosa cobra que se halla erguida ante él en actitud vigilante. Relacionado con Horus. En Kalabsha hace tríada con Osiris e Isis; en Debod con con Geb y Nut y en Dendur está asociado a Jnum teniendo dos esposas, Satis y Uadyet. Su iconografía es la de un dios con forma de varón tocado con una corona formada por cuernos retorcidos, altas plumas, disco solar y cobras. Frecuentemente se muestra bajo el aspecto de un halcón con cabeza humana, con un peinado eminentemente nubio y una corona formada por cuernos horizontales y dos altas plumas flanqueando tres motivos vegetales anudados en su extremo superior. Éstos, están rematados superior e inferiormente por discos solares. Sus principales centros de culto estuvieron en la Baja Nubia: Filé, Kalabsha, Dendur, Ajuala.

Manduodurum

Epomanduodurum (localidad de la Galia céltica, cercana a Germania).

Manduria

Ciudad de la antigua Calabria en el territorio de los salentinos, a menos de 30 km de Tarento. Probablemente pertenecía a los salentinos o a los mesapios. Fue teatro de la derrota del rey de Esparta, Arquidamo II, hijo de Agesilao II. La batalla de Manduria se libró el 3 de agosto del 338 a.C., el mismo día que la batalla de Queronea. En la segunda guerra púnica se rebeló en favor de Cartago, pero fue asaltada por Fabio Máximo (209 a.C.) un poco antes de recuperar Tarento. Seguramente fue destruida ya que no aparece como un municipio durante el período romano y Plinio no la menciona en su lista de ciudades del sudeste de Italia. Fue seguramente destruida por los sarracenos en el siglo VIII o IX. Los habitantes se establecieron no muy lejos, en Casal Nouvo. Las ruinas aún se pueden ver y son bastante importantes; además de las murallas con un doble circuito, quedan restos de calles y algunos edificios. Hoy, a Casal Nouvo se le llama también Manduria, provincia de Taranto, región de Puglia.

Mane

Nombre de la luna en los Eddas. Este era hijo de un hombre llamado Mundilfare, que orgulloso de la hermosura de sus dos hijos, había dado al hijo el nombre de Luna, y a su hija el de Sol. Irritados los dioses de tal arrogancia, los arrebataron al cielo, y obligaron a ella a conducir el carro del Sol, que habían formado de fuegos voladores además de Muspelshein (el mundo inflamado) para iluminar el mundo. Enseguida pusieron sobre cada caballo dos pellejos llenos de aire para refrescarlos. De aquí viene el frescor de la mañana. Mane arregla el curso de la Luna y sus diferentes fases. Un día, arrebató dos niños llamados Bil y Hiuke, al volver de una fuente, llevando un cántaro colgado de un palo. Estos dos niños acompañan siempre la Luna. Ésta es perseguida sin cesar por un lobo que está próximo a devorarla y que debe algún día tragarla.

Manel Mamikonian

(siglo IV). Sparapet (generalísimo) y líder de Armenia del 378 al 385. Era hijo de Mushel I Mamikonian, y alcanzó la dirección de la familia en el 377 ó 378 por abdicación de su pariente Vatshé Mamikonian. Enfrentado al rey Varasdat de Armenia y Sembat Saharuni, fue nombrado sparapet en lugar de Mushel I, los derrotó y el rey huyó a territorio romano. Tras la huida de Varasdat, Manel Mamikonian quedó de hecho en el 378 como soberano de Armenia, sin corona. Manel no quiso prescindir del todo de la figura real y colocó en el trono a la reina Zarmandukht, viuda de Pap, como nominal regente de sus dos hijos menores Arshak III y Valarshak (según Moisés de Khor se hizo con consentimiento del emperador Teodosio I el Grande). Manel, para prevenir ataques, pidió el protectorado persa y enviaron una embajada a Ctesifon dirigida por Gardjuil Malkhaz, embajada que fue muy bien recibida por Shapur II de Persia que así obtenía al final aquello por lo que había ido a la guerra muchas veces durante sus 70 años de reinado. Shapur envió al país diez mil caballeros bajo la dirección de Flotan, con el título de gobernador (marzban). El principado de Siuna, que había sido arrebatado por los persas a la dinastía local (al príncipe Andok o Antíoco), fue devuelto al heredero del último príncipe, el joven Babiker, hijo de Andok, que vivía exiliado en territorio romano, y que Esteban Orbelian dice además que fue promovido con el mismo rango que Manel Mamikonian. La amistad con Persia no duró. Después de Shapur II siguieron otros reyes efímeros: Ardaxes II (379-383), Shapur III (383-388) y Vahram (388-399) que hicieron frente a la rebelión de la nobleza persa. Por el contrario el Imperio romano estaba otra vez unido y fuerte bajo Teodosio I el Grande. El antiguo renegado Merujan Ardzruni, ahora aliado de Manel, habría convencido a éste de que peligraba su vida ya que los persas pensaban que quería pasar al bando romano. Manel finalmente le creyó y decidió adelantarse haciendo masacrar a la guarnición persa. Flotan pudo escapar con unos pocos soldados. Entonces Persia envió algunas expediciones, pero fueron rechazadas por Manel. Durante siete años, probablemente fueron menos, los persas no pudieron pisar Armenia. Merujan, que en realidad seguía fiel a Persia y al mazdeísmo, huyó a la corte sasánida y convenció al rey de enviar una nueva expedición de la que pidió el mando. Esta expedición encontró a las tropas de Manel en Bagevand. En la batalla murió Merujan, probablemente a manos de Babiker, que habría sido restaurado en sus dominios hacia el 381 por Manel, del que ahora era un leal aliado. Hacia el 384 el joven Arshak III se casó en Karin (Erzurum) con Vardandukht, hija de Manel Mamikonian. Valarshak, su hermano, se casó con una hija de Sahak Bagratuni, el comandante de la caballería y señor de Ispir (Sper). Poco después Manel proclamó rey a Arshak III, con Valarshak como rey asociado. Se supone que Arshak gobernó con sede en Dwin y Valarshak en Erez (Erzindjan) es decir que gobernaban respectivamente Armenia y la Pequeña Armenia. Manel murió poco después en la cumbre de su poder, probablemente en el 385. Unos meses después murió Valarshak (386), y quedó solo Arshak Iil, sin edad ni fuerza para dirigir el país.

Maneros

Canto de los segadores egipcios. Ver, Osiris. Basándose en comentarios de Diodoro, en el antiguo Egipto los segadores acostumbraban a lamentarse cuando cortaban la primera gavilla, invocando a Isis como la diosa a quien debían el descubrimiento del cereal. A esta lastimera lamentación cantada o pronunciada por los segadores egipcios dieron los griegos el nombre de maneros, y lo explicaban con una fábula en la que Maneros, hijo único del primer rey de Egipto, inventó la agricultura y, muerto prematuramente, era lamentado así por el pueblo. Parece ser, sin embargo, que la denominación maneros se debe a un mal entendimiento de la fórmula maa-ne-hra, "ven a tu casa", que ha sido descubierta en varios escritos egipcios, como en el canto fúnebre de Isis en el Libro de los Muertos. Por esto debemos suponer que el grito maa-ne-hra era cantado por los segadores como una oración fúnebre a la muerte del espíritu del grano (Osiris o Isis) y una rogativa para su vuelta. Como el grito se alzaba sobre el primer haz segado, podría creerse que el espíritu del grano estaba presente para los egipcios en la primera mies cortada y moría bajo la hoz. Ver, Linos.

Manes

o Mani o Many o Maniqueo (ca.216-276). Reformador religioso de origen babilonio que predicaba unas doctrinas basadas en el gnosticismo. Fundó y desarrolló la variante del gnosticismo conocida como maniqueísmo. Tratar de Mani y de su doctrina, el maniqueísmo, sería extensísimo. Su importancia histórica, la difusión de su ideología no sólo por el mundo occidental, sino también por China o Egipto, hacen de este personaje, amigo de Shapur I, un hito en la historia de la civilización. Eran un grupo de cristianos radicales que consideraban a los demás sólo semicristianos. El fundador de esta secta había sido Mani, quien decía ser la manifestación del Paráclito prometida por Jesús de Nazaret. Hizo largos viajes misionales por Asia central, la India y China occidental. Había recibido, decía, su mensaje inspirado en Mesopotamia, del mismo modo que Mahoma decía haber recibido el suyo. Nacido de noble familia, Mani predicó una religión universal y universalista. Venía del sur de Mesopotamia, de la provincia sasánida de Assorestan (Asiria). Escribió siete obras fundamentales: una en persa; las demás en arameo y siríaco. Sus viajes misioneros constituyeron parte esencial de su vida. Y también su amistad con Shapur I le permitió predicar libremente, y se convirtió en uno de sus seguidores. Mani pasó todo el reinado de Shapur, del 240 al 272, predicando su nueva religión, que había tomado elementos de un gran número de fuentes, incluidos el cristianismo, el zoroastrismo y la doctrina de la transmutación de las almas. Mani predicaba que hay una lucha ética entre el bien y el mal, y una religiosidad redentora en la que los mitos dualistas servían de justificación a un exigente ascetismo: las fuerzas del mal habían invadido el reino de la luz, resultando un mundo donde lo bueno y malo es inseparable porque la sustancia divina está apresada por la materia. Bajo la forma de Jesús, el hijo de Dios había venido a salvar su propia alma y la de los Elegidos, que a cambio de la promesa de no transmigrar, tenían prohibido cualquier actividad o propiedad y se dedicaban únicamente a promover la redención. Sus seguidores practicaban una vida ascética, evitando las actividades y las posesiones mundanas. Aquellos que conseguían alcanzar ese ascetismo eran considerados los "elegidos", destinados a la redención y a ser apartados del ciclo de la transmigración; aquellos que fallaban por poco podían ser considerados "oyentes", aptos para transmigrar a cuerpos susceptibles de ser "elegidos". El culto se hizo muy popular: los emperadores romanos como Diocleciano intentaron suprimirlo, pero este culto tuvo una amplia difusión por el Imperio romano, y san Agustín, por ejemplo, fue "oyente" durante nueve años y describe a sus misioneros como extraordinariamente bienhablados y elegantes. Es posible que quisiera hacer de su doctrina la religión de su Estado, la religión que, gracias a su componente sincrético, absorbiese a las doctrinas cristianas que poco a poco se iban convirtiendo en un rival poderoso. Pero ello no pudo ser. La reacción mazdea no se hizo esperar. El líder de los magos, Kartir, fue uno de sus grandes destructores y perseguidores. Mani murió en 276 decapitado por el rey sasánida Bahram I y su piel recubrió una de las puertas de la ciudad de Gundishapur, en la Susiana, puerta que desde entonces se conoció como La Puerta de Mani. Su doctrina se extendió notablemente tanto en Oriente como en Occidente, pero sus discípulos fueron perseguidos tanto en Persia como por el emperador romano. Y, al final, el mazdeísmo se reinstauró como religión en el Imperio sasánida. En el siglo VIII existía en las fronteras del Imperio chino un Estado maniqueo. Y más tarde en el oasis de Turfán, que une Persia y el Occidente con China. Se han hallado monasterios maniqueos precisamente en Turfán y frescos que representan a Mani y a sus seguidores y manuscritos maravillosos en cuyas miniaturas se representan sus ritos. Algunos de los documentos maniqueos más importantes están escritos en chino. Han sobrevivido unos cuantos textos, incluido un catecismo en copto, y se conserva material biográfico sobre Mani en un códice griego en Colonia. En 1970 se publicó una biografía de Mani encontrada en un papiro griego procedente de Egipto. Ver, Maniqueísmo.

Manes

Espíritus de los muertos romanos. A veces se atribuía a los manes un antecesor común, la diosa Mania, o Madre de los manes. Hesíodo les da por padres los hombres que vivieron en la edad de plata. Pero su verdadero origen, según algunos mitógrafos, debe buscarse en la opinión que entonces reinaba, de que todo el mundo estaba lleno de genios. Los había para los vivos y para los muertos. Unos eran buenos y los otros malos. Los primeros se llamaban Lares y los segundos Larves o Lemures. Los antiguos no tenían ideas bien fijas acerca los Manes. Ya los tomaban por almas separadas de los cuerpos, ya por dioses infernales, o simplemente por los dioses o genios tutelares de los muertos. Algunos, como refiere Servio, han querido que los grandes dioses celestiales fueran las almas de los muertos; que no ejercían su imperio sino en las tinieblas de la noche a la cuales presidían, lo que da lugar a llamarlos mañana, mane. El nombre Manes ha sido tomado también algunas veces por los infiernos en general. Se han dado varias etimologías a este nombre: 1º manare, manar o fluir, porque los Manes habitan el aire de donde bajan para atormentar a los hombres, o mejor porque por esta vía descubren los males o los bienes de la vida privada: 2º manus, antiguo nombre latino que equivale a bonus, y según esta idea los manes son deidades bienechoras, que toman parte y se interesan por la felicidad de los hombres con los cuales han tenido durante su vida relaciones o de amistad o de sangre; 3º mann, hombre, y en este caso esta palabra significa hombres por excelencia, porque tan solo las almas virtuosas pueden esperar el llegar a ser divinidades capaces de hacer bien a los que aman la virtud; 4º Moun, raíz oriental, de donde se han formado los nombres moan, man, imágen, fantasma, etc.. Los persas, los egipcios, los fenicios, los asirios y todas las naciones del Asia honran las sombras. Los bitinios, al enterrar los muertos, les suplican en alta voz que no les abandonen enteramente y que algunas veces vuelvan entre ellos, y hasta pueblos bárbaros del interior del África conocieron y practicaron este culto. Orfeo fue el primero que trajo a Grecia la costumbre de invocar los Manes y los tesprotos les dedicaron un templo en el lugar en que se creía había evocado la sombra de Eurídice. Este templo se hizo muy famoso, y muchos siglos después, Periandro vino a él para consultar la sombra de su mujer Melisa. El culto de estos dioses se extendió por todo el Peloponeso y se les hacían rogativas en las desgracias públicas. Según Homero, Ulises les ofreció un sacrificio para obtener un feliz regreso a sus estados. De todos los sacerdotes griegos, los tesalios eran los más adelantados en el arte de evocar los Manes. Cuando los espartanos hicieron perecer a Pausanias en el templo de Minerva, se vieron obligados a hacer venir sacerdotes de Tesalia para evocar su sombra. En un campo cerca de Maratón se veían los sepulcros de los guerreros atenienses muertos peleando contra los persas. Con frecuencia, dice Pausanias, salían de ellos gritos espantosos que llenaban de terror los viajeros. A veces se oía tan sólo un sordo ruido semejante al murmullo de hombres que combaten. Los que lo escuchaban con atención eran maltratados de los Manes; pero los pasajeros que sin pretender averiguar la causa, proseguían su camino, sin pararse, no experimentaban ningún obstáculo. Para apaciguar los Manes irritados de aquél a quien un homicidio o algún accidente había privado de la vida, se le inmolaban víctimas humanas erigiéndole una estatua. Así queriendo los éforos satisfacer los Manes de Pausanias, le erigieron estatuas de metal delante de las cuales se ofrecían todos los años sacrificios (Ver, Eutimo). Los atenienses celebraban una fiesta solemne en honor de los Manes, en el mes Antesterión, durante la cual nadie podía casarse (Ver, Yálemo). Los plateos tributaban un culto religioso a los muertos. Ofrecían sacrificios sobre sus tumbas y la víctima coronada de mirto y de ciprés, era inmolada al son de flautas y de los más lúgubres instrumentos. Celebraban también una fiesta general, en la cual todos los más principales del país, venían cerca de los sepulcros a ofrecer incienso a los dioses del infierno. El mayor de entre ellos inmolaba con un hachazo un toro negro, y se rogaba a los Manes que saliesen de sus habitaciones para sorber la sangre del animal (Ver, Silicerno). Tanto los griegos como los romanos invocaban los Manes en Italia. En las creencias romanas los manes son las almas de los muertos. Se les nombra por antífrasis, como las Erinias, pues manes es un antiguo vocablo latino que significa "los Benévolos". De este modo, por medio de una inocente lisonja, la gente se los congraciaba con sólo nombrarlos. En realidad eran temidos a causa de la malignidad que se les atribuía. Se les erigían altares y se les ofrecían toros para empeñarlos a proteger los campos y a espantar los ladrones de los frutos. Catón nos ha conservado la fórmula con que se mandaba a las víctimas a quienes se sacrificaban en los campos a velar en su conservación (Ver, Novemdiales, Terento). Desde Roma pasó el culto de los Manes a todas las comarcas de Italia. Por todas partes se les erigieron altares, pusiéronse los sepulcros bajo su protección, y cada epitafio llevaba en cabecera, Dis Manibus. Estos dioses podían salir de los infiernos con permiso de Summanus, su soberano, y más de una vez creían distinguirlos en medio de las tinieblas. Los lugares destinados a la sepultura de los muertos, y que estaban dedicados a los dioses infernales, dii inferis, eran llamados loca sacra. Los altares que se elevaban a los Manes, en la Lucania, Etruria y Calabria, eran siempre en número de dos, y colocados el uno cerca del otro. Se les rodeaba de ramos de ciprés y sólo se inmolaba la víctima cuando tenía los ojos clavados en tierra. Sus entrañas, arrastradas tres veces alrededor del recinto sagrado, se arrojaban a las llamas, que avivaban más y más derramando en ellas aceite; era necesario que se consumiese todo el animal, los lazos que los ataban y toda la madera del sacrificio. Debía empezar la ceremonia al anochecer. Los que tenían devoción a los Manes y querían conservar con ellos un comercio particular se quedaban a dormir cerca de los sepulcros, a fin de tener sueños proféticos por la intercesión de las almas de los difuntos. Había dos fiestas especialmente consagradas a ellos: las rosaria (o violaria), en que se adornaban las tumbas con rosas o violetas, y las parentalia, celebradas del 18 al 21 de febrero. Se creía que la costumbre de las parentalia había sido introducida en Italia por Eneas, el cual había instituido esta fiesta en honor de su padre Anquises. También se contaba que en determinado año se olvidaron en Roma de celebrar la festividad de los muertos, y éstos se vengaron invadiendo la ciudad. Saliendo de sus tumbas, se esparcieron por todas partes, y sólo la celebración de los ritos consiguió aplacarlos. Junto con los Lemures, se conjuraban en los Lemuria (9, 11 y 12 de mayo). El ciprés era el árbol consagrado a los dioses Manes. Se les representaba én los monumentos, unas veces sosteniendo los árboles funerarios, otras dando hachazos, y esforzándose en derribar un ciprés, porque este árbol, una vez cortado, no da renuevos, y para indicar que después que la muerte nos ha dado el golpe no debemos esperar ya renacer. El número 9 les estaba dedicado, como el último término de la progresión numérica; por cuya razón se le consideraba como el emblema del término de la vida. Las habas, que según los antiguos se parecen a las puertas de los infiernos, les estaban también consagradas. El sonido del bronce y del hierro les era insoportable y les ahuyentaba lo mismo que a las sombras infernales; pero les era grata la vista del fuego, por cuyo motivo casi todos los pueblos de Italia solían poner una lámpara en las urnas o sepulcros. Los ricos confiaban a los esclavos el cuidado de encenderlas y conservarlas. Era un crimen el apagarlas, y las leyes romanas castigaban severamente a los que violaban la santidad de la tumba. En los monumentos antiguos los dioses manes son llamados tan pronto Dii sacri, dioses sagrados, como Dii patrii, dioses protectores de la familia. En los tiempos heroicos era opinión común que los Manes de los que habían muerto en tierra extranjera andaban errantes buscando el camino de su patria. Los llamados Dii manes (dioses manes) eran las divinidades del mundo inferior, que correspondían a Plutón, Proserpina y Hécate. Ver, Fiestas romanas.

Manes

Manes es un rey legendario de Frigia, hijo, según ciertas tradiciones, de Zeus y Gea (la Tierra). Unido a Calírroe engendró a Atis, Cotis y Acmón. Ver, Lido, Tirreno.

Manethón

Manetón ((siglo III a.C.). Sacerdote egipcio que escribió la primera historia de Egipto en griego (Aegyptiaca), interpretando las fuentes egipcias, por encargo de ….).

Manethós

Manetón ((siglo III a.C.). Sacerdote egipcio que escribió la primera historia de Egipto en griego (Aegyptiaca), interpretando las fuentes egipcias, por encargo de ….).

Manetón

o Manethós o Manethón (siglo III a.C.). Sacerdote egipcio que escribió la primera historia de Egipto en griego (Aegyptiaca), interpretando las fuentes egipcias, por encargo de su soberano Ptolomeo II Filadelfo. Originario de Sebennytos, fue guarda de los archivos sagrados en el templo de Heliópolis y participó en la entronización del dios Serapis en Egipto. Fue "escriba de lo sagrado", y como tal tenía la responsabilidad especial de preservar los archivos del templo. Dicha obra ha llegado hasta nosotros muy mutilada y reducida en lo esencial a una lista de reyes agrupados en dinastías. En cada caso parece que Manetón proporcionaba una versión del nombre del rey, los principales acontecimientos de su reinado, comentarios sobre su carácter, y la duración aproximada de su reinado. Finalmente, también hacía una estimación del tiempo que esa dinastía había gobernado en Egipto. Esta obra es de gran valor para la egiptología, aunque su famosa lista de reyes ha sido revisada continuamente. A pesar de ello, Manetón sigue siendo una fuente esencial de la historia del Antiguo Egipto, y los egiptólogos han aceptado convencionalmente la división de la historia de Egipto en dinastías, tal y como la expuso Manetón. No obstante, no cabe entender las dinastías manetonianas en el sentido moderno de la palabra, es decir, como si se tratase de auténticas familias reinantes. En varias ocasiones, se sabe que el fundador de una determinada dinastía es el hijo o hermano del anterior monarca, al cual han sucedido con absoluta naturalidad, mientras que por el contrario, algunas veces son atribuidos a una misma dinastía personajes sin ningún parentesco conocido entre ellos. De todo lo cual se deduce que muchas dinastías manetonianas hay que entenderlas en realidad como períodos, más o menos breves, de la historia de Egipto. La obra de Manetón ha llegado a nosotros sólo en fragmentos a través del judío Flavio Josefo y apologistas cristianos (217 a.C.), que arreglaron a su manera sus famosos Epítomes. Escrita en griego, presenta a los reyes estructurados en 30 dinastías. Su obra se ha visto complementada por el descubrimiento de otras listas reales, algunas del Imperio Antiguo y otras del Imperio Nuevo.

Manetón

Nombre falso que adoptó un escritor de astrología del siglo I a.C., a cuya obra, titulada Pronósticos, se añadieron otros libros de fecha posterior. Toda la obra, que se ha conservado en seis libros, es de escaso interés. El autor del libro 5 pretende hacerse pasar deliberadamente por Manetón.

Manheti

(siglo XV a.C.). Esposa Real de Menkheperre Tutmosis III. Su tumba, compartida con otras dos Esposas Reales, Manuwa y Maruta, fue encontrada en el Uadi Cabbanet el Qirud, en 1916. Ver, Manuwa.

Mani

Manes ((ca.216-276). Reformador religioso de origen babilonio que predicaba unas doctrinas basadas en el gnosticismo. Fundó y desarrolló la variante del ….).

Mania

o Madre de los Manes. Esta divinidad romana, muy imprecisa, pertenece a la categoría de los genios populares. Se le tributaba culto en los Compitalia, cuando la fiesta de los Lares de las encrucijadas. El día de su fiesta se le ofrecían tantas figurillas de lana cuantos eran los individuos de cada familia; le rogaban que se contentase con ellas y que perdonase las personas que le tributaban este homenaje.

Manía

Manía es la personificación de la locura y la demencia, en la mitología griega. Es análoga a las Erinias y a todos los genios infernales, mitad divinidades, mitad simples abstracciones (como Ate, el Error, etc.) que son agentes de la cólera divina. Es enviada, por ejemplo, a los que no observan los ritos y los vuelve locos. Es ella la que los precipita en las catástrofes y les impulsa a cometer crímenes, en que el hombre que se halla en su cabal juicio ve la mano de la divinidad (Ver por ejemplo, Orestes, Heracles, etc.). Tenía un templo en la Arcadia, cerca del río Alfeo, en el mismo sitio donde Orestes perdió la razón después de haber muerto su madre. Inmediato al templo había una especie de tumba, en la cual se veía grabada la figura de un dedo, por cuyo motivo los arcadios le llamaban el sepulcro del dedo, y decían que, habiéndose vuelto Orestes furioso, se cortó allí mismo un dedo de la mano con los dientes. Ver, Mania (diosa etrusca).

Mania

Diosa etrusca de la muerte en la mitología etrusca y romana, que no debe confundirse con la diosa griega de la locura, Manía. Gobernaba al lado de Mantus y se decía era la madre de Lares, Manes, fantasmas y otros espíritus de la noche.

Manias

(Maniai = "delirantes"). Nombre que se daba a una especie de Erinias a las que se rendía culto en Megalópolis en Arcadia.

Manica

Lorica manica (tipo de protección del brazo, de hierro o de bronce, que por lo general constaba de catorce segmentos (o placas) de metal curvado y la superposición ….).

Manie

(siglo XIV a.C.). Embajador (ca.1.350) egipcio que ejerció su actividad en tiempos de Amenofis III y de Amenofis IV, de la Dinastía XVIII. Tal embajador, de gran prestigio y amplias atribuciones diplomáticas, destacó sobre todo por su quehacer en la corte del rey de Mitanni Tushratta, según se sabe por diferentes cartas halladas en Tell el-Amarna.

Manilia

Hija de Telégono nacida en Túscula. La familia romana de los manilios pretendía descender de ella.

Manilio

Gayo (Caius Manilius) (siglo I a.C.). Poco después de llegar al tribunado de la plebe, en el año 66 a.C., presentó una ley sobre la inscripción de los libertini de las tribus, sin que fuera bien acogida por el pueblo. Defendió con éxito una propuesta de ley (lex Manilia), apoyada por Cicerón con un discurso conservado (Pro lege Manilia.), por la que se concedía a Pompeyo un mando especial contra Mitrídates VI del Ponto y Tigranes II de Armenia. Pompeyo recibió por esa razón poderes absolutos en las provincias de Asia Menor. Cuando expiró el tiempo del cargo de Manilio, este fue acusado de corrupción por C. Calpurnio Pisón. Pero tanto la defensa, a cargo de Cicerón, como sus numerosos amigos, lograron su absolución. No obstante, a principios del 65, Manilio fue condenado por traición.

Manilio

Manio (Manius Manilius) (siglo II a.C.). Fue procónsul en Hispania en el 155 y 154, perdiendo entonces una campaña contra los lusitanos. Como cónsul en el 149, en compañía de su colega Lucio Marcio Censorino, Manilio puso sitio a Cartago, defendida por Asdrúbal, un nieto de Massinisa, en la Tercera Guerra Púnica. En asedio de Cartago mandaba el ejército de tierra, mientras Censorino atacaba por mar. Las enfermedades desarrolladas en el campamento a consecuencia de los calores del verano, la partida del mejor de los dos generales, Censorino, el mal humor y la inacción de Masinisa, que, como puede suponerse, no miraba con indiferencia el que los romanos se apoderasen de una presa tan codiciada, y por último la muerte (149) del rey nonagenario, pusieron un dique a todas las operaciones ofensivas. Los romanos tenían bastante que hacer con preservar sus naves de los ataques de los sitiados, su campamento de los ataques nocturnos, y con asegurar provisiones para hombres y caballos en su campamento naval, para lo cual enviaban a sus forrajeadores a las inmediaciones. Dos expediciones enviadas contra Asdrúbal fracasaron; la primera, mal dirigida y extraviada en un país en que le era difícil subsistir, había terminado casi en un verdadero descalabro. Ante los repetidos fracasos y la intervención del ejército púnico de Neferis, el asedio tuvo que ser levantado. Hubo de ser rescatado del desastre por la intervención de Escipión Emiliano y fue sustituido por Lucio Pisón (148). En el 133 persuadió a Tiberio Graco para que aceptara el arbitraje senatorial en su disputa con Marco Octavio. Cicerón lo incluye como personaje y amigo de Escipión Emiliano en su obra filosófica La república, y también lo menciona en Brutus (108). Manilio escribió obras sobre derecho, incluyendo opiniones legales y fórmulas para los contratos y otros documentos, de los que se conservan unos pocos pasajes. Manilio es citado por Pomponio y en el Digesto.

Manilio

Marco (Marcus Manilius) (siglo I). Autor estoico de un poema didáctico incompleto sobre astrología en cinco libros titulado Astronomía, compuesto en los últimos años del reinado de Augusto y en el de Tiberio. Acerca de su vida, no existe ningún dato, pues el propio Manilio no dice nada acerca de sí mismo. El texto ha sobrevivido en un estado bastante contaminado y muestra un considerable mérito literario. Sus principales influencias literarias fueron Lucrecio (a quien ataca violentamente imitando su poesía), las Geórgicas de Virgilio y el Sueño de Escipión de Cicerón. Las fuentes del tema de su obra son inciertas: incluyen a Arato, el corpus de escritos llamados "herméticos" y que proceden de los seguidores del dios egipcio Thoth, y las obras de Posidonio. La obra de Marco Manilio no es más técnica que las Geórgicas de Virgilio y hay omisiones importantes para considerarla un tratamiento completo de la materia, como la falta de referencia a la influencia de lo planetas sobre la humanidad. Marco Manilio dominaba la técnica del hexámetro y atrajo la atención de los críticos modernos más reconocidos, Scaliger, Bentley y Housman. Como poeta puede ser comparado con su gran coetáneo Ovidio.

Manipuli

Manípulo (de acuerdo con el "orden manipular", introducido por la capacidad restringida de maniobra de la legión romana, ésta fue dividida en unidades tácticas ….).

Manípulo

o Manipuli (Manipulum). De acuerdo con el "orden manipular", introducido por la capacidad restringida de maniobra de la legión romana, ésta fue dividida en unidades tácticas menores llamadas manípulos, que permitían un despliegue más flexible y articulado. Desde entonces, la legión estuvo compuesta por 30 manípulos, cada uno de ellos formado por dos centurias, con los hombres dispuestos entres líneas y llevando armamento desigual. Los soldados de la primera línea constituían la infantería pesada e iban protegidos con yelmo, coraza escudo y espinilleras, y armados con dos jabalinas y una espada. La segunda línea, armada casi igual, servía de refuerzo. Por su parte, la tercera, que llevaba armamento ligero, formaba la reserva. Cada manípulo poseía un signum o bandera.

Maniqueísmo

Doctrina de Mani o Manes o Maniqueo. Se puede resumir en pocas palabras como sigue: existe una oposición entre la luz y las tinieblas, entre el bien y el mal. El mundo está formado por estos dos elementos y componentes. El espíritu del hombre es luz, y su cuerpo, oscuridad. Toda la ética maniquea se centra en la emancipación del alma sobre el cuerpo. Los elegidos -el clero- célibes, que no deben comer carne, deben también abjurar de la envidia y la mentira. Los no elegidos se pueden casar y trabajar, pero deben ser virtuosos y no buscar la riqueza. La religión maniquea propugna el rezo y la plegaria, pero no el culto a las imágenes. Recibían el bautismo, la comunión y la absolución de los pecados. Rechazaban el judaísmo. Sus himnos estaban inspirados en los cantos babilonios y su cosmología en el gnosticismo. Para ellos, Jesús era una figura central. Creían en la Trinidad y en la metempsicosis, idea ésta probablemente tomada del budismo. Prisciliano fue acusado de maniqueísmo, porque la persecución fue brutal tanto en el Imperio sasánida como en el mundo occidental romano-cristianizado. A pesar de las persecuciones, el maniqueísmo se propagó por Asia, África y Europa, donde tuvo vigor hasta el siglo XIII entre los cátaros, albigenses, bogomilos y valdenses. Entre los sasánidas prevaleció la religión zoroástrica. Basada en el Avesta fue capaz de aglutinar en torno suyo las diversas fuerzas políticas como sistema coherente y fue la religión del Estado centralizado. Permaneció inmutable, frente al cristianismo, budismo y maniqueísmo. Ver, Manes.

Maniqueo

Manes ((ca.216-276). Reformador religioso de origen babilonio que predicaba unas doctrinas basadas en el gnosticismo. Fundó y desarrolló la variante del ….).

Maniqueos

Aplícase a los que siguen la doctrina de Manes.

Manisarus

(ss. I-II). Rey de Corduene que tomó el control de partes de Armenia y Mesopotamia, en época de Trajano. Osroes III, rey de los partos, le declaró la guerra. Tras la invasión de Oriente por Trajano, Manisarus envió embajadores ofreciendo su sumisión al emperador romano. Existen algunas monedas que se asignan a Manisarus.

Manishtushu

Manithusu ((siglo XXIII a.C.). Rey (2.269-2.255) de la Dinastía de Akkad, fundada por Sargón I. Sucedió en el trono a Rimush, su hermano gemelo (¿o mayor?). A pesar de ….).

Manishutusu

Manithusu ((siglo XXIII a.C.). Rey (2.269-2.255) de la Dinastía de Akkad, fundada por Sargón I. Sucedió en el trono a Rimush, su hermano gemelo (¿o mayor?). A pesar de ….).

Manithusu

o Manishtushu o Manishutusu (siglo XXIII a.C.). Rey (2.269-2.255) de la Dinastía de Akkad, fundada por Sargón I. Sucedió en el trono a Rimush, su hermano gemelo (¿o mayor?). A pesar de que los hechos de su reinado son poco conocidos, pudo controlar el país de Sumer sin ningún tipo de problemas. No ocurrió lo mismo en el altiplano iránico, contra el que marchó para hacer frente a las revueltas originadas en Anshan y en Shirikhum. Manithusu resolvió la situación de modo contundente. Tras esta campaña, el rey acadio emprendió una expedición marítima en busca de minerales a través del golfo Pérsico, llegando incluso a Omán. Durante la misma hizo frente a una coalición de 32 ciudades, a las que derrotó y de las que obtuvo un fabuloso botín que hizo arribar al muelle fluvial de Akkadé, su capital imperial. Por una inscripción hallada en Assur sabemos que fundó un templo en Nínive dedicado a Ishtar y por el testimonio posterior de Shamshi-Adad I, otro en la propia Assur, denominado Emenue, lo que demuestra también su presencia por la región norteña de Subartu. En Susa se hallaron diferentes estatuas suyas y un obelisco, formado por un bloque de diorita (Museo del Louvre) cubierto con el texto de una carta de donación de tierras (3.500 Ha). Manithusu, de acuerdo con una profecía babilónica antigua, murió también asesinado tras quince años de gobierno. Le sucedió en el trono, en circunstancias poco claras, su hijo Naram-Sîn. Ver, Dinastía de Akkad.

Manium

(siglo XIX a.C.). Último rey (ca.1.850) de la llamada "Dinastía de Manana". Fue destronado por Sumula-ilu de Babilonia. Ver, Imperio babiIónico.

Manius

El historiador Zózimo dice que un tal Valerio, que fue el primero que rindió sacrificios a los dioses Manes, trajo este pronombre a la familia Valeria.

Maniyahatalla

Especie de inspectores con los que el rey hitita se aseguraba la debida información sobre la situación en las distintas ciudades.

Mankeos

(ss. II-I a.C.). Uno de los generales de Tigranes II, que defendió frente a Lúculo, Lucio Licinio, la ciudad de Tigranocerta.

Manliana

Localidad vettona de la que nada se sabe. Hoy, en España. Ver, Vettones.

Manlio Capitolino

Marco (Marcus Manlius Capitolinus) (ss. V-IV a.C.). Fue apodado Capitolino. Como cónsul en el 392 derrotó a los ecuos y se mereció una ovación y los honores del triunfo. A partir de ese momento se acumulan las leyendas sobre él, incluida la historia de que Marco Manlio salvó el Capitolio de los galos durante la invasión de estos en el 390 tras ser despertado por los gansos sagrados. Fue a la oposición por odio a su rival Camilo, Marco Furio, el general más famoso de Roma y representante de los intereses patricios. Según Livio, en el 385 Manlio, que había desempeñado el consulado en el 392 y en el 387 fue interrex, celoso de la gloria de Camilo, provocó una sedición en connivencia con los tribunos de la plebe en favor de reivindicaciones demagógicas tales como la anulación de las deudas. Un día en el que un bravo oficial iba a ser encarcelado por deudas, llegó Manlio y lo libró pagando por él. Al mismo tiempo puso en venta todos sus dominios, diciendo en alta voz que mientras le quedase un montículo de tierra lo emplearía para impedir estas odiosas iniquidades. Fue acusado por el Senado de aspirar a la monarquía y arrojado desde la Roca Tarpeya ca. 385 a.C..

Manlio Torcuato

(Manlius Torquatus) (90-46 a.C.). En el 66 a.C, acusó con éxito a P. Autronio Peto y a P. Cornelio Sila, siendo nombrado III vir monetalis y quindecemvir sacris faciundis en el 65; este último sacerdocio lo desempeñó hasta su muerte. En el 58 pasó a formar parte del Senado, alcanzando la pretura en el 49. Un año después luchó contra César en Dyrrhachium, quitándose la vida en el 46, tras la derrota de las legiones de Pompeyo en Tapso, batalla en la que también participó. Fue buen amigo de Cicerón, siendo citado por éste en el De finibus como representante de la doctrina epicúrea.

Manlio Torcuato

Tito (Titus Manlius Torquatus) (ca.270-202 a.C.). Cónsul en el 235, celebró un triunfo tras una campaña en Cerdeña y cerró las puertas del templo de Jano, mostrando así que Roma no estaba luchando en ninguna guerra en ninguna parte. Torcuato desempeñó un segundo consulado con Quinto Flaco en el 224, sometiendo juntos a los boyos en la Galia Cispadana tras la batalla de Telamón. En el 215 ejerció un mando en Cerdeña, donde derrotó a un ejército combinado de sardos y cartagineses. Fue elegido dictador en el 208 para organizar las elecciones y los juegos.

Manlio Torcuato Imperioso

Tito (Titus Manlius Torquatus Imperiosus) (siglo IV a.C.). Héroe romano casi legendario. Los pocos hechos que conocemos sobre él son que fue tres veces cónsul (347, 344 y 340) y dictador en tres ocasiones (353, 349. 320), el más famoso en el 353, cuando forzó a Caere a una tregua de cien años. En el 340, junto con su colega Decio Mus, derrotó a las fuerzas combinadas de latinos y campanos en Veseris, en Campania, y tras otra victoria más en Suessa celebró un triunfo. Las historias sobre su valor y fortaleza se acumulan en su nombre, como la del combate singular con un guerrero galo (ca.360), de donde se ganó su cognomen Torcuato, a partir del torques (collar de metal retorcido) lucido por los galos alrededor del cuello. Se decía también que había ejecutado a su hijo (ca.340) antes de la batalla de Veseris: habiendo impuesto la pena de muerte al soldado que abandonase sus filas, el primero que violó esta orden fue su hijo, para pelear con Mecio, comandante de la caballería latina, que vino a desafiar a un caballero romano; aunque dio muerte al enemigo, no pudo hallar piedad ante su inexorable padre, que le hizo decapitar en castigo de su desobediencia, acrecentando su reputación de severidad. Esta crueldad causó tal horror, que al entrar Tito Manlio triunfante en Roma, solo salieron ancianos a recibirle.

Manlio Vulso

(L. Manlius Vulsus Longus) (siglo III a.C.). Colega de Atilio Régulo en el consulado del 256 a.C., participó en la primera guerra púnica obteniendo una resonante victoria naval en Ecnomos, en la costa meridional siciliana, frente a la flota dirigida por Amílcar y Hannón y que el historiador Polibio describe minuciosamente. Ambos cónsules dirigieron desde aquí una invasión a África (Clypea), pero Manlio tuvo que regresar en el otoño, celebrando en Roma un triumpbus navalis. Régulo, que permeneció en África, recibió de los cartagineses una gravísima derrota. Durante su segundo consulado (250), con M. Atilio Régulo ocupó Lilibeo (Sicilia).

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