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Página 767 - 1322 Palabras 38301 al 38350 de 66095

Palabra   |   Descripción

Legio III Gallica

"tercera legión gala". Legión romana reclutada por César (49 a.C.) en el inicio de la guerra civil contra la facción conservadora del Senado, liderada por Pompeyo. El sobrenombre indica que sus hombres sirvieron en las provincias de la Galia. El símbolo de esta legión era el toro. La legión sirvió bien a su creador, pues participó en todas las campañas de Julio César contra sus enemigos, estando presente en las batallas de Farsalia y Munda. Después de la muerte de César en 44 a.C., la III Gallica fue integrada en el ejército que Marco Antonio llevó hacia el Oriente para la campaña contra el Imperio Parto, que nunca llegó a ser consumada. De vuelta a Italia, formó parte del ejército que Fulvia y Lucius Antonius, la esposa y el hermano más joven de Marco Antonio, movilizaron en su revuelta contra César Augusto. El episodio acabó poco después, con la rendición de Peruggia en el invierno de 41 a.C., y Fulvia tuvo que exiliarse. Después de la batalla de Actium, en 30 a.C., la III Gallica fue de nuevo enviada a Oriente, pasando a formar parte de la guarnición de la provincia de Siria. La III Gallica fue una de las legiones usadas por Gnaeus Domitius Corbulo en su campaña contra los armenios. La victoria fue de tal magnitud que Nerón pasó a ver Corbulo como un peligro y ordenó su suicidio. Inmediatamente después, la III Gallica fue transferida a Moesia, en la frontera del Danubio. El año de los cuatro emperadores (69), la legión acompañó los ejércitos del Danubio en apoyo primero de Otón, y después de Vespasiano. La legión desempeñó un papel importante en la batalla de Bedriacum contra Vitelio y en la subida en la dinastía Flavia al trono imperial. Después de esta guerra civil, la legión fue de nuevo enviada a Oriente, donde luchó en las revueltas de los judíos del siglo II. Participaron también en las campañas de Lucio Vero (161-166) y Septimio Severo (197-198) contra el Imperio Parto. En 219 la III Gallica fue disuelta por el emperador Heliogábalo, después de una tentativa de usurpación por su comandante, y sus legionarios fueron incorporados a otras legiones, sobre todo a la Legio III Augusta, estacionada en el norte de África. La unidad fue restablecida por Alejandro Severo y enviada de nuevo a Oriente, donde en 323 se obtiene su último registro conocido. Ver, Legiones.

Legio III Isaura

Legión romana pseudocomitatensis, reclutada en época no posterior a Diocleciano, y posiblemente ya presente con Probo. Como su nombre indica, la III Isaura y su gemela la II Isaura custodiaban el territorio de Isauria a comienzos del siglo V, para defenderla de las incursiones de los pueblos de montaña.

Legio III Italica

Legión romana creada por Marco Aurelio alrededor del año 165, para su campaña contra la tribu de los marcomanos. El apodo Itálica sugiere que los reclutas fueron originalmente de Italia. La legión seguía estando activa en Germania a últimos del siglo IV. El símbolo de la legión era una cigüeña. Junto con las legiones II Italica y I Adiutrix, la III Italica estaba en las provincias del Danubio desde el principio, luchando contra las invasiones de los marcomanos contra las provincias romanas de Raetia y de Noricum. En el 171 construyeron el campamento de Regina Castra, diseñado como posición fuertemente defensiva con un castillo. En la guerra civil del 193, esta legión apoyó a Septimio Severo y le ayudo a derrotar a sus opositores, primero a Didio Juliano y después a Pescennius Niger y Clodio Albino. Su lealtad fue ampliada al sucesor de Severo, el emperador Caracalla, para quién lucharon en una campaña del 213 contra los alamanes. Como parte del potente ejército danubiano, la III Itálica participó en las luchas frecuentes internas por el poder del siglo III. Para haber apoyado al emperador Galieno contra su rival Póstumo le fue concedido el apodo de VII Pia VII Fidelis (siete veces fiel, siete veces leal). El campamento principal todavía estaba en Regina Castra cuando fueron incluidos en la campaña del 273 ordenada por el emperador Aureliano contra la reina Zenobia. La legión todavía es mencionada por las fuentes a últimos del siglo IV en las provincias del Danubio. Ver, Retia, Legiones.

Legio III Parthica

Ver, Legio I Parthica. Ver, Legiones.

Legio IIII Macedonica

Legio IV Macedonica.

Legio IIII Martia

Legio IV Martia.

Legio IIII Scythica

Legio IV Scythica.

Legio IV Flavia Felix

Legión del ejército romano reclutada por el emperador Vespasiano en el año 70, para sustituir a la disuelta Legio IIII Macedonica. La unidad fue asentada en el campamento de Singidunum (Belgrado, Serbia) en la provincia Moesia Superior, donde permaneció hasta su desaparción a finales del siglo IV o comienzos del siglo V. Su emblema era el león. Ver, Legiones, Legio IV Macedonica.

Legio IV Macedonica

o Legio IIII Macedonica. Legión romana creada por Julio César en el año 48 a.C. con reclutas itálicos, para salir en persecución de Pompeyo, que, ante el fulgurante avance de César, había embarcado rumbo a Grecia durante la guerra civil. Las primeras batallas de esta legión tuvieron lugar en Dirraquio y en Farsalia, en la que César derrotó a Pompeyo. Posteriormente fue estacionada en la provincia romana de Macedonia, de donde procede su sobrenombre, con vistas a participar en la proyectada expedición de César contra los partos. Su emblema fue el Toro, símbolo de casi todas las legiones de César, y también utilizó como subdivisa el Capricornio. La Legio IV tomó parte siempre por el hijo adoptivo de Julio César, Octavio, primero contra los asesinos de su padre en la batalla de Filipos en el 42 a.C. y más tarde contra Marco Antonio en la batalla naval de Actium en el 31 a.C.. Octavio, ahora Augusto, envió la legión a Hispania Tarraconensis en 23-19 a.C. a las órdenes de su yerno Marco Vipsanio Agripa, con el fin de intervenir en la parte final de la campaña contra los cántabros. Fue acantonada en Pisoraca, en el año 43. En el entorno de su base, la unidad dispuso de una serie de praderas o prata legionis, marcadas por termini augustalis, en las zonas limítrofes con el territorium de las ciudades de Iuliobriga y Segisama Iulia. También dispuso de un alfarero propio, Lucius Terentius, quien se dedicó a fabricar cerámica de tipo aretina para surtir a sus legionarios. También destacan los abundantes hallazgos de objetos de vidrio, fundamentalmente copas y frascos, encontrados durante las excavaciones de Pisoraca. La unidad, asimismo, colaboró en la construcción y mantenimiento de la vía que comunicaba su base con Portus Victoriae Iuliobriguensium (Santander o Santoña, en Cantabria), en la construcción de la vía de las Cinco Villas entre Caesaraugusta (Zaragoza) y Pompaelo (Pamplona), y en la edificación del Puente de Martorell (Barcelona) en la Vía Augusta, que conducía hacia Italia através de la Galia Narbonensis. Entre 16 y 13 a.C., veteranos de esta legión fueron instalados en Caesaraugusta, junto con otros de la Legio X Gemina y de la Legio VI Victrix, ayudando los soldados en activo a levantar el puerto fluvial, el foro y las murallas de la nueva colonia. En el año 43, bajo el reinado de Calígula, la legión fue desplazada al distrito militar de Germania Superior para reemplazar a la Legio XIV Gemina en la guarnición de Mogontiacum, Maguncia, (Alemania), con la intención de colaborar en la nunca realizada expedición contra los germanos propuesta por este emperador. Junto con la XXII Primigenia, la legión apoyó a Vitelio, gobernador de la Germania Inferior, en el año de los cuatro emperadores (69). Al marchar Vitelio hacia Italia, una vexillatio de la unidad se integró en su ejército y colaboró en la derrota del rival de Vitelio, Marco Salvio Otón en la primera batalla de Bedriacum, cerca de Cremona (Italia). Posteriormente, este destacamento, fue vencido por los partidarios de Vespasiano en la segunda batalla de Bedriacum, donde perdió una de sus catapultas. Durante el breve período en que Vitelio fue emperador, algunos de sus hombres fueron llevados a Roma e integradas en su Guardia Pretoriana, ya que este emperador disolvió la que había heredado de Nerón, Galba y Otón. Las cohortes de la unidad que habían permanecido en Mogontiacum, durante la revuelta bátava de 69-70, lucharon a la desesperada contra el rebelde Iulius Civilis, pero terminaron por rendirse y jurar lealtad al Imperio de las Galias. Cuando Quinto Petilio Cerial, enviado por Vespasiano a resolver la situación, se presentó en Germania, los legionarios de la IV volvieron a jurar lealtad a Roma, ayudando a vencer la sublevación bátava; sin embargo, esta acción y la palabra de Cerial no fueron suficientes para que Vespasiano confiara en sus hombres, por lo cual fue disuelta en 70 y algunos de sus soldados fueron encuadrados en la nueva Legio IV Flavia Felix. Ver, Pisoraca, Legiones.

Legio IV Martia

o Legio IIII Martia. Legión romana dedicada a Marte, dios de la guerra, mencionada en la Notitia Dignitatum. El número cuatro era la opción lógica, porque ya existía una tercera (III Cirenaica) en Arabia. Pudo haber sido creada por Aureliano, que envió a los soldados occidentales hacia el este después de la anexión del Imperio de Palmira. Fue una de las unidades comandadas por el general responsable de la provincia de Arabia, y tuvo su base en el acantonamiento de Betthorus. La legión ya existía cuando el emperador Diocleciano reorganizó la frontera oriental.

Legio IV Scythica

o Legio IIII Scythica. Legión romana producto de la leva de Marco Antonio alrededor del año 42 a.C., para su campaña contra el Imperio Parto, de ahí su otro cognomen, Parthica. La legión aún se encontraba activa en Siria a principios del siglo V. El símbolo de la legión era un capricornio. En sus primeros años, las andanzas de la IV Scythica son inseguras, aunque es probable que interviniera en la campaña de Marco Antonio contra los partos. El nombre sugiere que luchó contra los escitas. Después de la batalla de Accio y el suicidio de Antonio, Octavio Augusto transfirió la IV Scythica a la provincia danubiana de Mesia. Está documentada su participación en tareas civiles como la construcción y el mantenimiento de calzadas. En su juventud, el futuro emperador Vespasiano sirvió en esta legión. El rey Vologeses I de Partia invadió Armenia, un reino cliente de Roma, en el año 58. Nerón ordenó a Cneo Domicio Corbulón, el nuevo legado de Capadocia, que se encargara de la cuestión. Corbulón llevó a la IV Scythica desde Mesia, y con la III Gallica y la VI Ferrata derrotaron a los partos, restaurando a Tigranes en el trono armenio. En el 62, IV Scythica y XII Fulminata, lideradas por el nuevo legado de Capadocia, Lucio Cesenio Paetus, fueron derrotadas por los partos en la batalla de Rhandeia y forzados a rendirse. Las legiones quedaron cubiertas de vergüenza y trasladadas del teatro de guerra a la ciudad de Zeugma. Esta ciudad sería el campamento base de la IV Scythica durante el siglo siguiente. En el año de los cuatro emperadores (69), la legión, como el resto del ejército oriental, inmediatamente se puso de parte de Vespasiano. A pesar de su demostrada lealtad, la IV Scythica no se vio implicada en luchas reales porque no era considerada una legión de alta calidad. Esto tiene que ver con otra derrota años antes en la rebelión judía. En el siglo II, participó en la represión de otra rebelión judía, esta vez con más éxito. La Legión IV Scythica participó en todas las campañas del siglo II contra el Imperio Parto. Entre 181 y 183, el comandante de las legiones de Oriente fue Septimio Severo, quien se convirtió en emperador, basándose principalmente en el poder de sus legiones. La legión desaparece de las fuentes después de 219 con su comandante, Gelio Máximo, que se rebeló contra el emperador Heliogábalo y se proclamó a sí mismo emperador, sólo para ser derrotado por Heliogábalo. No obstante, según la Notitia Dignitatum, a principios del siglo V, la legión IV Scythica aún se encontraba en Siria, acampada en Sura. Ver, Legiones.

Legio IX Hispana

o Legio VIIII Hispana Macedonia Victrix. Legión romana probablemente reclutada hacia el 60 a.C. para colaborar en las campañas de pacificación de la provincia Galia Narbonense atacada por los alóbroges. En 58 a.C. fue asignada, junto con la Legio VIII y la Legio X, a Julio César, para su conquista de la Galia. Su símbolo es desconocido, aunque es muy factible que fuese el toro, como el de las demás legiones consulares creadas por César. La Legio IX operó durante toda la campaña de las Galias, siguiendo, más adelante, fiel a César en la guerra civil que sostuvo contra Pompeyo. Luchó en las batallas de Dyrrhachium y de Farsalia el 48 a.C., y en la campaña africana del año 46 a.C. Después de la victoria final, César licenció a sus legionarios y asentó a los veteranos en Picenum. Tras el asesinato de Julio César, Octavio volvió a llamar a los veteranos de la IX para luchar contra la rebelión de Sexto Pompeyo, combatiendo en la batalla de Nauloque (Sicilia). Después de derrotar a éste fue destinada a la provincia de Macedonia. En 31 a.C., desatada la guerra civil entre Marco Antonio y Octavio, volvió a tomar parte por este último y luchando a su lado en la batalla naval de Actium. Con Octavio, ya Augusto y emperador, la legión fue enviada a la Hispania Tarraconensis para participar junto a otras siete, en las importantes y largas campañas contra los cántabros (25-13 a.C.). Su sobrenombre de Hispana fue ganado probablemente por sus acciones durante este periodo. Con anterioridad fue llamada también Hispaniensis, "estacionada en Hispania", pero posteriormente se eligió la forma Hispana. Después de esto la legión fue trasladada la frontera del Rhin ante la necesidad de concentrar tropas para proteger el frente de las tribus germánicas. Tras la retirada del área al este del río Rhin como consecuencia del desastre de la batalla del bosque de Teotoburgo, en el año 9, la IX fue estacionada de forma permanente en Pannonia, si exceptuamos un corto periodo de tiempo entre 17 y 24 en que tomó parte en la guerra contra Tacfarinas en Mauritania. La Legio IX Hispana estaba acantonada en el 80 en Eburacum (York, Reino Unido). En el 43 participó en la invasión de Britannia conducida por el emperador Claudio y el legado imperial Aulo Plaucio, siendo acuartelada en Calleva Atrebatum (Silchester). Bajo el mando del gobernador proconsular Cayo Suetonio Paulino la legión participó en la campaña contra la reina Boudicca (61), intentando romper el cerco de Londinium. En el transcurso de esta acción se vio obligada a retirarse a su fortaleza de Longthorpe con un número considerable de bajas y el gobernador decidió enviarla a cubrir su retaguardia, no participando en la acción que aplastaría la rebelión en la batalla de Watling Street. Debido a las bajas acumuladas durante la rebelión, hubo de ser reforzada con dos mil legionarios provenientes de las provincias germanas. Entre 52 y 57, de nuevo bajo el mando de Quinto Petilio, junto con la Legio XX Valeria Victrix, bajo las órdenes del legado Cneo Julio Agrícola, atacó las fuerzas de Venutius en Stanwick, sofocando la revuelta de los brigantes. Posteriormente, y antes de que la fortificación de Lindum (hoy, Lincoln) estuviese finalizada en el año 65, sus efectivos fueron divididos entre los fuertes de Longthorpe y Newton-on-Trent. En 71 la legión fue reemplazada en Lindum por la Legio II Adiutrix, trasladándose a una fortaleza de piedra recién construida en Malton, próxima a Eburacum. Es probable que durante su estancia en Britannia participara junto a las otras tres legiones británicas en la construcción del Muro de Adriano aunque no está demostrado. En el 120 la Legio VI Victrix reemplazó a la Legio IX Hispana en York. Durante mucho tiempo fue desconocida su historia a partir de esta fecha, lo que dio lugar incluso a elaborar leyendas sobre su "misteriosa desaparición" entre los scotti. Sin embargo, el hallazgo de diversas inscripciones, acreditó que la legión IX había sido trasladada desde Britannia a los alrededores de Noviomagus, ciudad de los bátavos (hoy, Nimega, Holanda), donde estuvo acuartelada al menos hasta 131, cuando fue enviada a Oriente. Tras esa fecha si se pierde su rastro, por lo que se cree que pudo ser diezmada o aniquilada. Se han sugerido diferentes opciones para ello: en Judea bajo Adriano (132-135), en Armenia o en Capadocia bajo Marco Aurelio (161) o, en 162, durante la invasión de los chatti. Lo único cierto es que en una relación de legiones de época de Marco Aurelio ya no se la menciona. Hay que tener en cuenta que los historiadores y cronistas romanos eran extremadamente reservados a la hora de registrar en sus escritos aquellas legiones que fueran deshonradas, debido a que el recuerdo de su memoria hubiese sido prohibido. Igualmente ocurría con aquellas que fueron aniquiladas en el campo de batalla, no siendo dado a conocer el hecho por cuestión de moral pública y para asegurar la estabilidad política del imperio. Ver, Legiones.

Legio V Alaudae

Legión romana, que desde su creación en el 52 a.C. hasta su fin en el 87, tomó parte activa en las guerras imperiales romanas. La Legio V Alaudae "Alondras", conocida ocasionalmente como Gallica, fue creada por Julio César en el 52 a.C. con nativos galos de la Galia Transalpina. Su emblema era un elefante y su alias Alaudae vino dado por la alta cresta de sus cascos, típicos galos, que les hacía parecer alondras. La V Gallica fue la primera legión romana integrada por soldados provinciales, en contraposición con las habituales formadas por ciudadanos romanos, con soldados de la Galia Transalpina. César pagó a los soldados con sus propios recursos pero, posteriormente, la legión fue reconocida por el senado romano. Luchó en las Galias hasta el 49 a.C. como una de las legiones más valientes del César. A continuación fueron llevadas a Hispania donde combatieron en las guerras cántabras. Sus soldados veteranos (eméritos) fueron los primeros habitantes de la colonia Emerita Augusta, actual Mérida, junto con los de la Legio X Gemina. Sirvieron a las órdenes de Marco Antonio , quien la reformó, entre el 41 y el 31 a.C. y probablemente lucharon en la batalla de Actium. En el 30 a.C., después de que Marco Antonio se suicidara, se unieron al ejército de César Augusto. El único baldón en la historia de la V Alaudae fue la pérdida de su estandarte en el 17 a.C., durante la contraofensiva de Augusto contra las incursiones galas en territorios alpinos. Su emblema, representando un elefante, fue concedido en el 46 a.C. por el valor contra una carga de elefantes de guerra en la batalla de Tapso. Con la reorganización del ejército romano decidida por Augusto después, la Legio V Alaudae fue enviada a la península Ibérica en 27 a.C., como guarnición de la provincia Lusitania, a las órdenes del legado Publio Carisio, para participar en las guerras contra cántabros y astures, en el frente astur. La unidad situó su campamento en la futura Asturica Augusta (Astorga, León), colaborando en la represión de la fallida expedición astur del invierno de 25 a.C. y en la toma de Lancia (Villasabariego, León). Terminada la guerra en 19 a.C., fue trasferida a Germania, donde a las órdenes del legado P. Lollius Urbicus estuvo a punto de perder su águila en 12 a.C.. Después fue acantonada en Ara Ubiorum, transformada en Colonia Agrippinensis, participando en las expediciones de Druso, Tiberio y Germánico al otro lado del Rhin. Tuvo un lugar destacado en la guerra civil romana. Vitelio fue proclamado emperador, o para ser más preciso, emperador de los ejércitos de Germania Inferior y Superior por sus legiones el 2 de enero de 69 en Colonia Agrippinensis (Colonia). Las intervenciones conocidas para la V Alaudae incluyen: Batalla de Tapso (46 a.C.); Batalla de Munda (45 a.C.); Batalla de Forum Gallorum y Mutina (43 a.C.); Batalla de Filipos (42 a.C.); Frente astur en las Guerras Cántabras, desde el 25 a.C.; Frontera del Rhin (19 a.C. al 69); Primera batalla de Tapae, en las guerras dacias, en el 87. El final del Legio V Alaudae no está claro, pero algunas fuentes sugieren que fue destruida en la rebelión de los bátavos en el año 70. Otras fuentes atestiguan que tras la primera batalla de Tapae, y el subsiguiente tratado de paz entre Domiciano y el rey dacio Decébalo en el 87, la Legio V Auladae, fue aniquilada. Ver, Legiones.

Legio V Gallica

Fue probablemente el primer nombre de la Legio V Macedonica. Ver, Legiones.

Legio V Macedonica

Legión romana que probablemente tuvo su origen en la leva del cónsul Vibio Pansa y Octaviano en el año 43 a.C., y que estuvo estacionada en Mesia al menos hasta el siglo V. Su símbolo era el toro, pero el águila también se usó. El cognomen Macedonica viene del hecho de que la legión estuvo acuartelada en Macedonia durante un período significativo de su existencia. La Legio V era una de las veintiocho legiones originales creadas por Octaviano. Hubo otras dos legiones "Quintas" documentadas, la V Gallica y la V Urbana. Es posible que ambas fueran nombres tempranos para la V Macedonica. La legión probablemente participó en la batalla de Accio (31 a.C.). Más tarde se trasladó a Macedonia, donde permaneció desde el año 30 a.C. al 6 d.C., ganando su cognomen, antes de trasladarse a Oesco (Mesia). En 62, algunas vexillationes de la V lucharon bajo Lucio Cesenio Peto en Armenia contra el Imperio parto. Después de la derrota en la batalla de Rhandeia, toda la V Macedonica, junto con la III Gallica, VI Ferrata y X Fretensis bajo el mando de Gneo Domicio Corbulón, fueron enviadas al este a luchar en la guerra contra los partos. La V estaba probablemente todavía en Oriente cuando se produjo la gran revuelta judía en la provincia de Judea que empezó el año 66. Nerón dio la V Macedonica, la X Fretensis y la XV Apollinaris a Tito Flavio Vespasiano para controlar la revuelta. En el 67, en Galilea, la ciudad de Séforis se rindió pacíficamente al ejército romano, y más tarde la V Macedonica conquistó el monte Gerizim, el santuario principal de los samaritanos. En el año de los cuatro emperadores, 68, la legión permaneció inactiva en Emaús, donde quedan varias lápidas de soldados de la V Macedonica. Después de la proclamación de Vespasiano como emperador y el final de la guerra bajo su hijo Tito, la V Macedonica dejó Judea y regresó a Oesco (71). En 96, el posterior emperador Adriano sirvió en la legion como tribunus militum. En 101, la legión se trasladó a Dacia, para luchar en la campaña de Trajano contra las poblaciones locales. Después de que la guerra acabara en 106, la legión permaneció en Troesmis, cerca del delta del Danubio. Tras la revuelta judía del 132-135, la Colonia Aelia Capitolina (hoy, Jerusalén), se pobló con veteranos de esta legión. Cuando el emperador Lucio Vero comenzó su campaña contra los partos (161-166), la legión se trasladó a Oriente, pero más tarde regresó a Dacia Porolissensis, con un campamento base en Potaissa. La frontera septentrional era un límite problemático del Imperio; cuando el emperador Marco Aurelio tuvo que luchar contra los marcomanos, los sármatas y los cuados, la V Macedonica se vio involucrada en estas luchas. A comienzos del reinado de Cómodo, la V Macedonica y la XIII Gemina derrotaron de nuevo a los sármatas, bajo los posteriores usurpadores Pescenio Níger y Clodio Albino. La V más adelante apoyó a Septimio Severo, en su lucha por la púrpura. En 185 ó 187, la legión fue recompensada con el título de Pia Constans "Fiel y de confianza" o Pia Fidelis "Fiel y Leal", después de derrotar a un ejército mercenario en Dacia. Mientras permaneció en Potaissa durante la mayor parte del siglo III, la V Macedonica luchó varias veces, obteniendo honores. Valeriano dio a la V el nombre de III Pia III Fidelis. Su hijo Galieno dio a la legión el título de VII Pia VII Fidelis, con los títulos cuarto, quinto y sexto concedidos probablemente cuando la legión se usó como una unidad de caballería móvil contra los usurpadores Ingenuo y Regaliano (260, Mesia). Una vexillatio combatió contra Victorino (269-271, Galia). La legión regresó a Oesco en 274, después de que Aureliano se retirase de Dacia. Guardaba la provincia en los siglos posteriores, convirtiéndose en una unidad comitatensis bajo el Magister Militum per Orientis. Probablemente se convirtió en parte del ejército bizantino. La unidad de caballería creada por Galieno fue definitivamente separada por Diocleciano, y se convirtió en parte de sus comitatus. Esta unidad fue enviada a Mesopotamia, donde luchó con éxito contra el Imperio sasánida en 296, y luego a Menfis, donde tuvo que quedarse hasta que entró en el ejército bizantino. Ver, Legiones.

Legio V Urbana

Fue probablemente el primer nombre de la Legio V Macedonica. Ver, Legiones.

Legio VI Ferrata

Legión romana cuyo nombre significa "blindada", probablemente una referencia a sus armaduras. Fue reclutada en el 52 a.C. por Julio César en la Galia Cisalpina, siendo su primera acción su participación en la campaña contra el líder galo Vercingétorix. Más tarde fue destinada a Châlons-sur-Saône y Mâcon. En el 51, luchó contra los carnutes de la parte inferior del Loira, siendo enviada a Orléans. Durante la guerra civil entre César y Pompeyo el Grande, fue la más móvil de todas las unidades. Luchó en Hispania en la batalla de Ilerda (verano del 49), regresó al este, y estuvo en Dyrrhachium en los primeros meses del 48. Estuvo presente en la batalla de Farsalia (9 de agosto del 48), acompañando a César en Alejandría (48/47), y decidió la batalla de Zela (2 de agosto del 47) en el Ponto. Después de estas campañas en las que la Sexta sufrió en gran medida, el dictador la envió de vuelta a Italia instalando a los veteranos en Arles. Sin embargo, la legión estuvo presente en la batalla de Munda (17 de marzo del 45). Tras la muerte de César, la legión fue reconstruida por Marco Emilio Lépido, que la entregó a Marco Antonio (43). Después de haber luchado contra Bruto y Casio en la batalla de Filipos (42), se formó una nueva colonia para los veteranos que quisieron retirarse, en Benevento, Italia. Otros soldados fueron llevados al este con Marco Antonio, estacionándose en Judea, después de haber ayudado al rey Herodes el Grande a ganar su trono (37). Al año siguiente, la Legio VI participó en la campaña de Antonio contra el Imperio parto, que no tuvo éxito. Cuando Marco Antonio se involucró en la guerra civil contra el heredero de César, Octavio, la Sexta se dirigió a Grecia, pero la guerra se decidió en el mar, en la batalla naval de Actium. La Sexta fue enviada de vuelta hacia el este, a Siria, donde iba a permanecer para siempre. No está claro donde estuvo estacionada la legión, pero es probable que se encontrara en Raphanea, cerca de Emesa. Los veteranos se establecieron más tarde en Tolemaida. En el 58, el comandante romano Cneo Domicio Corbulo lanzó una campaña en el reino vasallo de Armenia, utilizando la III Gallica, VI Ferrata y X Fretensis. Artaxata y Tigranocerta fueron capturadas. Aunque la VI Ferrata permaneció durante algún tiempo en Armenia, retornó a Siria. Durante la guerra civil de los años 69, la Legio VI se puso del lado de Vespasiano, pero no estuvo involucrada en la guerra. Vespasiano pudo haber despreciado a la Sexta por sus cualidades de lucha, ya que sólo tres años antes, los soldados de la VI Ferrata y IIII Scythica habían sido derrotado, junto con la fuerza principal de la XII Fulminata, al intentar reprimir la revuelta judía. Sin embargo, formó parte del ejército de Muciano, aliado de Vespasiano, que marchó a Italia, y luchó contra los dacios, que habían cruzado el Danubio. A su regreso, la VI Ferrata estaba estacionada en Comagene. Su base estaba en Samosata (Samsat). Participó en la campaña armenia del emperador Trajano (114), que culminó con la anexión de este reino. Sin embargo, durante los siguientes dos años, Trajano trató de tomar Mesopotamia y Babilonia, pero no lo logró. Su sucesor, Adriano renunció a todos los territorios al este del Éufrates (117/118). Antes del 119, la VI Ferrata fue trasladada a Arabia, donde invadió Judea durante la revuelta de Bar Kochba (132-136). Después de esta guerra, la Sexta se quedó en Caparcotna, Galilea, que tenía por sobrenombre Legio (actual Lejjun). La VI Ferrata sirvió brevemente en África bajo el emperador Antonino Pío (138-161), donde construyó una carretera. Más tarde, cuando una nueva guerra estalló entre Roma y Partia, el emperador Lucius Verus empleó la Sexta en Mesopotamia (162-165) y probablemente estuvo involucrada en la captura de Ctesifonte, la capital del Imperio parto. Durante la guerra civil del 193, tras el asesinato del emperador Publio Helvio Pertinax, la Legio VI estuvo del lado de Lucio Septimio Severo y peleó contra Pescenio Níger. Por este acto de valentía fue recompensada con el título de Fidelis Constans "leal y constante". Ver, Legiones.

Legio VI Hispaniensis

Otro nombre de la Legio VI Victrix.

Legio VI Victrix

"victoriosa". Legión romana fundada por César Augusto en el 41 a.C.. Fue gemela de la Legión VI Ferrata y probablemente se surtió de sus veteranos, que mantuvieron las tradiciones cesarianas. Su primera operación tuvo lugar en Perugia en el 41 a.C.. También sirvió contra Sexto Pompeyo, quien había ocupado Sicilia y amenazaba con interrumpir el envío de grano a Roma. En el 31 a.C. luchó en la batalla de Actium contra Marco Antonio. En el año 29 a.C. fue trasladada a la Hispania Tarraconensis, donde ayudó en la importante guerra de César Augusto contra los cántabros entre el 25 y el 13 a.C.. La legión permaneció en España durante casi un siglo, asentada en el castra de Legio, la actual León (España), recibiendo el apelativo de Hispaniensis. Soldados de esta unidad, de la X Gemina y de la IV Macedonica fueron de los primeros en colonizar la Colonia Caesar Augusta, la actual ciudad de Zaragoza. Así mismo, junto con las dos legiones mencionadas, construyeron la vía de la Cinco Villas entre Pompaelo (Pamplona) y Zaragoza, el puente de Martorell (Barcelona), sobre la Vía Augusta, y el puerto fluvial de Zaragoza sobre el río Ebro. La misión fundamental de la unidad fue mantener el orden, y así a comienzos del imperio de Nerón aplastó con facilidad una sublevación de los astures. Además, proporcionó escoltas y personal especializado a los gobernadores y procuradores de las provincias Lusitania y Tarraconensis. La impopularidad de Nerón determinó que el gobernador de Hispania Tarraconensis, Servius Sulpicius Galba, se sublevase y se proclamase emperador en la ciudad de Clunia, siendo apoyado por esta legión. Para completar a la VI Victrix, Galba creó la Legio VII Galbiana, primer nombre que recibió en honor a su fundador, luego llamada Legio VII Gemina y marchó a Roma, donde Nerón se suicidó. La VI Victrix permaneció en Hispania y sólo fue trasladada a Germania por orden de Vespasiano en el año 70, para ayudar a Petilius Cerial en la represión de la sublevación de los bátavos. La legión ayudó a recomponer el limes del bajo Rhin, y a reconstruir los asentamientos batavos, ayudando a explotar las canteras de arenisca de Brhöl (Alemania). En el 98, apoyó la designación de Trajano como emperador por parte de Nerva. Permaneció en esta provincia hasta la época de Adriano. En el 119, Adriano trasladó la legión al norte de Britannia, para apoyar a las legiones allí destacadas sofocando la resistencia. Victrix fue clave en la consecución de la victoria y eventualmente reemplazaría a la Legio IX Hispana. En 122 la legión trabajó en las construcción del Muro de Adriano que contribuiría a la paz durante dos décadas. Veinte años más tarde, ayudaron a construir el Muro de Antonino, pero éste fue en gran parte abandonado alrededor del 164. En el 185, las legiones británicas se amotinaron y propusieron como comandante a Priscus, como sustituto del impopular emperador Cómodo, pero Priscus declinó la oferta. El motín fue sofocado por Pertinax, quien, en 192, ya en Roma se proclamó emperador tras el asesinato de Cómodo. Durante este período, la caballería romana del general Lucius Artorius Castus sirvió con la VI Victrix (parece ser que Lucius se mantuvo leal). Ver, Legiones.

Legio VII Claudia

Legión romana creada por Julio César para invadir la Galia en el 58 a.C.. Existió por lo menos hasta finales del siglo IV. El emblema de esta legión, como casi todas las legiones de César, era el toro, aunque también tenía el león. El nombre anterior de esta legión fue Legio VII Macedonica. Claudio les concedió el sobrenombre de Claudia Pa Fidelis (fiel y leal a Claudio) tras la lealtad demostrada durante un motín en Dalmacia en el año 42. Ver, Legiones.

Legio VII Gemina

Núcleo romano del Conventus Asturum, en la provincia Tarraconense. Fundado hacia el 29 a.C. como campamento de la Legio VI Victrix, a finales del siglo I fue instalada la Legio VII Gemina, la cual hizo de Legio su base hasta aproximadamente principios del siglo V. Situado en el interfluvio entre los ríos Bernesga y Torío, durante la época altoimperial tuvo gran importancia debido a que la unidad militar fue la encargada, entre otras tareas, de controlar el noroeste peninsular, donde se localizaban importantes explotaciones auríferas como Las Médulas. Sus ruinas se encuentra bajo la moderna León, y entre ellas sobresalen las murallas, la Porta Principalis Sinistra y los restos del anfiteatro. Cuando el ejército romano anexionó la zona astur al sur de la Cordillera Cantábrica, decidieron establecer una de sus bases en una terraza fluvial, a 838 m, en la confluencia de los ríos Bernesga y Torío. Su localización tuvo lugar en los límites septentrionales de la Meseta Norte, en la transición del Páramo Leonés a las primeras estribaciones de la Cordillera Cantábrica. Entre los argumentos que encontramos para justificar su fundación en este enclave destaca, aparte de su cercanía al escenario de las Guerras Cántabras, el control, desde el pie de monte, en el límite de la zona de nevadas más intensas del momento, de los principales pasos orientales a través de la Cordillera hacia la Asturia Transmontana y la costa cantábrica. Otro motivo serían los ricos depósitos auríferos localizados en territorio astur, aunque por entonces desconocían su localización exacta. Debido a su situación estratégica, León ha sido paso obligado para llegar al Bierzo y Galicia por un lado, y a Asturias por el otro, a través de los pasos de la cordillera cantábrica. En el Itinerario de Antonino, una de las pocas recopilaciones de caminos en la antigüedad, datado en el siglo III, aparece citada alguna de las calzadas que pasaban por la ciudad, por ejemplo la Via I, que enlazaba Legio con Italia a través de Caesaraugusta (Zaragoza). En el año 29 a.C., la Legio VI fue llevada a la Hispania Tarraconensis, donde ayudó en la guerra de Augusto contra los cántabros, entre el 25 a.C. y el 13 a.C.. Permaneció asentada en el campamento de León durante casi un siglo, recibiendo el apelativo de Hispaniensis. Su misión fundamental fue mantener el orden y controlar las cercanas explotaciones auríferas; así, a comienzos del reinado de Nerón, aplastó con facilidad una sublevación de los astures. Además, proporcionó escoltas y personal especializado a los gobernadores y procuradores de las provincias Lusitania y Tarraconense. La impopularidad de Nerón determinó que el gobernador de la Tarraconense, Servio Sulpicio Galba, se sublevase y se proclamase emperador en la ciudad de Clunia, siendo apoyado por la Legio VI Victrix. Para completar a ésta, Galba creó la Legio VII Galbiana, primer nombre que recibió en honor a su fundador, luego llamada Legio VII Gemina. Adscritas a la Legio VII Gemina, desde, al menos, el último cuarto del siglo I, estuvieron cinco unidades auxiliares, un ala de caballería, dos cohortes equitatae y dos cohortes peditatae, que fueron: Ala II Flavia Hispanorum civium romanorum, acantonada en Petavonium, Cohors I Celtiberorum Equitata civium romanorum, con base en Sobrado dos Monxes (La Coruña), en el territorio del Municipium Flavium Brigantia, Cohors I Gallica Equitata civium romanorum, acampada en Pisoraca, Cohors III Lucensium, asentada en Lucus Augusti y Cohors II Galica, destacada en el desconocido ad cohortem Galicam. Hoy, León, comunidad autónoma de Castilla y León, España. Ver, Canabae, Legio VI Victrix, Legio I Augusta, Legiones.

Legio VII Macedonica

Legio VII Claudia.

Legio VIII Augusta

Legión romana creada por Pompeyo en el año 65 a.C., junto con la VI, VII y la IX, y que continuó en servicio en Roma durante al menos los 400 años siguientes. Fue enviada a la Galia Cisalpina en el año 58 a.C. por Julio César, y marchó a su lado durante la guerra de las Galias. En el año 49 a.C., al comienzo de la guerra civil entre César y Pompeyo, la legión acompañó a César al cruzar el Rubicón para pasar a Italia. Al final, estuvieron frente a él en la batalla de Farsalia. La legión estuvo también presente en Egipto, cuando César tomó Egipto para Cleopatra. En el año 46 a.C. la legión intervino en la batalla de Tapso, poco antes de su desmantelamiento. En el año 44 a.C., Octavio reconstituyó la legión, cuando todavía era triunviro, participando en la batalla de Filipos y en la batalla de Accio. Esta lealtad a Octavio otorgó a la legión el cognomen de Augusta. Se instaló en el campamento de Novae (Misia), y permaneció hasta el 69. Antes estuvo acantonada en Poetovio (hoy, Ptuj, Eslovenia), en Pannonia. En el año 69, el año de los cuatro emperadores, tras el suicidio de Nerón, la legión intervino en favor de Vitelio, uno de los emperadores derrotados. Después de eso, fue transferida a la frontera del Rhin y acuartelada en Argentorate (hoy, Estrasburgo, Francia). En aquella frontera permanecieron durante casi el resto de su historia. La legión también combatió en Partia con Septimio Severo y con sus sucesores. Los documentos indican que aún estaba activa durante los primeros años del siglo IV en la frontera renana. En 371 fue estacionada en Argentorate, en Germania Superior, según una inscripción. Más tarde, el general romano Estilicón, se vio obligado a mover las legiones germanas de regreso a Italia para defenderla contra la invasión visigoda. Según la Notitia Dignitatum, alrededor de 420 una unidad Octaviani estaba bajo el Magister Peditum de Italia; es posible que esta unidad fuese la antigua VIII Augusta, que era originariamente una unidad comitatensis, pero que había sido promocionada a estatus de palatina. Ver, Legiones.

Legio X Fretensis

Legión romana creada por Octaviano en 41-40 a.C. durante el período de la guerra civil que comenzó la disolución de la República romana. La X Fretensis está documentada hasta, al menos, los años 410. Sus símbolos eran el toro, el animal sagrado de la diosa Venus, antepasado mítico de la gens Julia, un barco, como probable referencia a las batallas de Nauloco y Accio, el dios Neptuno y un verraco. Octaviano, más tarde conocido como Augusto, reunió esta legión y le dio el número X, como una referencia a la famosa Legio X de César. En 36 a.C., la Legio X luchó bajo Octaviano contra Sexto Pompeyo en la batalla de Nauloco, donde se ganó el cognomen Fretensis. El nombre se refiere al hecho de que la batalla tuvo lugar cerca del estrecho de Mesina (Fretum Siculum). En 31 a.C., luchó en la batalla de Accio contra Marco Antonio. Aunque Accio fue una batalla marina, la legión fue capaz de abordar barcos enemigos que habían sido cogidos con ganchos por medio de anclotes. Su participación clave en esta batalla es probablemente la razón de que la legión usara un trirreme como uno de sus símbolos. Accio marcó el final de la guerra civil y la subida al poder de Octaviano, quien fue proclamado Augusto algunos años después. Azulejos encontrados en Caesarea Maritima, hechos en la segunda década antes de Cristo, sugieren que la legión estaba en aquella época establecida en Judea. Posteriormente, la X Fretensis se trasladó a Siria. En el año 6, fue acuartelada en aquella provincia junto con las legiones III Gallica, VI Ferrata y XII Fulminata. En el mismo año, Publio Sulpicio Quirino, gobernador de Siria, condujo a estas legiones en la represión de la rebelión que surgió después de la deposición de Herodes Arquelao. Bajo Nerón, en 58-63, la X Fretensis participó en las campañas de Gneo Domicio Corbulón contra los partos. La Legio X Fretensis estuvo muy implicada en la primera guerra judeo-romana (66-73), bajo el mando supremo de Vespasiano. En el 66, la X Fretensis y la V Macedonica fueron a Alejandría para una invasión de Etiopía planeada por Nerón. Sin embargo, las dos legiones se necesitaban en Judea para reprimir una revuelta. Después de pasar el invierno en Ptolemais (hoy, San Juan de Acre, Israel), la X Fretensis y la V Macedonica se reubicaron en la ciudad costera de Caesarea Maritima (67/68). Esto se debía al gran número de legiones que fueron movilizadas en Ptolemais, bajo Marco Ulpio Trajano, futuro gobemador de Siria y padre del emperador Trajano. Durante el mismo inviemo, el campamento de Caesarea de la X y la V alojaron a Vespasiano, quien se vio obligado al año siguiente a ir a Roma para tomar el poder. El hijo de Vespasiano, Tito acabó con la represión de la revuelta. Cuando Taricace y Gamala fueron conquistadas, la X Fretensis se trasladó a Escitópolis (hoy, Beit She'an, Israel), justo al oeste del río Jordán. En el verano de 68, la X Fretensis destrozó el monasterio de Qumrán, de donde se creen originarios los rollos del mar Muerto. Su campamento de inviemo estaba en Jericó. En el año 70, la rebelión de toda Judea había quedado aplastada, excepto en lo que se refiere a Jerusalén y unas pocas fortalezas, incluyendo Masada. En aquel año la X Fretensis, junto con la V Macedonica, XII Fulminata y la XV Apollinaris, comenzaron el sitio de Jerusalen, plaza fuerte de la rebelión. La X acampó en el monte de los Olivos. Durante el asedio, la X ganó fama por el uso efectivo de sus diversas máquinas de guerra. Se destacaban porque eran capaces de lanzar piedras que pesaban un talento, alrededor de 25 kilos, a una distancia de dos estadios (400 m) o más lejos aún. Los proyectiles de sus ballistae causaron gran daño a todas las murallas. El asedio de Jerusalén duró cinco meses y la población sitiada experimentó todos los terribles rigores de la inanición. Finalmente, los asaltos combinados de las legiones tuvieron éxito a la hora de tomar la ciudad, que fue entonces sometida y destruida. Durante la primavera de 71, Tito marchó a Roma. Un nuevo gobemador militar fue entonces nombrado por Roma, Lucilio Baso, cuya tarea era emprender operaciones de "limpieza" en Judea. Naturalrnente, usó la X Fretensis para oponerse a las pocas fortalezas que seguían resistiendo. Como parte de esto, la X Fretensis tomó Herodium, y luego cruzó el Jordán para tomar la fortaleza de Maqueronte en la orilla del mar Muerto. Debido a una enfermedad, Baso no vivió para acabar su tarea. Lucio Flavio Silva lo remplazó, y marchó de nuevo contra la última fortaleza judía, Masada, en el otoño del 72. Usó la Legio X, tropas auxiliares y miles de prisioneros judíos. Después de que se rechazara su orden de rendición, Silva estableció varios campamentos base y una muralla alrededor de la fortaleza. Cuando los romanos finalmente irrumpieron en las murallas de la ciudadela, descubrieron que los defensores judíos habían escogido la muerte mediante un suicidio en masa. Tras acabar la revuelta judía, la Legio X se acuarteló en Jerusalén. Su principal campamento estaba en la Colina Occidental, ubicada en la mitad meridional de la antigua ciudad, ahora liberada de todos sus anteriores edificios. El campamento de la X fue construido usando las porciones supervivientes de las paredes del palacio de Herodes el Grande, demolido por orden de Tito. El campamento estaba al final del cardo maximus de la Aelia Capitolina. En aquella época, la X fue la única que tuvo como misión mantener la paz en Judea, y estaba directamente bajo el mando del gobernador de la provincia, quien era tambien legado de la legión. Después de participar en la campaña parta de Trajano. la X Fretensis se vio implicada en la rebelión de Bar Kochba (132-135). La revuelta estuvo causada por la decisión del emperador Adriano de construir un templo pagano dedicado a Júpiter en Jerusalén. Simón Bar Kochba empezó una revuelta que ocupó Jerusalén y que infligió muchas bajas a los romanos. La guerra acabó cuando el ejército romano incluyendo la Fretensis y tropas danubianas bajo el mando de Sexto Julio Severo, reconquistó Jerusalén y asedió con éxito la última fortaleza judía, la de Betar. Como consecuencia de la inseguridad de la región, la Fretensis se vio apoyada por una segunda legión, la VI Ferrata, que acampó en Leyún. Una vexillatio de la Fretensis luchó en la campaña marcomana de Marco Aurelio. En el 193, la legión apoyó a Pescenio Níger contra Septimio Severo, y estuvo posiblemente implicada en una lucha local entre judíos y samaritanos. La legión aún estaba en Jerusalén en la época de Caracalla y Heliogábalo. Bajo Galieno, la Fretensis se empleó en la guerra contra el Imperio galo. La legión se trasladó a Aila, cerca de la moderna Aqaba, probablemente durante las reformas de Diocleciano, y está documentado como acampada todavía allí en época de la compilación de la Notitia Dignitatum, en los años 390, cuando se hace constar que estaba bajo el mando del Dux Palaestinae. Una inscripción latina de finales del siglo II, encontrada en la iglesia de Abu Ghosh, a 15 km al oeste de Jerusalén, marca la presencia de una vexillatio de la X Fretensis. Algunos fragmentos que llevan la marca "L.X.F" de la Legio X Fretensis se encuentran en la Torre de David en Jerusalén. La ley romana requería que toda la propiedad llevara el sello del propietario, y las obras de cerámica de la legión al oeste de Jerusalén no eran obviamente una excepción. Una enorme producción de cerámica con las marcas de la Legio X Fretensis se ha descubierto en Jerusalén. Ver, Legiones.

Legio X Gemina

Legión romana que había sido reclutada hacia el 70 a.C., en la Galia Cisalpina y enviada a la Galia Narbonensis como guarnición de defensa de la provincia, en la guerra contra la tribu gala de los alóbroges. Las evidencias encontradas en su campamento de Vindobona (Viena, Austria) y lo descrito en la Noticia Dignitatum, indican que su existencia se prolongó hasta comienzos del siglo V. Como casi todas la legiones de César su símbolo fue el toro e inicialmente esta legión llevó el sobrenombre de Equestris debido a que César la utilizó una vez como caballería. La Lex Vatinia de 59, ampliada con un senatus consultum del mismo año asignó a Julio César el gobierno de las provincias de Ilírico , Galia Cisalpina y Galia Transalpina para un proconsulado de 5 años a partir de 58, estando estacionada en la última provincia esta Legio X, convirtiéndose en una de las unidades claves para que César conquistase la Galia. Al comienzo de la Guerra de las Galias, la X Equestris participó en las operaciones que condujeron a la contención y derrota de los helvecios, cuya migración había afectado negativamente a las tribus galas aliadas con Roma. A lo largo de todas las campañas de Julio César en la Galia jugó un importante papel en su éxito militar y por esta razón se transformó en su legión preferida. El epíteto Equestris lo consiguió al escoltar a César durante su entrevista con el caudillo suevo Ariovisto, cuando sus infantes fueron montados a caballo, para poder contrarrestar, si era preciso, a la caballería de este belicoso pueblo germano. Durante las campañas que César llevó a cabo a lo largo de su conquista de las Galias estuvo presente en la batalla contra los nervios, las dos expediciones contra Britannia y las campañas contra Vercingétorix, particularmente en la derrota romana en el sitio de Gergovia, donde sus soldados se distinguieron en un dificil combate cubriendo la retirada del resto de las tropas, y en Alesia, acción que terminó con la derrota total de Vercingetórix y los galos. En 49, la legión mantuvo su fidelidad a César en su guerra civil contra Pompeyo, participando en la campaña de Hispania, que culminó en la batalla de Ilerda en 49. Al año siguiente, siguió a César en la invasión de Epiro y Macedonia, usados por Pompeyo como bases de reorganización, participando en el asedio de Dyrrachium (hoy, Durres) y en la decisiva batalla de Farsalia, en la que Pompeyo y sus seguidores fueron aplastados. En 46, parte de sus veteranos acompañaron al dictador al norte de África, participando en la de Tapso, que terminó con la muerte de Catón de Utica. Por último, en el año 45 Julio César licenció a los veteranos de la legión, asentándolos en la Colonia Narbo Martia, la actual Narbona, pero la reorganización de los hijos de Pompeyo en Hispania hizo que la unidad fuese reactivada y sus veteranos pidieron voluntariamente la vuelta al servicio; así, se trasladó con César a la península Ibérica, participando en la batalla de Munda en la que su actuación, a las órdenes personales de César, decidió la batalla. Sus heroicas acciones al mando de Julio César en la guerra contra los galos, sus 4.800 legionarios vencieron a 368.000 helvecios y belgas cerca de Ginebra, aguantando cerca del río Sambre el ataque de 60.000 guerreros nervios cuando la batalla parecía perdida, como en la posterior Guerra Civil, acabando ella sola con todo el ala izquierda pompeyana en Farsalia, hacen que muchos historiadores militares la consideran como una de las unidades de combate más famosas de toda la Historia. Muerto César, la legión pasó a ser controlada por Marco Emilio Lépido, colaborando sus soldados activamente en 43 en la reconciliación y asociación entre Lépido, Marco Antonio y Octaviano, heredero del dictador. En el reparto resultante de este acuerdo, fue asignada a Marco Antonio, bajo cuyo mando luchó en la batalla de Filipos contra los asesinos de Julio César. Después de esto siguió a Marco Antonio a Oriente en sus infructuosas campañas contra los partos, para ser derrotada junto a él en la batalla de Actium en 30 a.C.. Octavio, ahora Augusto, tomó entonces el control de la legión y asentó a sus veteranos en Patras. La legión se amotinó, aunque se desconoce por qué motivo, y como castigo perdió su sobrenombre de Equestris "los caballeros", refundiéndola con veteranos de otras legiones pasándose la Décima a llamarse Gemina o gemela, aunque una inscripción del Foro de Augusto, en el Templo de Marte, fue erigida por los centuriones de la Legio X Equestris Gemina. En el año 27 la Legio X Gemina fue trasladada a la Hispania Tarraconensis para participar en las guerras contra cántabros y astures, posiblemente a las órdenes de Estatilio Tauro. A partir del 25 combatió en el frente astur a las órdenes del legado de la nueva provincia Lusitania Publio Carisio, participando, entre otras, en la acción que permitió vencer a los astures en su audaz ataque del invierno de 25, y que condujo a la ocupación de la ciudad de Lancia (Villasabariego, León). En algún momento de las operaciones entre 25 y 19, la legión instaló su campamento en Petavonium (Rosinos de Vidriales, Zamora), aunque las excavaciones en este lugar han sido muy someras. Finalizada la guerra, mantuvo un destacamento en Asturica Augusta, colaborando en el proceso de urbanización y monumentalización de esta ciudad. Permanecería acantonada en Hispania durante un largo periodo de tiempo y sus veteranos fueron los primeros habitantes de la Colonia Emerita Augusta (hoy, Mérida) y de la Colonia Caesaraugusta (hoy, Zaragoza), fundadas ambas por orden de Augusto con veteranos de esta legión y con otros de la Legión V Alaudae en el primer caso en 25, y de la Legión IV Macedonica y de la Legión VI Victrix para la segunda entre 19 y 13 a.C.. En las proximidades de su campamento de Petavonium, en la cercana localidad leonesa de Castrocalbón, los legionarios construyeron tres campamentos de tipo marcha, usados para realizar prácticas de castramentación. Así mismo, la unidad explotó unos prata legionis delimitados por termini augustalis, de los cuales conservamos uno que separaba los pastos de la legión del territorium de la ciudad astur de Bedunia (hoy, San Martín de Torres, León). Los soldados de la unidad colaboraron en la construcción de la calzada de las Cinco Villas, que comunicaba Pompaelo (hoy, Pamplona) con Caesar Augusta, en la construcción del puente de Martorell (Barcelona) sobre el flumen Rubicatus (el actual río Llobregat) en la Vía Augusta hacia la Galia Narbonensis e Italia, en la construcción del puerto fluvial y de las murallas de Caesar Augusta, y en la urbanización de Asturica Augusta (Astorga, León). También proporcionó personal para el inicio de la explotación de las minas de oro de El Bierzo, norte de Portugal, Lugo y Salamanca, y mantuvo soldados destacados en las capitales de las provincias Lusitania y Tarraconense, a las órdenes de sus respectivos gobernadores, integrados dentro de sus officcia, para realizar tareas de escolta y de apoyo administrativo. En el 63, Nerón ordenó el traslado de la Legio X Gemina al limes del Danubio, a la provincia Pannonia, al campamento de Carnuntum, (Petronell, Austria), para sustituir a la Legio XV Apollinaris, enviada a Judea. En esta provincia, recibió reclutas procedentes de la Galia Narbonense, que entraron en filas a través de un dilectus extraordinario ordenado por Nerón, parte de los cuales murieron en filas con períodos de servicio muy reducidos. A la muerte de Nerón, la legión permaneció a la expectativa, jurando lealtad sucesivamente a los nuevos y efímeros emperadores Galba, Otón y Vitelio. Por orden del emperador Vitelio, la legión regresó a finales de 68 a Hispania, aunque se desconoce dónde fue acuartelada, pero lo más probable es que fuera enviada a la Bética, para intentar prevenir las acciones del rebelde Lucius Clodius Macer, quien, desde el África Proconsularis, se había hecho con el control de las provincias del norte de África, dirigiendo la Legio III Augusta, y reclutando la efímera Legio I Macriana liberatrix. La intervención de uno de sus Tribuni Angusticlavii, G. Baebio, natural de Saguntum (Sagunto, Valencia), supuso que en el 69 la unidad abandonase a Vitelio y jurase lealtad a Vespasiano, arrastrando consigo a las otras dos legiones que en ese momento formaban la guarnición en la Península, la Legio VI Victrix y la Legio I Adiutrix, junto con todas las unidades auxiliares que tenían asignadas. En el año 70, para colaborar en la represión de la rebelión de los bátavos, Vespasiano ordenó su traslado al ejército de Quinto Petilio Cerial en Germania Inferior, ayudando a construir el campamento de Arenacum (Ridern, Alemania). Entre 71 y 103 la legión fue estacionada en la base construida sobre el solar de la arrasada capital bátava por la Legio II Adiutrix en Noviomagus Batavorum (Nimega, Holanda) para controlar el limes germano de la provincia Germania Inferior. En esta zona, colaboró en la reconstrucción de la red de aldeas bátavas, en la explotación de las canteras de arenisca de Bhröl, y en el afianzamiento y reconstrucción de los campamentos del resto de las legiones de la frontera, gravemente dañados durante la revuelta bátava. En 89, la legión permaneció leal a Domiciano cuando el gobernador de Germania Superior, Lucio Antonio Saturnino se sublevó, colaborando en la represión de la revuelta, por lo que el emperador le otorgo los títulos de Pia Fidelis Domitiana, que, a la muerte de Domiciano y su damnatio memoriae por el Senado, fueron reducidos a Pia Fidelis. En el año 103, la unidad fue transferida a Pannonia, a Aquincum, Budapest, para ser trasladada después, hacia 106, a Vindobona (Viena, Austria), donde se han excavado restos de la muralla campamental, que indican que el campamento no era regular debido a la disposición del curso del río Danubio, de las vías decumana y cardo maximus y de algunos barracones y alojamientos de oficiales, documentándose cerámicas, armas, monedas y un importante conjunto de epígrafes votivos y funerarios de sus hombres. Durante los años 104 a 106, participó en la segunda campaña de Trajano contra los dacios, quedando finalmente acantonada en Viena hasta comienzos del siglo V. En el siglo II, participó enviando sendas vexillationes a la campaña pártica de Trajano (113-117), a la represión de la revuelta judaica con Adriano (132-135), a la guerra contra los mauritanos de Antonino Pío (150-152), y a la campaña pártica de Lucio Vero (163-167). Bajo Marco Aurelio (172-180), la legión participó en las guerras contra cuados y marcomanos, y este emperador utilizo Vindobona como base de operaciones y murió allí, campañas que tuvieron continuidad, por breve tiempo, bajo su hijo y sucesor Cómodo (180-182). Durante los siglos II y III, mantuvo pequeños destacamentos en diferentes partes de Pannonia Superior, Dalmatia y Noricum, incluyendo algunos en las capitales de estas provincias, y también al otro lado del Danubio, en la orilla germana de este río. Así mismo, colaboró en el mantenimiento y renovación de la vía que transcurría paralela al Danubio desde Carnuntum hasta Aquincum (Budapest, Hungría). Cuando en 192 Cómodo fue asesinado y substituido por Pertinax, la Legio X Gemina juró lealtad al nuevo emperador, pero al ser asesinado éste y sustituido por Didio Juliano, la unidad fue una de las legiones que apoyaron a Septimio Severo, gobernador de Pannonia superior, en su ascenso a la púrpura imperial, participando en todas sus campañas, excepto la británica. Así, buena parte de la Legio X Gemina fue integrada en el ejército que acompañó a Septimio Severo a Italia en 193-194 contra Didio Juliano, y soldados de esta legión fueron utilizados por Septimio Severo para renovar la Guardia Pretoriana y las Cohortes Urbanas, cuya actuación había determinado el asesinato de sus predecesores Pertinax y Didio Juliano, por lo cual los soldados originales de esas dos unidades, mayoritariamente itálicos, habían sido licenciados. En 195, una vexillatio de la legión fue integrada en el ejército desplazado a Oriente para derrotar a Pescenio Níger, participando después en la expeditio Parthica de Septimio Severo. Por último, en 198 otra vexillatio de la unidad fue enviada hacia occidente para combatir contra Clodio Albino, luchando en la decisiva batalla de Lugdunum (Lyon, Francia), que proporcionó el control de todo el Imperio a Septimio Severo. Más tarde, en 214, otra vexillatio de la unidad fue traslada por orden de Caracalla a Oriente para colaborar en su campaña contra lo partos, recibiendo la unidad el epíteto de Antoniniana, aunque después juró lealtad a Macrino, asesino y heredero de Caracalla, quien la devolvió a Pannonia, y, tras su asesinato, juró fidelidad a Heliogábalo. Bajo Alejandro Severo, nuevamente una vexillatio de la legión fue desplazada a Oriente para colaborar en la campaña que expulsó a los persas sasánidas del Imperio en 230-231. Asesinado Alejandro Severo, juró lealtad a Maximino el Tracio, y formando parte de sus tropas descendió a Italia para intentar aplastar la rebelión del Senado, que había entronizado a Balbino y Pupieno. Muerto violentamente el emperador Maximino, aceptó a Gordiano III como emperador, recibiendo por ello el epíteto de Gordiana, que aparece en las figlinae de la unidad como LEG X GEM GORDIANAE. Un destacamento de la unidad acompañó a Gordiano III a Oriente para combatir nuevamente a los sasánidas en 242-244, y asesinado Gordiano, prestó lealtad a Filipo el Árabe. Con este emperador, combatió contra godos y sármatas en el Danubio. La unidad se proclamó partidaria de Decio en 248, apareciendo en sus figlinae como LEG X GEM DEC(ianae), combatiendo junto a este emperador contra Filipo el Árabe en el norte de Italia y contra los godos en el Danubio. A lo largo de la segunda mitad del siglo III, colaboró con los diferentes emperadores panonios en el mantenimiento del orden en el limes danubiano y durante las guerras que enfrentaron a estos con los usurpadores. En época de Galieno, un destacamento de la unidad formó parte de núcleo de maniobra establecido en el norte de Italia, embrión de los ejércitos de maniobra bajoimperiales, y además, permaneció fiel a este emperador durante las rebeliones de Ingenuo en 258 y de Regaliano en 260 y, como indican las monedas emitidas con el emblema de esta legión y las leyendas sextam piam sextamfidelem y septimam piam septimam fidelem. Un destacamento de la legión estuvo integrado en el ejército que, a las órdenes de Claudio II, derrotó a los godos en 268 en la batalla de Naissus (Nisch, Serbia), triunfo por el que fue honrada con una moneda por el emperador del Imperio de las Galias, Victorino. Bajo Aureliano, en 272, destacamentos de la legión ayudaron a reintegar a la autoridad imperial al Reino de Palmira, participando en la batalla de Hemesa, y al Imperio de las Galias en 274. En 276, la legión apoyó al emperador Floriano, apareciendo en sus figlinae como LEG X GEM FLOR(ianae), y ayudando a este emperador a derrotar nuevamente a los godos, aunque enseguida juró lealtad al nuevo emperador Probo. La legión se declaró partidaria en 283 del emperador Carino, apareciendo como LEG X GEM CARIN(inianae) en sus figlinae, acompañando a este emperador en su expedición hacia Moesia para combatir a Diocleciano, también proclamado emperador por sus tropas, quien, pese a ser derrotado, consiguió hacerse con la púrpura imperial en 284, jurándole lealtad la legión. Dado que la unidad había apoyado a los rivales de Diocleciano, este emperador le prestó poca atención. En época de Constantino, la unidad fue dividida en dos como consecuencia de los numerosos conflictos internos y externos a los que este emperador tuvo que hacer frente. Así, una parte de la legión, posiblemente la desplazada contra Licinio en 320, fue integrada en el ejército de maniobra de Oriente, con el que combatió contra los persas bajo Constancio II y también con Juliano, y con el que fue destruida en la batalla de Adrianópolis a las órdenes del emperador Valente. La otra parte, de acuerdo con con la Notitia Dignitatum, permaneció en su base de Vindobona dentro de la nueva provincia Pannonia I en la Prefectura del Pretorio del Illyricum, adscrita al Dux Pannmoniae I, mateniendo al mismo tiempo un destacamento en Arrabona (Raba, Hungría), conjunto con la Legio XIV Gemina Martia Victrix. En ambos casos, las tropas estaban dirigidas por sendos Praefecti Legionis, y debían estar formadas por unos 1000 legionarios. Los soldados de la unidad colaboraron en la fortificación del limes de Pannonia I bajo Valentiniano I, a las órdenes del magister militum Ursicinus, como prueban las figlinae de la unidad en diferentes fortificaciones de la frontera. La desaparición de estas tropas limitanei de la Legio X Gemina se produjo a finales del siglo IV o principios del siglo V, debido a los movimientos de pueblos originados por los hunos y los visigodos, que terminaron con la presencia romana en la llanura Pannonia, ya que el emperador Graciano, después del desastre de Adrianópolis y de las correrías del visigodo Fritigerno, se vio en la necesidad de entregar la zona a estos pueblos y ordenar la evacuación de las muy menguadas guarniciones romanas en la zona. La legión no sobrevivió a este traslado. Ver, Legiones.

Legio XI Claudia

Legión romana reclutada por Julio César para invadir la Galia en el año 58 a.C. La otra fue la XII. Las legiones XI y XII fueron reclutadas por César para su campaña contra los helvecios. La legión luchó en la batalla del Sabis y probablemente en la batalla de Alesia. Durante la guerra civil, la legión luchó por César en batalla de Dirraquio y en Farsalia. La legión se disolvió en el año 45 a.C. y sus veteranos obtuvieron tierras en Bojano, que recibió el nombre de Bovianum Undecumanorum "Bovianum de los miembros de la undécima". La XI fue reconstruida en el año 42 a.C., por Octavio para luchar en la guerra civil contra los asesinos de César. La XI luchó en la batalla de Filipos y fue entonces devuelta a Italia para aplastar una revuelta en Perugia. Probablemente estuvo involucrada en la lucha contra Sexto Pompeyo tras haber tomado Sicilia. En el año 32 a.C., la XI luchó por Octavio contra Marco Antonio en la guerra civil que acabó en la batalla de Accio y la victoria de Octavio. Fue enviada a los Balcanes, pero después de una gran derrota de las legiones en la batalla del bosque de Teutoburgo (año 9), Augusto redistribuyó las legiones de la frontera septentrional, enviando la XI a Burnum (hoy, Kistanje), junto con la VII. En el 42, el gobernador de Dalmacia, Lucio Arruntio Camilo Escriboniano, se alzó contra el emperador Claudio. La XI y la VII se pusieron del lado del emperador, y aplastaron la rebelión de Escriboniano. Claudio premió a cada una de estas dos legiones leales con el título de Claudia Pia Fidelis. En el Año de los cuatro emperadores (69), la XI, la VII (que se había traladado desde Bumum en el 58) y la XIV Gemina se pusieron de parte de Otón. Una subunidad de la XI se puso en marcha para intervenir en la batalla de Cremona entre Otón y su oponente Vitelio, pero llegó tarde al campo de batalla, y fue devuelta a Dalmacia por el victorioso Vitelio. Cuando el comandante del ejército oriental, Vespasiano, reclamó la púrpura, la XI se puso de su parte, combatiendo en la Segunda batalla de Bedriacum, que marcó el comienzo del gobierno del emperador Vespasiano. Al año siguiente (70), la XI Claudia fue dirigida por Cerial a reprimir la rebelión bátava. Después de que se sofocara la rebelión, la XI fue trasladada a Vindonissa, en la provincia de Germania Superior, para reemplazar a la XXI Rapax, mientras que la IIII Flavia Felix marchó a Bumum. A finales del siglo I, la legión Claudia luchó en la orilla oriental del Rhin (73/74); también intervino en la campaña de Domiciano contra los chatti en el 83. En el 101 la Legio XI Claudia se trasladó a Brigetio, Pannonia Inferior, con motivo de las Guerras Dacias de Trajano (101-106). En 104, la legión estaba en Durostorum, Mesia Inferior, para guardar la frontera danubiana, y allí permaneció durante los siglos siguientes. La legión fue responsable, junto con las otras legiones de Mesia (I Italica y V Macedonica), de la protección de las colonias griegas de Crimea, aliadas de los romanos. Algunas vexillationes de la XI Claudia fueron enviadas a Judea para reprimir la sangrienta rebelión de Bar Kojba (132-135). En el 193, después del asesinato de Caracalla, se alzaron varios aspirantes al trono imperial; entre ellos estaba el gobernador de Pannonia Superior, Septimio Severo, quien obtuvo el apoyo de la XI. La Claudia no intervino en la marcha de Septimio sobre Roma, pero luchó con Severo, junto con la I Italica, contra su rival Pescenio Níger. Severo asedió Bizancio, cruzó las Puertas Cilicias (hoy, paso de Gülek), y derrotó a Níger en la batalla de Issos. Es posible que la XI Claudia luchara igualmente durante la campaña parta del emperador Severo, conquistando la capital parta de Ctesifonte (198). Durante el choque entre el emperador Galieno y el emperador del Imperio Galo, Póstumo, la XI Claudia luchó por el primero, recibiendo el título de Pia V Fidelis V y Pia VI Fidelis VI "Cinco/Seis veces fiel y leal". Mientras aún acampaba en Durostorum, algunas vexillationes de la XI lucharon alrededor del Imperio: en 295, una unidad móvil estaba en Egipto, mientras que en el 298 había otra en Mauritania. Existió, al menos, hasta principios del siglo V, guardando el Danubio inferior en Durostorum (hoy, Silistra, Bulgaria). No está documentado el emblema de esta legión, pero pudo haber sido, como todo el resto de las legiones de César, la loba Luperca. Ver, Legiones.

Legio XII Fulminata

La Legio XII Fulminata "relámpago", fue una legión romana, también conocida como Paterna, Victrix, Antiqua, Certa Constans y Galliena, formada por Julio César en el año 58 a.C. y que lo acompañó durante la Guerra de las Galias hasta el 49 a.C.. La unidad estaba aún guardando el río Éufrates cerca de Melitene a comienzos del siglo V. El emblema de la legión era un rayo "fulmen". En siglos posteriores pasó a llamarse de forma vulgar pero incorrectamente la Legio Fulminatrix, la legión fulminadora. La Legio XII, como fue quizás más conocida, luchó en la batalla contra los nervios y probablemente en el sitio de Alesia. También luchó en la batalla de Farsalia (48 a.C.), cuando César derrotó a Pompeyo. Después de que César ganase la guerra civil, la legión recibió el nombre de Victrix, y alistada en 43 a.C. por Lépido y Marco Antonio. Éste rebautizó a la XII como Antiqua "de calidad consolidada" durante su campaña contra el Imperio parto. Durante la parte final del principado de Augusto, la Legio XII sirvió en Siria, acampando en Rafanea. En Oriente, el rey Vologeses I había invadido Armenia (año 58), un reino cliente de Roma. El emperador Nerón ordenó a Corbulón, el nuevo legado de Capadocia, que manejara la cuestión, y Corbulón llevó la IV Scythica desde Mesia, y con la III Gallica y VI Ferrata derrotó a los partos, restaurando a Tigranes VI en el trono armenio. En el año 62, la IV Scythica y la XII Fulminata, comandada por el nuevo legado de Capadocia, Lucio Junio Cesenio Peto, fueron derrotadas por los partos y los armenios en la batalla de Rhandeia y le forzó a rendirse. Las legiones fueron avergonzadas y retiradas del teatro de la guerra. En el año 66, durante el comienzo de la primera guerra judeo-romana, la XII Fulminata, con vexillationes de la IV Scythica y la VI Ferrata, fue enviada en represalia por la masacre de la guarnición romana de Jerusalén. Su comandante y legado de Siria, Gayo Cestio Galo, sin embargo, ordenó la retirada al comprobar que sus fuerzas eran inferiores a las de los rebeldes judíos. Regresando a sus cuarteles, la XII Fulminata fue emboscada y derrotada por Eleazar ben Simón en Beit-Horon, y perdió sus aquilae. Esto no supuso la destrucción de la legión, ya que combatió durante la última parte de la guerra y apoyó a su comandante Tito Flavio Vespasiano en su exitosa lucha por el trono imperial. Al final de la guerra, la XII Fulminata junto con la XVI Flavia Firma fueron enviadas a guardar la frontera del Éufrates, acampando en Melitene (71-72). En el año 75, la XII Fulminata estaba en el Cáucaso, donde el emperador Vespasiano había enviado a la legión a apoyar a los reinos aliados de Iberia y Albania. La legión estaba probablemente en Armenia durante la campaña de Trajano de 114, acabando con la anexión del reino. En el año 134, la amenaza de los alanos fue repelida por el gobernador de Capadocia, Arriano, quien derrotó a los invasores con la ayuda de la XII Fulminata y la XV Apollinaris. La XII probablemente luchó en la campaña parta del emperador Lucio Vero, en 162-166, cuando una unidad mixta de XII y XV controlaba durante algún tiempo la reconquistada capital armenia de Artaxata. El emperador Marco Aurelio comando la XII Fulminata en su campafia contra los cuados, un pueblo que habitaba una región conocida hoy como Eslovaquia en lo que actualmente es la República Eslovaca, y en la que fuentes narran un episodio de lluvia milagrosa que evitó la derrota a una unidad de la XII. Según una leyenda muy difundida, la mayor parte de la XII estaba compuesta por cristianos, por lo cual se dijo que esto llevó al emperador a emitir un decreto prohibiendo la persecución de los cristianos. En 175, la legión estuvo en Melitene cuando se produjo la revuelta de Avidio Casio. La XII, habiendo sido leal al emperador, obtuvo el cognomen de Certa Constans, "constante con seguridad". Tras la muerte del emperador Pertinax, en el año 193, la XII Fulminata apoyó al gobernador de Siria, Pescenio Níger, quien fue al final derrotado por el emperador Septimio Severo. Cuando la frontera oriental del Imperio se trasladó del Éufrates al Tigris, la XII permaneció en reserva, posiblemente como un castigo por su apoyo al rival de Severo. La región alrededor de Melitene fue una de las primeras en las que se divulgó la fe cristiana. El Imperio sasánida era una gran amenaza al poder romano en Oriente. El rey Shapur II conquistó la base de la XV Apollinaris, Satala (256) y saqueó Trapezus (258). El emperador Valeriano marchó contra Shapur, pero fue derrotado y capturado. La derrota causó la caída parcial del Imperio, con el Imperio Galo secesionista en Occidente y el Imperio de Palmira en Oriente. Se sabe que la XII Fulminata estuvo bajo el mando de Odenato, gobemante del Imperio de Palmira, pero también que el emperador Galieno premió a la legión con el cognomen de Galliena. Después de estos episodios, son escasas las menciones a la Fulminata. El imperio de Palmira fue reconquistado por Aureliano. El emperador Diocleciano derrotó a los sasánidas y trasladó la frontera a la Mesopotamia septentrional. La XII, que probablemente tomó parte en estas campañas, está documentada guardando la frontera del Éufrates en Melitene, a comienzos del siglo V (Notitia Dignitatum). Ver, Legiones.

Legio XIII Gemina

"decimotercera legión gemela". La XIII fue una de las legiones reclutadas por César (57) en el inicio de las Guerra de las Galias. En este conflicto, la legión estuvo presente en la batalla contra los nervios y en los asedios de Gergovia y Alesia. Cuando el senado romano rechazó a César su segundo consulado precipitando así la guerra civil, la XIII fue la legión escogida para acompañar a César en la travesía del río Rubicón y consecuente invasión de Italia. Después, participó en la persecución contra Pompeyo, tanto en Dyrrachium, como en la decisiva batalla de Farsalia. Por último, permaneció a su lado y estuvo presente en la batalla de Munda en el 45 y en toda la campaña en el norte de África. Terminado el conflicto César desmovilizó la XIII y concedió a sus veteranos tierras de cultivo en Italia. En el 41 la XIII fue de nuevo movilizada por órdenes de César Augusto en el preludio de una nueva campaña, esta vez contra Sexto Pompeyo el último de la facción conservadora del senado. Después de la derrota de Marco Antonio en la batalla de Actium (31), la XIII fue reforzada con legionarios de otras unidades y adquirió el sobrenombre de Gemina (Gemela). La primera base conocida de la renovada legión XIII fue Burnum (Knin, Croacia) en la provincia de Ilírico en la costa del mar Adriático. En 16 a.C. la legión fue desplazada a Pannonia, para sofocar una revuelta local, utilizando como campamento la ciudad de Iulia Emona (Ljubljana, Eslovenia). En 9, después del desastre de la batalla del bosque de Teutoburgo fue enviada como refuerzo a Germania Inferior, usando como base Vindonissa (Windich, Suiza). En 45 el emperador Claudio ordenó su regreso a Pannonia, al campamento de Poetovio (Ptuj, Eslovenia). Durante el año de los cuatro emperadores, la XIII Gemina apoyó a Otón, siendo derrotada por las tropas de Vitelio en la primera batalla de Bedriacum, para después apoyar a Vespasiano y vencer en la segunda batalla de Bedriacum. En 89 Domiciano transfirió la XIII Gemina para la frontera del Danubio frente al reino independiente de Dacia. La unidad participó en las operaciones de Trajano durante las Guerras Dacias, y al concluir fue estacionada en la nueva base de Apulum (Alba, Rumanía). Galieno transfirió una vexillatio de la legión al norte de Italia, y participó en la represión de las revueltas de Regaliano. Parte de la unidad, destacada por Galieno en las Galias, apoyó a Victorino cuando este dirigió el Imperio de las Galias. Cuando el emperador Aureliano decidió la evacuación de Dacia a finales del siglo III, fue instalada en la nueva provincia Dacia Aureliana. En el siglo V, de acuerdo con la Notitia Dignitatum, parte de la legión estaba estacionada en Babylon, Egipto, a las órdenes del comes limitis Aegyti, donde continuó en activo hasta las reformas de Justiniano. El símbolo de esta legión era el león y el águila. Ver, Legiones.

Legio XIIII Gemina

Legio XIV Gemina.

Legio XIV Gemina

o Legio XIIII Gemina. La decimocuarta legión "gemela", fue una legión romana, creada por Octaviano después del año 41 a.C. con un importante historial militar a lo largo de todo el Imperio romano, donde se cubrió de gloria en numerosas acciones militares, entre ellas en la conquista romana de Britannia y en la batalla de Watling Street, siendo acuartelada en Camulodunum (Colchester). El cognomen Gemina (gemela en latín) sugiere que la legión es el resultado de la fusión de dos precedentes, una de ellas posiblemente la XIV que luchó en la batalla de Alesia. Martia Victrix "Victoria marcial" o "Victoriosa por Marte" fueron cognomina añadidos por Nerón tras la victoria sobre Boudicca. El emblema de la legión era el Capricornio, como en muchas de las legiones que creó Augusto. Acuartelada en Mogontiacum en el distrito militar de Germania Superior desde el año 9, la XIV Gemina Martia Victrix fue una de las cuatro legiones seleccionadas por el emperador Claudio I, en 43, para la invasión romana de Britannia, sirviendo a las órdenes del general Aulo Plaucio. En el 60, en vísperas de la gran sublevación, fue trasladada a Viroconium Cornoviorum (hoy, Wroxeter). También intervino en la derrota de Boudicca en el 60 ó 61. En 68 fue acuartelada en la Galia Narbonense. En 89 el gobernador de Germania Superior, Lucio Antonio Saturnino, se rebeló contra Domiciano con el apoyo de la XIV y la XXI Rapax, pero la revuelta fracasó. Cuando se perdió la legión XXI, en 92, la XIV Gemina fue enviada a Pannonia a sustituirla, acampando en Vindobona (hoy, Viena). Después de una guerra con los sármatas y las Guerras dacias de Trajano (101-106), la legión se trasladó a Carnuntum, donde permaneció durante tres siglos. Algunas subunidades de la XIV lucharon en las guerras contra los mauri con Antonino Pío y la legión participó en la campaña pártica del emperador Lucio Vero. Durante su guerra contra los marcomanos el emperador Marco Aurelio tuvo su cuartel general en Carnuntum. En 193, tras la muerte de Pertinax, el comandante de la XIV, Septimio Severo, fue aclamado como emperador por las legiones de Pannonia, y sobre todo la suya propia. La XIV Gemina luchó por su emperador en su marcha hacia Roma para atacar al usurpador Didio Juliano (193), contribuyendo a la derrota del usurpador Pescenio Níger (194), y probablemente luchó en la campaña parta que acabó con el saqueo de la capital del imperio, Ctesifonte (198). En el período turbulento posterior a la derrota del emperador Valeriano, la Legio XIV Gemina apoyó al usurpador Regaliano contra el emperador Galieno (260), luego a Galieno contra Pósturno del Imperio Galo (obteniendo el título de VI Pia VI Fidelis "seis veces leal, seis veces fiel) y, tras la muerte de Galieno, al emperador galo Victorino (269-271). A comienzos del siglo V, la XIIII Gemina aún estaba asignada a Carnuntum. Probablemente se disolvió con la caída de la frontera danubiana en los años 430. La Notitia Dignitatum incluye en la lista una unidad comitatensis Quartodecimani a las órdenes del Magister Militum per Thracias; es posible que esta unidad fuera la XIV Gemina. Ver, Legiones.

Legio XIX

Legión romana creada por Augusto alrededor del año 41 a.C. y destruida en la batalla del bosque de Teotoburgo, en septiembre del año 9. El emblema de la legion es desconocido, pero es probable que fuera el Capricornio como el de otras legiones creadas por Augusto. Fue asignada a Sicilia, en donde Sexto Pompeyo, hijo de Pompeyo, mantenía un gobierno independiente del de los triunviros, y amenazaba el abastecimiento marítimo de trigo de Roma, participando esta unidad en su derrota. En 30 a.C. los veteranos de la legión XIX fueron asentados en la colonia de Pisa, mientras que el resto de la legion fue asignada a la frontera del Rhin con base en el campamento de Colonia. La legión XIX participó en las campañas de Druso contra los germanos (13-9 a.C.) y de Tiberio (8-5 a.C.). En el año 5 a.C. Germania era una provincia romana y Publio Quintilio Varo fue designado como su gobernador. A principios del año 9, Arminio, el líder de la tribu germana de los queruscos, aliados de Roma, trajo noticias de una revuelta en la zona del Rhin. Sin sospechar la veracidad de la información recibida, Varo movilizó a la XIX legión, juntamente con la Legio XVII y la Legio XVIII, y se dirigió hacia el oeste. El 9 de septiembre, los queruscos, liderados por Arminio emboscaron al gobernador y sus legiones cerca de Osnabrück. El resultado fue desastroso para los romanos y la XIX legión, así como las otras dos, fueron aniquiladas y perdidos los estandartes en lo que la historia conoce como batalla del bosque de Teotoburgo. Años después, Germánico recuperó los estandartes de la legión y los devolvió a Roma. Nunca más existió una legión que utilizara el número XIX. Ver, Legiones.

Legio XV Apollinaris

"Decimoquinta legión "apolínea". Legión romana, reclutada por Octaviano en 41/40 a.C.. El emblema de esta legión fue probablemente una imagen de Apolo, o de uno de sus animales sagrados. La XV Apollinaris a veces es confundida con otras dos legiones con el mismo número: una unidad precedente que fue comandada por Julio César y encontró su final en África del Norte en el 49 a.C., y una unidad posterior que estaba presente en la batalla de Filipos en el Segundo Triunvirato y luego enviada a Oriente. Octaviano levó la XV Apollinaris para acabar con la ocupación de Sicilia por Sexto Pompeyo, quien estaba amenazando el suministro de cereal a Roma. Después de la batalla de Accio, la legión fue enviada y acuartelada en Ilírico. En el año 6 a.C., la Apollinaris fue parte de la enorme campaña del emperador Tiberio contra los marcomanos en Pannonia. Es muy probable que esta legión construyese la Colonia Julia Aemona. Para el año 9 la legión estaba acuartelada en Pannonia, en la ciudad de Carnunto. Allí permaneció la unidad hasta que Nerón la envió a Siria y posiblemente a Armenia en 61 ó 62, territorios recientemente conquistados a los partos. Después de la conclusión de la guerra con Partia, la legión fue enviada a Alejandría pero pronto se vio implicada en la feroz lucha de la Primera Guerra judeo-romana, capturando las ciudades de Jotapata y Gamla. Fue la XV la que capturó a Josefo, general judío que más tarde fue famoso como historiador. Durante este período la legión fue comandada por Tito, quien más tarde se convertiría en emperador. Tras la supresión de la revuelta, la legión regresó a Carnunto y reconstruyó su fortaleza. Elementos de la XV lucharon en las guerras dacias aunque el cuerpo principal de la legión pennaneció en Pannonia. En 115, estalló de nuevo la guerra con Partia y la legión fue enviada al frente, reforzada con elementos de la XXX Ulpia Victrix. La legion luchó en Mesopotamia, que fue conquistada por los romanos. Después de acabado el conflicto permaneció en Oriente con un nuevo cuartel en Satala, en el noreste de Capadocia, con elementos acantonados en Trapezus en el Mar Negro y en Ancyra, lo que modernamente es Ankara. Desde esta base la XV ayudó a rechazar la invasión de los alanos en 134. Para el año 162, Roma y Partia estaban en guerra de nuevo; la campaña, dirigida por el emperador Lucio Vero fue exitosa, y la legión ocupó la capital armenia Artaxata. En 175, el general Avidio Casio se rebeló contra el emperador Marco Aurelio, pero la XV permaneció leal y se ganó el título adicional de Pia Fidelis. La historia de la legión después de este punto se basa más en conjeturas. Como una unidad acuartelada en Oriente Medio, es casi seguro que tomó parte en campañas posteriores contra Partia, incluyendo el saqueo de su capital Ctesifonte por los romanos en 197, y en guerras contra el nuevo poder sasánida que dominó Persia a partir de entonces, aunque no hay documentos sobre ello. A comienzos del siglo V, la legión reaparece en la historia: aún estaba acuartelada en Satala y Ancyra, aunque había perdido su puesto en Trapezus en algún momento anterior, y estaba bajo el mando del Dux Armeniae. Una inscripción posiblemente relacionada con esta legión, se encontró en una cueva en Uzbekistán oriental, quizá tallada por soldados capturados por los partos y mandados a su frontera oriental como guardias fronterizos. Ver, Legiones, Satala.

Legio XV Primigenia

Legión romana del Alto Imperio, con una existencia efímera de apenas una generación. Su símbolo fue el capricornio y su apelativo alude a una de las deidades favoritas de Calígula, la Fortuna Primigenia, que, a su vez, había sido la devoción favorita de su padre Germánico. El numeral XV le fue asignado porque debía actuar juntamente con las legiones destinadas en los distritos militares de Germania Superior y Germania Inferior, la Legio XIII Gemina, la Legio XIV Gemina Martia Victrix, y la Legio XVI Gallica. En el año 38, el emperador Calígula, según nos informa Suetonio, decidió emprender una campaña de castigo contra los germanos del limes Germanicus, y después, sobre la marcha, quiso intentar iniciar la conquista de la isla de Britannia. Para ello, dispusó las órdenes adecuadas para reforzar el ejército romano reclutando dos nuevas legiones en el 39: la Legio XV Primigenia y la Legio XXII Primigenia. La XV Primigenia fue reclutada en el norte de Italia, llamando a filas a jóvenes de esa zona. Para encuadrar a los nuevos reclutas, se utilizaron oficiales veteranos procedentes de otras legiones. Ambas campañas fueron un simple simulacro, hasta el punto que el emperador obligó a sus tropas a recoger conchas en las playas del Canal de la Mancha después de lanzar sus armas contra el mar para vencer al Océano. Calígula regresó a Roma en el 40, siendo asesinado poco después. Su sucesor, Claudio I, decidió acantonar la Legio XV Primigenia en el distrito militar de Germania Superior en Mogontiacum, en el campamento anexo de Weisenau, base que utilizó entre el 40 y 43, compartiendo la base con la Legio IV Macedonica, que fue trasladada desde Pisoraca (Herrera de Pisuerga, Palencia, España) en la provincia Tarraconensis. En esos años, mantuvo un destacamento en Bonna (Bonn, Alemania), lugar en el que estaba acuartelada la Legio I Germanica. Durante el período en el que el futuro emperador Galba fue gobernador de Germania Superior, la legión participó en la expedición contra los catos del 47, por la que éste obtuvo años después los ornamenta triumphalia. Cuando se produjo la invasión de Britannia en el 43, la XV Primigenia fue trasladada a la fortaleza de Vetera (Xanten, Alemania) en el distrito militar de Germania Inferior, compartiéndola con la Legio V Alaudae. La unidad envió destacamentos a las canteras del Brohl (Alemania) para explotar la piedra arenisca con destino a las obras de ingeniería, ciudades y campamentos del limes renano. Bajo Claudio, a las órdenes de Domicio Corbulón, la Legio XV Primigenia participó en el 48 en una victoriosa expedición contra los catos al otro lado del Rhin, precedida por un riguroso y duro entrenamiento, en la que llegaron a ocuparse territorios de la orilla germana del Rhin, lo que fue prohibido por el emperador Claudio. Sus hombres tambien colaboraron en la excavación de la fossa Corbulonis, un canal que comunicaba los ríos Rhin y Mosa, evitando así que los barcos de la flota romana tuvieran que arriesgarse a navegar en las siempre turbulentas aguas del Mar del Norte. Ya durante el Imperio de Nerón, entre el 55 y el 58, a las órdenes del legado Pompeyo Paulino, trabajó en la mejora del dique construido en el Rhin por Druso, y poco después, a las órdenes del gobernador Dubius Avitus participó en la expulsion de los frisones de los prata legionis de la desembocadura del Rhin, que este pueblo había ocupado, invadiendo el territorio romano, teniendo que hacer lo mismo contra los ampsivarios, aliados con téncteros y brúcteros, terminando por invadir el territorio de los téncteros. En esta época, mantuvo un destacamento en la capital del distrito militar de Germania Inferior, la Colonia Agrippinensium (Colonia, Alemania), posiblemente al servicio del officium del gobernador. Después del desastre de la Legio IX Hispana en Britannia durante la rebelión de Boadicea, envió legionarios para reforzar esta maltrecha unidad, junto con otros legionarios de la guarnición de las dos Germanias y unidades auxiliares, a las órdenes del futuro emperador Tito. que prestaba servicio como tribunus laticlavius en una de las dos legiones de Vetera, la V Alaudae o la XV Primigenia. En el 65, el legado de la legión P. Sulpicius Scribonius Rufus erigió algún tipo de monumento en honor de Nerón en la Colonia Claudia Augusta Ara Agripinensis (Colonia, Alemania) utilizando a sus hombres para hacerlo. Un destacamento de la unidad colaboró en el mantenimiento de la calzada entre Lugdunum (Lyon, Francia) y Augusta Treverorum (Tréveris, Alemania), aportando materiales de construcción a la mansio Tullurn (Toul, Francia), en la provincia Galia Belgique. En el 67, Nerón decidió emprender una expedición contra los albanos de la cordillera del Cáucaso, para lo cual preparó un ejército con vexillationes procedentes de las legiones de Germania, Britannia y el Illirycum, entre las que se encontraba una de la XV Primigenia que había sido expedida hacia Oriente y hecho regresar cuando se produjo en el 68 la sublevación de Vindex en la Galia, quedando los destacamentos de Germania acuartelados en Roma en el Aedes Libertatis. En el año 68, la XV Prirnigenia formó parte del ejército reunido por los gobernadores de las dos Germanias a las órdenes de Lucio Verginio Rufo, gobernador de Germania Superior para aplastar la sublevación de Vindex contra Nerón, aunque, poco después, sus soldados aceptaron el derrocamiento de Nerón y juraron lealtad a Galba, que había nombrado como gobernador de Germania Inferior al futuro emperador Vitelio. Éste visitó en diciembre del 68 los campamentos de las legiones de su zona de gobierno, incluyendo Vetera. El 3 de enero del 69, las unidades a las órdenes de Vitelio rompieron el juramento de lealtad a Galba, apoyando a Vitelio como emperador. Entre el 15 de enero y el 7 de abril, una parte de los efectivos de la XV Primigenia, a las órdenes de Fabius Valens se dirigió a Italia, sembrando el terror en su recorrido. Asesinado Galba el 15 de enero del 69 por uno de los soldados que formaba parte del destacamento de la unidad en Roma, la Legio XV Primigenia rehusó acatar a Otón y continuó apoyando a Vitelio. El destacamento participó en la decisiva primera batalla de Bedriacum, que permitió aplastar a las fuerzas de Otón, quien terminó por suicidarse. Poco después, en la segunda batalla de Bedriacum, el destacamento y el resto del ejército viteliano fueron vencidos por las tropas del ejército del Danubio, dirigidas por Antonius Primus en nombre de Vespasiano, proclamado emperador por las legiones de Oriente. Los restos del destacamento, fueron dispersados por las provincias del Illirycum, tal vez distribuidos entre los diferentes campamentos del Danubio, cuyos efectivos estaban mermados para crear el ejército flaviano que invadió Italia. Mientras tanto, en el 69 en Germania se produjo la sublevación de los bátavos dirigidos por Iulius Civilis, quien, ayudado por germanos del otro lado del Rhin, proclamó el Imperio Gálico. El gobernador dejado por Vitelio y ahora leal a Vespasiano, Hordeonius Flaccus, ordenó a Munius Lupercus, legado de la XV Primigenia y jefe del pequeño remanente de tropas de la Legio V Alaudae, que atacase a los rebeldes en la insula Batavorum, pero fue derrotado y se vio obligado a retirarse a la base legionaria de Vetera, que se vio asediada por Civilis y sus tropas. Ante la necesidad de reforzar la fortaleza asediada y llevar alimentos a sus tropas, Didius Vocula decidió hacer llegar suministros y tropas desde Novaesium (Neuss, Alemania), para lo que reunió tropas inexpertas, que reforzó con una vexillatio de 1.000 soldados excogidos de la XV Primigenia y la V Alaudae. Llegado a Vetera, se produjo un motín de las tropas, que asesinaron a Hordeonius Flaccus y lo intentaron con Didius Vocula, que logró eludir este destino disfrazándose de esclavo y huyendo. Las tropas de Vetera, rodeadas y en rebeldía, siguieron resistiendo al asedio de los bátavos, hasta que, en febrero del 70, ante la falta de suministros, la pérdida de la esperanza de refuerzos desde el sur y haciendo caso de las promesas de los desertores romanos que habían asesinado a Hordeonius Flaccus, se rindieron a Civilis y juraron lealtad al Imperio Gálico, aunque al intentar retirarse fueron atacados y asesinados, siendo destruida Vetera a continuación por Civilis. Cuando poco después, Petilio Cerial, por orden de Vespasiano, llegó a Germania para restablecer el orden, los supervivientes de la XV Primigenia volvieron a las banderas del Imperio. Sin embargo, Vespasiano, considerando su deslealtad, la infamia de haber asesinado a Hordeonius Flaccus, gobernador de Germania Superior, y las enormes pérdidas sufridas por la legión en Italia y Germania, decidió su definitiva disolución con tan sólo 32 años de existencia, enviando a sus escasos supervivientes a la Legio III Augusta en África y a la nueva Legio VII Gemina en Pannonia. Ver, Legiones.

Legio XVI Flavia Firma

Legión romana creada en el año 70 por el emperador Vespasiano. Sus soldados fueron reclutados en su mayor parte de entre los restos de la XVI Gallica, que se había rendido en la rebelión bátava (69-70), y trasladada a la provincias orientales. Este destino fue una especie de castigo, porque los soldados de la XVI Gallica eran de la Galia. Sin embargo, los hombres debieron estar satisfechos por no ser dados de baja deshonrosamente. La nueva legión estuvo durante algún tiempo estacionada en Satala, en el Éufrates superior, en el noreste de Capadocia. Compartió esta parte de la frontera frente a Armenia, con la XII Fulminata. No hay casi ninguna evidencia de este período en la historia de la legión. La XVI participó con el emperador Trajano en la guerra contra el Imperio Parto (114-117), y fue reasignada a Samosata por su sucesor Adriano. Fue un período de calma y sólo se encuentran pruebas de actividades civiles, como la construcción de un túnel cerca de Seleucia, en Siria. Luciano, quien nació en Samosata, describe la derrota de un ejército romano en el este de Capadocia (161) a manos de los partos, tal vez la Legio IX Hispana. Se sabe que la XVI Flavia Firma fue una de las legiones utilizadas por el emperador Vero, Lucio Elio, cuando tomó represalias y conquistó Mesopotamia. También debió tomar parte en las dos campañas de Lucio Septimio Severo (194 y 197-198), que culminó con la captura de la capital parta de Ctesifonte. Durante la nueva reorganización de las fronteras, los soldados de la XVI construyeron un puente sobre el río Chabinas, el moderno Suya Cendere. Este puente se encuentra todavía en uso y conduce al santuario de montaña Nemrud Dagi. La legión XVI siguió en este área durante el reinado de Severo Alejandro y participó en su campaña contra el nuevo imperio sasánida. Los sasánidas invadieron el Imperio romano en 230, e instalaron un emperador en Emessa. En 244, los romanos invadieron Mesopotamia, pero su emperador Gordiano III murió y fue sucedido por Filipo el Árabe. En 256 Sapor capturó Satala. Cuando el emperador Valeriano trató de restablecer el orden e invadió Mesopotamia, fue derrotado y capturado. A los soldados romanos se les ordenó construir un puente en las moderna Shushtar. Estas derrotas romanas se conmemoran en varios monumentos sasánidas. Sin embargo, bajo Odenato de Palmira (261-267) y Diocleciano (284-305), los romanos celebraron un tratado de paz (298) en el que los persas tuvieron que renunciar a los territorios en el norte de Mesopotamia. La legión XVI debió jugar un papel en estas campañas, pero se dispone de muy poca información. En el siglo IV, la XVI seguía guardando el Éufrates, pero había sido trasladada a Sura. El emblema de esta legión era un león. Ver, Satala, Legiones.

Legio XVI Gallica

Legión romana reclutada por Augusto en 41/40 a.C. y disuelta durante la revuelta bátava del 70. El símbolo de esta legión probablemente era el león. Ver, Legio XVI Flavia Firma.

Legio XVII

Legión romana creada por Augusto alrededor del año 41 a.C. y destruida en la batalla del bosque de Teotoburgo, en septiembre del año 9. El sobrenombre y emblema de la legión son desconocidos. Fue creada probablemente para enfrentarse con Sexto Pompeyo, acuartelado en Sicilia. donde el último resistente al poder del segundo triunvirato amenazaba el suministro de cereales a Roma. Después de la derrota de Marco Antonio y Cleopatra en la batalla de Actium, en el 31 a.C., la XVII legión fue desplazada a la Galia. A finales del siglo I a.C. fue transferida nuevamente a Germania Inferior y estacionada en Vetera. Después de la conquista de Germania en el 5, la XVII formaba parte de la guarnición de la nueva provincia, gobernada por Publio Quintilio Varo. Ver, Legio XIX, Legiones.

Legio XVIII

Legión romana creada por el futuro Augusto alrededor de 41 a.C. con guarnición en Sicilia, probablemente para hacer frente a Sexto Pompeyo, el último oponente del segundo Triunvirato. Fue seguramente una de las ocho legiones que Augusto prometió a Marco Antonio para su campaña contra los partos, pero que nunca le entregó. Después de la derrota de Marco Antonio y Cleopatra en la batalla de Accio (31 a.C.), la legión estaba estacionada en la Galia. Al final del siglo I a.C., la XVIII fue enviada a las provincias de Germania en el Rhin para participar en el ejército dirigido por Druso y más tarde por Tiberio. La legión fue, junto con otras dos, destruida en la batalla del bosque de Teotoburgo. Se desconoce el símbolo de la legión. Ver, Legiones.

Legio XX Valeria Victrix

Legión romana de la que se desconoce si fue fundada por Julio César en Italia o si, por el contrario, fue formada por Octavio Augusto entre los años 41 y 31 en su lucha contra Marco Antonio y Cleopatra. Sirvió en Hispania, Iliria y Germania antes de participar en la invasión de Britannia en el año 43, donde estaría estacionada hasta por lo menos, principios del siglo IV. Del año 25 al 13 formó parte del importante ejército desplazado en la campaña contra los cántabros, estando acantonada en la Hispania Tarraconensis. Tras el desastre de Varo, en el año 9, la XX Valeria Victrix fue traslada a Colonia para defender las fronteras de la Germania Inferior, para, posteriormente desplazarse a Novaesium durante el reinado de Tiberio. En el año 6 a.C. aparece en Ilíricum como parte del ejército de Tiberio en su lucha contra las tribus marcomanas. Fue una de las cuatro legiones con las cuales Claudio invadió Britannia en 43, siendo acantonada en Camulodunum (Colchester), con algunos destacamentos desplazados a Kingsholm cerca de Glevum (Gloucester) en 47 ó 49, y posteriormente es probable que a Usk. Luchó esporádicamente contra los siluros en el sur de Gales y ordovices, así como contra el famoso Carataco. En 60 ó 61, bajo Nerón, ayudo a sofocar la rebelión de la reina Boadicea. Durante el breve reinado de los cuatro emperadores la legión tomó parte por Vitelio, marchando algunas de las unidades a Roma y luchando en Cremona. Entre 78 y 84 participó en las campañas que Cneo Julio Agrícola, gobernador de Britannia por aquel entonces, lanzó contra las tribus del norte de Britannia y Escocia, participando en la batalla del monte Graupius. Construyeron su base en Inchtuthil (hoy, Perthshire), la fortaleza romana situada más al norte del imperio, pero en el año 88, antes de que fuese terminada, se la ordenó retirarse de la región, demoliendo la construcción y retornando al sur, ocupando Deva (hoy, Chester) durante al menos doscientos años. En el año 89, bajo Domiciano, ayudó a reprimir la revuelta del comandate de las fuerzas de Germania, Lucio Antonio Saturnino. La legión ayudó en la construcción de la parte oeste del Muro de Adriano en (122-125) y en el Muro Antonino en 140, y participó en las campañas contra los pictos y escotos durante el siglos II y principios del III. Una vexillatio, que no regresaría, fue enviada a Germania en el 255 y de allí al Danubio. Bajo el mandato de Caracalla y hasta el año 222 a la unidad se le agregó el sobrenombre de Antoniana. Con el emperador Trajano y durante un corto periodo de tiempo, se le incorporó el nombre de Deciana. El emblema de la legión fue el jabalí. Al parecer durante el reinado de los emperadores usurpadores Carausio (286-293) y Alecto (293-296) la legio XX Valeria Victrix continuaba en activo, siendo su última referencia unas monedas acuñadas por el primero. La historia de esta legión ha sido ampliamente estudiada ya que al menos 250 de sus miembros han sido identificados en inscripciones que han llegado hasta nuestros días. Ver, Legiones, Deva.

Legio XXI Rapax

"depredadora". Legión romana creada en 31 a.C. por Augusto. El símbolo de esta legión era el capricornio. La legión fue desplazada al centro de Europa donde se acuartelaron en Castra Regina (hoy, Regensburg, Alemania), capital de la nueva provincia de Recia. Después del desastre militar de la batalla del bosque de Teotoburgo, donde las legiones XVII, XVIII y XIX Gemina fueron aniquiladas durante la revuelta de los queruscos liderados por Arminio, la XXI Rapax fue enviada como refuerzo a Germania Inferior. Durante este periodo compartió la base de Vetera (hoy, Xanten, Alemania) con la Legio V Alaudae. En 43 fue trasladada al campamento de Vindonissa (hoy, Windisch, Suiza), en Germania Superior. En el año de los cuatro emperadores. (68-69), la XXI Rapax apoyó las ambiciones de Vitelio, gobernador de Germania, y se incorporó al ejército que formó para descender hacia Italia y derrocar a Otón, participando en la primera batalla de Bedriacum. Vitelio acabó derrotado por Vespasiano que encontró nueva tarea para la legión: ayudar a dominar la revuelta bátava que había estallado en los actuales Países Bajos, sirviendo a las órdenes de Petilio Cerial. En 71 la rebelión había sido aplastada, y la legión permaneció en el zona, compartiendo campamento en Mogontiacum (hoy, Maguncia, Mainz, Alemania) con la Legio XIV Gemina. En 89 la legión apoyó la fallida tentativa de usurpación de Lucio Antonio Saturnino contra el emperador Domiciano. La rebelión acabó poco después, ya que Saturnino fue abandonado por sus tropas, pero la confianza de Domiciano en está unidad estaba quebrada, y, aprovechando el creciente conflicto con los dacios, la legión fue desplazada a Pannonia. Fue en esta provincia donde la legión fue aniquilada en 92 durante una campaña destinada a contener una invasión de sármatas, que habían cruzado el Danubio.

Legio XXII Deioteriana

Legión romana reclutada aproximadamente en el año 48 a.C. y deshecha durante la rebelión de Bar Kojba del 132-135. Fue reclutada por Deyótaro, rey de la tribu celta de los tolistobogios, quienes vivían en Galacia, en la moderna Turquía. Deyótaro se convirtió en aliado del general romano Pompeyo en el 63 a.C., quien le nombró rey de todas las tribus celtas de Asia menor, que eran colectivamente conocidos como gálatas, de ahí que la región tomara el nombre de Galacia. Deyótaro reunió un ejército y lo entrenó con ayuda romana. En el 48 a.C., estaba compuesto por doce mil hombres de infantería y dos mil de caballería. Cicerón escribe que el ejército se dividió en treinta cohortes, que equivalía aproximadamente a tres legiones romanas de la época. Este ejército apoyó a los romanos en sus guerras contra el rey Mitrídates VI del Ponto, y contribuyó a la victoria romana en la Tercera Guerra Mitridática. Después de una grave derrota contra el rey Farnaces II del Ponto cerca de Nicópolis, los soldados supervivientes del ejército de Deyótaro formaron una sola legión que marchó junto a Julio César durante su victoriosa campaña contra el Ponto, y luchó a su lado en la batalla de Zela (47 a.C.). Cuando el Imperio romano integró el reino gálata, esta legión, que había sido entrenada por los romanos y luchado bajo comandantes romanos, se convirtió en parte de su ejército; como Augusto ya tenía veintiún legiones, ésta recibió el número XXII. Augusto envió a la XXII a acampar en Nicópolis (cerca de Alejandría, Egipto) junto con la III Cyrenaica. Estas dos legiones tenían el papel de guardianes de la provincia egipcia de amenazas tanto internas como del exterior, dada la naturaleza multiétnica de Alejandría. En el 26 a.C., Elio Galo, praefectus Aegypti, dirigió una campaña contra los reinos nubios y otra para encontrar la Arabia Felix (Yemen). La campaña fue rápidamente detenida (25 a.C.) debido a las grandes pérdidas de tropas (romanos, hebreos y nabateos), debido al hambre y a la enfermedad. Las pérdidas no se recuperaron, así que en el año 23 a.C. los nubios, dirigidos por la reina Amanirenas, tomó la iniciativa y atacaron a los romanos dirigiéndose a Elefantina. El nuevo prefecto de Egipto, Petronio, obtuvo refuerzos, y después de bloquear a los nubios, marchó río Nilo arriba hasta la capital nubia de Napata, que fue saqueada en el año 22 a.C.. Es muy probable que la XXII luchara en estas guerras. Después de estas acciones, el frente nubio permaneció tranquilo durante mucho tiempo, de manera que las legiones pudieron emplearse de otra forma. Los legionarios se usaban no sólo como soldados, sino también como trabajadores, algunos de ellos fueron enviados a las minas de granito de Mons Claudianus y otros al sur de la provincia de Egipto. Bajo Nerón, los romanos lucharon en una campaña (55-63) contra el Imperio parto, que había invadido el reino de Armenia, aliado de los romanos. Tras ganar en el 60 y perder Armenia en el 62, los romanos enviaron la XV Apollinaris desde Pannonia a Gneo Domicio Corbulón, legado de Siria. Corbulón, con las legiones XV Apollinaris, III Gallica, V Macedonica, X Fretensis y la XXII, forzaron a Vologeses I a una paz de compromiso (63), mientras que su hermano Tiridates se convertía en rey de Armenia como cliente de Roma. En 66, los judíos celotes asesinaron a los romanos de la guarnición de Jerusalén. Después de la ignominiosa derrota del legado de Siria (66), T. Flavio Vespasiano entró en Judea en 67 con las legiones V Macedonica, X Fretensis, XV Apollinaris, una vexillatio de mil legionarios de la XXII y quince mil soldados de los aliados orientales, y comenzaron el sitio de Jerusalén (69), que sería terminado por su hijo T. Flavio Vespasiano, más conocido como Tito, en el 70. De hecho en 69, el "año de los cuatro emperadores", Vespasiano regresó a Italia para conquistar el trono imperial después de la rebelión de Galba y la muerte de Nerón. La XXII se puso del lado de Flavio Vespasiano, quien al final se convirtió en el emperador. Bajo Trajano, la XXII fue conocida oficialmente como Deiotariana, incluso aunque tal nombre ya lo tuviera de forma extraoficial desde la época de Claudio. El último documento de la XXII Deiotariana es de 119. En 145, cuando se hizo una lista de todas las legiones existentes, no se incluía a la XXII Deiotariana. Es posible que sufriera graves pérdidas durante la rebelión religiosa de Simón Bar Kojba. La desaparición de la Legio XXII Deiotariana en relación con la revuelta de Bar Kojba es insegura y no se acepta de manera unánime como un hecho. Su emblema se desconoce, pero pudo ser un símbolo gálata. Ver, Legiones.

Legio XXII Primigenia Pía Fidelis

La vigesimosegunda legión "afortunada" fue una legión romana reclutada por el emperador Calígula en el año 39 para sus fallidas campañas germánica y británica, junto con la Legio XV Primigenia. Recibió el número XXII porque debía actuar junto con la Legio XXI Rapax, mientras que el epíteto Primigenia aludía a la Fortuna Primigenia. La actividad de esta legión se desarrolló en la provincia de Germania Superior a lo largo de la mayor parte de su historia. Sus símbolos fueron el capricornio y el dios Hércules. A lo largo de su historia ocupó el campamento de Mogontiacum (hoy, Mainz), donde la legión desempeñó funciones de mantenimiento de paz en la frontera del Rhin. Durante el año de los cuatro emperadores (69), la XXII Primigenia apoyo a Vitelio junto con el resto del ejército romano estacionado en las provincias germánicas. Inmediatamente después la XXII Primigenia, liderada por el comandante Gaius Didius Vocula, fue la única legión que no sufrió grandes pérdidas durante la rebelión de los bátavos. La legión se mantuvo en su puesto de Mogontiacum, que defendió contra ataques rebeldes en dos ocasiones. A finales del siglo I, el futuro emperador Adriano sirvió como tribuno militar con la XXII Primigenia, y esta unidad también apoyo a Trajano en su ascenso al poder en 98, combatiendo a sus órdenes en las operaciones de pacificación del limes renano en los años 98-100. Vexillationes de la unidad operaron en Oriente durante las campañas contra el Imperio Parto, de Trajano, Lucio Vero y Septimio Severo. La XXII Primigenia envió también una vexillatio a Britannia para participar en la construcción de secciones del muro de Antonino bajo Antonino Pio. Ya en el siglo III la XXII Primigenia participó en la defensa de Germania Superior desde Mogontiacum contra el ataque de la tribu de los alamanes en 235, que hizo que el emperador Alejandro Severo fuera a la zona. Cuando este intentó negociar una paz con los invasores, la XXII Primigenia desencadenó un motín que acabó con la muerte violenta del emperador. La sucesión recayó sobre Maximino "el Tracio", un centurión local responsable de la iniciativa de la revuelta. El episodio es un buen ejemplo del poder político de las legiones en la crisis del siglo III. Ver, Mogontiacum, Legiones.

Legio XXX Ulpia Victrix

Legión romana creada por el emperador Trajano en 105 para las guerras dacias. El nombre Ulpia se refiere al nomen de la familia de Trajano (Marcus Ulpius Traianus), y Victrix significa victoriosa. Su numeral, XXX, indica que el número de legiones del Imperio en el año de su creación era de 29, y que ésta fue la trigésima. El primer campamento de la legión estaba en la provincia de Dacia, en la frontera del Danubio. La unidad participó en las campañas de Trajano contra el Imperio Parto del 114-117. En 122 la legión fue trasladada al campamento de Vetera, junto a la Colonia Ulpia Traiana (hoy, Xanten) en la provincia de Germania Inferior, donde permanecería los siglos siguientes. Entre sus tareas, se encontraban las de construcción de edificios públicos y de operaciones de policía. Entre finales del siglo II principios del siglo III, varias vexillationes de la XXX Ulpia fueron enviadas a luchar en Partia, la Galia, Mauritania y otras provincias romanas, debido a la situación relativamente tranquila de Germania Inferior. Durante la guerra civil de 193 la Legio XXX Ulpia Victrix apoyo a Septimio Severo, quién le concedió el título de Pia Fidelis. La legión fue utilizada por el emperador Alejandro Severo en 235 en su campaña contra los sasánidas, y apoyo al Imperio Galo de Póstumo. Con la reorganización del ejército romano de Constantino I, la legión que guardaba la frontera perdió importancia en favor de las unidades de caballería. Los movimientos de tropas ordenados por Estilicón a principios del siglo V provocaron el debilitamiento de las guarniciones romanas sobre el Rhin y el derrumbe de este limes en 406, desapareciendo esta legión en este momento. El emblema de esta legión eran los dioses Neptuno y Júpiter junto a Capricornio. Ver, Legiones.

Legión

Palabra de origen latino proveniente de legio, que a su vez es una sustantivación del verbo legere, que significa reclutar. Fue la columna vertebral del sistema militar del Imperio romano, compuesto de caballería e infantería, y que a lo largo del tiempo sufrió importantes modificaciones. Como en todas las ciudades-estado de la antigüedad, la práctica militar estaba íntimamente ligada a las funciones ciudadanas. Roma no fue diferente al resto, contemplando el deber militar como un derecho inalienable para el ciudadano romano. En un principio el ejército romano lo conformaban las milicias formadas por las élites aristocráticas, que basaban la lucha en el enfrentamiento cuerpo a cuerpo. Roma, potencia con un sentido práctico muy desarrollado, enseguida introdujo una gran innovación en su ejército miliciano, al adoptar las formas de combate de los hoplitas griegos. Frente al duelo singular de antaño, se adoptó las formaciones en líneas de una infantería con armamento pesado, las cuales avanzaban contra el enemigo a modo de rodillo humano. Con esta modificación se dio una coherencia y disciplina a la formación del ejército. Dicho ejército romano primitivo estaba formado por unos 3000 infantes y 300 caballeros, reclutados entre las tres tribus más antiguas de roma: Ramnes, Tities y Luceres. El rey Servio Tulio volvió a introducir cambios, sobre todo en el reclutamiento de la tropa, imponiendo un sistema timocrático (basado en la fortuna), ya que la importancia del armamento crecía respecto de la riqueza del soldado que lo portaba. Los más ricos fueron encuadrados en centurias de caballería. Otras centurias eran las formadas por las clases menos privilegiadas, con la misión de auxiliar a la caballería. Por último se englobó en una centuria a todos aquellos que no tenían absolutamente nada, los llamado capite sensi o porletarii. Dentro de cada centuria los legionarios fueron divididos en relación a su edad o disponibilidad para empuñar las armas, conformando cinco clases de tropa: la primera era la llamada iuniores, con soldados entre los dieciocho y cuarenta y cinco años; la segunda era la de los seniores, que comprendía a los soldados que tenían entre los cuarenta y cinco y los sesenta años; las tres restantes estaban compuestas de iuniores y seniores respectivamente. Cada legión comprendía un total de 4000 hombres, con una estructura semejante a la falange macedónica, disponiendo a los legionarios en seis filas compactas, apoyadas por la caballería. En tiempos del cónsul Camilo fue necesario introducir nuevas modificaciones, debido a la presencia de nuevos enemigos que combatían de un modo muy diferente a como lo hacían las legiones romanas. Se cambiaron las tácticas de ataque, haciendo un ejército más móvil y dispuesto a largas luchas de ataque y de asedio, además de tener que adaptarse a la campañas fuera de la propia Italia. También se introdujo el pago del stipendium (sueldo), necesario para pagar a la tropa por sus largas ausencias del hogar. Esto posibilitó que muchos ciudadanos que no contaban con recursos propios pudieran enrolarse al ejército de una manera profesional y como un modo de asegurarse un provenir. Durante los dos primeros ss. de la República hubo un total de cuatro legiones (dos ejércitos consulares de dos legiones), número que se incrementó bastante al paso de los años, para llegar a las veinte legiones a finales del siglo III a.C. Cada legión fue dividida en manípulos, que constaban de dos centurias de sesenta hombres cada una, comandadas por un centurión. También se varió el grueso de la legión, quedando constituida por tres líneas, de diez manípulos cada una, organizadas, ya no en base a la edad de los soldados: una primera línea de los más jóvenes, llamados hastati que portaban un armamento completo; y una segunda línea formada por los más veteranos, los príncipes, cuya misión principal era la de relevar a los hastati en caso de necesidad; mientras que la tercera línea, los triarii, estaba compuesta por la flor y nata de los legionarios, los más aptos y capaces, que sólo entraban en batalla en caso de extrema necesidad. Tanto los hastati como los príncipes se ponían en formación rectangular, de doce hombres de frente por diez de fondo. Por su parte, los triarii formaban en frentes de seis hombres por diez de fondo. El reclutamiento estaba a cargo de los cónsules que eran los que decidían la validez o no de los posibles soldados. Todos los hombres que estaban en condición y edad para servir al ejército eran llamados a filas y repartidos entre las legiones existentes, prestando un juramento de fidelidad al tribuno encargado. Mario transformó el carácter del ejército reclutando a todos los ciudadanos y creando soldados profesionales. Roma se hallaba en plena expansión territorial y política, por lo que necesitaba grandes contingentes de hombres. Este hecho y la posibilidad de obtener grandes botines procuró a Roma gran número de soldados que se alistaban voluntariamente con lo que aumentó la profesionalidad de dicho cuerpo. Con el aumento de efectivos se tuvieron que realizar nuevos cambios de estructura dentro del ejército. La legión aumentó el número de legionarios hasta los 6000, agrupados en diez cohortes, de 600 hombres cada una. Esta estructura se mantendrá intacta hasta Diocleciano, pero no así sus cuadros de mando. Durante la República había seis tribunos encargados de las legiones que se turnaban, bajo un riguroso orden. Augusto puso al mando de todas las legiones al Legatus legionis, perteneciente a la clase senatorial, que actuaba como delegado del César. El cargo de tribuno siguió manteniéndose, pero subordinado al mando del legado. Augusto introdujo una innovación dentro de la caballería, dividiéndola en cuatro turmes cada una. Pero el gran cambio de Augusto vino al constituir una especie de segundo ejército, con un número equivalente al de las legiones, reclutado en las provincias con efectivos que no poseían la ciudadanía romana. Este ejército o auxilia se organizó en unidades de infantería y de caballería, de 500 a 1000 hombres, al mando de un oficial romano del orden ecuestre, llamado praefectus. Durante la Pax romana instaurada por Augusto, las legiones fueron mandadas a las distintas provincias del Imperio recibiendo una denominación y un número para distinguirlas, tal como pasó con la Legio VII Gémina, asentada en la actual ciudad de León, de donde le viene el nombre a dicha población. Fue en esta época cuando empezó a aumentar el número de efectivos en las legiones, debido a que al ingresar en el ejército se conseguían diversas ventajas: la ciudadanía romana, el sueldo de soldado, ciertas primas y una especie de jubilación al cumplir los veinte años de servicio, lo cual se plasmaba en un diploma (missio). Durante el transcurso del llamado Bajo Imperio se incrementó la presión que venían ejerciendo los pueblos bárbaros del norte, que penetraban constantemente en el Imperio, rompiendo el limes fronterizo. También hubo una crisis general de subsistencia, lo que provocó que el reclutamiento se viera muy afectado. Con las reformas de corte económico y militares introducidas por Diocleciano, a finales del siglo IV d. J.C., el reclutamiento se trató de asegurar haciendo hereditario el oficio militar. Además de esa medida, se obligó a los propietarios de las tierras a aportar un número de hombres dependiendo de la unidad fiscal (capita), o en su defecto pagar una cantidad de dinero para el mantenimiento del ejército (aurum tironicum). Para hacer más efectiva la defensa de la enorme línea fronteriza del Imperio, la cual iba desde la actual Holanda hasta la desembocadura del río Danubio, Diocleciano y sus sucesores dividieron las legiones en dos tipos de fuerzas: las tropas comitatensis, formadas por una caballería ligera y muy preparada, cuya misión era combatir como fuerzas de apoyo a las tropas que lo necesitaran; el segundo grupo eran los limitanei o ripenses, tropas de infantería estacionadas permanentemente en los diversos puntos de la frontera, para intentar frenar los avances cada vez más profundos de los bárbaros. El número de legiones aumentó hasta 175, pero sólo tenían 1000 hombres cada una. Los centuriones fueron reemplazados por los ducenarii y centenarii. El mando del ejército fue asignado a cada Prefecto del Pretorio, que mandaba en cada prefectura, mediante las cuales se dividió administrativamente el Imperio. Además también se instituyó el cargo de Magister militum equitatum y el de Magister militum peditum, al mando de las tropas de caballería y de infantería respectivamente. La historia de las legiones es relativamente bien conocida hasta el siglo II por los textos históricos y las inscripciones, pues muchos campamentos dieron nacimiento a ciudades y fueron foco de romanización. La mayor parte de los números de orden llevados por las legiones son los distribuidos en los ejércitos de Octavio y de Antonio. Los sobrenombres fueron tomados de las provincias donde las legiones habían servido (Germanica) o de donde eran originarias (Italica); otros fueron sacados de nombres de divinidad (Martia Victrix), de emperadores (Claudia), de particularidades relativas a su reclutamiento (Gemina) o de sobrenombres (Rapax). Ver, Ejército romano, Legiones, Cohors.

Legiones

)o()o( Cifra de Legiones y su evolución: de Tiberio (14-37) a Severo Alejandro (222-235) )o( Tomando como punto de partida el reinado de Tiberio, tras la pérdida en época de Augusto de tres legiones (las innominadas XVII, XVIII y XIX) en la masacre del saltus Teutoburgiensis (9) al caer en la trampa trazada por Arminio, caudillo querusco, las fuerzas del legado Publius Ouinctilius Varus, su número había descendido de 28 a 25, que son con las que contó su sucesor, Tiberio. Tales legiones, en número de 25, estaban distribuidas del modo siguiente: ocho en Germania (cuatro en Germania Inferior y otras cuatro en Germania Superior), cuatro en Siria, tres en Pannonia y otras tres en Hispania Citerior, dos en Dalmacia y otras dos en Mesia, dos en Egipto y una más en África Proconsular. Las legiones eran las siguientes: I Germanica, II Augusta, III Augusta, III Cyrenaica, III Gallica, IV Macedonica, IV Scythica, V Alaudae, V Macedonica, VI Ferrata, VI Victrix, VII Macedonica, VIII Augusta, IX Hispana, X Fretensis, X Gemina, XI Claudia, Xll Fulminata, XIII Gemina, XIV Gemina, XV Apollinaris, XVI Gallica, XX Valeria Victrix, XXI Rapax y XXII Deiotariana. Con el emperador Calígula se pasó de 25 a 27 al agregarse las dos Primigenias (XV Primigenia y XXII Primigenia). Este número de legiones se mantuvo durante el reinado de Claudio, si no fue este emperador el que creó tales legiones, ya que también se apunta tal posibilidad), y ésa fue la situación hasta prácticamente el final del reinado de Nerón, que fue cuando, al abrirse la crisis neroniana (68) y la consiguiente inestabilidad política y militar de la que se hace eco Tácito, se configuraron algunas legiones y desaparecieron otras. Éste fue el caso de la I Macriana (L. Clodio Macer), que apareció y desapareció rápidamente (68-69); no así la I Adiutrix y la l ltalica, que junto a la II Adiutrix (aunque esta última pudo aparecer en época de Vespasiano) tuvieron una vida más larga (hasta los siglos III-V). Con el efímero emperador Galba apareció también la VII Galbiana, luego denominada VII Gemina, establecida en la futura ciudad de León (Hispania Citerior). En el marco de la peligrosa rebelión bátava (Iulius Civilis), hacia el 70, desaparecieron la I Germanica (antes I Augusta), la IV Macedonica y la XV Primigenia, esta última creada poco tiempo antes. Tras el convulso año 69, en el que se sucedieron vertiginosamente los emperadores Galba, Otón y Vitelio, finalmente las tropas de Oriente elevaron a Vespasiano como nuevo y definitivo purpurado. Con Vespasiano, nuevo restaurador del orden, emperador pragmático y eficaz, el número de legiones volvió a situarse en 28, como en época de Augusto antes del desastre en Teutoburgo. La XVI Gallica se denominó XVI Flavia y a ella añadió la IV Flavia, con lo que hacia el año 75 el total se situaba en 29 legiones, a saber: I Adiutrix, I Italica, II Adiutrix, II Augusta, III Augusta, III Cyrenaica, III Gallica, IV Flavia, IV Scytica, V Alaudae, V Macedonica, VI Ferrata, VI Victrix, VII Claudia (antes Macedonica), VII Gemina, VIII Augusta, IX Hispana, X Fretensis, X Gemina, XI Claudia, XII Fulminata, XIII Gemina, XIV Gemina, XV Apollinaris, XVI Flavia, XX Valeria Victrix, XXI Rapax, XXII Deoitariana y XXII Primigenia. Se alcanzaron por vez primera las 30 legiones con el emperador Domiciano al añadirse otra de nueva fundación, la I Minervia Pero esta situación duró poco al perderse seguramente (86?) la V Alaudae en la guerra que desafortunadamente este último emperador mantuvo contra los dacios, con lo que se volvió a la cifra anterior, la de la época de su padre Vespasiano, de 29 legiones. Con Trajano, el gran conquistador de la Dacia, se pasó definitivamente a 30 legiones, habida cuenta de que se había perdido otra más, la XXI Rapax, masacrada por los sármatas (yáziges), que había quedado prácticamente aniquilada en el año 92 y que definitivamente fue licenciada poco después, en 106. Trajano añadió dos de nueva creación, la II Traiana y la XXX Ulpia Victrix. Con Trajano las legiones serían las siguientes: I Adiutrix, I Italica, I Minervia, II Adiutrix, II Augusta, II Traiana, III Augusta, III Cyrenaica, III Gallica, IV Scytica, IV Flavia, V Macedonia, VI Ferrata, VI Victrix, VII Claudia, VII Gemina, VIII Augusta, IX Hispana, X Fretensis, X Gemina, XI Claudia, XII Fulminata, XIII Gemina, XIV Gemina, XV Apollinaris, XVI Flavia, XX Valeria Victrix, XXII Deoitariana, XXII Primigenia y XXX Ulpia Victrix. Con su sucesor Adriano posiblemente el número de legiones retornó de nuevo a la cifra inicial de Augusto, 28, al desaparecer posiblemente la IX Hispana y también la XXII Deoitariana en el marco de la nueva rebelión judía (Bar Kochba). Con Antonino Pio se conservó este número de 28 legiones para alcanzar nuevamente la cifra de 30 con Marco Aurelio, quien tuvo que hacer frente a las presiones de los marcomanos sobre el Danubio y con el que se crearon las legiones II Italica y III Italica. Finalmente tras el asesinato de Cómodo, hijo y sucesor de Marco Aurelio, en 192, y la apertura de una nueva crisis, en la que resultaron barridos por la violencia de la época los emperadores Publio Helvio Pertinax y Didio Juliano), con Septimio Severo y la dinastía por este último iniciada se pasó de 30 a 34 legiones. Con Septimio Severo se configuraron tres nuevas legiones: I Parthica, II Parthica y Ill Parthica. La cifra de 33 legiones permaneció con Caracalla hasta que Severo Alejandro (222-235) estableció una nueva, la lV Italica, con lo que se alcanzó a la cifra de 34, número máximo de legiones durante la etapa altoimperial. Con Severo Alejandro las legiones fueron las siguientes: I Adiutrix, I Italica, I Minervia, I Parthica, II Adiutrix, II Augusta, II Italica, II Parthica, II Traiana, III Augusta, III Cyrenaica, III 6allica, III Italica, III Parthica, IV Italica, IV Scytica, IV Flavia, V Macedonia, VI Ferrata, VI Victrix, VII Claudia, VII Gemina, VIII Augusta, X Fretensis, X Gemina, XI Claudia, XII Fulminata, XIII Gemina, XIV Gemina, XV Apollinaris, XVI Flavia, XX Valeria Victrix, XXII Primigenia y XXX Ulpia Victrix. Esta cifra, una vez iniciada la crisis del siglo III, aumentó. Así, con Aureliano (270-275), que se enfrentó con éxito a los bárbaros en el Danubio, restableció la unidad imperial y capturó a Zenobia, reina de Palmira, el número posiblemente se elevó a 37 ó 38 legiones.

Legiones de ballistarii

Bien entrado el siglo IV, ya en época constantiniana, todas las legiones dejaron de disponer de artillería propia. Se crearon legiones especiales de ballistarii con soldados especializados en la construcción y mantenimiento de las piezas de artillería. Estas unidades acudían a las zonas más conflictivas del imperio en las que era necesaria su presencia. Cada ejército móvil disponía de una o dos de estas legiones especiales en función de sus necesidades específicas. Dada la escasa movilidad de las máquinas pesadas como eran los onagri, estas unidades estaban tan sólo formadas por carroballistae, dejando las máquinas más pesadas para los casos en que eran extremadamente necesarias. Las legiones de ballistarii a lo largo del siglo IV eran cinco: )o( Ballistarii Dafnenses )o( Ballistarii Seniores )o( Ballistarii Iuniores )o( Ballistarii Theodosiaci )o( Ballistarii Theodosiaci Iuniores )o( Se puede afirmar que estas legiones especializadas siempre formaron parte de los ejércitos de maniobra (comitatensis), lo cual demuestra la extrema necesidad de movilidad de estas unidades para complementar al resto de las tropas legionarias. El elevado protagonismo que adquirieron en el Bajo Imperio se debió a su elevada capacidad bélica, al haber aglutinado las piezas de artillería que antes poseían todas las legiones. También influyeron las nuevas necesidades derivadas de la guerra de movimientos que obligaban a acudir a diferentes frentes a gran velocidad para actuar como apoyo de otros contingentes. La especialización había alcanzado su grado máximo y ya no cambiaría hasta la desaparición de las legiones en el siglo VI con Justiniano I. Ver cada una.

Legisamone

Segisama Iulia (población de los turmogos. Considerada de origen celta hacia el siglo I a.C., fue habitada por los turmódigos, siendo conocida entonces como ….).

Legitimatio

Término desconocido por el derecho romano, pero usado por la doctrina romanística para designar el cambio de estado jurídico de los hijos ilegítimos en legítimos. A partir del siglo II, los emperadores comenzaron a conceder en ocasiones a los padres que así lo solicitaron la consideración de hijos nacidos de iustae nuptiae a los hijos nacidos de padres que no habian contraido iustum matrimonium. Estas concesiones se hacían mediante rescriptos. Ver, Legitimatio per oblationem curiae.

Legitimatio per oblationem curiae

u Oblatio curiae. Oblación u ofrenda a la curia. Forma de legitimación de los hijos naturales debida a Teodosio II y a Valentiniano III, en el 412. Los hijos inscritos por sus padres como miembro de la curia o senado municipal (decurión) y las hijas naturales dadas en matrimonio a un decurión tenían la consideración jurídica de legítimos. El padre venía obligado a realizar una aportación de 25 arpentos de tierra. Esta forma de legitimación., fue convertida en forma normal por Justiniano. Su efecto fue conceder al hijo derechos sucesorios. Ver, Legitimatio.

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