Sóter "salvador" (ca.360-283 a.C.). Faraón del Período Helenístico Ptolemaico (305-283) y de la Dinastía Lágida (305-30). También conocido como Ptolomeo Sotero. Nació en Eordea, provincia de Migdonia, que formaba parte de Macedonia, alrededor de 360. Hijo de Lago, noble macedonio del que deriva el nombre de esta Dinastía (Lágida), y de Arsínoe. Amigo de Alejandro Magno, sufrió el exilio por orden de Filipo II, regresando a Macedonia a la muerte de éste. Fue nombrado hetairos, somatophylax y edeatros de Alejandro, a quien siguió en todas sus expediciones. Tomó parte en el matrimonio de macedonios con mujeres persas en Susa en el 324, casándose con Apame, hija de Artabazo, pero pronto se divorció de ella. Sátrapa de Egipto, de Libia y de otras varias provincias de Arabia y de Siria limítrofes de Egipto, del 323 al 305. Pérdicas le había asignado esta satrapía junto a Cleómenes, pero Ptolomeo se deshizo de este rápidamente. Conquistó Cirene, ciudad declarada libre por Alejandro y cuya conquista declaraba la asunción de prerrogativas reales por Alejandro. Se enfrentó con Pérdicas cuando se hizo con el cadáver de Alejandro, llevándolo a Menfis y luego a Alejandría donde le rindió honores, confirmándose como sucesor de Alejandro según la tradición macedonia. Muerto Pérdicas al intentar cruzar el Nilo por Menfis y ser asesinado por Seleuco y Peithón, en el reparto de Triparadisos (321), Ptolomeo fue confirmado como sátrapa de Egipto y Cirenaica. En los conflictos que surgieron tras la muerte de Antípatro (319), Ptolomeo se alió con Antígono, Casandro y Lisímaco para evitar el encumbramiento de Poliperconte, nuevo regente, y expulsó a Laomedonte de Siria y Fenicia. Después se opuso a los ambiciosos proyectos de Antígono, acogió al fugitivo Seleuco (315) y juntos lograron una importante victoria en Gaza sobre Demetrio Poliorcetes. En el tratado del año 311 se afirmaba como soberano de Egipto y Chipre, pretendiendo sostener guarniciones en Asia Menor y Grecia, pero su derrota naval en Chipre (306) le obligó a retirarse a Egipto. Ptolomeo I tomó el título de Rey en el 305, adoptando el nombre neswt bity de Meriamón Setepenre y conservando todos los títulos y prerrogativas de los faraones. En 304 salvó a los rodios del asedio de Demetrio y obtuvo así el título de "salvador". Combatió a sus antiguos compañeros de armas, convertidos, como él en reyes. En el 301, después de la batalla de Ipsos, Ptolomeo volvió a ocupar el sur de Siria y Palestina; en el 295 recuperó Chipre y avanzó su influencia hasta las Cícladas y Asia Menor. Ptolomeo I estuvo casado con una hija de Nectánebo I. En su etapa como sátrapa, Ptolomeo se había aliado con el regente Antípatro, casándose con su hija Eurídice, de la que tuvo seis hijos, dos de los cuales fueron: Ptolomeo Cerauno y Lisandra, que con el tiempo se casaría con Agatocles de Siracusa. Posteriormente, Ptolomeo I se casó con Berenice I, madre de otros dos hijos: Ptolomeo, que con el tiempo sería el sucesor de su padre en el trono de Egipto con el nombre de Ptolomeo II Filadelfo, y Arsínoe II. Berenice I intrigó pronto para conseguir que fuera heredero su hijo Ptolomeo en vez de Ptolomeo Cerauno, hijo de Eurídice; estas intrigas acabaron provocando la expatriación de Ptolomeo Cerauno, que se refugió en la corte de Lisímaco de Tracia. Ptolomeo, como sátrapa, se dedicó desde el primer momento a reorganizar Egipto. Restauró numerosos monumentos y templos que habían sido dañados por los persas. También concentró el poder en sus manos y lo aprovechó para promover el progreso económico general. De acuerdo además con la filosofía de Alejandro Magno, intentó favorecer el acercamiento entre indígenas y greco-macedónicos, para lo cual no dudó incluso en tomar aventuradas iniciativas religiosas. Fue en Alejandría donde el sátrapa Ptolomeo empezó a favorecer el culto de una divinidad mixta, Serapis, en realidad una forma de Osiris-Apis bajo apariencia típicamente griega, que había sido establecido con anterioridad por Nectanebo en Saqqara. Serapis estaba destinado a ser por igual objeto de la devoción de egipcios y griegos, favoreciendo así la comunión religiosa de todos los habitantes del país, los antiguos y los nuevos. De todos modos, también favoreció la implantación de una casta militar greco-macedónica en Egipto, la cual colonizó ampliamente el territorio agrícola convertido además en hereditario en beneficio propio. La población indígena conservó esencialmente su organización ancestral y su modelo de explotación económica y de implantación territorial, pero Ptolomeo promovió la realización de censos en los nomos, ciudades y aldeas. Estas iniciativas de racionalización de la producción pudieron contar con la colaboración de una burocracia bien organizada, heredada de tiempos pretéritos y que se adaptó perfectamente a las nuevas directrices de mejora del sistema. La capital fue Alejandría. Completa reorganización del país. Bajo el reinado de este príncipe acudieron de todas partes a Egipto los sabios y los filósofos. La acogida que les dispensó el Museo, fundado por consejo de Demetrio de Falero y la Biblioteca que fundó, dieron origen a la Escuela de Alejandría, que tuvo durante muchos siglos tan gran influencia en las ciencias y las letras. Entre otras prioridades, se dedicó a fundar ciudades (Ptolemais), restaurar templos (Naúcratis, Hermópolis, Coptos) y a embellecer Alejandría, iniciando en ella la construcción del famoso faro, obra de Sóstratos de Cnido, y que terminaría Ptolomeo II, su hijo y sucesor. Asimismo, dio un gran impulso cultural a tal ciudad, haciendo venir a importantes personajes y comenzando a reunir una nutrida Biblioteca en un Museion apropiado. Escribió una notable historia sobre Alejandro Magno, citada por Estrabón y de la que poco se sabe, que fue muy utilizada por los historiadores posteriores. Arriano la empleó como fuente principal para su Anábasis, obra que se conserva. En el campo religioso creó una nueva religión, con un culto que practicaron a la vez egipcios y griegos, al instituir los cultos de Serapis (nueva divinidad resultante de la suma de Osiris y Apis) y de Alejandro Magno, cuyo cuerpo había traído desde Babilonia a Alejandría, en donde le edificó una magnífica tumba, denominada Soma, todavía no localizada. La política exterior de Ptolomeo I se centró en intentar recuperar Chipre y en los matrimonios de sus hijas que casaron con importantes personajes. De Ptolomeo I se conservan diferentes bustos, destacando el de la Gliptoteca Ny Carlsberg de Copenhague.