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Página 1097 - 1322 Palabras 54801 al 54850 de 66095

Palabra   |   Descripción

Sacerdote de Neit

Ver, Médico egipcio (los problemas relacionados con la salud eran una de las grandes preocupaciones de los egipcios, tanto que desarrollaron todo un ejército de médicos, que abarcaban la medicina general y distintas ….).

Sacerdote de Sejmet

Ver, Médico egipcio (los problemas relacionados con la salud eran una de las grandes preocupaciones de los egipcios, tanto que desarrollaron todo un ejército de médicos, que abarcaban la medicina general y distintas ….).

Sacerdote de Selkis

Otra rama del sacerdocio egipcio, muy especializada, era la de los Sacerdotes de Serket o, lo que es lo mismo, Sacerdotes de Selkis, más relacionados con la magia que con la medicina. En cualquier caso se encontraban a caballo entre ambas. Si bien es cierto que estos sacerdotes, como otros muchos de otras ramas, utilizaban la magia como uno de sus métodos de sanación, también es verdad que se configuraban como un grupo sacerdotal muy especializado: se encargaban de la curación de picaduras de animales venenosos. Eran, además, unos ritualistas aventajados, que formaban parte de los oráculos e interpretaban el sentido de los mismos. En ningún momento se puede afirmar que fueran unos ignorantes que ponían sus esperanzas sólo en las súplicas a la divinidad o en medidas apotropaicas. Muy por el contrario, constituían una rama de la medicina muy determinada, ya que actuaban no sólo cuando se producía una picadura de escorpión, que era el animal representativo de su deidad tutelar, sino también cuando el enfermo había sido mordido por una serpiente o un arácnido. Si interpretamos correctamente los relieves, los antiguos egipcios, ya en tiempos remotos, disponían de conocimientos y técnicas para practicar traqueotomías. De esta forma se facilitaba la respiración a aquellos que sufrían una mala ventilación, causada por los efectos tóxicos de una picadura o mordedura venenosa. Sin embargo, los Sacerdotes de Serket también hacían uso de la magia. Quizá no la empleaban solamente con fines religiosos, sino muy posiblemente para crear lo que hoy conocemos como "efecto placebo". En torno a este asunto, podemos recordar las estelas que hoy conocemos como Horus Sobre los Cocodrilos. En ellas se encuentra el dios halcón sometiendo en sus manos a distintos animales "peligrosos" (serpientes, arácnidos, escorpiones, cocodrilos, leones, etc.) y en pie sobre los saurios mencionados, normalmente dos. Ante él solía situarse un pequeño contenedor. Los sacerdotes, en medio de invocaciones mágicas, hacían derramar agua sobre la figura cargada de poder que se recogía en la base y ésta era ofrecida al paciente. Este es el sistema al que nos referimos, al hablar de "efecto placebo". Es indudable que el agua no tenía cualidades curativas, pero al menos servía para tranquilizar a un enfermo acosado de problemas respiratorios. El agobio que producen estos síntomas en cualquier ser humano podría dificultar aún más su respiración, aunque ésta no es más que una hipótesis de trabajo meramente personal. Hemos de recordar que la diosa tutelar (Serket o Selkis) era la esposa de una forma de Horus relacionada también con la medicina. Estos personajes también aparecen con frecuencia en los papiros médicos y quirúrgicos. La jerarquizaci¢n de esta rama sacerdotal, en opini¢n de von Känel (1984), estaba formada por los Herep Serket y los Imy hat Serket a cuya cabeza se encontraba un Director de Herep Serket. Los primeros podían ser de un rango algo más elevado que los segundos, al menos en los Imperios Antiguo y Medio. Igualmente existieron algunos títulos de ubicación incierta, tales como el de Sa Serket. En algunas ocasiones, y sobre todo a partir de época ramésida, los sacerdotes llevaban el título de Magos. Esto les dotaba de un rango más alto, al reconocerlos como expertos en el estudio de textos sagrados, lo que les facultaba para poder actuar en ramas de la medicina. Además estaban bajo las órdenes de un Supervisor de Magos (Jmy-r Hekau) como nos mencionan los textos. Existían, por tanto, diversos grupos de personajes adscritos a cleros de dioses relacionados con la magia, como los Sacerdotes de Heka (o Hekau, según transcripción), los Sacerdotes de Horus Imy Senut, los Sacerdotes de Uerethekau o los ya mencionados Sacerdotes de Serket. Tenían escuelas sacerdotales propias, férreamente jerarquizadas. En el caso de Heka éstas están documentadas en Heliópolis, Menfis y Esna. Allí, los sacerdotes desempeñaron también el papel de médicos con una función mucho más relacionada con la magia, como indican las características de su dios. Sin embargo, a veces, el empleo de la misma no fue tan "limpio" como cabría esperar. Conocemos, a través de actas de procesamiento, casos en los que algunos miembros del clero se relacionaron con la ilegal "magia negra". Como ejemplo, podemos citar la "Conspiraci¢n del Harén contra Ramsés III", donde uno de estos corruptos miembros del clero empleó sus conocimientos para favorecer al hijo de una concubina con deseos de hacer desaparecer a su padre (Ramsés III) y sentarse en el trono de Egipto. Con la ayuda del sacerdote, elaboró una figura en cera a la que sometió a diversos sortilegios con el fin de eliminar al monarca. Algo similar debió ocurrir con una pequeña y escalofriante figura femenina de terracota, hoy expuesta en el Museo del Louvre, datada entre el año 200 al 300 d. J.C (E 27144a). En ella se clavaron toda una serie de alfileres en las partes vitales: ojos, o¡dos, coraz¢n, etc. La persona que practicó este hechizo conocía sobradamente las zonas que debía dañar para producir una dolorosa muerte. Es inevitable que nos recuerde los encantamientos que aún hoy se llevan a cabo, como prácticas de Vudu, muy difundidas entre los negros de las Antillas. Aunque demos crédito a estos hechos irrefutables, que con frecuencia nos narran los textos del Imperio Nuevo, sabemos que tanto algunos Sacerdotes Lectores como varios Sacerdotes Heka emplearon sus artes no sólo en la ilegal "magia negra", sino que normalmente la utilizaron para actos mucho más piadosos, que tenían por fin el beneficio de la persona o personas que reclamaban su empleo, o de aquellas para quienes fueran destinados dichos actos.

Sacerdote de Serket

Sacerdote de Selkis (otra rama del sacerdocio egipcio, muy especializada, era la de los Sacerdotes de Serket o, lo que es lo mismo, Sacerdotes de Selkis, más relacionados con ….).

Sacerdote de Tueris

Ver, Médico egipcio (los problemas relacionados con la salud eran una de las grandes preocupaciones de los egipcios, tanto que desarrollaron todo un ejército de médicos, que abarcaban la medicina general y distintas ….).

Sacerdote de Uerethekau

Ver, Sacerdote de Selkis (otra rama del sacerdocio egipcio, muy especializada, era la de los Sacerdotes de Serket o, lo que es lo mismo, Sacerdotes de Selkis, más relacionados con la ….).

Sacerdote Heka

o Hekau, según transcripción. Ver, Sacerdote de Selkis (otra rama del sacerdocio egipcio, muy especializada, era la de los Sacerdotes de Serket o, lo que es lo mismo, Sacerdotes de Selkis, más relacionados con la ….).

Sacerdote Hekau

Sacerdote Heka. Ver, Sacerdote de Selkis (otra rama del sacerdocio egipcio, muy especializada, era la de los Sacerdotes de Serket o, lo que es lo mismo, Sacerdotes de Selkis, más relacionados con la ….).

Sacerdote Hemut-Ka

Ver, Servidor del Ka (existían un grupo de sacerdotes y sacerdotisas funerarios, presentes desde el Imperio Antiguo, denominados Hemut-Ka en el Imperio Antiguo. Formaban una casta ….).

Sacerdote Horario

Sacerdote egipcio dedicado a la observación astronómica. Indicaba el momento en que debían comenzar los ritos y la hora en que cada día debían levantarse los sacerdotes para llevar a cabo el culto diario, justo en el momento oportuno. Durante la noche se situaban en las terrazas de los respectivos templos y observaban las estrellas, para calcular el paso de las horas de forma concreta. Dictaminaban así el momento en que el templo debía despertar. Formaban una corporaci¢n de doce individuos, llamados en egipcio Unuty o Imy-Unut, nombre relacionado con las horas. Existe cierta confusión sobre si eran sacerdotes o laicos con un servicio temporal en el templo, tras el cual pasaban a ostentar cargos honoríficos. De igual modo se especula en cuanto a si pueden considerarse también Sacerdotes Horóscopos, aquellos que los griegos denominaron Horoskopoi o Oneirocrites cuando se ocupaban de la interpretación de los sueños, ya que por este medio el dios podía manifestarse para dictaminar sus deseos. A ellos acudía el pueblo cuando le intranquilizaba algún sueño. Para interpretar con coherencia, podían introducir al sujeto en habitaciones especiales, induciéndole al adormecimiento, para más tarde proceder a su interpretación. En cualquier caso, ambos tenían conocimientos astronómicos y mitológicos, y es muy posible que compartieran funciones o, al menos, que unos fueran una rama secundaria, es decir, una especialización de los otros. Estos personajes elaboraban también los horóscopos para encontrar los días fastos y nefastos. Dictaminaban qué se podía hacer en estas jornadas, basándose en los eventos mitológicos más antiguos. Ellos podían variar su destino, gracias a que conocían qué ofrenda o qué fórmula debía recitarse para conjurarlos. Para ello, se ayudaban de diversos papiros cuyos ejemplos hoy se conservan en distintos museos, verdaderos "calendarios" donde se determinaban los días favorables, intermedios y desfavorables, donde se indicaba qué hechos podían realizarse y cuales era conveniente aplazar. Ésto requería un conocimiento religioso, exclusivo del clero.

Sacerdote Horóscopo

Ver, Sacerdote Horario (sacerdote egipcio dedicado a la observación astronómica. Indicaba el momento en que debían comenzar los ritos y la hora en que cada día debían levantarse ….).

Sacerdote Ias

Sacerdote egipcio de función indeterminada mencionado en el Libro de los Muertos y adscrito al culto de Hathor. Los únicos datos que tenemos de él nos informan de que era el encargado de dirigir el culto y de acompañar a la diosa Hathor en la navegación el día de su fiesta.

Sacerdote Imaju Seta

Miembros del Bajo Clero egipcio. Se les puede situar en el mismo escalafón que los sacerdotes Uab. Su función es mucho más oscura, aunque debieron de ser numerosos, al menos en el culto de Amón.

Sacerdote Imiseta

Sacerdote Uab (Sacerdote Puro. Miembro del Bajo Clero egipcio. Estos sacerdotes están presentes en la estructura sacerdotal desde el Imperio Antiguo. Era personal subalterno, generalmente masculino ….).

Sacerdote Iunmutef

Frecuentemente confundido con el Sacerdote Sem, ya que su iconografía es similar. Este personaje, encarnado también por el heredero, es decir por el primogénito, tomaba la forma del joven Horus en las ceremonias funerarias, tanto civiles como reales. Se adornaba con una coleta lateral, generalmente en el lado derecho de la cabeza (como el sacerdote Sem) y una piel de pantera que, en algunos relieves, sujeta por una de sus patas. El sacerdote Iunmutef personificaba a Horus, el Pilar de su Madre, y era una forma local del Horus Behedeti. Tanto éste, como el sacerdote Nedyheratef, aparentemente tienen la misma iconografía y forman parte de las ceremonias funerarias, desempeñando papeles distintos.

Sacerdote Lector

Dentro del Bajo Clero egipcio, en una posición que se puede calificar de "intermedia", pero de elevada categoría, se encuentran los Sacerdotes Lectores o Portadores de los Rollos, llamados por los griegos Pteróforos. En el Antiguo Egipto estaban muy considerados, ya que no toda la población sabía leer ni escribir y ellos eran expertos de este conocimiento, con todo lo que ello llevaba consigo (saber e interpretación de documentos sagrados, etc.). En algunas inscripciones aparecen denominados como "El que está a cargo de las Ceremonias del Ritual". En los textos egipcios, primero se encuentran con el nombre de Hery tep, que simplemente quiere decir "Jefe", para, más tarde, en la Dinastía XVIII, denominarse Hery Sesheta. Alliot (1949), en su obra relativa al templo de Horus de Edfú, menciona que el Gran Celebrante en Jefe de Edfu o Gran Hierogramate de la Gran Sede era también Sacerdote Lector, lo que demuestra que en ellos se conjugaban cargos muy importantes. El Hierogramate, llamado también Pteoforo era el Lector de las Fórmulas Sagradas. Una mayor especialidad, tanto de los Sacerdotes Lectores como de los Magos, consistía en poder ser ascendidos a Jefe de los Secretos. Esta profesión estaba desempeñada por los hombres, aunque algunos datos nos llevan a pensar que algunas mujeres pudieron desarrollarla, en casos muy puntuales. Sabemos que Nesi-tanebet-isheru, hija de Pinedyem II, ten¡a el título de Trabajadora de los Rollos de Amón Ra, lo que puede indicar su empleo como escriba. Estos sacerdotes eran fundamentales e imprescindibles en todas las ceremonias, ya que fueron los únicos facultados para oficiar en el culto divino y funerario indistintamente, asistidos por personal civil. Eran responsables y expertos en la escritura, la lectura de los textos sagrados y encargados de la realización de los ritos tal y como estaban prescritos. Por su conocimiento, estaban relacionados en ocasiones con la magia, como se constata en el Cuento del Milagro en la Corte del Rey Jufu (Keops). Realmente nos encontramos ante personajes cultos, que se hicieron representar desempeñando el cargo que ocuparon, es decir, con los útiles de escritura y un papiro en las manos. Otras veces su especialización requería que fueran distinguidos con ornamentos concretos. En consecuencia, aparecen vestidos con una banda diagonal en el pecho o dos altas plumas, a partir de Época Baja, como se observa en el Papiro de Kerasher del Período Ptolemaico que hoy se conserva en el Museo Británico (número 9995). Al cargo de Sacerdote Lector se accedía a través del de Escriba, ya que era imprescindible el conocimiento de la escritura. En la pirámide jerárquica, el primero se encontraba siempre por encima del segundo. Los médicos, grandes conocedores de la ciencia, tenían generalmente en su curriculum el título de Sacerdote Lector.

Sacerdote Medyty

Llamados por los griegos Estolistas y por los antiguos egipcios Sema o Medyty. Miembro del clero, dentro del grupo de los sacerdotes Uab. Es posible que este cargo fuera una especialización o distinción de cualquier otro puesto jerárquico del Bajo Clero. En cualquier caso, tenía la prerrogativa singular de entrar en el santuario y acercarse a la divinidad ya que era el encargado del vestido, de limpiar la estatua divina de los ungüentos que se habían utilizado en la ceremonia anterior, de aplicar nuevos perfumes, maquillarla y vestirla con ropa y joyas nuevas, que a su vez debían custodiar, después de presentar los alimentos de la mañana. Era un personaje muy importante, ya que sabemos que únicamente el Sumo Sacerdote era el que podía acceder al Sancta Sanctorurn. El hecho de que se le permitiera participar en los ritos más sagrados sólo puede indicar dos cosas: que fuera un título dado a los sacerdotes de orden mayor o que excepcionalmente un individuo pudiera tener facultades para sustituir a los miembros del Alto Clero en las ceremonias sagradas, cuando éstos no pudieran llevarlas a cabo. Existe la duda de si el estolista materialmente sustituía las ropas y joyas divinas cada mañana, o si realmente sólo se cambiaban en ceremonias señaladas. Por tanto, esa labor podía limitarse a un rito de revestimiento mágico (por la palabra que al ser proferida hace realidad su referente), lo que, por otro lado, es muy común en el pensamiento egipcio. En cualquier caso, la limpieza de la estatua era imprescindible y las oraciones que debían ser recitadas, indispensables.

Sacerdote Muu

Presentes desde el Imperio Antiguo egipcio, tanto en tumbas como en los Textos de las Pirámides, no se puede juzgar con precisión si este tipo de personajes constituían una rama del sacerdocio o si eran llamados para participar en el desfile funerario que se formaba después de la muerte de un individuo. En cualquier caso, los Danzarines y Danzarinas Muu parecen haber sido uno de los grupos de tradici¢n más remota en los funerales. Estaban relacionados con la peregrinación y el ritual funerario que debía practicarse en la ciudad santa de Buto, así como en Sais y en Heliópolis. Más frecuentemente, aparecen en las tumbas del Imperio Medio como por ejemplo en la tumba del Gobernador de la Ciudad Antefoker, (TT 60), de tiempos de Senusert I, en la Dinastía XII, o en los hipogeos del Imperio Nuevo. Entre ellos hay que destacar el de Rejmira (TT 100). En opinión de Gref Reeder (1995), existían tres tipos. Los primeros interceptaban la procesión funeraria en la orilla Oeste gesticulando para indicar el permiso espec¡fico que se necesitaba para entrar en la necrópolis. Los segundos eran guardianes que estaban alojados en una estructura especial a partir de Imperio Nuevo. Los terceros estaban asociados a la ciudad de Buto. Los dos primeros llevaban sobre la cabeza un adorno vegetal formado por unos sombreros de plumas, juncos, cañas u otras plantas y un pequeño faldellín apuntado que les cubría hasta las rodillas. Ellos danzaban frente a frente, mientras que los terceros no portaban ningún tocado significativo. Sin embargo, durante el Imperio Antiguo llevaban sobre la cabeza un tocado formado por tres papiros. Los Danzarines Muu eran los que interrumpían el recorrido del funeral en lugares distintos de la necrópolis y, en este punto, o ante la misma tumba, interpretaban ante la momia un complejo rito, basado en un baile cuyas fases no han llegado hasta nosotros. En otras ocasiones, los encontramos como integrantes del desfile funerario. En cualquier caso, se trata de bailarines de la necrópolis, de representantes de los ancestros. Parecen simbolizar a los habitantes del Más Allá, y daban la bienvenida al difunto ofreciendo cerveza al pie de la tumba. Como el resto del clero, debían mantenerse en el estado de mayor pureza. En los primeros tiempos, dentro de esta agrupación las mujeres no podían realizar algunas de las danzas rituales que estaban destinadas tan solo a hombres, pero posteriormente parecen estar presentes. Quizá esto sea debido a la tradición predinástica de no admitir a la mujer en todos los rituales religiosos. De cualquier modo, el rito se cubría con personajes de alta alcurnia, o hijos e hijas de sacerdotes que heredaban la función de su padre.

Sacerdote Nedyheratef

El sacerdote egipcio Nedyheratef representaba a Harendotes (Horus Vengador de su Padre). Éste, y el sacerdote Iunmutef, aparentemente tienen la misma iconografía y forman parte de las ceremonias funerarias, desempeñando papeles distintos, sin embargo pertenecía al clero de Heliópolis. Encarnaban dos formas de Horus en el mito Osiríaco, con el cual se identifica el difunto, y creaban para éste un escenario mágico y protector en el que se integraba a la perfección.

Sacerdote Sau

Ver, Mago egipcio (aunque todos los médicos empleaban de alguna forma la magia, unos la acompañaban de verdaderos conocimientos médicos, mientras que otros se centraban más en ….).

Sacerdote Sem

Formaba parte del clero de Path. Su cargo se remontaba al reinado de Den, en la Dinastía I egipcia, según se desprende de una tablilla encontrada en la ciudad de Abidos. En las Dinastías II y III también aparece nombrado, pero está en relación con dos dioses de la necrópolis, ambos con aspecto de chacal: Upuaut y Anubis. Al ser el sacerdote Sem un clérigo del culto a Ptah, era relativamente lógico que los miembros con mayor jerarquía fueran también Jefe de Oficiantes del Clero de Sokar, o Inspectores de los Sacerdotes Sem de Sokar, un dios menfita conexionado con aspectos funerarios de Ptah que se encontraba en la necrópolis de Menfis, es decir en Sakkara. Por ello el Sem actuaba en las ceremonias fúnebres con un papel destacado. Esta rama del clero se encontraba bajo el mandato del Inspector de los Sacerdotes Sem, que variaba en función del culto al que sirviera. De este modo, podemos encontrar el ya mencionado cargo de Inspectores de los Sacerdotes Sem de Sokar, o de cualquier otro dios al que estuviera adscrito, siempre que guardara relación con los dioses Ptah o Ra. Parece que durante el Imperio Antiguo cumplía su responsabilidad en los funerales sin necesidad de pertenecer realmente a esta escuela sacerdotal. Podía estar adscrito a ella tan sólo para cumplir el rito concreto, algo que posiblemente también ocurrió en periodos posteriores. Este título es completamente ajeno al clero de Amón (ya que no aparece en la jerarquía tebana). Es curioso que cubriendo este papel se encuentre, en algunos casos, a sacerdotisas Semet, que como los hombres debían cumplir los ritos fúnebres de sus progenitores. Dos fuentes: el Papiro Hook y el templo de Edfu son los elementos imprescindibles para seguir la pista de este sacerdote. Como en algunos documentos se encuentra en manos del Gran Jefe de Artesanos, parece que éste delegaba en los primogénitos y en algunos sacerdotes menores (en el caso de la muerte de civiles de más o menos status), que actuaban, entre otros lugares, en los funerales, fusionados al culto del otro dios menfita, Sokar. Sus cargos parecen relacionarse sólo con ka y sobre todo con el clero de Ptah. En los funerales reales, era el sucesor el encargado de representar a este sacerdote. Así, por ejemplo, en la tumba de Tutanjamón, encontramos a Ai, celebrando los ritos de resurrección, cumpliendo las labores del Sacerdote Sem. Conocemos la existencia de Sacerdotes Sem que oficiaron en la ceremonia funeraria de animales de compañía. Tal es el caso de Thutmose, hijo de Amenhotep III. En el sarcófago de su pequeño gato, Ta-miat, aparece una inscripción donde se menciona que el hijo mayor de este rey actuó como sacerdote Sem en esta ceremonia. Tal era el amor de los egipcios a los animales, muchos de los cuales representaban la encarnación terrestre de un dios. Los Sem aparecen con frecuencia en tumbas y templos funerarios, tanto de su área de procedencia como de la zona tebana, pero siempre encarnaban al hijo primogénito, al heredero, que cumplía con los ritos y los funerales de su padre, es decir, Horus llevando a cabo el funeral de Osiris. Además, el Sem se encargaba, entre otras cosas, de portar las ofrendas al dios en la ceremonia de Apertura de Ojos y Boca, en el Culto Funerario y en el Culto Diario de la divinidad en los templos. El Sacerdote Sem desempeñaba un importantísimo papel en la Ceremonia de Apertura de la Boca, que se practicaba a las estatuas y al difunto para restituirle su Ka. Él, en un momento determinado, era el responsable de entrar en trance para hacer retornar el Ka aturdido del finado. Su alto cargo hizo que le fuera también encomendada la función de vestir, en ocasiones, la imagen sagrada del dios en el transcurso del Culto Diario, cometido que tradicionalmente estaba encomendado al sacerdote Medyty o Sacerdote del Misterio. Iconográficamente se presenta vestido con una piel de pantera y el cráneo rasurado. En algunas ocasiones, lo encontramos ataviado con una peluca o lampiño, y con una coleta lateral en el lado derecho, que le cubría la oreja. Los sacerdotes Sem se denominaron más tarde Semer, y se encontraban ajenos a la jurisdicción de los grandes templos. Los Semer jugaban un importante papel en el rito de La Apertura de la Boca, pudiendo tratarse del oficiante encargado de la ceremonia, el tradicional Sem, que más tarde aparece en los textos con este nombre, que significa "compañero".

Sacerdote Semer

Ver, Sacerdote Sem (formaba parte del clero de Path. Su cargo se remontaba al reinado de Den, en la Dinastía I egipcia, según se desprende de una tablilla encontrada en la ciudad ….).

Sacerdote Uab

Sacerdote Puro. Miembro del Bajo Clero egipcio. Estos sacerdotes están presentes en la estructura sacerdotal desde el Imperio Antiguo. Era personal subalterno, generalmente masculino (aunque no siempre) de mayor o menor status. Se trata de los Puros o Purificadores, llamados por los antiguos egipcios, sacerdotes Uab o Imiseta en la Dinastía XXI. Los griegos los denominaron Pastoforos. Más que un título es una facultad del Bajo Clero y por esto, ellos eran los que componían las Phylaes. Todos los sacerdotes egipcios debían poseer las cualidades del Uab. Como estaba en contacto directo o indirecto con el dios, requería una pureza especial, pues iba a manejar objetos relacionados con el culto, e iba a auxiliar al Alto Clero, en las ceremonias sagradas. Los textos nombran a estos personajes con diversas jerarquías. Son muy frecuentes los títulos de: Director, Supervisor, Gran Sacerdote Uab, Inspector de los Sacerdotes Uab o de Sacerdotisas Uabet, Sacerdote Uab o Sacerdotisa Uabet. Estaban convenientemente estructurados en función a la importancia de su ocupación. Vemos, por tanto, que dentro de la pirámide social del sacerdocio, y en concreto de los Sacerdotes Uab, existía también un escalafón determinado por la especialización. En Tebas encontramos títulos que nos dan más información: Sacerdote Puro con Acceso en el Ipetsut, lo que denota que dentro de este grupo existían individuos con ciertos privilegios que no todos poseían. Es decir, cuando aparecen nombrados como Abridores del Santuario, el lugar más sagrado del templo, es porque éstos poseían cualidades superiores al resto de los Uab. A veces los encontramos con el nombre de Unut (en griego, Pastophoroi). Como suele ocurrir en egiptología, no tenemos datos concluyentes que nos aporten pruebas de su función concreta y los autores difieren. Trigger (1985), es de la opinión de que se encargaban entre otras cosas de trabajos de culto menores, relacionados con las estatuas divinas. No obstante, y en general, desempeñaban misiones internas y materiales, tales como acarrear la barca divina en las procesiones, purificaciones ceremoniales, mantenimiento del templo, buen funcionamiento de todo lo relativo con el ritual diario, y el acicalamiento de algunas estatuas, es decir, de las figuras del dios que no se encontraban en la intimidad del Sancta Sanctorum (a no ser que fueran poseedores del título de Padres del Dios). Ver, Pastóforos.

Sacerdotes

Los varones doctos, dice Varrón, profesaban una triple teología: mítica o fabulosa, física o natural y civil o política, tres resortes que movían a su voluntad cuando querían difundir los conocimientos del saber humano por las naciones y pueblos que recorrían. En cada país tomaron su denominación: Magos se llamaban en Persia; Gimnosofistas en India; Caldeos en Babilonia, Hierofantes en Egipto y otros lugares; Druidas en las Galias; Filósofos en Grecia y Teólogos entre los cristianos. Pero también era indispensable que una clase determinada de la sociedad y dedicada exclusivamente a los asuntos de religión, tomando el nombre de Sacerdotes, se encargase en hacer los sacrificios y practicar toda especie de ceremonias. En Grecia fueron los príncipes los que ejercían el carácter sacerdotal desempeñando sus funciones en la mayor parte de los sacrificios, por cuya razón era costumbre llevar junto a la espada una daga o cuchillo en su estuche. Además de los príncipes había otros sacerdotes que ejercían otros cargos, como por ejemplo los Neócoros. El sacerdocio estuvo antiguamente vinculado a las cabezas o jefes de familia, pero después se transmitió a caudillos o primeros personajes de los pueblos. Existieron en Grecia linajes que gozaban del privilegio de cuidar y entender en los sacrificios, así como en el culto de ciertos dioses: comprendíanse en esta clase el Daduco, gran sacerdote de Heracles en Atenas; los Eumólpidas, familia sacerdotal que presidía los misterios de Eleusis, y los Licómidas, que entendían en todas las ceremonias y sacrificios de Deméter y de las grandes diosas. El sacerdocio entre los romanos tuvo principio en el culto de los dioses. Rómulo eligió dos personas de cada curia y les confirió la honra de dicho ministerio. Numa, que aumentó el número de los dioses, aumento también el de ministros dedicados a su servicio. Esta dignidad se confirió en un principio a los patricios, hasta que el tribuno P. Licinio Craso (106 a.C.) intentó, aunque en vano, transferir al pueblo el derecho de elección. Lo consiguió Cn. Domicio Ahenobarbo, y por la Lex Domicia (104 a.C.), se transfirió al pueblo el derecho a elegir a los sacerdotes, los sacrificadores y los Feciales. Sila, por la Lex Cornelia (77 a.C.), restituyó las cosas a su primer estado, y despojó al pueblo de un derecho que el Dictador supuso que había usurpado, aunque este cambio duró poco tiempo, porque a los trece años (64 a.C.), el tribuno T. Labieno hizo restablecer por la Lex Accia la antigua Domicia, devolviendo al pueblo el derecho a elegir a sus sacerdotes. A pesar de todo, Marco Antonio supo eludirla, y siguiendo su ejemplo, los emperadores se abrogaron insensiblemente este derecho, no sin grandes y porfiadas contiendas entre los Pontífices y el pueblo. El Senado, según Dión Casio, fue forzado a ceder este importante privilegio, entre otras prerrogativas. Con varias ceremonias se verificaba la elección de los sacerdotes, los cuales gozaban de consideraciones y honores que no se concedían a los demás ciudadanos. El sacerdocio pagano, dice Zósimo, subsistió hasta su abolición y expulsión de Roma por Teodosio. En el Próximo Oriente, se conoce la existencia del sacerdocio desde épocas muy antiguas, aunque no esté definida la función sacerdotal. Son numerosos los dioses y los templos atendidos por sacerdotes que gozaban de importantes posesiones y atribuciones económicas: sus restos arqueológicos y epigráficos demuestran su actividad comercial y productiva (almacenes, relaciones, servidores, etc.) ya desde el período presargónido. Así, el templo de la diosa Bau tenía más de 1.200 empleados. Su poder político tampoco era desdeñable. Era mucho el poder del clero en las altas esferas. Así, el clero de Marduk en Babilonía era capaz de controlar al propio monarca en el Imperio Neobabilónico. En Egipto, al comienzo de la época histórica, los sacerdotes no estaban diferenciados de las demás funciones sociales. Más adelante se fueron especializando y así conocemos a los "portadores de rollos", que dirigían las funciones rituales con el rollo de papiro en las manos, llamados en época griega pteróforos. Cerca de ellos estaban los "sacerdotes puros", encargados particularmente del servicio de la ofrenda a los dioses. Entre los que ocupaban un rango elevado estaban los "profetas", de los que había cuatro en los grandes templos. Algunos "horólogos" y "horóscopos" se encargaban de traer los líquidos necesarios para los rituales o de fijar el tiempo sagrado observando los astros. Los llamados "sacerdotes de misterio" se encargaban de lavar y vestir a los dioses. En cada uno de los grandes templos egipcios había sacerdotes especializados, que tenían nombres específicos. Así, el gran sacerdote de Heliópolis se llamaba "aquel que ve al Grande" y el de Hermópolis Magna, "el Grande de los Cinco". Lo dicho para los sacerdotes es extensible a las sacerdotisas. Quienes adoraban divinidades femeninas establecieron igualmente ministros de su sexo, y según costumbres y usos de los pueblos, eran jóvenes no sujetas al menor compromiso, o también casadas. Ver, Sacerdotes griegos, Sacerdotes romanos, Druidas.

Sacerdotes de Seshat

Clase de sacerdotes egipcios, que desempeñaban su función en las bibliotecas. Era Seshat una diosa muy antigua relacionada con la escritura.

Sacerdotes griegos

No había en Grecia casta sacerdotal. Los sacerdotes y sacerdotisas se nombraban para el servicio de un dios o una diosa sin una autoridad o conocimiento especiales. Además, la presencia de un sacerdote no era necesaria para cumplir un acto cultual: el general celebraba sacrificios en nombre de su ejército, el magistrado en nombre de su ciudad. El sacerdote era el servidor de un dios honrado en un santuario: siempre se era sacerdote de una divinidad determinada. El papel del sacerdote era presidir en su santuario los sacrificios y los banquetes que les seguían: como indica su nombre de hiereus, era, ante todo, un sacrificador. Debe hacer de modo que los ritos sean observados y el buen orden (eukosmía) respetado. Debe velar porque el santuario esté limpio, las aras adornadas, el templo barrido y decorado, la estatua cultual alimentada; un neócoro le asiste frecuentemente en su tarea. El sacerdote debía administrar los bienes del santuario, si no existían hieropes, neopes o tesoreros para descargarle de ese cuidado. Para ser sacerdote no se necesitaba vocación especial. No era tampoco necesario ser un "doctor": el sacerdote griego debía informarse sólo de los ritos a observar. Sin embargo, se exigían ciertas condiciones: ciudadanía, edad y sexo (los dioses tienen frecuentemente sacerdotes y las diosas sacerdotisas). Algunos sacerdocios (hierosyne) eran propiedad de un genos, incluso aunque el culto del genos se hubiese convertido en culto de la ciudad: el hierofante de Eleusis pertenecía al genos de los Eumólpidas; los sacerdocios (kata genos) eran, por regla general, sacerdocios vitalicios (dia biou), las reglas de transmisión eran propias del genos y la ciudad no intervenía en la nueva elección. Sin embargo, en la mayoría de los casos, el sacerdote, en la época clásica, era elegido, como el magistrado, por el cuerpo cívico o designado por sorteo. Hacia 450 a.C., todas las atenienses podían presentarse al sorteo para designar a la sacerdotisa de Atenea Nike. La duración del cargo variaba mucho según el santuario, pero lo más frecuente era que el sacerdote designado por la ciudad ejerciese su oficio durante un año. Materialmente, recibía una porción de las víctimas sacrificadas (piel, trozos selectos: colacretos). En ciertos casos, la ciudad le daba incluso una dieta: la sacerdotisa de Atenea Nike recibía 50 dracmas al año. En la época helenística, las ciudades estaban obligadas frecuentemente al sistema primitivo: entregaba el sacerdocio a una familia de evérgetas que subvendrían a los gastos del culto; el sacerdocio no aportaba solamente un beneficio, entrañaba también gastos. Frecuentemente incluso la ciudad ponía en venta los sacerdocios para aumentar sus recursos. El sacerdote tenía, sin embargo, derecho a ciertos honores como la proedría (phroedros). En algunas ciudades, el epónimo era el sacerdote de la divinidad principal: el sacerdote de Apolo era epónimo en Cirene. Algunos sacerdotes tenían un título especial, hierofante, estefanóforo, etc. Ver, Sacerdotes.

Sacerdotes romanos

El término actual "sacerdote" deriva del latín sacerdos, por lo que se plantean ambigüedades derivadas de la homonimia para describir situaciones histórica y culturalmente diferentes. El término, en su origen, designaba a los oficiales religiosos de los cultos extranjeros en Roma durante la República, y fue posteriormente aplicada también a los romanos. En Roma no están separadas la vida religiosa privada y la pública. En la casa, el sacerdote es el paterfamilias y en el Estado los magistrados. En general, los sacerdotes romanos no eran hombres sagrados profesionales con una vocación especial y ni tan siquiera eran especialmente religiosos. La mayoría de los sacerdotes romanos eran aristócratas extraídos de la clase política y combinaban sus sacerdocios con el desempeño de funciones políticas o militares (el Rex sacrorum y el flamen Dialis constituían excepciones). A veces se concedía este honor a jóvenes de familias ilustres desde el momento en que habían tomado la toga viril. Es preciso distinguir a los sacerdores romanos en dos clases. Los unos que no servían a ningún dios en particular, pero ofrecían sacrificios a todos los dioses. Tales eran los pontífices, los augures, los quindecenviros, los que se llamaban sacris faciundis; los arúspices, los fratres arvales, los curiones, los septenviros o epulones, los feciales, los llamados sodales titienses y el rey de los sacrificios. Los otros sacerdotes tenían sus divinidades particulares, y eran los flamines, los salios, los llamados Luperci, Pinari, Potitii, Galli y finalmente las Vestales. Estaban reunidos en colegios y daban su consejo sobre asuntos religiosos, pero estaban poco implicados en el desarrollo del culto. Tenían derecho a signos de distinción (toga praetexta, sitios de honor en juegos y espectáculos, etc.. Durante la República, los sacerdotes suelen ser elegidos por los comicios restringidos, designados directamente por cooptatio o designados por el pontífice máximo. En el Imperio, el emperador interviene en su nominación. A partir de principios del siglo III a.C. los plebeyos accedieron a los diferentes sacerdocios, pero no pudieron ser nunca Rex sacrorum, flámines de Júpiter, Marte o Quirino, ni sacerdotes salios. Ver, Arvales, hermanos; Asociaciones; Augur; Augustales; Epulones; Feciales; Arúspice; Pontífices, Religión romana; Salios; Sodales; Vestales; Sacerdotes.

Sacerdotisa funeraria

Uno de los grupos de sacerdotisas funerarias egipcias, Hemet Ka, estaba integrado en el clero durante el Imperio Antiguo. Entre otros, ostentaban los títulos directivos de Supervisoras del Culto Funerario, pero a partir del final de este período su papel empezó a cobrar menos importancia y nunca más (excepto casos puntuales) encontramos a la mujer desempeñando cargos de alta responsabilidad. También están las Plañideras, Vigilantes (Uresut) o Bailarinas Muu. Todas debían de cumplir unas cualidades que no diferían mucho de las requeridas a los sacerdotes masculinos. La arqueología egipcia nos ha ofrecido numerosos ejemplos de mujeres que participaban de forma profesional en el culto funerario de los reyes. Durante el Imperio Antiguo y más concretamente en la Dinastía IV tenemos, por ejemplo, a Ajtihotep, un profeta de Jufu (Keops), cuya esposa Meritites, hija del rey, era Sacerdotisa de Jufu, de Hathor y de Neith. En sus manos tenía la responsabilidad de servir en el culto póstumo del monarca, pero además, era sacerdotisa de, al menos, estas dos diosas. En la Dinastía V también encontramos numerosos ejemplos de mujeres que ejercieron el culto funerario de reyes de la dinastía anterior, ya que éstos pervivían en el tiempo. Presentes en los Textos de las Pirámides, dentro de los funerales y del Ritual de la Apertura de la Boca, existía una pareja formada por la encarnación terrena de Isis y Neftis. Los textos las denominan en conjunto Las Enterradoras (Dyeret) y estaban personificadas por dos sacerdotisas o por la esposa del fallecido y un personaje anónimo. Particularizando, las llamaron "la grande y la pequeña enterradora". La pareja tenía por función cumplir el ritual en el que el difunto se asimilaba a Osiris, debiendo, por tanto, realizar sobre su momia los ritos y los funerales que estas dos diosas habían practicado sobre el dios del Más Allá, acompañarle en el viaje ritual a la ciudad santa de Abidos y en el embalsamamiento, además de actuar como plañideras divinas. Aunque las "lloronas" eran un colectivo establecido, estas mujeres eran dos de sus personajes más importantes. Por su condición próxima al fallecido y a los ritos post mortem debían de purificarse cuidadosamente, cuatro veces durante siete días, antes de participar en los ritos fúnebres. Al igual que el clero masculino, debían de ser depiladas, fumigadas, hacer una inmersión en las aguas del Nun (en los estanques de los templos) y limpiarse la boca con Natrón. Es frecuente encontrarlas representadas en papiros y relieves del interior de las tumbas, situadas a los pies del cuerpo inerte o mientras se le practicaba la Apertura de la Boca. Con sus gestos nos indican su actitud, es decir, la pena y el luto, que iconográficamente se representa con las manos sobre la cabeza. Estas dos mujeres pueden aparecer sustituidas por dos milanos, un juego simbólico que las identificaba con la esposa y la hermana del dios del Más Allá. Las Sacerdotisas Funerarias recibían, al igual que los hombres, una paga por sus servicios. Esto era necesario para que el culto del difunto se llevase a cabo a lo largo de los años. Es decir, era imprescindible que se presentaran ofrendas sólidas y líquidas, para que el fallecido pudiera disfrutar de una vida eterna, y que éstas se llevaran a cabo puntualmente. Esto era posible gracias al establecimiento de fundaciones que aseguraban la pervivencia del Ka del finado. En la Baja Época, la mujer cobró un nuevo impulso en esta rama mixta del sacerdocio. Como en los cargos masculinos, también se sucedían mediante y de forma profesional, desempeñando las tareas de culto, con toda la responsabilidad que el cargo requería, asistidas por los importantísimos Sacerdotes Lectores. Abdel Halim Nur el-Din (1996) ha recopilado otros títulos aplicables a las enterradoras. Así, menciona a las Sementet, personajes femeninos que aparecen en los Textos de Las Pirámides y que en su opinión forman un equipo de enterradoras divinas. Finalmente, en la Dinastía XIX, se encuentra a las llamadas Ushebet, en la tumba de un Escriba del Templo de Amón llamado Neferhotep. De igual modo, durante las Dinastías XVIII y XIX, apareció otro título que también denominaba a un tipo distinto de Enterradoras, las llamadas Remyt. Da así la sensación de que, como otras, ésta agrupación estaba estructurada jerárquicamente, según las funciones que cumplieran y sobre quién las realizaba. Como puede comprobarse, la plañideras eran otro grupo profesional, muy posiblemente unido al Bajo Clero, que en Egipto está presente desde el Imperio Antiguo. Ellas acudían a los funerales con la única función de llorar copiosamente, gritar de dolor y entonar cánticos fúnebres. Están magníficamente representadas en multitud de tumbas egipcias, aunque merece especial mención la de Ramose (TT 55), del Imperio Nuevo. Sobre sus muros se aprecia muy claramente las distintas edades del grupo, que abarcan desde ancianas hasta niñas. Todas ellas tienen pintadas sobre sus mejillas las lagrimas que están derramando. Las plañideras estaban clasificadas en función de su edad y status social, y se encontraban bajo la dirección de un personaje de sexo femenino. Parece que, de algún modo, pertenecían al grupo de cantoras de la diosa Mut, aunque como cantoras también pertenecían al clero de Hathor, ya que ambas diosas están estrechamente conectadas. Se las denominaba Las de la Morada de la Acacia. Por si todo esto fuera poco, este título las pone en directa relación con la diosa Sejmet (la apariencia que tomaba la buena Hathor cuando se encolerizaba). Precisamente, gracias a su poder podían lograr que las fuerzas del mal y la muerte quedaran aniquiladas, produciéndose el renacimiento del difunto en el Más Allá. Estaban dirigidas por un miembro superior y contaban con personal y con presentes para su sustento. Recordemos de nuevo que las diosas Hathor, Mur, Sejmet, Bastet, Tefnut y Meret, entre otras, son divinidades que a menudo están identificadas las unas con las otras, que son aspectos distintos de una misma deidad y que se emplea el nombre de cada una de ellas en función del evento mitológico y la personalidad que se quiera remarcar. Asimismo, también se puede mencionar a un grupo denominado Cuidadoras o Vigilantes. Su función es todavía oscura, aunque se sabe que debían mantenerse puras. Jerárquicamente, participaban en los desfiles funerarios, encabezadas generalmente por la reina, que en este rito desempeñaba el puesto de la diosa Isis, siempre que se tratara de un funeral real. Aunque ya se ha hecho alusión a las danzarinas Muu, hay que incidir en otro tipo de mujeres que, durante la Dinastía XIX, realizaban ciertas danzas a la entrada de la tumba y que fueron denominadas Tyeset. Ocasionalmente, algunas llevaban el título de Esposa del Dios, aunque lo más corriente es que fueran simples Cantoras de Amón o familiares de personajes importantes de Deir el-Medina. Ellas tenían una influencia especial en la necrópolis tebana y eran imprescindibles en los funerales. No hay lugar a dudas respecto al título de Sacerdotisa Sem, aunque sería más correcto citar a sacerdotisas Semet, tan documentado en fuentes egipcias como el de las Esposas del Dios y ambos llevados generalmente por personajes de alta alcurnia, normalmente hijas del difunto, aunque no era imprescindible. Es muy posible que su importancia y su protagonismo no llegara a alcanzar el de sus homónimos masculinos. Durante la dinastía XXI el puesto no aparece con tanta frecuencia y en opinión de Naguib (1990) sólo se encuentra en manos de Dyed-Mut-Iues-Anj, que perteneció al templo fuenerario de Ramsés III en Medinet Habu. Existe la duda de si ella era una hija de Pinedyem II "casada" con Psusenes II. Estas mujeres realizaban los mismos papeles que los hombres y, como ellos, pertenecían a la escuela sacerdotal de Ptah.

Sacerdotisa Pura

Sacerdotisa Uabet (bajo el nombre de Sacerdotisas Puras o Uabet, tenemos a un gran colectivo de mujeres integradas en las Phylaes, que no vivían en el templo y cuyo trabajo para con el dios era ….).

Sacerdotisa Uabet

Bajo el nombre de Sacerdotisas Puras o Uabet, tenemos a un gran colectivo de mujeres integradas en las Phylaes, que no vivían en el templo y cuyo trabajo para con el dios era desempeñado sólo en determinadas ocasiones, esto es, cuando el rito lo requería. Sin embargo, otros autores piensan que, al igual que los hombres, trabajaban en el santuario durante un periodo de un mes. Este conjunto estaba formado, en el caso del culto a Amón o a otras divinidades, por las mismas Sacerdotisas Músicos o Concubinas y designaba únicamente su cualidad de puras para desempeñar ritos y actos cercanos a la divinidad. El título aparece ya en el Imperio Antiguo en manos de Neferet (Dinastía IV) y no volvemos a encontrarlo hasta el Imperio Medio. Tras este momento va sufriendo una lenta decadencia y en la Dinastía XXI sólo una Sacerdotisa Uab se menciona como tal y no con otra de sus apelaciones. Es posible que en este momento se de por sentado que cualquier mujer al servicio del dios ha de tener estas cualidades. En principio, las Uabet debían cumplir los mismos requisitos que sus homónimos masculinos, los Sacerdotes Uab. Desde el Imperio Antiguo estaban dirigidas por un Inspector o Supervisor de las Uabet, que además podía tener otras responsabilidades dentro del clero femenino. La mujer, a causa de su menstruación, atravesaba periodos de "impureza", en los que, por supuesto, no podría aproximarse a la divinidad. No hemos de olvidar que esa pureza era, a veces, un poco subjetiva, ya que si los sacerdotes no podían tener defectos físicos ¿cómo encontramos, por ejemplo, casos evidentes de poliomielitis entre miembros de algunas escuelas sacerdotales?. Gracias a su condición de "puras", podían estar en contacto con objetos destinados al dios y trabajar en distintos aspectos del ritual. Por ejemplo, sabemos de su influencia en los sacrificios animales y en la interpretación de éstos. Ver, Sacerdote Uab.

Sacerdotisas

Ver, Bacantes, Vestales, etc..

Saces

o Sakes o Sacii. Pueblo de Escitia.

Sacidava

o Sagadava. Asentamiento dacio de Moesia Inferior. Hoy, Rasova, provincia de Dobrogea, condado de Constanta, Rumanía.

Sacii

Saces (pueblo de Escitia).

Sacili

Sacili Martialium (municipio romano de la Bética, donde estuvo el municipio túrdulo de Sacili).

Sacili Martialium

Municipio romano de la Bética, donde estuvo el municipio túrdulo de Sacili. El epíteto Martialium hace referencia a Marte, dios de la guerra. El territorio de Sacili limitaba con el del municipio de Epora (hoy, Montoro) y Solia (hoy, Majadaiglesia, El Guijo). Entre los innumerables restos arqueológicos aparecidos resaltan los de cultos religiosos, representados en Sacili por dos hallazgos que confirman el arraigo de los estímulos culturales foráneos en los nuevos municipios de la Bética: una descripción dedicada a Júpiter Optimo Máximo, y otra al genio del municipio de Sacili Martialum, espíritu protector de la ciudad. Asimismo han sido hallados dos posibles retratos de Agrippina Minor, esposa de Claudio. La actividad económica en sus inicios fue la agricultura, centrada en el cultivo de cereales. También hay constancia de la existencia de un offector (tintorero) de Sacili, por lo que es de suponer que la artesanía textil debió de desarrollarse en esta población. La Vía Augusta, principal vía pública de la Bética cruzaba el término municipal de Pedro Abad, procedente de Epora, llegaba a Alcorrucén, pasando por los cortijos de Santa Ana y de Mudapelo, cruzaba el Guadalquivir y se dirigía a Villafranca de Córdoba. Hoy, Dehesa de Alcorrucén, Pedro Abad, provincia de Córdoba, comunidad autónoma de Andalucía, España. Ver, Majadaiglesia.

Sacla

Principio de impureza, según los maniqueos. Ver, Nébroda.

Sacmis

Sekhmet ("la Poderosa". Diosa leona originaria de Menfis. Esposa de Ptah y madre de Nefertum, con los que formaba una trinidad en Menfis. Sekhmet era una forma de ….).

Sacra

Término latino que designaba los objetos e instrumentos sagrados. Ver, Sacrum.

Sacra privata

Religión doméstica romana. El tránsito de una gens o otra requería una detestatio sacrorum o renuncia pública a los sacra, que tenía lugar ante los comitia calata.

Sacramentum

En el primitivo derecho romano (Ver, Doce Tablas) sacramentum se refería a una suma de dinero fija, la apuesta sacramental, depositada por ambas partes en un proceso judicial como fianza. El perdedor del caso perdía también la suma, que no pasa al templo ni a los pontífices, sino al erario público. El significado literal del término es "juramento", y quizá la suma depositada era en pago de expiación por un perjurio. Este término, utilizado en un contexto militar, designaba también al juramento de lealtad prestado por los nuevos reclutas del ejército. Los términos del juramento eran servir a su comandante, no desertar hasta que se le licenciase formalmente y actuar en beneficio de la República. El elemento personal del juramento era importante en la República tardía, cuando los ejércitos podían seguir a sus comandantes contra el Estado. Durante el Principado el juramento al emperador se renovaba todos los años. Ver, Ejército romano, Stipendium, Actio Sacramenti.

Sacramentum

Vocablo antiquísimo que deriva de sacer, sacra, sacrum, con claras connotaciones del conjunto que se opone a las oscuras divinidades de los bosques. También, juramento: "El militar que hubiese sido condenado por la ley Julia sobre adulterio es infame, de modo que la misma sentencia resuelve a causa de su deshonra el juramento militar (Ulpiano).

Sacramentum

Culto Iudaica sacramenta: o referido a los sacramentos cristianos.

Sacramentum injustum

Depósito de los romanos que perdían un pleito, cuyo importe era confiscado y aplicado a los sacrificios. Ver, Sacramentum.

Sacramentum iustum iudicare

Declaración del juez en la que se determina cual de los sacramenta pronunciados en Ia legis actiones per sacramento in rem es justo. Ver, Actio sacramenti.

Sacranios

Pueblos del Lacio auxiliares de Turno. Descendían de los pelasgos.

Sacrararium

Capilla consagrada a alguna divinidad romana, en las casas particulares.

Sacraria

Una de las estaciones de la Vía Flaminia, entre Spoletium y Treba. Ver, Clitumnus.

Sacrator

Guerrero, partidario de Turno.

Sacres porci

Lechones destinados para los sacrificios romanos.

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